Esta pequeña comunidad esta ubicada cerca de la capital paranaense, se puede llegar pasando por detrás de la comunidad de Oro Verde o sino dejando a un costado Escuela Alberdi y continuando por caminos rurales. Los dos caminos lo llevarán a este pueblo, el cual está dentro de los posibles pueblos que desaparecerán del territorio argentino según lo indicado por la fundación Responde y la Universidad de Quilmes.
El lugar es muy pequeño, las casas se reparten al costado del camino que deja al lugar como olvidándolo. A la derecha se puede observar una ermita realizada en una especie de gruta de materiales extraídos de tierra del lugar, un lugar único que emana muchas fragancias tanto para cristianos o agnósticos. Pero Tezanos no fue conocida en una época anterior por esto, sino por lo que les voy a relatar.
La gente del lugar dice que a principios del siglo veinte, la familia Pinto tomó una decisión que cambiaría sus vidas: invertir sus ahorros en esta zona. Para poder concretar este proyecto de vida, construyeron una casa amplia y confortable.
Para consolidar algunas cuestiones vinculadas a lo económico y social, los Pinto terminaron contrayendo enlace con los Tezanos. De ahí deriva el nombre de este pequeño pueblo entrerriano.
Años antes, un Tezanos Pinto se había casado con una Moritan. Según los lugareños se llamaba Eloisa y pertenecía a otra familia de abolengo del lugar. Se dice que después de cierto tiempo Eloisa comenzó a mostrar algunos inconvenientes de índole psíquico de tono severo. Eso llevó a que su esposo tome la decisión de recluirla en la casa primero, para luego encerrarla en un altillo.
Debemos situarnos históricamente en dicha época, sabiendo que un familiar con problemas o alteraciones creaba un estigma a todo el resto de la familia, lo que determinada que se los mirara de otra manera.
El tiempo en forma implacable pasó, y la muerte se hizo presente, llevándose la vida de Eloisa. Los nativos del lugar dicen además que esta mujer no fue sepultada en el panteón ni de los Moritan ni de los Tezanos Pinto. Historias del lugar dicen que fue enterrada en adyacencias de la casa donde hubo de estar recluída y que su alma en pena vaga por el lugar llorando por su carencia de paz.
Otra historia paralela dice que la familia que vivía en el lugar se desvaneció un día, dejando su último almuerzo en el lugar. Hasta la mesa había quedado servida con los alimentos de ese momento. Otros divulgaron que existiría un tesoro enterrado en el lugar, llevando a que depredadores humanos más buscadores de todo tipo derruyeran el lugar.
Otros argumentan que cuando uno pasa por acá, puede ver figuras translucidas, e incluso oír sonidos, gritos, o que se detengan relojes y automóviles.
La mayor parte de la comunidad no quiere hablar demasiado sobre el tema. Es como un sello que está cerrado y sólo unos pocos pueden abrir. Quizás algún valiente algún día lo haga. Ese día será fundamental para esta comunidad que se está muriendo de a poco por la emigración de quienes viven en el lugar. Si no, desaparecerá el lugar llevándose incluso sus historias hacia quién sabe qué lugar.
Algunas Imagenes:
Una foto en la soledad del campo. Al revelar, entre la maleza aparece este joven de barba “candado”, saco y corbata, que obviamente no estaba cuando la foto fue tomada
La casa solariega de los Tezanos Pinto
Esta simultaneidad espacial y temporal de distintas fenomenologías es lo que hoy se está reiterando en Pronunciamiento. Adelantamos, aquí y de manera fragmentada, una información sobre la que queremos ser cautelosos: no basta allí con luces nocturnas, seres peludos que cruzan la carretera, mutilaciones, huellas. Como si fuera poco, en una semiderruida vivienda abandonada nuestros amigos encontraron una cantidad significativa –estiman entre cinco y seis- esqueletos de animales que no pudieron identificar. Ciertamente, no se trata de gatos, perros, liebres, zorros y un largo etcétera. Y allí están, esperando ser identificados.
¿Creyeron que hasta aquí habían visto todo?. Quizás no. Vuelvan a observar la fotografía de la precaria vivienda. Observen el “palo borracho”, el árbol que crece frente a la misma. Sobre el punto siguiente hemos discutido mucho con Daniel. Él asegura que frente y a la derecha de ese árbol hay una figura traslúcida. Yo ahora sí lo observo, creo, extraño maridaje de velocirraptor y canguro pero.. ¿realmente está allí o condicionado por la observación de Daniel he transformado la imagen en un test proyectivo?. Saquen ustedes sus propias conclusiones.
