Especie: Diplodocus Longus
Su nombre significa Viga Doble. Vivió durante el periodo Jurásico tardío. La dieta de este herbívoro pudo haber incluido hojas y frutos de árboles altos y arbustos, así como helechos y equisetos que crecían a nivel del suelo. Medía hasta 27 metros de largo y se calcula que pesaba 20 toneladas. Los dientes de este dinosaurio se localizaban en la zona delantera de la mandíbula. Tenían forma de lápiz y estaban alineados de manera similar a los dientes de un peine. Diversos estudios sugieren que el Diplodocus no podía mantener su cuello levantado por mucho tiempo. El extremo de su cola era muy delgado, lo que le permitía usarla como un látigo para defenderse de sus depredadores. Se han encontrado restos fósiles un Utah, Colorado y Wyoming, Estados Unidos.
Diplodocus (gr. "doble viga"
1 es un género de dinosaurios saurópodos diplodócidos, que vivieron en el Jurásico superior (hace aproximadamente 150 y 147 millones de años, en el Kimeridgiano y el Titoniano), en lo que hoy es Norteamérica.
Estado de conservación
Fósil
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Sauropodomorpha
Infraorden: Sauropoda
Superfamilia: Diplodocoidea
Familia: Diplodocidae
Subfamilia: Diplodocinae
Género: Diplodocus
Marsh, 1878
Especies
D. longus (tipo)
D. carnegiei Hatcher, 1901
D. hallorum (Gillette, 1991) Lucas et al., 2004
D. hayi Holland, 1924
Sinonimia
Seismosaurus Gillette, 1991
Los diplodocos son uno de los dinosaurios mejor conocidos. Fueron animales cuadrúpedos muy grandes, de cuello largo y con una extensa cola en forma de látigo. Sus miembros delanteros eran ligeramente más cortos que sus miembros traseros, lo que configura una postura predominantemente horizontal. La mecánica de estos animales de cola y cuello largos, con cuatro patas macizas, ha sido comparada con la de un puente colgante. De hecho, el diplodoco es el dinosaurio más largo conocido del que se posee un esqueleto completo. Aunque dinosaurios como el supersaurio eran probablemente más largos, los restos fósiles hallados de estas otras especies son sólo parciales.
El cráneo de los diplodocos era muy pequeño en comparación con el tamaño del animal, los cuales llegaban a alcanzar los 27 m. Los diplodocos poseían pequeños dientes con forma de clavija e inclinados hacia delante, los cuales estaban situados únicamente en la parte anterior de las mandíbulas. Su cuello estaba formado por al menos 15 vértebras, por lo que se cree que mantenían el cuello paralelo al suelo y que eran incapaces de elevarlo significativamente por encima de su eje horizontal. Por otro lado, las estimaciones modernas de su masa se sitúan en el rango de 10 a 16 t: 10 t 11 t 12 t y 16 t
Hábitat
Debido a la posición de las aberturas nasales en el ápice del cráneo, Marsh, y luego Hatcher13 , supusieron que se trataba de un animal acuático. Este tipo de suposición también se realizó con otros saurópodos, como el braquiosaurio y el apatosaurio. La idea del entorno acuático fue posteriormente descartada, ya que la presión del agua en la pared pectoral de los diplodocos habría sido demasiado grande como para que pudiesen respirar. A partir de la década de 1970, existe un consenso generalizado acerca de que los saurópodos eran animales terrestres, que deambularon entre los árboles. Sin embargo, una teoría más reciente sugiere un hábitat ribereño para los diplodocos.
Los diplodocos se encuentran entre los dinosaurios más fáciles de identificar. Su silueta, caracterizada por su cuello y su cola alargados y sus robustas cuatro patas, así como sus dimensiones, los han convertido en un icono. De hecho, durante muchos años fueron los dinosaurios más largos conocidos. Su gran tamaño pudo haber sido un elemento disuasorio para posibles depredadores, como el alosaurio y el ceratosaurio. Los restos de estos carnívoros han sido encontrados en los mismos estratos, lo cual sugiere que coexistieron con los diplodocos.
