En la historia de la humanidad, nunca ha habido tantos niños presos como en la actualidad. Igualmente, jamás han existido tantos niños trabajando prematuramente, como hoy. Las exigencias escolares para niños son tan intensas que les falta tiempo para jugar y lo dedican a interminables tareas y actividades dirigidas a ganar la competencia de la nota y, por tanto, llenar de orgullo a sus padres
Niñas reinas
Madres ansiosas de que sus hijas se transformen en estrellas. Hijas que viven entre pinturas y tacos altos. Estos son algunos testimonios de menores que como muchas quieren ser reinas.
Rebecca Ryan quiere ser Miss Estados Unidos. "Me imagino que es por eso que mi mamá me hizo empezar temprano con esto, porque cuando uno empieza muy joven puedes triunfar realmente, más que cuando eres mayor".
"Tener todos esos vestidos y ponerse maquillaje es tan entretenido, te sientes como una estrella de cine. No me importa si pierdo o gano, sólo quiero estar en el escenario." cuenta Amie Ryann.
Rebeca y Amie participan en concursos de belleza desde que tenían 4 años; ya han ganado más de 6 mil dólares en premios. En Chile, niñas de hasta 8 años ya se han titulado como modelos profesionales.
Niños padres
Muchos niños no alcanzan a vivir su infancia porque tienen que hacerse cargo de una familia antes de tiempo. A veces es de sus hermanos, por la carencia de padre y madre en el hogar. Otras, de sus propios hijos que los conciben prematuramente. Como sea el caso, estos menores de edad no viven una infancia plena como deberían.
Francisca es la menor de su familia. Desde pequeños se cuidan entre sí mientras su madre trabaja. Ella se queda sola en la casa durante la mañana porque sus hermanos se van al colegio. Su mamá es la primera en partir del hogar. Luego sus hermanos. Ellos viven nerviosos por dejar a Francisca sola.
Hijos de padres separados
Cristóbal tiene 11 años. Producto de la separación de sus padres se fue a vivir con su papá junto a su hermano. Al tiempo su padre se casó nuevamente y tuvo dos hijos más, que a su vez, se sumaron a otros dos que tenía su nueva señora previamente.
Cristóbal no podía ver a su mamá a cualquier hora, lo que para él era insoportable. "Yo creo que es natural que alguien necesite a su mamá. Algunos fines de semana tenía ganas de ir a verla pero no podía, sólo fin de semana por medio. Me enojaba, me desquitaba con lo que pudiera, agarraba un cojín, le pegaba. Me decían algo que no me gustaba y peleábamos, no me podía controlar
Niños estresados
El 10% de los escolares chilenos sufre de enfermedades mentales. En Estados Unidos cerca del 2% de los menores de 15 años toma antidepresivos. Cada año postulan 350 niños a los mejores colegios y quedan sólo entre 70 y 120.
Este año Antonia irá al colegio por primera vez. Para llegar hasta ahí debió rendir tres exámenes de admisión distintos, donde le medían lenguaje y madurez. Un duro proceso que, según la UNICEF, genera angustia y tensión en los niños y un daño en la autoestima de aquellos que son rechazados.
Niños tras las rejas
Unidades de seguridad, reformatorios, centros de readaptación... diferentes nombres que describen la misma cosa: cárceles de niños. La mayoría de los que llenan estos lugares han cometido crímenes persistentes, pero de poca monta. Actualmente hay casi medio millón de niños encerrados alrededor del mundo.
Víctor Hugo tiene 12 años. Lo detuvieron por robar en las calles. Cuando lo arrestaron, había estado consumiendo drogas.
Otro niño que espera entrar a juicio es Julio. También adicto a las drogas y vive en las calles. Tiene 14 años y aún recuerda la última vez que estuvo en prisión: "Por cualquier cosa que no les guste a los guardias te pegan".
