Nacido en Santa Fé, Argentina en 1937, Carlos Ferreyra es un artista autodidacta que a lo largo de su carrera ha desarrollado una prodigiosa técnica para el dibujo a tinta china y la pintura al óleo.
Él mismo relató en una entrevista que aprendió a dibujar "solo, en las eternas tardes santafecinas, con el lápiz de carpintero de mi padre, sobre los papeles blancos que envolvían el pan que se compraba a diario, en la mesa del comedor; siempre con la mirada quieta y asombrada de mi madre que empezaba a entrever que había un camino diferente para su hijo. Sí, no tuve más escuela que yo mismo ni más armas que la imaginación".
Artista inquieto, de insaciable curiosidad, Ferreyra frecuentó todos los temas clásicos de la pintura y hasta incursionó en la abstracción; pero es la figura humana, en particular algunos arquetipos de la tradición y la cultura latinoamericanas y la gente sencilla, donde ha encontrado la inspiración de sus obras más importantes.
Ferreyra viajó de joven al exterior como actor formando parte del grupo de teatro santafecino " Los 21", para luego convertirse en director. Después de visitar varias ciudades como New York y México DF., Ferreyra se instaló en la ciudad de Guatemala, donde empezó con el amor hacia la pintura. Luego de 40 años viviendo fuera de Argentina, Ferreyra volvió a su país en donde reside al día de hoy junto a su familia.
Él mismo relató en una entrevista que aprendió a dibujar "solo, en las eternas tardes santafecinas, con el lápiz de carpintero de mi padre, sobre los papeles blancos que envolvían el pan que se compraba a diario, en la mesa del comedor; siempre con la mirada quieta y asombrada de mi madre que empezaba a entrever que había un camino diferente para su hijo. Sí, no tuve más escuela que yo mismo ni más armas que la imaginación".
Artista inquieto, de insaciable curiosidad, Ferreyra frecuentó todos los temas clásicos de la pintura y hasta incursionó en la abstracción; pero es la figura humana, en particular algunos arquetipos de la tradición y la cultura latinoamericanas y la gente sencilla, donde ha encontrado la inspiración de sus obras más importantes.
Ferreyra viajó de joven al exterior como actor formando parte del grupo de teatro santafecino " Los 21", para luego convertirse en director. Después de visitar varias ciudades como New York y México DF., Ferreyra se instaló en la ciudad de Guatemala, donde empezó con el amor hacia la pintura. Luego de 40 años viviendo fuera de Argentina, Ferreyra volvió a su país en donde reside al día de hoy junto a su familia.