Postura
La representación de la postura de los diplodocos ha cambiado considerablemente con los años. Por ejemplo, una obra clásica de 1910 de Oliver P. Hay representa a dos diplodocos merodeando en la orilla de un río. Dichos animales cuentan con miembros abiertos hacia los lados, similares a los de los lagartos. Hay argumentó que los diplodocos tenían un paso parecido al de un lagarto con patas sobresaliendo a ambos lados,14 afirmación que fue apoyada por Gustav Tornier. Sin embargo, esta hipótesis fue rebatida por William J. Holland, quien demostró que un diplodoco con esa postura, habría necesitado un foso para hacer pasar su vientre.
Más adelante, los diplodócidos fueron retratados con frecuencia con sus cuellos elevados, lo que les permitiría comer de árboles altos, pero, recientemente, los científicos argumentaron que el corazón habría tenido problemas para mantener la presión arterial necesaria para oxigenar el cerebro. Además, estudios posteriores comprobaron que la estructura de las vértebras cervicales no pudieron permitir que el cuello se moviese tan arriba.
Al igual que con el barosaurio, el cuello muy largo de los diplodocos es fuente de mucha controversia entre los científicos. En 1992, un estudio de la Universidad de Columbia sobre la estructura del cuello de un diplodócido, indicó que los cuellos más largos debieron requerir de un corazón de 1.6 t. El estudio propuso que animales como éste debieron tener "corazones" auxiliares rudimentarios en sus cuellos, cuyo único propósito sería el de bombear la sangre al siguiente "corazón".
Aunque el cuello largo ha sido tradicionalmente interpretado como una adaptación alimenticia, un reciente estudio18 sugiere que los diplodocos y sus parientes lo debieron utilizar, en primer lugar, como reclamo sexual. El posible uso alimenticio aparecería con posterioridad.
Alimentacion:
Comparados con los dientes de otros saurópodos, los de diplodocos eran muy extraños. Las coronas dentales eran largas, delgadas y elípticas en sección transversal, mientras que el ápice formaba un punto triangular embotado. La faceta de uso más prominente está en el ápice; sin embargo, a diferencia de los demás patrones de uso observados dentro de los saurópodos, los de diplodocos se ubican en el lado labial (mejilla) de los dientes superiores e inferiores. Esto significa que los diplodocos y otros diplodócidos tenían un mecanismo de alimentación radicalmente diferente al de otros saurópodos. El deshojamiento de ramas usando un lado del hocico es la forma de alimentación más probable del diplodoco, ya que explica los poco habituales patrones de desgaste de los dientes (a partir del contacto entre diente y comida). Al deshojar ramas usando un lado del hocico, una fila de dientes debió usarse para arrancar el follaje del tallo, mientras que la otra debió actuar como guía y estabilizador. Gracias a que contaba con una elongada región preorbital del cráneo (delante de los ojos), podría deshojar porciones más largas de tallos en una sola acción. El movimiento hacia atrás de las mandíbulas inferiores pudo haber contribuido con dos significantes funciones en el comportamiento de alimentación: aumentar la apertura de la boca y permitir ajustes finos en las posiciones relativas de las filas de dientes para afinar el deshoje.
Con un cuello lateral y dorsoventralmente flexible y la posibilidad de utilizar su cola para erguirse apoyándose en sus miembros traseros (habilidad "trípode"
, los diplodocos habría tenido la capacidad de alimentarse de hojas en muchos niveles (bajo, intermedio y alto), hasta aproximadamente 10 metros sobre el suelo. El rango de movimiento del cuello también puede haberles permitido alimentarse de plantas acuáticas sumergidas. Esta hipótesis está apoyada por la relación de longitud entre los miembros delanteros y los traseros. Además, pudo haber usado sus dientes con forma de clavija para comer plantas marinas blandas.