Niños héroes
Esta es la historia de dos niños que a pesar de su corta edad decidieron, a su modo, cambiar el mundo. El primero se abocó a ayudar a los ancianos más desposeídos. El segundo, luchó sin descanso por los derechos de los menores de edad.
Cuando Albeiro Vargas tenía 10 años ya era conocido en su barrio como "El Angel del norte". En vez de jugar como sus amigos, quería cambiar un mundo, que a su juicio permanecía indiferente al dolor y desamparo. Decidió ayudar a los ancianos desprotegidos y abandonados de su querido Bucaramanga.
El niño que abolió la esclavitud
Iqbal Masih tenía 4 años cuando su padre lo vendió como esclavo a un fabricante de alfombras. Debía pagar la boda del hijo mayor. Desde entonces Iqbal fue obligado a trabajar hasta 12 horas diarias encadenado a un telar, soportando gritos y golpes.
Cuando tenía 10 años decidió escapar; apoyado por una organización de derechos humanos, logró asistir a la escuela y emprender su lucha contra la esclavitud infantil en Pakistán. Iqbal recibió un premio mundial por su obra, pero en abril de 1995 murió asesinado sin que nadie diera mayores explicaciones.
Tenía 12 años, la misma edad de Craig Kielburguer, un niño canadiense que buscaba los comics en el diario cuando se encontró con la noticia. "Cuando leí el artículo lo primero que pensé bueno, tú sabes, uno suele pensar que hoy día el trabajo infantil es algo del pasado, algo que está en los libros de historia, algo que en el mundo de hoy ya no existe".
Impresionado, comenzó a investigar sobre el tema; descubrió que había más de 250 millones de niños esclavos en el mundo y decidió que él haría algo contra eso. Empezó a crear conciencia entre sus amigos, los organizó y al poco tiempo fundó la organización Liberen a los niños (Free the children), con la firme determinación de acabar con la esclavitud infantil en el mundo entero.
Se hicieron escuchar, consiguieron el apoyo del gobierno local y de organizaciones mundiales; Craig recibió incluso una invitación para viajar al sur de Asia y ver con sus propios ojos aquella realidad por la que tanto luchaba.
Compartió con niños de Tailandia, Bangladesh, Nepal, India y Pakistán y se enteró que las cosas que para él eran normales, como ir al colegio, allá no lo eran.
También discutió cuando vio que el trabajo de un hijo es un bien que se transa igual que un producto, que un niño se vende para pagar el matrimonio de su hermano mayor
Muchas veces Craig se exasperó al ver que niños de cuatro años trabajan sin paga hasta 15 horas diarias tejiendo alfombras, porque sus dedos pequeños hacen los nudos más chicos y más preciados en los países desarrollados y de paso, quedan desnutridos y con malformaciones físicas.
Se enfureció al ver que muchos de los productos que compramos en occidente, como los artículos deportivos, fuegos artificiales y alfombras, están hechos por millones de niños explotados. Al ver que en una fábrica de ladrillos en Pakistán, a los seis años trabajan diez horas diarias, siete días a la semana.
Sin embargo, a Craig lo que más le llamó la atención fueron los casos de niños que han sido quemados con fierros calientes por haber tratado de escapar o los que han visto como matan a otros por tratar de huir.
Tan motivado quedó con el viaje que hizo lo imposible por cambiar las cosas. Logró incluso la venia del primer ministro de Canadá para que ese país detuviera la compra de productos fabricados por niños.
Una vez en Pakistán, se hizo un tiempo para detener el ritmo agitado y visitar la tumba de aquel niño que lo había inspirado a ver más allá de sus ojos.
De regreso en norteamérica denunció al mundo el horror de la esclavitud infantil. Fue escuchado en el Congreso de Estados Unidos, entrevistado por la prensa y alcanzó fama internacional.
