El cine es “una poderosa herramienta cultural que permite conocer algunos elementos de la condición humana a través de la imagen y del sonido enriquecido con todas las bellas artes para tratar de impactar al intelecto y a la emoción” (Astudillo & Mendinueta, 2007). Toda herramienta puede ser usada como un arma, por lo que tengo un especial interés en explorar como el gobierno americano uso el séptimo arte durante la guerra fría para propagandear a sus susceptibles ciudadanos; quienes ante tal desinformación terminaron con un concepto erróneo de la guerra nuclear y sus consecuencias.
La era nuclear comenzó con un estruendo, un estruendo escuchado por todos y cuyo eco aún está presente. Según Villamor (2013) La precipitación en los yanquis de mostrar su poderío venía dictada por la naciente rivalidad con la unión soviética, durante la guerra ambas naciones fueron piezas fundamentales para la victoria de los aliados, sin embargo, era momento de reconstruir el mundo y las paralelas visiones de estas super potencias creaban cada vez más discrepancias. Estaba claro que la bomba atómica era el arma definitiva y la unión soviética volcó su gran potencial científico en desarrollarla y en solo 4 años lo habían logrado.
Según la Atomic Heritage Fundation (2014) la bomba atómica, aun con su complejidad, se basa en fundamentos simples. El primero que debemos comprender es el de los isotopos; UNAM (s.f.) los describe de la siguiente manera “son átomos que contienen el mismo número de protones, pero diferente número de neutrones. El núcleo de un isótopo se denomina núclido. Todos los núclidos de un elemento tiene el mismo número de protones, y diferentes neutrones.” para la bomba atómica se empleó el uranio-235 debido a su alta radiactividad, la radioactividad en palabras de su descubridor Antoine Becquerel es: “la emisión espontánea de partículas (alfa, beta, neutrón) o radiaciones (gama, captura K), o ambas a la vez, procedentes de la desintegración de determinados nucleidos que las forman, por causa de un arreglo en su estructura interna” entonces, podemos decir que cuando un neutrón atraviesa el núcleo de un átomo uranio-235 este comienza el proceso de fisión nuclear, liberando gran cantidad de energía y fragmentándose en más neutrones capaces de activar otros átomos de uranio-235, la energía de esta reacción en cadena se manifiesta en forma de una gran explosión.
La bomba atómica es el símbolo de la guerra fría. Sin la latente destrucción mutua asegurada que esta supone es posible argumentar que un sangriento conflicto entre los soviéticos y los estadounidenses hubiera sido inevitable y sus consecuencias, aun en su incertidumbre, serian nefastas.
Como jóvenes no vivimos la guerra fría y lo poco que sabemos sobre ella es por anécdotas de nuestros padres, es buen momento para dejar esta definición de Periódico Norte (2015):
“La Guerra Fría fue un enfrentamiento no armado y de tinte ideológico entre las dos potencias mundiales de mediados del Siglo XX, Los Estados Unidos de América y La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Dichas tensiones comenzaron el año de 1947 y culminó en 1991.”
Desde mi punto de vista la guerra fría fue duelo de poder entre ambas potencias y donde los grandes perdedores fuimos los países de tercer mundo, principalmente en Asia y América latina. De momento, embelesados por ideas ajenas a nuestra cultura, nos vimos dispuestos a derramar la propia sangre.
Si bien Hollywood había sido de gran utilidad para el reclutamiento y ánimo de los aliados
durante la WWII pues como dice Arancón (2017):
“Después de Pearl Harbour prácticamente todas las películas norteamericanas entre 1942 y 1945 -salvo ciertas comedias y algunas producciones musicales- se refieran explícitamente a la guerra y el esfuerzo bélico.”
