Detrás del micrófono
Detrás del micrófono "Clarín" se metió en la cocina de "El parquímetro" y cuenta todo lo que pasa, y que no se ve, en el programa que el conductor lleva adelante de 7 a 10 por Metro (FM 95.1), desdoblándose en sus múltiples personajes, de los cuales Peña es uno más. Cómo trabajan productores y operador.
La idea nació en la entrega de los Premios Clarín Espectáculos 2007. Fernando Peña había sido elegido Hombre de radio por segundo año consecutivo. Al entrevistarlo esa noche en el Luna Park, surgió la pregunta: "¿Hay algo guionado en El parquímetro (Metro, lunes a viernes de 7 a 10)?" "Absolutamente nada", fue la respuesta. Y: "Te conmino a que vengas una mañana a ver cómo se hace el programa..."
Establecido el desafío, recoger el guante no fue tarea fácil: había que levantarse a las 5 y media de la mañana. La nota se pautó para el miércoles 16 de enero. La noche del martes se largó una furiosa tormenta que hizo peligrar la posibilidad de llegar a horario. A las 7, arrancó El parquímetro, con las voces de Diego Scott y de Martín Bicho Lipsyc (coconductores del programa), que recién media hora más tarde, se comunicaban telefónicamente con el "diputado senador" Rafael Orestes Porelorti, con una delirante visión sobre el conflicto de los empleados porteños despedidos. Peña estaba llegando al estudio en la calle Honduras. Se había quedado dormido: los truenos le habían impedido conciliar el sueño la noche anterior. Y por una promesa cumplida, el día que se queda dormido, empieza con Porelorti.
Para empezar, la producción invita con mate y medialunas de manteca.
8 horas. Charla sobre el choque de treinta autos en Panamericana. Milagros López asocia frases con boleros, que el operador, Pablo Zuca, pone al aire. Así suena, por ejemplo, Cómo fue, de Benny Moré y el Trío Matamoros, por José Feliciano. Mario Modesto Sabino protesta sobre los conductores imprudentes. Mientras el productor artístico, Lucas Ribaudo, coordina el aire, desde afuera del estudio, los productores Roxana Cardozo, Martín Reich y Pablo López intentan comunicarse con gente involucrada en el accidente, según la consigna lanzada por Peña. Luego de varios intentos infructuosos ("no choqué, pero pasaba por ahí", "yo manejaba una ambulancia", etc.), Zuca, en la operación, toma las llamadas y las filtra ("¿Chocaste?" "No, pero...". Corta). Peña termina dialogando con una mujer y su hijo de doce años que frenaron a tiempo y no llegaron a estrellarse contra el auto de adelante.
El conductor manipula una carpeta de tapas transparentes con hojas tamaño A 4. Allí están anotadas las efemérides y el pronóstico meteorológico que lee su personaje de Cristina. Zuca pregunta si quiere hacer "la nota de Greenpeace". "Quiero hacer la de la amante de Jesús", dice Peña.
8.40. Dick Alfredo lee la tapa de Clarín. Ante la noticia de una familia a la que le robaron en Pinamar, Palito (el pibe chorro) dice: "¡Aguante el comunismo!" Scott lee La Nación. Comentarios de Monseñor Lago, el cura de Peña. Bicho lee Página 12. Una televisión y una computadora los conectan con la realidad y con los mensajes de los oyentes. Martín Reich, de la producción, lee Olé (el columnista de deportes, Juan Butvilofsky, está de vacaciones).
Ya a esta altura se hace evidente: 1. Que los personajes no tienen guiones, y aparecen en función "del latido del aire", en palabras del propio Peña. 2. Que, aunque no haya público, Peña pone caras y gesticula. Muchas veces, después de decir algo ingenioso, se ríe como un chico que acaba de hacer una travesura.