Diez años después la obra de Craig ha dado la vuelta al mundo. Ha viajado a más de 40 países y su organización, Free the Children existe en 17 de ellos. Craig ya escribió dos libros y ha recibido condecoraciones. El último de ellos, el Premio al Líder de la Paz
http://elpuente.canal13.cl/elpuente/html/Archivo.html
Niñas reinas
Madres ansiosas de que sus hijas se transformen en estrellas. Hijas que viven entre pinturas y tacos altos. Estos son algunos testimonios de menores que como muchas quieren ser reinas.
Rebecca Ryan quiere ser Miss Estados Unidos. "Me imagino que es por eso que mi mamá me hizo empezar temprano con esto, porque cuando uno empieza muy joven puedes triunfar realmente, más que cuando eres mayor".
"Tener todos esos vestidos y ponerse maquillaje es tan entretenido, te sientes como una estrella de cine. No me importa si pierdo o gano, sólo quiero estar en el escenario." cuenta Amie Ryann.
Rebeca y Amie participan en concursos de belleza desde que tenían 4 años; ya han ganado más de 6 mil dólares en premios. En Chile, niñas de hasta 8 años ya se han titulado como modelos profesionales.
Niños padres
Muchos niños no alcanzan a vivir su infancia porque tienen que hacerse cargo de una familia antes de tiempo. A veces es de sus hermanos, por la carencia de padre y madre en el hogar. Otras, de sus propios hijos que los conciben prematuramente. Como sea el caso, estos menores de edad no viven una infancia plena como deberían.
Francisca es la menor de su familia. Desde pequeños se cuidan entre sí mientras su madre trabaja. Ella se queda sola en la casa durante la mañana porque sus hermanos se van al colegio. Su mamá es la primera en partir del hogar. Luego sus hermanos. Ellos viven nerviosos por dejar a Francisca sola.
Hijos de padres separados
Cristóbal tiene 11 años. Producto de la separación de sus padres se fue a vivir con su papá junto a su hermano. Al tiempo su padre se casó nuevamente y tuvo dos hijos más, que a su vez, se sumaron a otros dos que tenía su nueva señora previamente.
Cristóbal no podía ver a su mamá a cualquier hora, lo que para él era insoportable. "Yo creo que es natural que alguien necesite a su mamá. Algunos fines de semana tenía ganas de ir a verla pero no podía, sólo fin de semana por medio. Me enojaba, me desquitaba con lo que pudiera, agarraba un cojín, le pegaba. Me decían algo que no me gustaba y peleábamos, no me podía controlar
Niños estresados
El 10% de los escolares chilenos sufre de enfermedades mentales. En Estados Unidos cerca del 2% de los menores de 15 años toma antidepresivos. Cada año postulan 350 niños a los mejores colegios y quedan sólo entre 70 y 120.
Este año Antonia irá al colegio por primera vez. Para llegar hasta ahí debió rendir tres exámenes de admisión distintos, donde le medían lenguaje y madurez. Un duro proceso que, según la UNICEF, genera angustia y tensión en los niños y un daño en la autoestima de aquellos que son rechazados.
Niños tras las rejas
Unidades de seguridad, reformatorios, centros de readaptación... diferentes nombres que describen la misma cosa: cárceles de niños. La mayoría de los que llenan estos lugares han cometido crímenes persistentes, pero de poca monta. Actualmente hay casi medio millón de niños encerrados alrededor del mundo.
Víctor Hugo tiene 12 años. Lo detuvieron por robar en las calles. Cuando lo arrestaron, había estado consumiendo drogas.
Otro niño que espera entrar a juicio es Julio. También adicto a las drogas y vive en las calles. Tiene 14 años y aún recuerda la última vez que estuvo en prisión: "Por cualquier cosa que no les guste a los guardias te pegan".
Niños héroes
Esta es la historia de dos niños que a pesar de su corta edad decidieron, a su modo, cambiar el mundo. El primero se abocó a ayudar a los ancianos más desposeídos. El segundo, luchó sin descanso por los derechos de los menores de edad.