Ahora se tenían que redoblar esfuerzos si se quería antagonizar a los soviéticos y su manera de ver el mundo. Acerca del cine en las primeras décadas de la guerra fría Martín (2014) nos dice:
“EEUU pone en marcha el aparato propagandístico y, sinceramente, salen verdaderas obras de culto. No sabemos si intencionadas. En la Ciencia Ficción, entroncada en la serie B, tenemos al ‘otro’, a los alienígenas, identificados con los comunistas como en Los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956) donde destacamos esta frase: “¿Son los ladrones de cuerpos similares a los comunistas deseosos de acabar con la libertad individual?” En el cine de espionaje, muy de moda en los años 50, encontramos al típico soviético que se quiere infiltrar en EEUU para destruir la sociedad americana. Por ultimo tenemos un cine social y costumbrista que alaba la vida americana denigrando a su vez la forma de vida soviética.
El cambio que sufre el cine americano en la década de los 50-60 es verdaderamente fascinante. Pero no podemos negar que sienta sus bases en la propaganda. Todos nos hemos maravillado con el cine negro americano de los años 40. Aquel era un cine turbio, plagado de conflictos resueltos a la ligera. Títulos tan memorables como Perversidad (Fritz Lang, 1945) o El sueño eterno (Howard Hawks, 1946) entre otros. El cine de los 50-60 retrata a los ciudadanos guapos, con trajes elegantes, con la familia como eje de vida y una vida más sana. Es la generación posterior a la Segunda Guerra Mundial que accede a la Universidad y con ello el descubrimiento de nuevas formas culturales que darán lugar a cambios sociales. La manera más efectiva para crear ese clima anti-URSS fue a través de la inserción de sutiles mensajes en las producciones cinematográficas que sirvieran de propaganda del ‘american way of life’. La industria del Cine por tanto contribuía al objetivo del Departamento de Estado de que el resto del mundo quisiera “vivir como viven los ciudadanos de EEUU”. Eso significaba prácticamente la victoria definitiva en la guerra propagandística contra la Unión Soviética.”
Como podemos inferir del texto, durante las primeras décadas de la guerra fría estados unidos mostro una táctica de propaganda diferente a la empleada durante la WW2. En esta ocasión el principal enfoque era acentuar los valores americanos mientras el ensombrecido de la vida soviéticas pasaba a un segundo plano, sin embargo, cabe destacar la manera en que se capturaba a los soviéticos como tipos de cuidado en los que no se debía confiar. Como también se menciona en el texto para los años sesenta llegarían las primeras películas que mostraban los absurdos de la guerra fría, las cuales encontraban apoyo en el cambio de ambiente estadounidense originado por el creciente ingreso de jóvenes a las universidades. De repente la caricaturesca manera en que el cine retrataba situaciones tan complejas no era suficiente, motivando visiones menos análogas de la realidad; claros ejemplos del progreso en el cine respecto al tema son: Dr.Insolito dirigida por el icónico Kubrick y Uno, dos y tres donde Billy Wilder se burla tanto de estados unidos como de la unión soviética.
Aunque en los primeros veinticinco años de guerra fría prácticamente todas las películas de Hollywood tenían una marcada agenda, para los 70s el tema parecía perder relevancia se prefería abordar temas de problemática social; Tarde de perros con Al Pacino como estelar, THX 1138 la primera película dirigida por George Lucas y Kramer VS Kramer son grandes ejemplos de ello.
Los jóvenes de los ochentas eran la tercera generación envuelta por el conflicto, en ellos una visión alternativa nacía; intentando comprender al contrario se dieron la tarea de hacer una exhaustiva e imparcial búsqueda en la cultura del otro, lo que los llevo a encontrar cualidades en el adversario. Es interesante pensar en la juventud de Berlín oriental viendo un contrabandeado VHS americano y soñando con lo diferente que sería vivir en estados unidos. Al otro lado del pacifico, en la nación del tío Sam, la inquietud socialista no era más que un acto de efervescencia juvenil; se podría alegar que la poca aceptación del socialismo era debido a la presión del sistema o al buen momento económico que se vivía, lo cierto es que aun en sus fallas el capitalismo otorga mayores libertades y satisfactores a su población. A finales de 1989 la precaria situación en el gobierno de Alemania occidental aunada a los aires de libertad de su pueblo llevaron a la caída del muro de Berlín, el principio del fin para el bloque soviético que tan solo dos años más tarde se desmoronaría de manera dramática.
