Bueno, manga de trolos, encontré un artículo que me pareció interesante y lo traduje enterito (me tomó un buen rato) para compartirlo, ojalá les sirva 
Cualquiera con cierta edad va a conocer el nombre de Evel Knievel. El fue un ícono y un hérore para chicos cfreciendo en los 70´s. Para cualquiera que haya pasado cerca de él era un famoso y temerario piloto de acrobacias, conocido por ser un espectáculo arriba y abajo de su moto. Mientras la mayoría de nosotros no aspira a tener su cara impresa en las cajas de comida de los chicos, hay un montón de cosas que los freelancers podemos aprender de su historia.
1. El no era el mejor, era el mejor conocido Evel Knievel no fue el primero, no fue el mejor, pero si pensas en un piloto de acrobacias en moto probablemente te acuerdes de él. Como freelancers solemos esforzarnos en desarrollar nuestras habilidades sin entender que la promoción es igual de importante. ¿Cómo podés hacer para que tus primeros clientes piensen en vos?. No fue lo que Evel hizo lo que lo destacó, sino la forma en que lo hizo
3. Su mayor talento era ser un showman En muchas biografías, expertos en trucos acrobáticos no lo califican como un gran acróbata. ¿Por qué el público lo abrazó?. Así como era creativo y valiente, era un gran comunicador, que recorría el circuito y hablaba con la multitud. Cautivaba a la audiencia con sus trucos y sus palabras
4. Una actitud positiva salva el día la gente lo conoció tanto por romper records como huesos. Convivió con el dolor. A menudo se lastimaba, pero prefería seguir antes que verse derrotado. Enfrentar tus miedos y tolerar cierto dolor para alcanzar el éxito y eventuales recompensas es un rasgo que cualquiera de nosotros debe emular
5. Merchandise! Knievel tenía réditos del merchandising que desafiarían a George Lucas. Todo, desde juguetes hasta ropa interior. Sirve esto para recordar que podés tener ingresos por fuera de tus clientes regulares con creatividad y razonamiento
6. Cuando el mercado se agotó buscó nuevos mercados He trabajado con Freelancers que se han rendido apenas tuvieron un altibajo. En lugar de encontrar nuevos mercados volvieron a lo mismo. Cuando la fama de Knievel disminuyó el tomó los limones e hizo limomada (nota del traductor taringuero: tendría sed), vendiendo más de 90 mil entradas en el estadio de Wembley, conquistando Europa y llegando a ser más famoso que antes
7. Sus finanzas eran tan malas como sus caídas Una cosa para la que no tenía talento era para administrar su dinero. Cuando los millones llegaron él los gastó de inmediato, en embarcaciones, autos lujosos, una noche con Wanda Nara y hasta un helicoptero. Tan pronto como los ingresos dejaron de entrar se declaró en bancarrota. Cabe recordar que cuando las cosas salen bien es cuando hay que tener más cuidado con el movimiento del efectivo
8. No podés controlar qué dice la gente sobre vos cómo manejás las críticas, los rumores y los trolls?. Evel Knievel fue con un bate de beisball a su crítico más importante (su ex publicista). Lo golpeó casi hasta matarlo, con lo que mató también a su reputación y se lo sentenció a prisión
9. No fue el trabajo su ruina Todos quisieramos ser juzgados en base al trabajo que hacemos. Lo que pensamos son los meritos relativos de lo que hacemos no es el total del paquete. Cómo nos comportamos es igual de importante. Cuando la gente nos contrata nos contrata, no sólo al producto que le damos. Al final fue la conducta de Evel la que precipitó su caída. Todo el tiempo la gente lo miraba y respetaba como un héroe, pero era todo lo contrario en su vida privada. Como dice el refran: sé amable con la gente cuando subas, al bajar puedes necesitarlas
10. Pasaron 30 años y la gente lo recuerda A pesar de todas su fallas ha dejado una herencia. Murió el 30 de noviembre de 2007, a los 69 años. Mucha gente recuerda sólo sus éxitos, y de hecho magnifica y distorsiona los trucos acrobáticos . La gente cree que hizo cosas que nunca intentó (como por ejemplo saltar el Gran Cañon del Colorado). La leyenda fue más grande que el hombre. Si eso no demuestra el poder del marketing no se qué lo hará
No tenés que saltar un cañon impulsado por un cohete a vapor para demostrar tu valor, o romperte los huesos para sufrir una adversidad, estar en un negocio puede ser un desafio suficiente. Mientras pienso en la historia de Evel Knievel, a veces es menos importante lo que hacés que la forma en la que lo hacés, en caracter y en resultados.