Cuando Albeiro Vargas tenía 10 años ya era conocido en su barrio como "El Angel del norte". En vez de jugar como sus amigos, quería cambiar un mundo, que a su juicio permanecía indiferente al dolor y desamparo. Decidió ayudar a los ancianos desprotegidos y abandonados de su querido Bucaramanga.
El niño que abolió la esclavitud
Iqbal Masih tenía 4 años cuando su padre lo vendió como esclavo a un fabricante de alfombras. Debía pagar la boda del hijo mayor. Desde entonces Iqbal fue obligado a trabajar hasta 12 horas diarias encadenado a un telar, soportando gritos y golpes.
Cuando tenía 10 años decidió escapar; apoyado por una organización de derechos humanos, logró asistir a la escuela y emprender su lucha contra la esclavitud infantil en Pakistán. Iqbal recibió un premio mundial por su obra, pero en abril de 1995 murió asesinado sin que nadie diera mayores explicaciones.
Tenía 12 años, la misma edad de Craig Kielburguer, un niño canadiense que buscaba los comics en el diario cuando se encontró con la noticia. "Cuando leí el artículo lo primero que pensé bueno, tú sabes, uno suele pensar que hoy día el trabajo infantil es algo del pasado, algo que está en los libros de historia, algo que en el mundo de hoy ya no existe".
Impresionado, comenzó a investigar sobre el tema; descubrió que había más de 250 millones de niños esclavos en el mundo y decidió que él haría algo contra eso. Empezó a crear conciencia entre sus amigos, los organizó y al poco tiempo fundó la organización Liberen a los niños (Free the children), con la firme determinación de acabar con la esclavitud infantil en el mundo entero.
Se hicieron escuchar, consiguieron el apoyo del gobierno local y de organizaciones mundiales; Craig recibió incluso una invitación para viajar al sur de Asia y ver con sus propios ojos aquella realidad por la que tanto luchaba.
Compartió con niños de Tailandia, Bangladesh, Nepal, India y Pakistán y se enteró que las cosas que para él eran normales, como ir al colegio, allá no lo eran.
También discutió cuando vio que el trabajo de un hijo es un bien que se transa igual que un producto, que un niño se vende para pagar el matrimonio de su hermano mayor
Muchas veces Craig se exasperó al ver que niños de cuatro años trabajan sin paga hasta 15 horas diarias tejiendo alfombras, porque sus dedos pequeños hacen los nudos más chicos y más preciados en los países desarrollados y de paso, quedan desnutridos y con malformaciones físicas.
Se enfureció al ver que muchos de los productos que compramos en occidente, como los artículos deportivos, fuegos artificiales y alfombras, están hechos por millones de niños explotados. Al ver que en una fábrica de ladrillos en Pakistán, a los seis años trabajan diez horas diarias, siete días a la semana.
Sin embargo, a Craig lo que más le llamó la atención fueron los casos de niños que han sido quemados con fierros calientes por haber tratado de escapar o los que han visto como matan a otros por tratar de huir.
Tan motivado quedó con el viaje que hizo lo imposible por cambiar las cosas. Logró incluso la venia del primer ministro de Canadá para que ese país detuviera la compra de productos fabricados por niños.
Una vez en Pakistán, se hizo un tiempo para detener el ritmo agitado y visitar la tumba de aquel niño que lo había inspirado a ver más allá de sus ojos.
De regreso en norteamérica denunció al mundo el horror de la esclavitud infantil. Fue escuchado en el Congreso de Estados Unidos, entrevistado por la prensa y alcanzó fama internacional.
Diez años después la obra de Craig ha dado la vuelta al mundo. Ha viajado a más de 40 países y su organización, Free the Children existe en 17 de ellos. Craig ya escribió dos libros y ha recibido condecoraciones. El último de ellos, el Premio al Líder de la Paz
http://elpuente.canal13.cl/elpuente/html/Archivo.html