La bomba atómica fue el arma que empezó la guerra fría, pero fue el cine y su influencia en las personas quien la termino. Si la aspiración a tener un estilo de vida estadounidense no hubiera sido esparcida por la cultura popular es seguro asumir que la cortina de hierro hubiera abarcado más territorio, imposibilitando así la presión económica y social que termino por colapsar al socialismo, sin embargo, es importante recordar que para países en desarrollo o tercermundistas el american way of life es un sueño que jamás alcanzaremos si seguimos dejando que países como Alemania, Francia o E.U.A nos pisoteen. Es alarmante ver como nuestros recursos naturales son consumidos en favor de compañías extranjeras que se llevan las ganancias fuera del país y dejándonos a cambio empleos mal pagados que a la larga terminan haciendo más daño que beneficio.
Lista de Citas y Referencias:
Andrés Martin. (2014). El cine en tiempos de la Guerra Fría. 28/10/2017, de Highway Sitio web: https://highwaymagazine.wordpress.com/2014/09/13/el-cine-en-tiempos-de-la-guerra-fria/
Conceptos Básicos de la Energía Nuclear. 24/10/2017, de UNAM Sitio web: http://profesores.fi-b.unam.mx/jlfl/Fundamentos/Conceptos%20B%E1sicos%20de%20la%20Energ%EDa%20Nuclear.pdf
Fernando Arancón. (2017). Hollywood, el ganador de la Segunda Guerra Mundial. 26/10/2017, de orden mundial Sitio web: http://elordenmundial.com/2017/07/06/hollywood-el-ganador-de-la-segunda-guerra-mundial/
Floy Lee. (5/6/2014). Science Behind the Atom Bomb. 24/10/2017, de Atomic Heritage Foundation Sitio web: https://www.atomicheritage.org/history/science-behind-atom-bomb
Redacción. (2015). ¿Qué fue la Guerra Fría?. Norte, 40.
Rubén Villamor. (2009). Bomba Atómica de Hiroshima. 14/10/2017, de eurasia1945 Sitio web: http://www.eurasia1945.com/batallas/contienda/bomba-atomica-de-hiroshima/
Wilson Astudillo Alarcón, Carmen Mendinueta Aguirre. (4/11/2017). El cine como instrumento para una mejor comprensión humana. Medicina y Cine, 4, 136.
La era nuclear comenzó con un estruendo, un estruendo escuchado por todos y cuyo eco aún está presente. Según Villamor (2013) La precipitación en los yanquis de mostrar su poderío venía dictada por la naciente rivalidad con la unión soviética, durante la guerra ambas naciones fueron piezas fundamentales para la victoria de los aliados, sin embargo, era momento de reconstruir el mundo y las paralelas visiones de estas super potencias creaban cada vez más discrepancias. Estaba claro que la bomba atómica era el arma definitiva y la unión soviética volcó su gran potencial científico en desarrollarla y en solo 4 años lo habían logrado.
Según la Atomic Heritage Fundation (2014) la bomba atómica, aun con su complejidad, se basa en fundamentos simples. El primero que debemos comprender es el de los isotopos; UNAM (s.f.) los describe de la siguiente manera “son átomos que contienen el mismo número de protones, pero diferente número de neutrones. El núcleo de un isótopo se denomina núclido. Todos los núclidos de un elemento tiene el mismo número de protones, y diferentes neutrones.” para la bomba atómica se empleó el uranio-235 debido a su alta radiactividad, la radioactividad en palabras de su descubridor Antoine Becquerel es: “la emisión espontánea de partículas (alfa, beta, neutrón) o radiaciones (gama, captura K), o ambas a la vez, procedentes de la desintegración de determinados nucleidos que las forman, por causa de un arreglo en su estructura interna” entonces, podemos decir que cuando un neutrón atraviesa el núcleo de un átomo uranio-235 este comienza el proceso de fisión nuclear, liberando gran cantidad de energía y fragmentándose en más neutrones capaces de activar otros átomos de uranio-235, la energía de esta reacción en cadena se manifiesta en forma de una gran explosión.
