Estados Unidos: Seis años de detenciones ilegales
11 Enero 2008
Con motivo del sexto aniversario de la apertura del centro de detención estadounidense de Guantánamo, miles de miembros y simpatizantes de Amnistía Internacional llevarán a cabo acciones en todo el mundo para pedir al gobierno de Estados Unidos que ponga fin a las detenciones ilegales en Guantánamo y en cualquier otro lugar.
Este aniversario no sólo se referiere a Guantánamo. Las detenciones en ese campo son sólo una parte de las políticas y prácticas de detención ilegal que el gobierno de Estados Unidos viene adoptando desde el 11 de septiembre de 2001 en nombre de la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo, y que consisten, por ejemplo, en trasladar en secreto a detenidos de un país a otro (“entregas”), recluirlos en lugares secretos de detención y someterlos a técnicas de interrogatorio y a condiciones constitutivas de tortura o malos tratos.
Amnistía Internacional fue una de las primeras voces en pedir el cierre del Centro de Detención de Guantánamo, petición a la que cada año se han ido sumando más personas, a medida que la ilegalidad de las detenciones se ha hecho más evidente.
Hoy, Amnistía Internacional cuenta con el respaldo de más de 1.200 parlamentarios y parlamentarias de países como Alemania, Bahréin, Israel, Japón y Reino Unido en su llamamiento a Estados Unidos para que ponga fin a las detenciones ileales, y, o bien acuse a los detenidos de delitos reconocibles y los juzgue en tribunales civiles, o bien los deje en libertad, garantizando el respeto a sus derechos humanos.
Acción por el cierre de Guantánamo en Sidney, Australia, 11 de enero de 2008
Ahora que Amnistía Internacional comienza un año de actividades para celebrar el 60º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, nuestra organización se centrará en lo que queda por hacer para hacer realidad la promesa de unos derechos humanos universales e indivisibles.
Guantánamo es un símbolo de injusticia y abusos. La detención secreta, la tortura, las entregas y la reclusión indefinida sin cargos contradicen abiertamente los principios básicos de derechos humanos y, más que promover la seguridad, la ponen en peligro.
Para hacer justicia a las víctimas del terrorismo, es necesario que se enjuicie en procesos íntegros y abiertos a todas las personas contra las que existan pruebas de implicación en dichos delitos. Por otro lado, la justicia para los detenidos y sus familiares pasa por el acceso íntegro al debido proceso y a recursos legales frente a las violaciones de derechos humanos. La seguridad a largo plazo no se alcanzará si se prescinde de la justicia y no se respetan los derechos humanos de todas las personas.
Hoy no es un día de conmemoración pasiva, sino de acción: los gobiernos y la ciudadanía de todo el mundo deben pedir a las autoridades de Estados Unidos que ajusten sus prácticas y políticas de detención al derecho internacional.
Activistas de Amnistía Internacional pasaroon la noche en una replica de una celda de Guantánamo, Londres, 10 enero de 2008
Fuente:
Amnistía Internacional