Soy ese mangina,
que en sueños imagina
que siendo por la hembra pisoteado
habrá de desflorarla cual tonto enamorado.
Soy ese mangina
que tiene como mantra:
"a todas las mujeres las veo como santas"
y doy mi tonta vida por las cuantas
por las cuales mi nombre ya trajina.
Y voy con mi armadura de caballero blanco,
diciendo: "es una dama",
lo malo es que no ahorro en ningùn banco,
por cada boludez que se encarama
en mi lengua de progre calcinada
por el buenismo actual y su pavada.
Yo soy ese mangina,
que nunca vió vagina
ni en foto ni en novela,
ni alguna escarapela;
pero me opongo al hombre,
en todos sus sentidos,
de la chusma es mi nombre
y vanos mis latidos.
que en sueños imagina
que siendo por la hembra pisoteado
habrá de desflorarla cual tonto enamorado.
Soy ese mangina
que tiene como mantra:
"a todas las mujeres las veo como santas"
y doy mi tonta vida por las cuantas
por las cuales mi nombre ya trajina.
Y voy con mi armadura de caballero blanco,
diciendo: "es una dama",
lo malo es que no ahorro en ningùn banco,
por cada boludez que se encarama
en mi lengua de progre calcinada
por el buenismo actual y su pavada.
Yo soy ese mangina,
que nunca vió vagina
ni en foto ni en novela,
ni alguna escarapela;
pero me opongo al hombre,
en todos sus sentidos,
de la chusma es mi nombre
y vanos mis latidos.