La bomba atómica es el símbolo de la guerra fría. Sin la latente destrucción mutua asegurada que esta supone es posible argumentar que un sangriento conflicto entre los soviéticos y los estadounidenses hubiera sido inevitable y sus consecuencias, aun en su incertidumbre, serian nefastas.
Como jóvenes no vivimos la guerra fría y lo poco que sabemos sobre ella es por anécdotas de nuestros padres, es buen momento para dejar esta definición de Periódico Norte (2015):
“La Guerra Fría fue un enfrentamiento no armado y de tinte ideológico entre las dos potencias mundiales de mediados del Siglo XX, Los Estados Unidos de América y La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Dichas tensiones comenzaron el año de 1947 y culminó en 1991.”
Desde mi punto de vista la guerra fría fue duelo de poder entre ambas potencias y donde los grandes perdedores fuimos los países de tercer mundo, principalmente en Asia y América latina. De momento, embelesados por ideas ajenas a nuestra cultura, nos vimos dispuestos a derramar la propia sangre.
Si bien Hollywood había sido de gran utilidad para el reclutamiento y ánimo de los aliados
durante la WWII pues como dice Arancón (2017):
“Después de Pearl Harbour prácticamente todas las películas norteamericanas entre 1942 y 1945 -salvo ciertas comedias y algunas producciones musicales- se refieran explícitamente a la guerra y el esfuerzo bélico.”
Ahora se tenían que redoblar esfuerzos si se quería antagonizar a los soviéticos y su manera de ver el mundo. Acerca del cine en las primeras décadas de la guerra fría Martín (2014) nos dice:
“EEUU pone en marcha el aparato propagandístico y, sinceramente, salen verdaderas obras de culto. No sabemos si intencionadas. En la Ciencia Ficción, entroncada en la serie B, tenemos al ‘otro’, a los alienígenas, identificados con los comunistas como en Los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956) donde destacamos esta frase: “¿Son los ladrones de cuerpos similares a los comunistas deseosos de acabar con la libertad individual?” En el cine de espionaje, muy de moda en los años 50, encontramos al típico soviético que se quiere infiltrar en EEUU para destruir la sociedad americana. Por ultimo tenemos un cine social y costumbrista que alaba la vida americana denigrando a su vez la forma de vida soviética.
El cambio que sufre el cine americano en la década de los 50-60 es verdaderamente fascinante. Pero no podemos negar que sienta sus bases en la propaganda. Todos nos hemos maravillado con el cine negro americano de los años 40. Aquel era un cine turbio, plagado de conflictos resueltos a la ligera. Títulos tan memorables como Perversidad (Fritz Lang, 1945) o El sueño eterno (Howard Hawks, 1946) entre otros. El cine de los 50-60 retrata a los ciudadanos guapos, con trajes elegantes, con la familia como eje de vida y una vida más sana. Es la generación posterior a la Segunda Guerra Mundial que accede a la Universidad y con ello el descubrimiento de nuevas formas culturales que darán lugar a cambios sociales. La manera más efectiva para crear ese clima anti-URSS fue a través de la inserción de sutiles mensajes en las producciones cinematográficas que sirvieran de propaganda del ‘american way of life’. La industria del Cine por tanto contribuía al objetivo del Departamento de Estado de que el resto del mundo quisiera “vivir como viven los ciudadanos de EEUU”. Eso significaba prácticamente la victoria definitiva en la guerra propagandística contra la Unión Soviética.”
Como podemos inferir del texto, durante las primeras décadas de la guerra fría estados unidos mostro una táctica de propaganda diferente a la empleada durante la WW2. En esta ocasión el principal enfoque era acentuar los valores americanos mientras el ensombrecido de la vida soviéticas pasaba a un segundo plano, sin embargo, cabe destacar la manera en que se capturaba a los soviéticos como tipos de cuidado en los que no se debía confiar. Como también se menciona en el texto para los años sesenta llegarían las primeras películas que mostraban los absurdos de la guerra fría, las cuales encontraban apoyo en el cambio de ambiente estadounidense originado por el creciente ingreso de jóvenes a las universidades. De repente la caricaturesca manera en que el cine retrataba situaciones tan complejas no era suficiente, motivando visiones menos análogas de la realidad; claros ejemplos del progreso en el cine respecto al tema son: Dr.Insolito dirigida por el icónico Kubrick y Uno, dos y tres donde Billy Wilder se burla tanto de estados unidos como de la unión soviética.
