Te acordás loco… cuando en tu viaje
Onda colgadera de flores blancas del Uruguay (o de por ahí cerca)
le arrancaste la canilla del baño del hombre de los pájaros
Que después de las mismas flores,
del mismo mate
no pudiste alcanzar la galleta ante esas chicas tan lindas,
tan lindas, tan, tan, tan lindas las chicas.
De diferentes linduras.
Te la tuvieron que alcanzar.
Te acordás que no podías saltar el portón de tu casa
y que al afeitarte aparecía el fantasma de tu viejo
que decía fafafandro, fafafandro.
Te acordás loco, porque nos contaste.
Nos contaste que fuiste a alimentar duendes en la esquina de la terminal.
Onda colgadera de flores blancas del Uruguay (o de por ahí cerca)
le arrancaste la canilla del baño del hombre de los pájaros
Que después de las mismas flores,
del mismo mate
no pudiste alcanzar la galleta ante esas chicas tan lindas,
tan lindas, tan, tan, tan lindas las chicas.
De diferentes linduras.
Te la tuvieron que alcanzar.
Te acordás que no podías saltar el portón de tu casa
y que al afeitarte aparecía el fantasma de tu viejo
que decía fafafandro, fafafandro.
Te acordás loco, porque nos contaste.
Nos contaste que fuiste a alimentar duendes en la esquina de la terminal.