Otros aspectos anatomicos:
La cabeza de los diplodocos ha sido ampliamente representada con las fosas nasales en la parte superior de la misma, debido a la posición de las aberturas nasales en el ápice del cráneo. Han habido especulaciones acerca de si tal configuración significa que los diplodocos tuvieron una trompa. Pero un estudio reciente afirmó que no hay evidencias paleoneuroanatómicas que respalden la hipótesis de la trompa. Se ha señalado que el nervio facial de animales como el elefante es largo, ya que inerva una trompa. Las pruebas sugieren que el nervio facial es muy pequeño en los diplodocos. Estudios de Lawrence Witmer (2001) indicaron que, mientras que las aberturas nasales estaban arriba en la cabeza, las actuales fosas nasales carnosas estaban situadas mucho más abajo, en el hocico.
Recientes descubrimientos han demostrado que los diplodocos y otros diplodócidos pudieron haber tenido unas estrechas y puntiagudas espinas de queratina alrededor del dorso, como las de una iguana. Esta característica, radicalmente diferente de la imagen que se tenía de estos animales, ha sido incorporada en recientes reconstrucciones. Se desconoce exactamente cuantos diplodócidos presentaron esta característica, y si además estuvo presente en otros saurópodos.
Reproducción y crecimiento
Aunque no hay evidencia de hábitos de anidamiento de los diplodocos, otros saurópodos como el titanosauriano saltasaurio, han sido asociados con sitios de anidamiento. Los sitios de anidamiento de los titanosaurianos, indican que pudo haber depositado sus huevos comunalmente a lo largo de una gran área en muchos hoyos bajos, cada uno de ellos cubierto con vegetación. Esto ha generado la especulación de que los diplodocos pudieron presentar un comportamiento similar.
Según varios estudios de histología de huesos, los diplodocos, al igual que otros saurópodos, crecían a un ritmo muy rápido, alcanzando la madurez sexual en tan sólo una década y continuando con su crecimiento a lo largo de toda su vida. Esta postura es radicalmente distinta de la que se atrubía a los saurópodos, los cuales se pensaba que crecían lentamente durante su vida, tomando décadas para alcanzar su madurez.
Historia
Varias especies de diplodocos fueron descritas entre 1878 y 1924. El primer esqueleto fue hallado en el año 1878 en Como Bluff, Wyoming, por Benjamin Mudge y Samuel Wendell Williston. Fue el paleontólogo Othniel Charles Marsh quien le puso el nombre de Diplodocus longus ("doble viga larga"
ese mismo año.35 Desde entonces, restos de diplodocos han sido encontrados en la Formación de Morrison (al oeste de Estados Unidos), en Colorado, en Utah, Montana y Wyoming. Los fósiles de estos dinosaurios son relativamente comunes, a excepción del cráneo. Aunque no es la especie prototípica, la más conocida es el D. carnegie, siendo la más famosa debido al gran número de exhibiciones que se han realizado de su esqueleto en museos de todo el mundo.
Los dos géneros de saurópodos de la Formación de Morrison, diplodoco y barosaurio, comparten huesos muy similares en sus miembros. En el pasado, muchos huesos aislados fueron automáticamente atribuidos a los diplodocos pero pudieron, de hecho, haber pertenecido al barosaurio.
Los diplodocos son uno de los dinosaurios más comunes hallados en la Formación de Morrison. El entorno de estos períodos estuvo dominado por dinosaurios saurópodos gigantes, como el camarasaurio, el barosaurio, el apatosaurio o el braquiosaurio.
Sistemática
Diplodocus son el género tipo de la familia Diplodocidae. Los miembros de esta familia, aunque de gran tamaño, poseen una estructura más delgada en comparación con la de otros saurópodos, como los titanosaurianos y los braquiosáuridos. Todos están caracterizados por largos cuellos y colas y una postura horizontal, con los miembros delanteros más cortos que los traseros. Los diplodócidos dominaron a finales del Jurásico en Norteamérica y posiblemente África10 y parecen haber sido reemplazados por los titanosaurios durante el Cretácico.
Una subfamilia, Diplodocinae, fue creada para incluir a los diplodocos y a sus parientes más cercanos, incluyendo al barosaurio. Apatosaurus, aunque contemporáneo, tiene un parentesco más lejano, pero sigue siendo considerado un diplodócido aunque no un diplodocino, ya que es un miembro de la subfamilia Apatosaurinae. Los géneros Dinheirosaurus y Tornieria han sido también identificados como parientes cercanos de los diplodocos por algunos autores.