Aunque en los primeros veinticinco años de guerra fría prácticamente todas las películas de Hollywood tenían una marcada agenda, para los 70s el tema parecía perder relevancia se prefería abordar temas de problemática social; Tarde de perros con Al Pacino como estelar, THX 1138 la primera película dirigida por George Lucas y Kramer VS Kramer son grandes ejemplos de ello.
Los jóvenes de los ochentas eran la tercera generación envuelta por el conflicto, en ellos una visión alternativa nacía; intentando comprender al contrario se dieron la tarea de hacer una exhaustiva e imparcial búsqueda en la cultura del otro, lo que los llevo a encontrar cualidades en el adversario. Es interesante pensar en la juventud de Berlín oriental viendo un contrabandeado VHS americano y soñando con lo diferente que sería vivir en estados unidos. Al otro lado del pacifico, en la nación del tío Sam, la inquietud socialista no era más que un acto de efervescencia juvenil; se podría alegar que la poca aceptación del socialismo era debido a la presión del sistema o al buen momento económico que se vivía, lo cierto es que aun en sus fallas el capitalismo otorga mayores libertades y satisfactores a su población. A finales de 1989 la precaria situación en el gobierno de Alemania occidental aunada a los aires de libertad de su pueblo llevaron a la caída del muro de Berlín, el principio del fin para el bloque soviético que tan solo dos años más tarde se desmoronaría de manera dramática.
La bomba atómica fue el arma que empezó la guerra fría, pero fue el cine y su influencia en las personas quien la termino. Si la aspiración a tener un estilo de vida estadounidense no hubiera sido esparcida por la cultura popular es seguro asumir que la cortina de hierro hubiera abarcado más territorio, imposibilitando así la presión económica y social que termino por colapsar al socialismo, sin embargo, es importante recordar que para países en desarrollo o tercermundistas el american way of life es un sueño que jamás alcanzaremos si seguimos dejando que países como Alemania, Francia o E.U.A nos pisoteen. Es alarmante ver como nuestros recursos naturales son consumidos en favor de compañías extranjeras que se llevan las ganancias fuera del país y dejándonos a cambio empleos mal pagados que a la larga terminan haciendo más daño que beneficio.
Lista de Citas y Referencias:
Andrés Martin. (2014). El cine en tiempos de la Guerra Fría. 28/10/2017, de Highway Sitio web: https://highwaymagazine.wordpress.com/2014/09/13/el-cine-en-tiempos-de-la-guerra-fria/
Conceptos Básicos de la Energía Nuclear. 24/10/2017, de UNAM Sitio web: http://profesores.fi-b.unam.mx/jlfl/Fundamentos/Conceptos%20B%E1sicos%20de%20la%20Energ%EDa%20Nuclear.pdf
Fernando Arancón. (2017). Hollywood, el ganador de la Segunda Guerra Mundial. 26/10/2017, de orden mundial Sitio web: http://elordenmundial.com/2017/07/06/hollywood-el-ganador-de-la-segunda-guerra-mundial/
Floy Lee. (5/6/2014). Science Behind the Atom Bomb. 24/10/2017, de Atomic Heritage Foundation Sitio web: https://www.atomicheritage.org/history/science-behind-atom-bomb
Redacción. (2015). ¿Qué fue la Guerra Fría?. Norte, 40.
Rubén Villamor. (2009). Bomba Atómica de Hiroshima. 14/10/2017, de eurasia1945 Sitio web: http://www.eurasia1945.com/batallas/contienda/bomba-atomica-de-hiroshima/
Wilson Astudillo Alarcón, Carmen Mendinueta Aguirre. (4/11/2017). El cine como instrumento para una mejor comprensión humana. Medicina y Cine, 4, 136.