Escobas de Bruja
Ingredientes: (para 25 escobas)
Para los palos
550 gramos de harina
85 mililitros de aceite de oliva
1 cucharadita rasa de café de sal
1/2 lata de cerveza.
Para los pelos
4 piezas de queso dambo o en fetas gruesitas
5 o 6 fetas de jamón serrano
Preparación:
En primer lugar mezclamos bien la harina con la sal y el aceite, y cuando notemos que se ha absorbido todo el líquido, añadiremos poco a poco la cerveza (en este caso se utiliza para que fermente la masa). Tras obtener una masa elástica que no se pegue a los dedos la enrollamos con un paño limpio y seco de algodón y la dejamos reposar dos horas.
Para hacer los ‘palos de escoba’ formamos bolitas que pesen 10 o 12 gramos y después las estiramos en rulos finos de 15 centímetros de largo. Los vamos horneando en bandejas cubiertas de papel vegetal engrasado, el horno debe estar a 170 º y vigilaremos que no queden muy juntos para que al crecer (no mucho, la verdad) no se peguen entre sí.
Una vez estén dorados se sacan del horno y se dejan enfriar. Mientras tanto cortamos tiras finas de queso, dependiendo de la longitud de los palos, serán de seis a ocho centímetros; y también tiras longitudinales de jamón serrano (nos servirá posteriormente para atar el queso).
Y nos queda el toque final, no hay escoba sin ‘pelos’, así que nos disponemos a montarlas. Para cada una de ellas se extiende una tira fina de jamón y sobre ella se superponen los extremos de los trozos de queso (unos 7/8 por escoba). Una vez que tenemos este paso colocamos la punta del palo también sobre la tira de jamón pero en el lado opuesto, nos quedará enrollar con cuidado valiéndonos del jamón que actuará como cuerda que después anudaremos.