
En los aserraderos o cuando se derriba un árbol es posible conseguir un tronco e improvisar un asiento muy cómodo, Sale muy barato y es muy resistente y duradero y, con un poco de acabado, cabe perfectamente en nuestra casa o si se deja rústico sirve como asiento en la finca o en una fonda.
Materiales:
Tronco seco con cáscara o sin ella.
Cordobán, cuero, cuerina o lona.
Tornillos golosos para madera pequeños suficientes según el tamaño del tronco.
Estoperoles de los empleados en tapicería.
Un trozo de espuma dura.
Pegante de zapatería.
Proceso:
Tómese un pedazo de papel periódico o de tela y con él rodéese el tronco por una de sus puntas para así saber la cantidad de cuero a comprar. Recórtese la espuma a la medida de uno de los extremos del tronco. Recórtese el cuero según uno de los extremos del tronco a emplear. Colóquese la espuma y encima pegue el cuero bien templado con los tornillos para lo cual puede ayudarse con un taladro de velocidad variable o hacerlo con atornilladlo lo que es más tedioso. Si se desea la espuma puede fijarse al tronco con pegante para madera o pegante de zapatería. Luego se recubre con el cuero como se indicó. Por último, y para darle un toque de elegancia, coloque los estoperoles que pueden ser de colores o dorados.