9 horas. Peña entrevista a Leonardo Lombroni, un profesor de Historia que publicó Las memorias de Yohanan, el amante de Jesús, donde refuta la teoría de El código Da Vinci según la cual María Magdalena está junto a Cristo en La última cena de Leonardo. Para Lombroni, es un joven. La charla es desopilante. "Jesús era activo", afirma el autor. Y Roberto Flores: "Los putos no tienen límites".
9.23. Recreo. Pulmón en el programa. Pasan el tema de Carla Bruni, Alguien me dijo.
9.30. Vuelve Sabino con una nostálgica columna sobre el "masitero", el hombre que repartía masas a domicilio. "Mi preferida es la tortita negra", interrumpe la voz de María Elena. "En el día del panadero, mi homenaje", termina Sabino, y la producción llama a Roberto, repartidor de la panadería La Victoria y contador de chistes. Conductores, operador y productores mueren de risa.
9.40. Fuera del aire, Scott pregunta: "¿Vamos con Boy (Olmi) derecho?" La Mega corta la tanda: "Señora, ¿le duelen las articulaciones? Jódase, no hay remedio". Zuca dice: "Metemos lo de Zucker". Y Dick: "Pongo vos de DJ cool y te digo... -y anuncia el show en Metro Arena Beach en Mar del Plata-: DJ Zucker XP... ¿qué es XP?" "Experience", dice Bicho. Luego llega "El manual de observaciones de El parquímetro", la columna de los miércoles de Boy Olmi.
9.57. Peña toma los papeles de la carpeta de tapas transparentes y Dick hace el "desguace de los periódicos" que preparó la producción. Va rompiendo las hojas a medida que lee temas que "no le interesan a nadie". En el cierre, dice al micrófono: "Si me cruzan por la calle grítenme puto lindo".
10.15. Saliendo del estudio, al cruzar Honduras, un taxista se asoma por la ventanilla y le grita: "¡Puto lindo!" Como en un eco, lo secunda un camionero que viene detrás. El, apenas sonríe. Casi con esa misma sonrisa de chico travieso que se le vio en el estudio.
Clarín Espéctaculos
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Detrás del micrófono "Clarín" se metió en la cocina de "El parquímetro" y cuenta todo lo que pasa, y que no se ve, en el programa que el conductor lleva adelante de 7 a 10 por Metro (FM 95.1), desdoblándose en sus múltiples personajes, de los cuales Peña es uno más. Cómo trabajan productores y operador.
La idea nació en la entrega de los Premios Clarín Espectáculos 2007. Fernando Peña había sido elegido Hombre de radio por segundo año consecutivo. Al entrevistarlo esa noche en el Luna Park, surgió la pregunta: "¿Hay algo guionado en El parquímetro (Metro, lunes a viernes de 7 a 10)?" "Absolutamente nada", fue la respuesta. Y: "Te conmino a que vengas una mañana a ver cómo se hace el programa..."
Establecido el desafío, recoger el guante no fue tarea fácil: había que levantarse a las 5 y media de la mañana. La nota se pautó para el miércoles 16 de enero. La noche del martes se largó una furiosa tormenta que hizo peligrar la posibilidad de llegar a horario. A las 7, arrancó El parquímetro, con las voces de Diego Scott y de Martín Bicho Lipsyc (coconductores del programa), que recién media hora más tarde, se comunicaban telefónicamente con el "diputado senador" Rafael Orestes Porelorti, con una delirante visión sobre el conflicto de los empleados porteños despedidos. Peña estaba llegando al estudio en la calle Honduras. Se había quedado dormido: los truenos le habían impedido conciliar el sueño la noche anterior. Y por una promesa cumplida, el día que se queda dormido, empieza con Porelorti.
Para empezar, la producción invita con mate y medialunas de manteca.
