No tocar la vida;
no modificarla.
¿Para qué gozar con esta carne
con la que pensamos como amada?.
La materia no puede causarnos
un desmedro acaso
que pueda frustrarnos.
Si todo está
en
y por nosotros,
¿qué importa que otros
no puedan mirarlo?.
Ponderar las cosas
en nuestra imaginario,
con el peso que sólo nosotros
les daremos en sueños abiertos;
con las sensaciones que brotan
silentes entre las memorias
que truecan posibles realidades:
las altas potencias
que nunca han de ser en la caverna.
no modificarla.
¿Para qué gozar con esta carne
con la que pensamos como amada?.
La materia no puede causarnos
un desmedro acaso
que pueda frustrarnos.
Si todo está
en
y por nosotros,
¿qué importa que otros
no puedan mirarlo?.
Ponderar las cosas
en nuestra imaginario,
con el peso que sólo nosotros
les daremos en sueños abiertos;
con las sensaciones que brotan
silentes entre las memorias
que truecan posibles realidades:
las altas potencias
que nunca han de ser en la caverna.