Leyendo los diarios me encontré con esta noticia. Decidí investigar un poco qué es lo que se comsume cuando comemos un inofensivo caramelo. (mas abajo el resultado) Los expertos advierten de los riesgos de comer demasiado regaliz. Lo han hecho tras conocerse el caso de una mujer de 56 años que fue ingresada en un hospital de Inglaterra aquejada de una sobredosis de esta golosina, aunque los médicos han asegurado que la paciente estará repuesta en unos días, según informa la cadena de televisión BBC.. Según se detectó en los análisis posteriores, la mujer acostumbraba a comer una bolsa de regaliz de 200 gramos al día. "Sus niveles de potasio eran muy bajos, y su presión sanguínea muy alta",han dicho los médicos que la atendieron. "El regaliz es bueno siempre en dosis moderadas", ha advertido el doctor Raja Hussain del Hospital de Londres. El principio activo que contiene la golosina de regaliz, el ácido glicirrícico, se encuentra presente en muchos productos, incluidos algunos remedios de hierbas e, incluso, en la pasta de dientes. Este componente, según los productores, puede contribuir beneficiosamente a luchar contra gripes, catarros y algunos síntomas de alergia. Pero también tiene sus efectos secundarios. La Comisión Europa publicó hace poco una recomendación de no consumir más de 100 miligramos de este ácido al día debido, precisamente, a sus efectos negativos sobre la presión sanguínea, el cansancio muscular y la fatiga crónica. El Caramelo de regaliz (a veces denominado simplemente regaliz) es un dulce con una textura similar a la goma que se saboriza con los extractos de las raices de la planta del regaliz, así como también aceites de anis. Existe una gran variedad de este dulce a lo largo de todo el mundo. En Europa la forma más común es el 'regaliz negro' que se comercializa en forma de tubos, espirales o incluso de pastillas. En los países de la Commonwealth se suelen denominar bajo el nombre común de liquorice allsorts. En países como Holanda, norte de Alemania y Países nórdicos, existen variantes de regalices salados que contienen cloruro amónico (NH4Cl) como ingrediente especial. Los caramelos con extractos de las raices del regaliz contienen un edulcorante natural: glycyrrhizin que es cerca de 50 veces más dulce que la sucrosa. Este ingrediente tiene diversas propiedades farmaceuticas una de las más importantes es que actua como expectorante (facilitando el movimiento del mucus existente en los pulmones y vías respiratorias mediante la tos) e incrementa la presión arterial. Los efectos pueden tener cierta magnitud si se ingiere cada día una cantidad superior a 50 g. Qué hay en un caramelo Las golosinas infantiles son productos de confitería compuestos por una pasta maciza elaborada con azúcar, aromatizada y coloreada mediante un generoso uso de aditivos y que se presenta con formas y tamaños variados. Su nutriente mayoritario son los hidratos de carbono sencillos: glucosa, sacarosa y fructosa suponen entre un 70% y un 80% del peso. La proporción de proteína más común es del 5%-6% aunque una muestra contiene el 7% y otra sólo el 1,5%. La proteína se presenta principalmente en forma de gelatina, que proporciona la textura gomosa típica de estos productos. Las grasas, por su parte, suponen menos del 1%. El contenido en agua fue siempre inferior al 14% y en algunas, aún menor: entre el 5% y el 8%. Y el aporte energético es de 320 a360 calorías cada cien gramos, demasiado elevado para un producto absolutamente prescindible en nuestra dieta por su casi nulo valor nutritivo. Su consumo frecuente puede generar obesidad y caries: en nuestra boca existen bacterias que transforman en unos 20 minutos ciertos azúcares (principalmente, sacarosa) en ácidos, que se mezclan con la saliva y las partículas de comida en la boca formando una placa que se adhiere al esmalte, atacándolo y produciendo la caries. Tras consumir estas y otras chucherías, aun en pequeñas cantidades, conviene cepillar los dientes para eliminar los restos de azúcares de la boca, ya que el riesgo de caries no depende de la cantidad de azúcar consumido sino de la frecuencia de su ingesta. Las golosinas están constituidas principalmente por azúcares simples (glucosa, fructosa y sacarosa), fuente de energía de rápida asimilación. Estos azúcares, al metabolizarse en nuestro organismo. se transforman en glucosa que es absorbida en el intestino, de donde pasa al hígado; allí se transforma en glucógeno y se almacena como reserva energética hasta una cantidad máxima de 100 gramos en el hígado y 200 gramos en los músculos. Si la cantidad