Con mi amiga Flor siempre estamos viendo qué reciclar , cómo reciclar.Mas aun tratandose de elementos para mobiliarios o accesorios para decoración de interiores o de jardines. Vi complacida como ella habia logrado cerquitos para huertas o bordes de canteros con estas maderas de tarimas prolijamente cortadas con hermosos diseños.
Inspirada, un poco, en mi amigo español y su arte y buen gusto siempre en vanguardia: Miguel I. me anime a dar destino nuevo a estas tarimas.
Busque varias tarimas, palets . Las limpie y pensando que van a estar a la intemperie por un lado y por otro en la cantidad de pintura que llevarían las impregne cuidadosamente con aceite usado.

Expuestas al sol por varios dias para su secado, se pintó con pintura blanca, para madera. Con dos manos de pintura quedo bastante parejo el blanco. Asi se procedio con todas las tarimas.

Parecía coherente buscar unas colchonetas con material reciclado para estos asientos de jardin. A mi amigo Javier le pareció excelente idea, eso de armarlo con retazos de cuerinas. Mínimo costo y se da uso a ese material que de no encontrar destino podrá formar parte de los residuos de difícil desconposición.

Ideal para disfrutar en momentos de ocio. Dados los materiales resisten bien la intemperie. Son cómodos, encimando tres tarimas , para mi gusto. Dan color al jardin. Se puede poner uno como respaldo y quedaran como interesante sofá de jardin.
Ademas, como dice Miguel I. , siempre podemos presumir , de haber hecho nosotros mismos los muebles. Javier, agrega, de estar seguro que no encontraré otra colchoneta igual.
Simple , no? Si no se comparte se pierde, por eso lo pongo en común.
.