¿Qué puede aprender un Freelancer de Evel Knievel?
Cualquiera con cierta edad va a conocer el nombre de Evel Knievel. El fue un ícono y un hérore para chicos cfreciendo en los 70´s. Para cualquiera que haya pasado cerca de él era un famoso y temerario piloto de acrobacias, conocido por ser un espectáculo arriba y abajo de su moto. Mientras la mayoría de nosotros no aspira a tener su cara impresa en las cajas de comida de los chicos, hay un montón de cosas que los freelancers podemos aprender de su historia.
1. El no era el mejor, era el mejor conocido Evel Knievel no fue el primero, no fue el mejor, pero si pensas en un piloto de acrobacias en moto probablemente te acuerdes de él. Como freelancers solemos esforzarnos en desarrollar nuestras habilidades sin entender que la promoción es igual de importante. ¿Cómo podés hacer para que tus primeros clientes piensen en vos?. No fue lo que Evel hizo lo que lo destacó, sino la forma en que lo hizo
3. Su mayor talento era ser un showman En muchas biografías, expertos en trucos acrobáticos no lo califican como un gran acróbata. ¿Por qué el público lo abrazó?. Así como era creativo y valiente, era un gran comunicador, que recorría el circuito y hablaba con la multitud. Cautivaba a la audiencia con sus trucos y sus palabras
4. Una actitud positiva salva el día la gente lo conoció tanto por romper records como huesos. Convivió con el dolor. A menudo se lastimaba, pero prefería seguir antes que verse derrotado. Enfrentar tus miedos y tolerar cierto dolor para alcanzar el éxito y eventuales recompensas es un rasgo que cualquiera de nosotros debe emular
5. Merchandise! Knievel tenía réditos del merchandising que desafiarían a George Lucas. Todo, desde juguetes hasta ropa interior. Sirve esto para recordar que podés tener ingresos por fuera de tus clientes regulares con creatividad y razonamiento
6. Cuando el mercado se agotó buscó nuevos mercados He trabajado con Freelancers que se han rendido apenas tuvieron un altibajo. En lugar de encontrar nuevos mercados volvieron a lo mismo. Cuando la fama de Knievel disminuyó el tomó los limones e hizo limomada (nota del traductor taringuero: tendría sed), vendiendo más de 90 mil entradas en el estadio de Wembley, conquistando Europa y llegando a ser más famoso que antes
7. Sus finanzas eran tan malas como sus caídas Una cosa para la que no tenía talento era para administrar su dinero. Cuando los millones llegaron él los gastó de inmediato, en embarcaciones, autos lujosos, una noche con Wanda Nara y hasta un helicoptero. Tan pronto como los ingresos dejaron de entrar se declaró en bancarrota. Cabe recordar que cuando las cosas salen bien es cuando hay que tener más cuidado con el movimiento del efectivo
8. No podés controlar qué dice la gente sobre vos cómo manejás las críticas, los rumores y los trolls?. Evel Knievel fue con un bate de beisball a su crítico más importante (su ex publicista). Lo golpeó casi hasta matarlo, con lo que mató también a su reputación y se lo sentenció a prisión
9. No fue el trabajo su ruina Todos quisieramos ser juzgados en base al trabajo que hacemos. Lo que pensamos son los meritos relativos de lo que hacemos no es el total del paquete. Cómo nos comportamos es igual de importante. Cuando la gente nos contrata nos contrata, no sólo al producto que le damos. Al final fue la conducta de Evel la que precipitó su caída. Todo el tiempo la gente lo miraba y respetaba como un héroe, pero era todo lo contrario en su vida privada. Como dice el refran: sé amable con la gente cuando subas, al bajar puedes necesitarlas
10. Pasaron 30 años y la gente lo recuerda A pesar de todas su fallas ha dejado una herencia. Murió el 30 de noviembre de 2007, a los 69 años. Mucha gente recuerda sólo sus éxitos, y de hecho magnifica y distorsiona los trucos acrobáticos . La gente cree que hizo cosas que nunca intentó (como por ejemplo saltar el Gran Cañon del Colorado). La leyenda fue más grande que el hombre. Si eso no demuestra el poder del marketing no se qué lo hará
No tenés que saltar un cañon impulsado por un cohete a vapor para demostrar tu valor, o romperte los huesos para sufrir una adversidad, estar en un negocio puede ser un desafio suficiente. Mientras pienso en la historia de Evel Knievel, a veces es menos importante lo que hacés que la forma en la que lo hacés, en caracter y en resultados.
Juente: http://freelanceswitch.com/finding/what-freelancers-can-learn-from-evel-knievel/