El grupo Diplodocoidea abarca a los diplodócidos, así como los dicreosáuridos, rebaquisáuridos, Suuwassea, amficoelias y posiblemente haplocantosaurio. Este clado es el grupo hermano de los camarasáuridos, braquiosáuridos y titanosaurianos; los Macronaria. El conjunto de estos taxones conforman Neosauropoda, el más grande, diverso y exitoso grupo de dinosaurios sauropodomorfos.
Especies válidas
D. longus
Es la especie tipo, la cual es conocida gracias a dos cráneos y una serie caudal procedentes de la Formación Morrison de Colorado y de Utah.
D. carnegiei
Nombrado en honor a Andrew Carnegie, es la especie mejor conocida, principalmente debido a un esqueleto casi completo recogido por Jacob Wortman, del Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pennsylvania. La especie fue descrita y nombrada por John Bell Hatcher en 1901.
D. hayi
Es una especie conocida gracias a un esqueleto parcial descubierto por William H. Utterback en 1902 cerca de Sheridan, Wyoming. Fue descrita por W. J. Holland en 1924.
D. hallorum
Es más conocida como Seismosaurus hallorum, ya que en el 2004, una presentación en la conferencia anual de la Sociedad Geológica de América demostró que el seismosaurio era en realidad una especie de diplodoco. Este estudio fue seguido por una publicación mucho más detallada en el 2006, la cual no solo renombró la especie D. hallorum, sino que también especuló con que dicha especie podría ser la misma que la del D. longus.
Especies dudosas
D. lacustris
Es un nomen dubium, nombrado por Marsh en 1884, a partir de restos de un pequeño animal proveniente de Morrison, Colorado. En la actualidad se cree que estos huesos pertenecieron a un animal inmaduro, en vez de una especie separada.
http://es.wikipedia.org/wiki/Diplodocus
Su nombre significa Viga Doble. Vivió durante el periodo Jurásico tardío. La dieta de este herbívoro pudo haber incluido hojas y frutos de árboles altos y arbustos, así como helechos y equisetos que crecían a nivel del suelo. Medía hasta 27 metros de largo y se calcula que pesaba 20 toneladas. Los dientes de este dinosaurio se localizaban en la zona delantera de la mandíbula. Tenían forma de lápiz y estaban alineados de manera similar a los dientes de un peine. Diversos estudios sugieren que el Diplodocus no podía mantener su cuello levantado por mucho tiempo. El extremo de su cola era muy delgado, lo que le permitía usarla como un látigo para defenderse de sus depredadores. Se han encontrado restos fósiles un Utah, Colorado y Wyoming, Estados Unidos.
Diplodocus (gr. "doble viga"

1 es un género de dinosaurios saurópodos diplodócidos, que vivieron en el Jurásico superior (hace aproximadamente 150 y 147 millones de años, en el Kimeridgiano y el Titoniano), en lo que hoy es Norteamérica.
Estado de conservación
Fósil
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Sauropodomorpha
Infraorden: Sauropoda
Superfamilia: Diplodocoidea
Familia: Diplodocidae
Subfamilia: Diplodocinae
Género: Diplodocus
Marsh, 1878
Especies
D. longus (tipo)
D. carnegiei Hatcher, 1901
D. hallorum (Gillette, 1991) Lucas et al., 2004
D. hayi Holland, 1924
Sinonimia
Seismosaurus Gillette, 1991
Los diplodocos son uno de los dinosaurios mejor conocidos. Fueron animales cuadrúpedos muy grandes, de cuello largo y con una extensa cola en forma de látigo. Sus miembros delanteros eran ligeramente más cortos que sus miembros traseros, lo que configura una postura predominantemente horizontal. La mecánica de estos animales de cola y cuello largos, con cuatro patas macizas, ha sido comparada con la de un puente colgante. De hecho, el diplodoco es el dinosaurio más largo conocido del que se posee un esqueleto completo. Aunque dinosaurios como el supersaurio eran probablemente más largos, los restos fósiles hallados de estas otras especies son sólo parciales.