El lugar es muy pequeño, las casas se reparten al costado del camino que deja al lugar como olvidándolo. A la derecha se puede observar una ermita realizada en una especie de gruta de materiales extraídos de tierra del lugar, un lugar único que emana muchas fragancias tanto para cristianos o agnósticos. Pero Tezanos no fue conocida en una época anterior por esto, sino por lo que les voy a relatar.
La gente del lugar dice que a principios del siglo veinte, la familia Pinto tomó una decisión que cambiaría sus vidas: invertir sus ahorros en esta zona. Para poder concretar este proyecto de vida, construyeron una casa amplia y confortable.
Para consolidar algunas cuestiones vinculadas a lo económico y social, los Pinto terminaron contrayendo enlace con los Tezanos. De ahí deriva el nombre de este pequeño pueblo entrerriano.
Años antes, un Tezanos Pinto se había casado con una Moritan. Según los lugareños se llamaba Eloisa y pertenecía a otra familia de abolengo del lugar. Se dice que después de cierto tiempo Eloisa comenzó a mostrar algunos inconvenientes de índole psíquico de tono severo. Eso llevó a que su esposo tome la decisión de recluirla en la casa primero, para luego encerrarla en un altillo.
Debemos situarnos históricamente en dicha época, sabiendo que un familiar con problemas o alteraciones creaba un estigma a todo el resto de la familia, lo que determinada que se los mirara de otra manera.
El tiempo en forma implacable pasó, y la muerte se hizo presente, llevándose la vida de Eloisa. Los nativos del lugar dicen además que esta mujer no fue sepultada en el panteón ni de los Moritan ni de los Tezanos Pinto. Historias del lugar dicen que fue enterrada en adyacencias de la casa donde hubo de estar recluída y que su alma en pena vaga por el lugar llorando por su carencia de paz.
Otra historia paralela dice que la familia que vivía en el lugar se desvaneció un día, dejando su último almuerzo en el lugar. Hasta la mesa había quedado servida con los alimentos de ese momento. Otros divulgaron que existiría un tesoro enterrado en el lugar, llevando a que depredadores humanos más buscadores de todo tipo derruyeran el lugar.
Otros argumentan que cuando uno pasa por acá, puede ver figuras translucidas, e incluso oír sonidos, gritos, o que se detengan relojes y automóviles.
La mayor parte de la comunidad no quiere hablar demasiado sobre el tema. Es como un sello que está cerrado y sólo unos pocos pueden abrir. Quizás algún valiente algún día lo haga. Ese día será fundamental para esta comunidad que se está muriendo de a poco por la emigración de quienes viven en el lugar. Si no, desaparecerá el lugar llevándose incluso sus historias hacia quién sabe qué lugar.
Algunas Imagenes:
Una foto en la soledad del campo. Al revelar, entre la maleza aparece este joven de barba “candado”, saco y corbata, que obviamente no estaba cuando la foto fue tomada
La casa solariega de los Tezanos Pinto
Esta simultaneidad espacial y temporal de distintas fenomenologías es lo que hoy se está reiterando en Pronunciamiento. Adelantamos, aquí y de manera fragmentada, una información sobre la que queremos ser cautelosos: no basta allí con luces nocturnas, seres peludos que cruzan la carretera, mutilaciones, huellas. Como si fuera poco, en una semiderruida vivienda abandonada nuestros amigos encontraron una cantidad significativa –estiman entre cinco y seis- esqueletos de animales que no pudieron identificar. Ciertamente, no se trata de gatos, perros, liebres, zorros y un largo etcétera. Y allí están, esperando ser identificados.
¿Creyeron que hasta aquí habían visto todo?. Quizás no. Vuelvan a observar la fotografía de la precaria vivienda. Observen el “palo borracho”, el árbol que crece frente a la misma. Sobre el punto siguiente hemos discutido mucho con Daniel. Él asegura que frente y a la derecha de ese árbol hay una figura traslúcida. Yo ahora sí lo observo, creo, extraño maridaje de velocirraptor y canguro pero.. ¿realmente está allí o condicionado por la observación de Daniel he transformado la imagen en un test proyectivo?. Saquen ustedes sus propias conclusiones.