Pedaleando por ser humano
El argentino Luis Laciar, apasionado de las dos ruedas, nos envía un artículo de presentación sobre su último viaje, en marcha desde el 5 de enero, recorrer el continente africano con su bicicleta, desde Marruecos hasta Sudáfrica.
Luís posa ante un cartel en Mali.
Foto: Luis Laciar
Foto: Luis Laciar
"Pedaleando por ser humano" es el nombre del proyecto que Luis Laciar inició el 5 de enero de este año en Málaga, recorrer África en bicicleta. Nacido en Mendoza (Argentina), Luis ha emprendido en su vida otras aventuras sobre dos ruedas, como la que le llevó desde Ushuaia hasta Méjico, recorriendo durante 18 meses cerca de 23.000 kilómetros en solitario. Sin embargo, dejaremos que se defina a través de sus propias palabras; el argentino lo hace de esta manera: "Mendocino de nacimiento, sin fronteras por elección, disfrutista profesional, mezclando las pasiones de viajar, fotografiar, pedalear y culturizar solo con el fin de aprender, solo con el fin de ser humano".
Ahora está metido de lleno en su último proyecto, atravesar el continente africano desde Marruecos hasta Sudáfrica con su bicicleta, y nos envía un artículo que sirve a la vez de presentación y de reflexión sobre su viaje. Y es que como él mismo dice "nadie es más que nadie, si nadie hace más que nadie"
Niño de Mali.
Foto: Luis Laciar
Foto: Luis Laciar
Artículo de Luis Laciar
"Hay un tiempo para el deseo y otro tiempo mucho mas largo para el recuerdo. Pero para las decisiones más importantes solo necesitas un sencillo instante de pasión."
Juanjo Alonso
"El mundo tiene la forma y las dimensiones que quieras darle, es apenas un pequeño espacio del universo en el que se mueve, y dentro de él, nosotros también lo hacemos, del modo que más nos satisfaga, algunos de forma conciente y otros no, pero una vez derribados los muros y las fronteras podemos recorrerlo, darle la vuelta, hacerlo nuestro de mil maneras. La mía es montando en una bicicleta.
Pedalear, antes que empezar a trotar; primero el paseo, luego el bmx, la carretera, el mountain bike, las competiciones, y luego, como toda evolución nos lleva a lo mismo del comienzo, pero esta vez un escalón superior, el paseo, ¡¡y de buena manera!! Los primeros paseos eran cerca en distancia y cortos en el tiempo, poco a poco llegaron los más largos y extensos, hasta que en el 2001 recorrí por primera vez la Patagonia Argentina, aquel vasto territorio de cria de ganados, gauchos a caballos y gigantescos vientos estivales que hacen de un día de pedal una lucha contra enormes molinos imaginarios, pero ahí se está sin Sancho Panza para que nos ayuden.
Luego algunos internacionales, dentro de la Europa Occidental; en el 2003 el Camino de Santiago de Compostela, peregrinación de pocos kilometros, pero sentimientos mucho más que profundos, y ya desde ahi cayó la fruta por su propia madurez, asomando a modo de gran sueño "la vuelta al mundo", o mejor dicho el recorrer los cinco continentes, lo cual es diferente aunque suenen algo parecidos.
En mi sueño, ya hecho realidad, no mantengo una línea más que la que dicta mi propio corazón, algo de economía, y los desingnios climáticos. Cada uno de estos detalles hacen de esta aventura el itinerario más intenso, largo y a la vez cuantiosamente más entretenido que decidí recorrer. Ya para comienzos del 2004, estaba preparado junto a mi inseparable compañera de viaje para recorrer los algo más de 23.000 kms por toda Latinoamérica, desde la ciudad más austral del mundo, Ushuaia en Argentina, hasta la ciudad Chihuahua en México, atravesando climas desérticos, frío y viento patagónico, calor selvático dentro de la selva amazonica. Aventura que me llevó en un año y nueve meses de mi vivir.
Autoretrato de Luis durante su presente expedición.
Foto: Luis Laciar
Hay un universo de pequeños detalles que están esperando por nuestra mirada para ser descubiertos, es nuestra misión salir a relucir y destellarnos con su montón de encanto, existen unos bellos rincones de tardes que se ponen y sitios que nunca llegamos a conocer y nos esperan y hay estrellas que brillan pero aún no se ven. También existen libertades que se viven, solo se viven, imposibles de comprarlas con dinero, imperdibles de vivirlas; y estos son solo algunos de los motivos por los que mantengo la ilusión en pie, Africa, Asia y Oceanía, aunque estos paisajes sean todavía una sorpresa para la mirada de aquellos que aún no tenemos la fortuna de descubrirlos de forma anticipada, me atrevo a decir que "PEDALEANDO POR SER HUMANO" es mi mejor apuesta a vivir maravillosos momentos y compartirlos. La vida nos sorprende cada día y basta ese estímulo inicial para respirar el aire contenido en el alma universal.
Lo que siempre quise ser de grande, fue ¡SER LIBRE y HUMANO!, una profesión un tanto difícil de encontrar en los tiempos que corren y los sistemas económicos que asoman, por lo que si ya has leído hasta aquí, montate en este universo y asomate a través de la ventana que propongo compartamos, una distinta, una particular, un gran ventanal, tan solo para que admiremos juntos nuestro mundo".