El cráneo de los diplodocos era muy pequeño en comparación con el tamaño del animal, los cuales llegaban a alcanzar los 27 m. Los diplodocos poseían pequeños dientes con forma de clavija e inclinados hacia delante, los cuales estaban situados únicamente en la parte anterior de las mandíbulas. Su cuello estaba formado por al menos 15 vértebras, por lo que se cree que mantenían el cuello paralelo al suelo y que eran incapaces de elevarlo significativamente por encima de su eje horizontal. Por otro lado, las estimaciones modernas de su masa se sitúan en el rango de 10 a 16 t: 10 t 11 t 12 t y 16 t
Hábitat
Debido a la posición de las aberturas nasales en el ápice del cráneo, Marsh, y luego Hatcher13 , supusieron que se trataba de un animal acuático. Este tipo de suposición también se realizó con otros saurópodos, como el braquiosaurio y el apatosaurio. La idea del entorno acuático fue posteriormente descartada, ya que la presión del agua en la pared pectoral de los diplodocos habría sido demasiado grande como para que pudiesen respirar. A partir de la década de 1970, existe un consenso generalizado acerca de que los saurópodos eran animales terrestres, que deambularon entre los árboles. Sin embargo, una teoría más reciente sugiere un hábitat ribereño para los diplodocos.
Los diplodocos se encuentran entre los dinosaurios más fáciles de identificar. Su silueta, caracterizada por su cuello y su cola alargados y sus robustas cuatro patas, así como sus dimensiones, los han convertido en un icono. De hecho, durante muchos años fueron los dinosaurios más largos conocidos. Su gran tamaño pudo haber sido un elemento disuasorio para posibles depredadores, como el alosaurio y el ceratosaurio. Los restos de estos carnívoros han sido encontrados en los mismos estratos, lo cual sugiere que coexistieron con los diplodocos.
Postura
La representación de la postura de los diplodocos ha cambiado considerablemente con los años. Por ejemplo, una obra clásica de 1910 de Oliver P. Hay representa a dos diplodocos merodeando en la orilla de un río. Dichos animales cuentan con miembros abiertos hacia los lados, similares a los de los lagartos. Hay argumentó que los diplodocos tenían un paso parecido al de un lagarto con patas sobresaliendo a ambos lados,14 afirmación que fue apoyada por Gustav Tornier. Sin embargo, esta hipótesis fue rebatida por William J. Holland, quien demostró que un diplodoco con esa postura, habría necesitado un foso para hacer pasar su vientre.
Más adelante, los diplodócidos fueron retratados con frecuencia con sus cuellos elevados, lo que les permitiría comer de árboles altos, pero, recientemente, los científicos argumentaron que el corazón habría tenido problemas para mantener la presión arterial necesaria para oxigenar el cerebro. Además, estudios posteriores comprobaron que la estructura de las vértebras cervicales no pudieron permitir que el cuello se moviese tan arriba.
Al igual que con el barosaurio, el cuello muy largo de los diplodocos es fuente de mucha controversia entre los científicos. En 1992, un estudio de la Universidad de Columbia sobre la estructura del cuello de un diplodócido, indicó que los cuellos más largos debieron requerir de un corazón de 1.6 t. El estudio propuso que animales como éste debieron tener "corazones" auxiliares rudimentarios en sus cuellos, cuyo único propósito sería el de bombear la sangre al siguiente "corazón".
Aunque el cuello largo ha sido tradicionalmente interpretado como una adaptación alimenticia, un reciente estudio18 sugiere que los diplodocos y sus parientes lo debieron utilizar, en primer lugar, como reclamo sexual. El posible uso alimenticio aparecería con posterioridad.
