Hola. Tenía ganas de compartir esto que escribí. Me gustaría que me dijeran qué les parece.
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________
Si la leyeron, gracias por su tiempo. Un saludo.
___________________________________________________________________________
Lo que gira, lo que flota/ Interferencia
Llorás sangre en esquinas aguja
Sangre espesa, oscura y caliente
El único calor en este horizonte de hielo.
Después de eso todo es distorsión, todo es zumbido.
Una interferencia marchita que se retuerce en tu cabeza.
Una interferencia que grita y maldice y quiere hacer un agujero.
Grita: ¡Todo lo que gira nos pertenece!
Todo lo que se resbala es nuestro y de nadie más.
Todo lo que flota, todo lo que salta, todo lo que muerde.
Todo lo que se arrastra bajo la oscuridad goteante.
Somos la estación de lo desarmado, el núcleo de lo corrupto,
el apéndice elemental de lo triste y de lo asqueroso,
de lo podrido hasta la médula, de lo roto hasta el tuétano.
Grita, siempre grita: ¡Todo lo que vuela nos pertenece!
Las aves, las chispas, los gases. El polvo juntándose, la arena en el viento.
(Filtramos arena fina en la noche profunda, mi querido)
Los candados que se cierran alla lejos en la tierra son de otro.
Las estrellas bien lejos bien lejos en el tiempo, esas sí son nuestras.
Nuestra es la lanza que rasga el espacio. Nuestra es la noche silenciosa.
Las melodías son de otro. Los abrazos, el calor verdadero,
el cielo exprimiéndose en azul, el Sol en incendio perpetuo.
Las risas son de otro. El sentido es de otro. La solidez de las paredes,
el agua cristalina, las flores que todavía no percuden. La luz blanca.
Porque más que cualquier cosa, mi querido, nuestras son las profundidades.
Las profundidades sordas y terribles y resbaladizas,
las profundidades que se rasgan en confusión, que se retuercen en sangre,
que respiran polvo ennegrecido, que se salpican de caos líquido.
Y así como son nuestras, también nosotros les pertenecemos.
En hueso, en carne, en sangre y en piel. En colmillos y en garras.
De todas ellas somos juguetes, de su negrura eterna. Abracémolas entonces, mi sombra.
Sangre espesa, oscura y caliente
El único calor en este horizonte de hielo.
Después de eso todo es distorsión, todo es zumbido.
Una interferencia marchita que se retuerce en tu cabeza.
Una interferencia que grita y maldice y quiere hacer un agujero.
Grita: ¡Todo lo que gira nos pertenece!
Todo lo que se resbala es nuestro y de nadie más.
Todo lo que flota, todo lo que salta, todo lo que muerde.
Todo lo que se arrastra bajo la oscuridad goteante.
Somos la estación de lo desarmado, el núcleo de lo corrupto,
el apéndice elemental de lo triste y de lo asqueroso,
de lo podrido hasta la médula, de lo roto hasta el tuétano.
Grita, siempre grita: ¡Todo lo que vuela nos pertenece!
Las aves, las chispas, los gases. El polvo juntándose, la arena en el viento.
(Filtramos arena fina en la noche profunda, mi querido)
Los candados que se cierran alla lejos en la tierra son de otro.
Las estrellas bien lejos bien lejos en el tiempo, esas sí son nuestras.
Nuestra es la lanza que rasga el espacio. Nuestra es la noche silenciosa.
Las melodías son de otro. Los abrazos, el calor verdadero,
el cielo exprimiéndose en azul, el Sol en incendio perpetuo.
Las risas son de otro. El sentido es de otro. La solidez de las paredes,
el agua cristalina, las flores que todavía no percuden. La luz blanca.
Porque más que cualquier cosa, mi querido, nuestras son las profundidades.
Las profundidades sordas y terribles y resbaladizas,
las profundidades que se rasgan en confusión, que se retuercen en sangre,
que respiran polvo ennegrecido, que se salpican de caos líquido.
Y así como son nuestras, también nosotros les pertenecemos.
En hueso, en carne, en sangre y en piel. En colmillos y en garras.
De todas ellas somos juguetes, de su negrura eterna. Abracémolas entonces, mi sombra.
___________________________________________________________________________
Si la leyeron, gracias por su tiempo. Un saludo.