Maximo goleador hitorico en River:
Angel Amadeo Labruna
Apodos: "Angelito", "El Feo", "El Eterno"
Hincha de: Club Atletico River Plate
Nació el: 28-09-1918 en Capital Federal.
Murió el: 19-09-1983 a los 65 años.
Angel Amadeo Labruna, interminable; es el máximo goleador en la historia del club de Núñez, con 292 tantos; como DT, quebró la racha de 18 años sin títulos
La frase de Angelito sonó a premonición, a apuesta fuerte. Seguramente esa fija no estaba en La Rosa que llevaba El Feo en el bolsillo derecho de su saco azul, pero el hombre se animó igual, fiel a su estilo.
"Vengo para salir campeón", dijo Don Angel Amadeo Labruna apenas se convirtió en el nuevo entrenador de River, allá por 1975. Hacía 18 años que los éxitos le daban la espalda al club de Núñez y la situación era insostenible. Sólo un Angel podía revertir el rumbo y apareció él.
Como jugador había hecho todo. A River sólo le fue infiel con la selección argentina; fue el futbolista que más años jugó en primera, el máximo goleador millonario en el clásico con Boca; el máximo artillero en la historia del club de Núñez, con 292 tantos.
La cancha de Alvear y Tagle lo espiaba al pibe que había nacido en Alvear y Las Heras, y que de purrete pateaba la pelota de trapo que le había hecho a escondidas su madre, Amalia, para que su padre Angel, relojero de profesión, no se enojará porque Angelito "perdía el tiempo" jugando al fútbol.
Llegó a River mirando fijo una foto autografiada de su ídolo, Bernabé Ferreyra, cuya dedicatoria decía: "Para un crack en ciernes". Fanático de la Banda Roja, no podía creerlo cuando debutó contra Estudiantes, en 1939. Vino La Máquina, con Muñoz, Moreno, Pedernera, él y Loustau. Los títulos, la consagración. Sin embargo, la condición de ídolo intocable le llegó más tarde, cuando se convirtió en entrenador. Supo incorporar a jugadores de experiencia, como Roberto Perfumo, Miguel Angel Raimondo y Pedro González, además de Pablo Comelles, Héctor Artico José Omar Reinaldi y Alcides Bareriro; Oscar Mas, el goleador de ese equipo, volvió de Real Madrid. Al mismo tiempo, para el medio campo Angelito confió en los pibes del club, que con los años no lo defraudaron: Juan José López, Reinaldo Carlos Merlo y Norberto Alonso.
"Un día empezó a dar vueltas. Le dije que lo notaba preocupado y me dijo que no pasaba nada. "Angel, tiene que jugar Carrasco ¿no?" Y ahí se desahogó. "¿A vos te parece, estos h... de p..., que vengan a decirme esto?" No se haga problema, le presto la camiseta un rato", le contesté. Los dirigentes no se portaron bien con él; se fue a comer con los directivos una noche, y al mismo tiempo estaban arreglando un contrato en Uruguay con Di Stefano", cuenta Alonso. "De quinta me puso en primera. Como DT fue fenomenal y un consejero de la vida, un segundo padre", dice Mostaza Merlo. "Esperábamos que se durmiera, con los anteojos puestos, con Crónica abierta en el pecho, aunque sabíamos que abajo estaba La Rosa, con las carreras... Era como si estuviéramos con nuestro viejo; eso fue Angel para mí", recuerda emocionado J. J.
Hay muchas maneras de recordarlo. Sometiendo arqueros; dando una vuelta olímpica; tapándose la nariz cuando entraba en La Bombonera, o esperando el pulgar hacia arriba o hacia abajo desde la platea para saber cómo había salido su caballo en Palermo. Quizá lo mejor sería cerrar los ojos y verlo corriendo en la concentración de River a la medianoche, ya como DT, para encerrarse a escondidas en la habitación de algunos jugadores para tirar los dados y apostar a ganador. Murió el 19 de septiembre de 1983.
Detalles:
- Jugador más longevo de la historia del fútbol con 28 jugando en primera división
- Máximo goleador de los clásicos River-Boca (16 goles).
- Segundo goleador de la historia del futbol argentino con 292 goles.
- Intervino en más de mil partidos (oficiales y amistosos).
- Vistió la casaca argentina en 36 ocasiones.
- Como técnico fue el artífice del doble título de River en el 75 luego de 18 años de frustaciones.
- En 1967, en un hecho inusual, fue campeón de la B con Defensores de Belgrano, mientras dirigía a Platense que llegó a las semifinales del Metropolitano.
- Sacó por primera vez campeón a Rosario Central e hizo grandes campañas con Talleres de Córdoba en 1974 y con Argentinos Juniors, donde armó la base del que después ganador de los títulos locales e internacionales, además de que unos pocos días antes de fallecer de darse el gusto de eliminar a Boca y a River de la serie final del Nacional 83.
Señas Particulares:
Al ingresar a la cancha de Boca se tapaba la naríz haciendo alusión al mal olor de su tradicional rival. Es recordado por referirse con el término de "Verde Césped" al pasto del campo de juego del Estadio Monumental.
Maximo goleador de Boca:
Aclaro hay dos grandes goleadores Roberto Cherro con 234 goles y Francisco Varalo que hizo 181 goles, con la diferencia que Cherro jugo tanto en el amateurismo como en el profesionalismo.
Roberto Cherro nació el 23 de febrero de 1907 en el barrio de Barracas, Capital Federal.