Alimentacion:
Comparados con los dientes de otros saurópodos, los de diplodocos eran muy extraños. Las coronas dentales eran largas, delgadas y elípticas en sección transversal, mientras que el ápice formaba un punto triangular embotado. La faceta de uso más prominente está en el ápice; sin embargo, a diferencia de los demás patrones de uso observados dentro de los saurópodos, los de diplodocos se ubican en el lado labial (mejilla) de los dientes superiores e inferiores. Esto significa que los diplodocos y otros diplodócidos tenían un mecanismo de alimentación radicalmente diferente al de otros saurópodos. El deshojamiento de ramas usando un lado del hocico es la forma de alimentación más probable del diplodoco, ya que explica los poco habituales patrones de desgaste de los dientes (a partir del contacto entre diente y comida). Al deshojar ramas usando un lado del hocico, una fila de dientes debió usarse para arrancar el follaje del tallo, mientras que la otra debió actuar como guía y estabilizador. Gracias a que contaba con una elongada región preorbital del cráneo (delante de los ojos), podría deshojar porciones más largas de tallos en una sola acción. El movimiento hacia atrás de las mandíbulas inferiores pudo haber contribuido con dos significantes funciones en el comportamiento de alimentación: aumentar la apertura de la boca y permitir ajustes finos en las posiciones relativas de las filas de dientes para afinar el deshoje.
Con un cuello lateral y dorsoventralmente flexible y la posibilidad de utilizar su cola para erguirse apoyándose en sus miembros traseros (habilidad "trípode"

, los diplodocos habría tenido la capacidad de alimentarse de hojas en muchos niveles (bajo, intermedio y alto), hasta aproximadamente 10 metros sobre el suelo. El rango de movimiento del cuello también puede haberles permitido alimentarse de plantas acuáticas sumergidas. Esta hipótesis está apoyada por la relación de longitud entre los miembros delanteros y los traseros. Además, pudo haber usado sus dientes con forma de clavija para comer plantas marinas blandas.
Otros aspectos anatomicos:
La cabeza de los diplodocos ha sido ampliamente representada con las fosas nasales en la parte superior de la misma, debido a la posición de las aberturas nasales en el ápice del cráneo. Han habido especulaciones acerca de si tal configuración significa que los diplodocos tuvieron una trompa. Pero un estudio reciente afirmó que no hay evidencias paleoneuroanatómicas que respalden la hipótesis de la trompa. Se ha señalado que el nervio facial de animales como el elefante es largo, ya que inerva una trompa. Las pruebas sugieren que el nervio facial es muy pequeño en los diplodocos. Estudios de Lawrence Witmer (2001) indicaron que, mientras que las aberturas nasales estaban arriba en la cabeza, las actuales fosas nasales carnosas estaban situadas mucho más abajo, en el hocico.
Recientes descubrimientos han demostrado que los diplodocos y otros diplodócidos pudieron haber tenido unas estrechas y puntiagudas espinas de queratina alrededor del dorso, como las de una iguana. Esta característica, radicalmente diferente de la imagen que se tenía de estos animales, ha sido incorporada en recientes reconstrucciones. Se desconoce exactamente cuantos diplodócidos presentaron esta característica, y si además estuvo presente en otros saurópodos.
Reproducción y crecimiento
Aunque no hay evidencia de hábitos de anidamiento de los diplodocos, otros saurópodos como el titanosauriano saltasaurio, han sido asociados con sitios de anidamiento. Los sitios de anidamiento de los titanosaurianos, indican que pudo haber depositado sus huevos comunalmente a lo largo de una gran área en muchos hoyos bajos, cada uno de ellos cubierto con vegetación. Esto ha generado la especulación de que los diplodocos pudieron presentar un comportamiento similar.
Según varios estudios de histología de huesos, los diplodocos, al igual que otros saurópodos, crecían a un ritmo muy rápido, alcanzando la madurez sexual en tan sólo una década y continuando con su crecimiento a lo largo de toda su vida. Esta postura es radicalmente distinta de la que se atrubía a los saurópodos, los cuales se pensaba que crecían lentamente durante su vida, tomando décadas para alcanzar su madurez.
