Volvo XC60

El Volvo XC60 es un todoterreno ligero destinado a competir con vehículos como el BMW X3 o el Volkswagen Tiguan. Volvo anticipó con el prototipo XC60 algunas de las características de este nuevo modelo.
Es un coche cómodo, con amplitud suficiente para cuatro adultos y un equipamiento de seguridad abundante, en algunos casos, novedoso como el «City Safety».
Está disponible con tres motores diferentes (Diesel de 163 ó 185; de gasolina con 286 CV) y tres niveles de equipamiento: «Kinetic», «Momentum» y «Summun». Los Diesel tienen un cambio manual y el de gasolina automático; más adelante existirá la posibilidad de pedir un cambio automático con los motores Diesel.
Hay diversos elementos que facilitan su utilización fuera del asfalto, como el sistema de tracción total (mediante un embrague Haldex que envía fuerza a las ruedas traseras cuando las delanteras patinan), una altura libre al suelo muy grande (230 mm, más que un Land Rover Freelander) o un sistema de mantiene la velocidad constante durante una bajada cuando se circula fuera del asfalto a poca velocidad. Además, el perímetro inferior de la carrocería está recubierto de un plástico sin pintar para evitar que esa zona se deteriore por culpa de las piedras o roces contra el suelo. Los neumáticos de los coches que he conducido tenían un diseño específico para carretera (Pirelli P-Zero Rosso). En la presentación de este modelo no había recorridos fuera de carretera, así que cuando probemos un XC60 con detenimiento daremos más información sobre su funcionamiento en zonas abruptas y con poca adherencia.
Para quien no necesite el sistema de tracción total, Volvo comercializará versiones del XC60 con tracción únicamente a las ruedas delanteras. Aún no hay fecha prevista.
Los precios del XC60 están comprendidos entre 37.830 € y 52.650 €. Tomando como referencia la versión más asequible, que correspone al 2.4D de 163 CV, el Volvo es más costoso que un Land Rover Freelander 2 (160 CV) o un Toyota RAV4 D4-D (177 CV). Un Volkswagen Tiguan o un Honda CR-V también son más asequibles pero sus motores son menos potentes (140 CV).
En cambio, el XC60 es más barato que un Audi Q5 2.0 TDI (170 CV), un BMW X3 2.0d (177 CV) o un Mercedes-Benz GLK 220 CDI 4Matic BlueEFFICIENCY (170 CV). Ficha comparativa de precio.
Mide 4,63 m de largo. El BMW X3 mide 4,57 m y el Volkswagen Tiguan 4,43 m. El Ford Kuga y el Land Rover Freelander 2, dos todoterreno del mismo grupo empresarial (Ford es propietaria de Volvo y lo ha sido hasta hace poco de Land Rover), miden 4,44 y 4,50 m.
El habitáculo es razonablemente amplio dadas las dimensiones de la carrocería pero carece de elementos que aporten más funcionalidad como la banqueta trasera deslizable o los respaldos con inclinación regulable, elementos que sí tienen otros modelos de la competencia. El maletero tiene 495 l de capacidad (con el kit de repación de pichazos).
Impresiones del interior
El habitáculo del Volvo XC60 es amplio en términos absolutos pero no destaca frente a otros coches con carrocería de todo terreno. Delante, hay espacio suficiente en todas las cotas, aunque con la opción del techo corredizo los ocupantes más altos notarán como la cabeza les queda muy cerca del techo. Los asientos son tan buenos como es habitual en Volvo: dan una sujeción correcta y resultan confortables. Los cinturones de seguridad y los apoyacabezas no se pueden regular en altura.

Todos los mandos quedan a la vista y son fáciles de accionar. Por primera vez, Volvo ha dejado de utilizar la pantalla del navegador escamoteable por una fija en la consola. Como queda más baja obliga a desviar algo más la mirada de la carretera (en este aspecto, la que sobresalía del salpicadero era dificilmente inmejorable).
Sobre la pantalla del navegador hay otra más pequeña donde aparecen las informaciones relacionadas con el climatizador y el equipo de sonido.