8 horas. Charla sobre el choque de treinta autos en Panamericana. Milagros López asocia frases con boleros, que el operador, Pablo Zuca, pone al aire. Así suena, por ejemplo, Cómo fue, de Benny Moré y el Trío Matamoros, por José Feliciano. Mario Modesto Sabino protesta sobre los conductores imprudentes. Mientras el productor artístico, Lucas Ribaudo, coordina el aire, desde afuera del estudio, los productores Roxana Cardozo, Martín Reich y Pablo López intentan comunicarse con gente involucrada en el accidente, según la consigna lanzada por Peña. Luego de varios intentos infructuosos ("no choqué, pero pasaba por ahí", "yo manejaba una ambulancia", etc.), Zuca, en la operación, toma las llamadas y las filtra ("¿Chocaste?" "No, pero...". Corta). Peña termina dialogando con una mujer y su hijo de doce años que frenaron a tiempo y no llegaron a estrellarse contra el auto de adelante.
El conductor manipula una carpeta de tapas transparentes con hojas tamaño A 4. Allí están anotadas las efemérides y el pronóstico meteorológico que lee su personaje de Cristina. Zuca pregunta si quiere hacer "la nota de Greenpeace". "Quiero hacer la de la amante de Jesús", dice Peña.
8.40. Dick Alfredo lee la tapa de Clarín. Ante la noticia de una familia a la que le robaron en Pinamar, Palito (el pibe chorro) dice: "¡Aguante el comunismo!" Scott lee La Nación. Comentarios de Monseñor Lago, el cura de Peña. Bicho lee Página 12. Una televisión y una computadora los conectan con la realidad y con los mensajes de los oyentes. Martín Reich, de la producción, lee Olé (el columnista de deportes, Juan Butvilofsky, está de vacaciones).
Ya a esta altura se hace evidente: 1. Que los personajes no tienen guiones, y aparecen en función "del latido del aire", en palabras del propio Peña. 2. Que, aunque no haya público, Peña pone caras y gesticula. Muchas veces, después de decir algo ingenioso, se ríe como un chico que acaba de hacer una travesura.
9 horas. Peña entrevista a Leonardo Lombroni, un profesor de Historia que publicó Las memorias de Yohanan, el amante de Jesús, donde refuta la teoría de El código Da Vinci según la cual María Magdalena está junto a Cristo en La última cena de Leonardo. Para Lombroni, es un joven. La charla es desopilante. "Jesús era activo", afirma el autor. Y Roberto Flores: "Los putos no tienen límites".
9.23. Recreo. Pulmón en el programa. Pasan el tema de Carla Bruni, Alguien me dijo.
9.30. Vuelve Sabino con una nostálgica columna sobre el "masitero", el hombre que repartía masas a domicilio. "Mi preferida es la tortita negra", interrumpe la voz de María Elena. "En el día del panadero, mi homenaje", termina Sabino, y la producción llama a Roberto, repartidor de la panadería La Victoria y contador de chistes. Conductores, operador y productores mueren de risa.
9.40. Fuera del aire, Scott pregunta: "¿Vamos con Boy (Olmi) derecho?" La Mega corta la tanda: "Señora, ¿le duelen las articulaciones? Jódase, no hay remedio". Zuca dice: "Metemos lo de Zucker". Y Dick: "Pongo vos de DJ cool y te digo... -y anuncia el show en Metro Arena Beach en Mar del Plata-: DJ Zucker XP... ¿qué es XP?" "Experience", dice Bicho. Luego llega "El manual de observaciones de El parquímetro", la columna de los miércoles de Boy Olmi.
9.57. Peña toma los papeles de la carpeta de tapas transparentes y Dick hace el "desguace de los periódicos" que preparó la producción. Va rompiendo las hojas a medida que lee temas que "no le interesan a nadie". En el cierre, dice al micrófono: "Si me cruzan por la calle grítenme puto lindo".
10.15. Saliendo del estudio, al cruzar Honduras, un taxista se asoma por la ventanilla y le grita: "¡Puto lindo!" Como en un eco, lo secunda un camionero que viene detrás. El, apenas sonríe. Casi con esa misma sonrisa de chico travieso que se le vio en el estudio.
Clarín Espéctaculos
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