Historia
Varias especies de diplodocos fueron descritas entre 1878 y 1924. El primer esqueleto fue hallado en el año 1878 en Como Bluff, Wyoming, por Benjamin Mudge y Samuel Wendell Williston. Fue el paleontólogo Othniel Charles Marsh quien le puso el nombre de Diplodocus longus ("doble viga larga"

ese mismo año.35 Desde entonces, restos de diplodocos han sido encontrados en la Formación de Morrison (al oeste de Estados Unidos), en Colorado, en Utah, Montana y Wyoming. Los fósiles de estos dinosaurios son relativamente comunes, a excepción del cráneo. Aunque no es la especie prototípica, la más conocida es el D. carnegie, siendo la más famosa debido al gran número de exhibiciones que se han realizado de su esqueleto en museos de todo el mundo.
Los dos géneros de saurópodos de la Formación de Morrison, diplodoco y barosaurio, comparten huesos muy similares en sus miembros. En el pasado, muchos huesos aislados fueron automáticamente atribuidos a los diplodocos pero pudieron, de hecho, haber pertenecido al barosaurio.
Los diplodocos son uno de los dinosaurios más comunes hallados en la Formación de Morrison. El entorno de estos períodos estuvo dominado por dinosaurios saurópodos gigantes, como el camarasaurio, el barosaurio, el apatosaurio o el braquiosaurio.
Sistemática
Diplodocus son el género tipo de la familia Diplodocidae. Los miembros de esta familia, aunque de gran tamaño, poseen una estructura más delgada en comparación con la de otros saurópodos, como los titanosaurianos y los braquiosáuridos. Todos están caracterizados por largos cuellos y colas y una postura horizontal, con los miembros delanteros más cortos que los traseros. Los diplodócidos dominaron a finales del Jurásico en Norteamérica y posiblemente África10 y parecen haber sido reemplazados por los titanosaurios durante el Cretácico.
Una subfamilia, Diplodocinae, fue creada para incluir a los diplodocos y a sus parientes más cercanos, incluyendo al barosaurio. Apatosaurus, aunque contemporáneo, tiene un parentesco más lejano, pero sigue siendo considerado un diplodócido aunque no un diplodocino, ya que es un miembro de la subfamilia Apatosaurinae. Los géneros Dinheirosaurus y Tornieria han sido también identificados como parientes cercanos de los diplodocos por algunos autores.
El grupo Diplodocoidea abarca a los diplodócidos, así como los dicreosáuridos, rebaquisáuridos, Suuwassea, amficoelias y posiblemente haplocantosaurio. Este clado es el grupo hermano de los camarasáuridos, braquiosáuridos y titanosaurianos; los Macronaria. El conjunto de estos taxones conforman Neosauropoda, el más grande, diverso y exitoso grupo de dinosaurios sauropodomorfos.
Especies válidas
D. longus
Es la especie tipo, la cual es conocida gracias a dos cráneos y una serie caudal procedentes de la Formación Morrison de Colorado y de Utah.
D. carnegiei
Nombrado en honor a Andrew Carnegie, es la especie mejor conocida, principalmente debido a un esqueleto casi completo recogido por Jacob Wortman, del Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh, Pennsylvania. La especie fue descrita y nombrada por John Bell Hatcher en 1901.
D. hayi
Es una especie conocida gracias a un esqueleto parcial descubierto por William H. Utterback en 1902 cerca de Sheridan, Wyoming. Fue descrita por W. J. Holland en 1924.
D. hallorum
Es más conocida como Seismosaurus hallorum, ya que en el 2004, una presentación en la conferencia anual de la Sociedad Geológica de América demostró que el seismosaurio era en realidad una especie de diplodoco. Este estudio fue seguido por una publicación mucho más detallada en el 2006, la cual no solo renombró la especie D. hallorum, sino que también especuló con que dicha especie podría ser la misma que la del D. longus.
Especies dudosas
D. lacustris
Es un nomen dubium, nombrado por Marsh en 1884, a partir de restos de un pequeño animal proveniente de Morrison, Colorado. En la actualidad se cree que estos huesos pertenecieron a un animal inmaduro, en vez de una especie separada.
http://es.wikipedia.org/wiki/Diplodocus