El doctor Álvarez Nebreda se levanta regularmente a las seis de la mañana mientras su mujer duerme en el costado izquierdo de la cama matrimonial. Se viste con cuidado con la ropa que ordenó la noche anterior. Mira para su costado y no puede creer estar casado con tan hermosa mujer. Baja las escaleras para usar el baño de servicio, de esa manera no despertará a su mujer ni a la pequeña Mili. Revisa su cara en el espejo y decide que una barba candado lo hará ver unos años más joven.
Besa a la niña en la frete mientras ella sonríe y se vuelve a tapar con el acolchado rosado de plumas.
Llega al garaje y elige que hoy irá a la clínica en su 4 x 4. El auto es para los fines de semana. Al llegar lo reciben dos enfermeras dándole una planilla con los nuevos pacientes.
- Hola, vengo a anotarme para terminar el secundario. Después voy a estudiar medicina – Dice Álvarez a una secretaria que llena una solicitud.
- En siete años me recibo y ya me quedan trece menos para salir de acá. Voy a empezar a hacer buena conducta -