MIRANSHAH, Pakistán (AFP) — Uno de los principales comandantes de Al Qaeda en Afganistán y lugarteniente de Osama Bin Laden, Abu Laith al Libi, murió el martes en un ataque con un misil norteamericano en una zona tribal del noroeste de Pakistán, confirmaron este viernes diversas fuentes.
Se cree que Al Libi organizó un mortífero atentado contra una base militar estadounidense en Afganistán durante una visita del vicepresidente norteamericano Dick Cheney el año pasado.
Al Libi era uno de los 13 militantes de Al Qaeda que se encontraban el martes en un inmueble en la región de Waziristán Norte, que fue destruido por un misil disparado por un avión sin piloto norteamericano 'Predator'. "Al Libi se encontraba en el lugar en el momento del ataque. Nadie sobrevivió, así que pensamos que murió", declaró este viernes a la AFP un responsable de los servicios de inteligencia paquistaníes en Miranshah, la principal ciudad de Waziristán Norte.
En Washington, un responsable occidental que pidió el anonimato indicó a la AFP que contaba con "indicios serios, muy serios" para confirmar su deceso. "Anunciamos la buena noticia a la nación islámica: el jeque Abu Laith (...) al Libi cayó como mártir en suelo del Pakistán musulmán", se lee desde el jueves por la noche en la web Centro de Información, Al Fajr, próxima a Al Qaeda.
Este hombre era el número cinco de una lista secreta de los dirigentes de Al Qaeda más buscados por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), a la que ha tenido acceso la AFP y por su cabeza, se ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares. Osama Bin Laden y su número dos, Ayman al Zawahiri, ocupan los dos primeros puestos.
Se sospecha que Al Libi estuvo involucrado en un atentado suicida que mató a 23 personas en el exterior de la base aérea de Bagram en Afganistán durante la visita de Cheney, en febrero de 2007.
En mayo pasado, apareció en un vídeo afirmando que Al Qaeda estaba dispuesta a estudiar intercambios de prisioneros con los países occidentales, y señaló a un clérigo radical arrestado en Gran Bretaña.
En julio de 2007, Al Libi fue blanco, al parecer, de un ataque con cohete norteamericano contra un complejo en la provincia afgana de Paktia en el cual murieron siete niños.
Los cadáveres de los siete árabes y seis ciudadanos de Asia central fallecidos en el ataque del martes, en pleno corazón de las zonas tribales fronterizas con Afganistán, fueron enterrados rápidamente por los habitantes del lugar, según fuentes de seguridad paquistaníes al justificar los motivos por los cuales no podían confirmar la muerte de Al Libi.
El general Athar Abas, portavoz militar paquistaní, dijo este viernes que no podía corroborar ni desmentir esa información ni tampoco indicar de dónde procedía el misil que impactó contra el inmueble. "Nuestra posición es la siguiente: no sabemos nada de quién disparó (el proyectil), quién lo ordenó, ni quién enterró los cuerpos", aseguró Abas a la AFP.
Misiles supuestamente estadounidense impactan de vez en cuando contra blancos precisos en zonas tribales paquistaníes, donde Washington cree que Al Qaeda y los talibanes afganos han reconstituido sus fuerzas, después de que éstos últimos fueran derrocados por la intervención militar estadounidense a finales de 2001. Pero Islamabad niega sistemáticamente estos ataques y asegura que se trata de la explosión de bombas paquistaníes.
Estados Unidos ha reiterado recientemente su propuesta de intervenir directamente en zonas tribales, algo a lo que se opone categóricamente el gobierno paquistaní.
Por otro lado, cinco soldados paquistaníes fallecieron este viernes cuando un kamikaze estrelló su coche cargado de explosivos contra un puesto de control militar en Khajori, no lejos del ataque con misil del martes.
http://afp.google.com