de azúcares ingerida es tal que se sobrepasan los límites de almacenamiento de glucógeno, el exceso de glucosa en sangre se transforma en grasa en el tejido adiposo, constituyendo una forma de reserva energética a largo plazo. La obesidad en la edad infantil es particularmente desaconsejable, porque en esta etapa se produce un aumento del número de células de este tejido graso, relacionado con la ingesta de energía. Si el aumento de células grasas es alto, supone un estadio inicial de obesidad difícil de revertir ya que se necesitaría una restricción calórica (que podría afectar al crecimiento del adolescente) para compensar ese aumento de peso. En la mayoría de las golosinas, la proteína se presenta en forma de gelatina, que se caracteriza por una composición incompleta en aminoácidos ya que no aporta las cantidades necesarias de algunos esenciales: metionina, lisina y triptófano. No se las debe considerar como productos que aportan proteína. En resumen, las golosinas representan un elevado aporte energético, poca proteína de escasa calidad, muy pocos minerales y ausencia de vitaminas, por lo que no deberían formar parte de la dieta habitual. A pesar de que no haya normativa referente a esta cuestión, las de gran tamaño suponen un riesgo para los niños pequeños: debido a su textura gomosa se mastican con dificultad, lo que puede provocar atragantamientos que podrían desembocar en asfixia. Se han detectado muchas irregularidades en el etiquetado. Sólo Frutitas Roypas cumple la norma. Denominación de venta, lista de ingredientes, lote y modo de conservación son las informaciones peor indicadas. El casi nulo valor nutritivo de este producto y los perjuicios que causa su consumo habitual (obesidad y caries) hacen que no se elija una mejor relación calidad-precio. Las Serpentinas son golosinas populares en México y entre los latinos en los Estados Unidos. En el Condado de Orange, varios mercados de productos étnicos, tiendas pequeñas y tiendas de cadenas grandes las venden. Pero hay algo peligroso en la manera en que estos dulces, y otros en México, se han producido. Hay algo en la receta. Las pruebas indican que el chile molido, el tamarindo y la tinta en las envolturas han contenido niveles de plomo que pueden causarle daños cerebrales a los niños que consumen dulces mexicanos regularmente. Al menos ocho empresas de dulces mexicanos han sido penalizadas por oficiales gubernamentales de los Estados Unidos por producir dulces cuyos análisis han resultado con altos niveles de plomo. Agencias estatales y federales han emitido alertas de salud pública y así han forzado a las tiendas a dejar de vender esos dulces y a las fábricas a cambiar sus métodos de producción. Pero en vez de asegurarse de que sus dulces sean sanos para todos los niños, algunas empresas han elegido una ruta más barata. Ellos les venden dulces que pueden estar sucios y ser propensos a tener un alto contenido de plomo a los niños en México. Cuando producen dulces destinados para la exportación, cambian de marcha. En la planta de Serpentinas el verano pasado, eso significaba que los trabajadores tenían que tallar las máquinas para limpiarlas. Sacaron reservas de chile esterilizado, más caro, y tejocotes. Hicieron una tanda diferente de Serpentinas, que sigue siendo una serpiente dormida, pero sin la mordedura venenosa. Después envolvieron los inocuos dulces en plástico transparente sin tinta tóxica. Otra noticia alarmante(29 de mayo 2008) La policía intervino una fábrica de golosinas clandestinas que utilizaba logos de marcas reconocidas en San Juan de Lurigancho. Personal de la comisaría 10 de octubre en San Juan de Lurigancho, intervino el local ubicado en el Grupo 7 mz. B Lote 7 en el asentamiento humano Cruz de Motupe, hallando gran cantidad de golosinas como galletas, chocolates, caramelos, entre otros, los cuales eran elaborados en pésimas condiciones La fábrica que funcionaba al interior de un mercado, no contaba con licencia ni el permiso municipal y tampoco tenía registro sanitario. También se encontró centenares de etiquetas de reconocidas marcas. En el lugar se detuvo a una persona identificada como Adrián Gerónimo Guerra Mayorga de 42 años, quien será acusado de delito contra la propiedad industrial y la salud pública. Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Caramelo_de_regaliz http://www.alimentacion-sana.com.ar/Informaciones/novedades/golosinas.htm http://www.ocexcelsior.com/especiales/lead/notas/0430_plomo_dia3.shtml http://www.rpp.com.pe/detalle_126357.html
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