Esto es un pequeño relato que hice en mis tiempos de aburrimiento, espero que puedan disfrutarlo. Sin más preámbulos espero que el relato les guste y los invito a dejar sus más sinceras críticas e interpretaciones, gracias.
Calabozo Personal
Las ataduras ya no me aprietan, la venda se cayó... ahora creo que puedo ver. Apenas puedo moverme, estas heridas, son muchas... todavía duelen. Me arrastro por un pasillo; en la pared veo cadenas, hermosas... Brillan todavía, las deseo... pero creo que era ahí donde me tenían colgado, (me tenían... digo, casi como si me hubieran obligado). Me arden las rodillas, y los pies... como si hubiera caminando kilómetros, como si hubiera soportado tempestades de pie, por un año. Mis brazos, todos magullados... no sangran, ya no, pero duelen... como un ardor que quema por dentro, como si hubiera sostenido en mis brazos el calor de una ilusión, como si hubiera luchado con mis puño, por el valor de un sueño, me arden como si hubiera defendido mi rostro por un año, ¿pero qué digo? debo estar alucinando, sí.. el encierro me hace alucinar, pero ya falta poco, al final del pasillo... escucho un sonido, siento un constante repicar, cae como gotas... llueve, afuera llueve; todavía no veo nada, aquí no hay luz... y pienso (ya no tengo luz) que afuera debe llover. ¿Qué es esto? ahí, en la penumbra mi tacto errado toca un frio metal ¿luz?.. Imaginación diría yo, pero no... Ciento una rejilla en la pared lo bastante alta como para que pueda agarrarla, y lo suficientemente angosta como para poder pasar por ahí. Soy un idiota, tengo los ojos cerrados, con tal fuerza que me arden los parpados... es que, ya saben... La venda, ese año en la oscuridad... ya me eh acostumbrado, no quiero ver el mundo, ni lo que me rodea, pero aún así avanzo por el pequeño túnel en la pared, arrastrándome, como siempre. Creo que recupero poco a poco la movilidad en mi pierna derecha, por lo menos ya no duele. Avanzo, los ojos aún cerrados, y siento una briza (libertad) que me acaricia el rostro, entra a mi ser... es aire puro, lo inhalo cada vez más fuerte, es que ya me desesperé por salir, antes me arrastraba ahora creo que voy gateando, como un bebe, si... como un "Recién nacido". Los brazos aún me duelen, pero eso no me detiene; lo que a mermado mi marcha es el miedo (maldito) que no te tenía cerca desde hace mucho... y recuerdo, el "calabozo", todo el... ¿dolor?, esos grilletes sobre mis muñecas, ése grillete en especial, cual llevaba su marca y no me dejaba escapar, y los cuentos... fabulas y leyendas que la noche me contaba, solo estaba... extraño los cuentos y quizás aquel deseo o sueño. Pero ya es tarde, todo eso quedó atrás cuando... cuando pude de alguna manera escapar de ahí (¿escapé o me echaron?), solo recuerdo que desperté en el suelo... "libre".
¿Qué, que es esto? Tierra!!.... (Como los piratas decían), siento tierra en mis manos, y mis ahora mugrientas uñas se incrustan en el húmedo pasto, sintiendo el suave escozor de algunas espinas. Estoy fuera (creo), completamente que si abro los ojos podré ver, quiero ver... quiero volver a sentir.
Ciego, casi quedo ciego... el resplandor fue tan fuerte que quedé aturdido por horas (¿días?). La luna... era la luna, el sol... el sol sin duda me hubiera dejado ciego. Es de noche, como siempre... y creo que así lo será por mucho tiempo. Me pongo de pie, creo que ya no duele... no, ya no, jaa... ¿dolerme, a mí? casi me da risa, solo los brazos... marcas, sí... cicatrices que llevare en mi por toda la vida; no importa, las hubo antes y las habrá después, lo que ahora importa es que salgo caminando, con la vista en alto, con mi mano derecha acomodo mi corbata... me aprieta el cuello de la camisa; mientras que con la otra mano limpio mis pantalones (hay tierra en mis rodillas) no puedo ir así, con mi mejor traje sucio. Hace frio, así que mejor me pondré el saco; no hay sol (ya no) pero igual voy con mis gafas negras, no puedo parar de caminar... soy yo! el que nunca cae, el que nunca se arrodilla, el que nunca esta encadenado. a veces pienso, en todos los calabozos y en todo lo que ellos hicieron por mí... en todas las historias y fabulas que allí aprendí, cuando salí del primero todo era oscuro y ya no había luz, y ahora que salgo del segundo tengo... (Nada), frio...perdí mi inocencia, creo. No es fácil ver como usan tus cadenas, eran mías ¿sabían? y las fabulas también eran mías. Durante todos estas semanas que caminé, me apuré demasiado en juzgar el pasado, debo admitirlo... ya no soy ni la mitad del hombre que solía ser, y ¿saben qué?, me está aburriendo esta mentira ¿libertad? ¿Dónde?, si aún la marca beta sigue ardiendo en mi muñeca derecha...pero ya es tarde para pensar en eso, busque otro refugio... es hermoso, tiene espacio; mucho material para nuevas fabulas y leyendas, tiene cadenas, obvio; Solo espero no hacer de este refugio… otro calabozo personal.
Este contenido es de creación original por el usuario LincolnV. Esta obra se encuentra bajo licencia Creative Commons (CC BY-NC-ND 3.0)![]()