Al acceso a las plazas traseras es sencillo porque las puertas dejan un vano grande. En la plaza central puede viajar un tercer pasajero, siempre que haya anchura suficiente, porque en mullido de esa plaza no es incómodo. Volvo no utiliza un sistema de banqueta deslizable (como la del Audi Q5 o el Volkswagen Tiguan) pero sí se puede abatir los asientos traseros y el respaldo del asiento delantero derecho.
Al maletero se accede a través de un portón de dimensiones generosas. Según la versión, el mecanismo de apertura puede ser automático. La luneta no es practicable. El espacio de carga es ancho y profundo pero no hay mucha altura (400 mm) hasta la bandeja que lo cubre.
Bajo el piso hay una bandeja con compartimentos y, si lo equipa, el altavoz de graves y el lector de DVD del sistema de navegación. Este lugar no sirve para llevar objetos voluminosos puesto que tiene poca altura. Como medida de seguridad (para evitar robos), a este compartimento no se puede acceder si el portón no está levantado. Bajo este hueco está el sistema de reparación de pinchazos.
Por el habitáculo hay diversos huecos donde guardar pequeños objetos o botes de bebida. En las puertas delanteras hay espacio suficiente para llevar una botella de agua de 1,5 litros.
El techo de cristal (opcional) está formado por dos hojas. La delantera, que es la de mayor tamaño, se levanta o se desliza hacia atrás; la otra es fija.
Motorización
Hay un único motor de gasolina de 3,0 l de cilindrada, sobrealimentado, que Volvo denomina «T6» y que da una potencia de 286 CV. (Todos los Volvo que llevan este motor en la actualidad lo hacen en combinación con una caja automática de seis velocidades).
Las versiones Diesel son dos variantes del mismo motor turbodiésel de 2,4 l de cilindrada: el denominado «D5», con una potencia de 185 CV y «2.4D» que da 163 CV. Volvo tiene previsto aumentar en un futuro la potencia del motor «D5» hasta 205 CV.
El Diesel de 185 CV es claramente más ruidoso que el de gasolina, pero tiene el característico sonido de un motor de cinco cilindros que, al menos a mí, me parece menos molesto que el que hace uno de cuatro.
Como otros modelos de Volvo, el XC60 puede tener la suspensión de amortiguación variable «Four C» (información de este sistema en el S80).
Equipamiento
El XC60 estrena el sistema «City Safety». Como contamos en la información del prototipo, este sistema funciona hasta 30 km/h, en dos fases. Si detecta un riesgo de colisión, carga el circuito hidráulico de los frenos para poder dar la máxima presión cuando el conductor pise el pedal. Si el sistema considera que la colisión es inevitable, frena el coche sin intervención del conductor.
Si la diferencia de velocidad entre los dos vehículos que pueden colisionar es inferior a 15 km/h, el sistema puede evitar completamente la colisión. Entre 15 y 30 km/h es posible que no lo evite pero reduce las consecuencias del choque.
Otros sistemas de seguridad son el control de estabilidad con función antivuelco (trata de estabilizar el vehículo y, si no lo logra, despliega los airbags necesarios para evitar en lo posible los daños a los ocupantes), el sistema de advertencia a la colisión (a cualquier velocidad), el de cambio involuntario de carril y el detector de obstáculos en el ángulo muerto, que ya tienen otros modelos de la marca.
La pieza que hace de soporte del retrovisor interior aglutina diversos componentes de los dispositivos de seguridad, como la cámara del sistema de reconocimiento del carril, el sistema de emisión de luz infrarroja (tres haces) y su receptor que utiliza el sistema «City Safety», además del sensor de lluvia.
El XC60 está disponible con 13 colores de carrocería, dos terminaciones para las barras longitudinales del techo, tres tipos de tapicería y dos maderas para los recubirmientos del interior. Entre las opciones están el techo panorámico de cristal o los cristales lamidados en todas las ventanillas (dificultan el robo y son más seguras en caso de accidente).
Volvo tiene previsto vender 50.000 unidades al año del XC60, que se fabricará en la planta de Volvo Cars en Gante, Bélgica.