Luego de salir de Albán, y seguir bajando hacia el Magdalena Centro, la belleza del paisaje, el aire prístino y la fábrica de agua continúan tan cautivadores como implacables...
Por estos lugares la vida se empecina en brotar por entre piedras, musgos, montes, cordilleras, flores... todo bajo el arrullo de una infinidad de aves que contagian ilusión, libertad, tranquilidad y esperanza.
Atrás quedó el ruido, el modernismo y el progreso urbano que asfixian a la gran ciudad capital y a sus siempre ocupados y agobiados habitantes, caminantes de prisa y sin destino cierto. Ahora es la caricia de la neblina y el olor de los guayabos en flor quienes anuncian la bucólica presencia de aquel edén al que llamaron: Guayabal de Síquima, un balcón con vista al paraíso.
Nombre municipal en el cual confluyen el de este exquisito arbusto con el de uno de sus bravos y originarios caciques, que en lengua panche significa: "Vuestro arroyo".
A este mágico lugar cundinamarqués llegó " Una novela para cada escuela ", con el fin de incentivar entre su jovial y prometedora población infantil y juvenil, la lectura y la escritura.
En la hermosa y casi campestre biblioteca José Celestino Mutis,
fueron donadas varias obras de Wilson Rogelio Enciso , con el sello de Pukiyari Editores.
Las Recibió el joven bibliotecario Leyver Cuadros, en compañía de dos estudiantes del colegio Marco Fidel Suárez.
Contactos: [email protected] y wrenciso.com.
Disponibles en Amazom.com, Wilborada1047 y tiendas en Internet.
Por estos lugares la vida se empecina en brotar por entre piedras, musgos, montes, cordilleras, flores... todo bajo el arrullo de una infinidad de aves que contagian ilusión, libertad, tranquilidad y esperanza.
Atrás quedó el ruido, el modernismo y el progreso urbano que asfixian a la gran ciudad capital y a sus siempre ocupados y agobiados habitantes, caminantes de prisa y sin destino cierto. Ahora es la caricia de la neblina y el olor de los guayabos en flor quienes anuncian la bucólica presencia de aquel edén al que llamaron: Guayabal de Síquima, un balcón con vista al paraíso.
Nombre municipal en el cual confluyen el de este exquisito arbusto con el de uno de sus bravos y originarios caciques, que en lengua panche significa: "Vuestro arroyo".
A este mágico lugar cundinamarqués llegó " Una novela para cada escuela ", con el fin de incentivar entre su jovial y prometedora población infantil y juvenil, la lectura y la escritura.
En la hermosa y casi campestre biblioteca José Celestino Mutis,
fueron donadas varias obras de Wilson Rogelio Enciso , con el sello de Pukiyari Editores.
Las Recibió el joven bibliotecario Leyver Cuadros, en compañía de dos estudiantes del colegio Marco Fidel Suárez.
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