Acaso para muchos boquenses este nombre no diga nada. Pero este hombre fue un personaje que caló hondo el la sensibilidad popular y llegó hasta las entrañas más profundas de la historia de Boca Juniors. Nadie sabrá quien fue el que en un rincón del tablón pronunció su apellido con acento italiano --Cherro-- y a partir de entonces todos los simpatizantes lo reconocieron con ese apelativo. Siempre fue Cherro, luego de que alguien pusiera en el papel ese rebautismo de los hinchas.
Cuando sólo tenía diez años, su hermano Felipe Cherro lo llevó a Sportivo Barracas para que comenzara a hacer sus primeras armas futbolísticas. Su barrio natal era cuna de grandes futbolistas. Para diferenciarlo de su hermano lo llamaron "Cherrito". A los 17 años debutó en primera división en un match contra Porteño, cayendo por 1 a 0. En 1925 cumplió un breve paso por Ferro Carril Oeste integrando una cuarta división magnífica junto a Arico Suárez, Grimoldi, D'Alessandro y Cesarini. Otro paso fugaz por Barracas Juniors para incorporarse luego a Boca, donde escribiría sus páginas más gloriosas.
Al poco tiempo de haber iniciado su trayectoria como jugador se desligó del apodo familiar para emparentarse con otro que hacía a su forma de jugar, "El Apilador". Ya no era el jugador que necesitaba del apoyo de su hermano Felipa, el gran zaguero. Era un crak que tenía dimensión propia, magnitud que alcanzaba cuando iniciaba su marcha realizando insólitos arabescos en su gambeta, capaz de desconcertar a varios contrarios al mismo tiempo. Era un apilador sin vueltas. Regordete, pesaba 80 kilos, cabezón y de cara redonda. No representaba la imagen cabal de un altleta. Pero quién podía fijarse en su formación física cuando era capaz de realizar maniobras tan imprevistas como hermosas. Fue admirador de Manuel Seoane y de él adoptó muchas virtudes de juego.
Ya en Boca, su juego fue cambiando. Al comienzo seguía siendo el empedernido gambeteador que no dejaba el balón en un solo momento. Pero muchas veces ese romance con la pelota perjudicaba el funcionamiento del conjunto. Mario Fortunato y Alfredo Elli trataron de convencerlo de que debía cambiar su estilo para el bien del equipo. Así lo comprendió Cherro. Los consejos experimentados sirvieron para que el proceso fuera tan rápido como útil. De esta manera quedó atrás el apilador y nació el jugador práctico, efectivo y contundente que renegaba del lucimiento personal para ponerse al servicio de Boca. Allí definitivamente se consolidó como crak.
La selección argentina también requirió su presencia. Eran épocas donde sobraban los buenos atacantes y ocupar una plaza en el combinado era un alto honor. Sin embargo la trayectoria con la casaca celeste y blanca fue breve. Sólo completó veinte partidos internacionales y trece goles convertidos. Sufrió lesiones que lo marginaron de muchos compromisos importantes, como la final de los Juegos Oímpicos de Amsterdam en el '28 y casi todo el Campeonato Mundial de 1930, donde sólo jugó un encuentro. recordar aquella tarde cuando convirtió cuatro goles a los uruguayos, el 5 de febrero de 1933, es un hecho impostergable.
Faltaban sólo quince minutos para que el encuentro tocara a su fin. Los presentes ya se resignaban a que la historia se volviera a repetir. Nuestro combinado no podía con los orientales. Nadie creía. Cherro sí. En una seguidilla increíble, teñida de su gran clase de jugador, convirtió cuatro goles que llevaron el marcador a cifras más que concluyentes -- 4 a 1 --: ganó la selección argentina.
Ya por entonces era "Cabecita de Oro" por su habilidad para conectar los envíos aéreos. Pero en su madurez era el implacable conductor de ataque, sereno y preciso en la distribución del juego, seguro en el momento de la definición. En 1932 tuvo un altercado con los dirigentes boquenses que hizo que se alejara del primer equipo. La ausencia de Cherro resintió seriamente el funcionamiento del conjunto. Luego de muchas reuniones conciliatorias se llegó a un acuerdo total, retomando el primer equipo en la 17ª fecha, ante Huracán. Cherro dijo a sus compañeros en los vestuarios: "Muchachos, yo no pensaba jugar hoy; el acuerdo se hizo muy rápido y ya había contraído un compromiso, así que vamos a hacerles varios goles de entrada así se van de la cancha". Todos lo miraron y se sonrieron. Cherro siguió y lo llamó a Sánchez para
indicarle: "Vos estate atento a las cortadas dentro del área". Ya en el encuentro se la pasó a Sánchez y éste puso en ventaja a Boca cuando sólo se llevaban cumplidos 6 minutos de juego. A los 25 minutos un calco de esta jugada alejó más las diferencias. A los 12 minutos del segundo tiempo Varallo puso el 3 a 0. Los jugadores de Huracán protestaron; escándalo y expulsiones a la orden del día. El "Globito" se retira de la cancha faltando disputarse aún media hora de juego. Cherro se sacó el gusto.
Jugó en primera división hasta 1938. En el '39 los dirigentes boquenses lo invitaron para jugar en reserva pero no lo aceptó. Sin embargo al fútbol lo llevaba en la sangre y continuó jugando para Boca Juniors en el equipo de la mutual de veteranos. Atrás quedaron 13 años de gloria, cuatro títulos, muchos golazos. Siempre quedó el crak y su pasión por boca.
Proximo post Racing e Independiente
Fuentes
http://riverplate.brinkster.net/Paginas/IN_Idolos_Labruna.asp
http://www.informexeneize.com.ar/biografia_roberto_cherro.htm