InicioOfftopicHoracio quiere ser un rockstar (completo)




presenta:

Horacio quiere ser un rockstar

por Diego Mancusi



Capítulo 1

Horacio tiene 17 años y un sueño: ser un rockstar, de esos que viajan en limusina, paran en los mejores hoteles, usan y tiran a sus groupies como si fueran pañuelos descartables y cada tanto graban algún que otro disco. Pero la cosa no le resulta sencilla. En primer lugar, tiene la mala suerte de ser extremadamente feo, pero no "feo pintoresco" como Adrián Dárgelos o la gorda de The Gossip, sino "feo feo"... "feo impresentable", podríamos decir. Segundo, carece de todo tipo de talento. Y por último, no creció en una familia con formación artística ni intereses musicales: sus padres, Hilda y Héctor, no son capaces de distinguir a Perales de Manowar, y cuando Horacio les comentó que quería un ukelele, le compraron a Joseph Ukelele, marcador de punta de origen nigeriano que Ferro dejó libre tras una paupérrima performance en el Apertura. Todavía lo tiene tirado en algún rincón de su habitación.

De todos modos, Horacio suple sus deficiencias con obstinación. Decidido a triunfar en el mundo del rock, consideró que el primer paso en su carrera al estrellato debía ser aprender a tocar un instrumento. Así, pasó por decenas de profesores de todos los renombres y aranceles, los cuales indefectiblemente chocaban contra su total falta de pericia. Desahuciado por docentes tan disímiles como Leo Masliah, Leo García y Leo Mattioli, el muchacho decide valerse de su último recurso: un enigmático aviso en Segundamano con la foto de un anciano de largos cabellos blancos que prometía enseñanzas musicales diversas en las lejanas e inexploradas tierras de Quilmes.

Tras dos largas horas sobre el 159, Horacio se apresta a tocar timbre en aquel caserón cubierto por la bruma anunciado en la revista, pero justo antes de que su dedo índice haga contacto con la perilla, el anciano de largos cabellos blancos abre la puerta súbitamente y le dice "te estaba esperando". "Mi nombre es Willie Quiroga", dice, "y tú serás mi nuevo aprendiz".



Anonadado, el joven se arrodilla a los pies de su maestro, mientras estalla en llanto y le hace reverencias. Willie, en tanto, le dice que deje de hacer pelotudeces y le pide 150 mangos por adelantado. Horacio acepta y se sienta en un cajón de soda en el patio, mientras el sensei le imparte su primera lección: "Joven Padawan, para llegar al éxito tienes dos alternativas: puedes elegir el Modelo Rocanrol que ha llevado a la cima a bandas como La 25, Hijos del Oeste y demás, o puedes elegir el Modelo Spinettiano, concebido personalmente por el Flaco. Tú dirás qué te dicta el corazón".



Capítulo 2

Las palabras del maestro abrieron una vieja herida en Horacio, como un Ginsu que se pasea, de ida y vuelta, por la fenecida (pero doradita) masa muscular de un noble cacho de vacío. Así, la volvió a ver en su recuerdo, con su flequillo azabache, su dentadura incompleta pero bastante pasable, su hirsuto entrecejo, su musculosa batik... Zulema, la chica de sus sueños, le rompió el corazón yéndose con el baterista de La Perinola, banda rocanrolinga de su Recoleta natal. Por eso, no lo dudó un segundo: feo e inútil podría ser, pero nunca chabón. El modelo a seguir sería el spinettiano.

Horacio no se intimidó cuando Willie le mostro la lista de acordes que debía aprenderse para seguir ese camino: mientras que la del rocanrol tenía tres, la del Flaco tenía 9.487, más un addendum de tonos que sólo podían hacerse tras el injerto de un sexto dedo en la mano izquierda. Por ejemplo, el Fa Sostenido Menor Disminuida Séptima Con Bajo en Tercera, Gruñido de Chewbacca y Ruido de Motor de Volkswagen Senda Full Nunca Taxi Ni Patrullero (acorde que Spinetta ha utilizado profusamente a lo largo de toda su discografía) le costó ocho meses de práctica ininterrumpida, además de cuatro fracturas de falanges y varias sesiones de electroshock.

Nueve años después, Horacio manejaba con notoria destreza la parte musical, por lo cual Willie avanzó con la enseñanza de las letras. El joven se mostró curioso:

- Maestro, ¿cómo debo hacer para escribir esos versos tan bellos y complicados?
- Mirá pibe -dijo Quiroga, que estaba medio harto de la ineptitud de su discípulo y ya había abandonado todo atisbo de formalidad. -El yeite es éste: vos agarrate tres libros de cosas raras y bien distintas. Ponele: un tratado de anatomía, uno de filosofía y uno de arte plástica. Entonces lo que hacés es sacar una frase de cada uno, las vas pegando y te armás una canción. Fijate.

Willie manoteó de su biblioteca los textos antes mencionados y recitó:

"El esternón,
y la angustia existencial del no-ser
pintan la luna al oleo
mientras el niño tose
y la voluntad oprime al ideal,
los colores fluyen y se mezclan entre sí".


"¿Entendés?", dice el sensei. Y Horacio replica que sí, que más o menos la ve, que le va a costar un poco pero le va a agarrar la mano.

Doce años más tarde, Horacio logra dominar la técnica y graba su disco debut Contagiándose la mononucleosis del otro. Aunque ningún periodista entiende una sola palabra de lo que dice en sus canciones, absolutamente todos lo aplauden por las dudas. La gente acompaña y el éxito por fin golpea a su puerta: el álbum vende trece millones de copias y Horacio se muda a una mansión sobre la playa en San Bernardo, con una piscina olímpica que hace llenar de agua de mar e inmediatamente después vaciar porque "es una boludez... si el mar está ahí nomás".

Las groupies golpean a su puerta incesantemente. Para venderle, los dealers tienen que hablar primer con Pago a Proveedores. Paul McCartney se hace fan suyo en el Facebook. Todo lo que alguna vez soñó está en sus manos, pero -como bien dijo el Hombre Araña- grandes poderes implican grandes responsabilidades. A la hora de componer los temas para su segundo trabajo, la inspiración se ausenta y sólo logra escribir un bodrio tras otro. Frustrado, pone el último de Coldplay y dice: "¡Esto sí que es buen disco!". Entonces, una idea polémica pero muy tentadora comienza a sobrevolar su mente: ¿Podrá robarse algunos temas, cambiarlos un pocos, firmarlos como propios y salirse con la suya? El dilema moral es grande, pero sus canciones son más asquerosas que cucharada de pus, y el plazo establecido por su discográfica está a punto de expirar. ¿Qué podrá hacer?



Capítulo 3

Así como la pérdida del amor de su vida en manos de un paladín del rolinguismo ortodoxo lo llevó a jurar que podría ser cualquier cosa menos un chabon rocker, la ética de trabajo y honestidad que sus padres Héctor e Hilda le inculcaron hizo que Horacio se negara rotundamente a robarle a Coldplay, pese a la tentación. No obstante, al darle a leer las letras de las canciones que tenía compuestas ("pídeme la luna te la bajaré / pídeme 50 para el papel / pero no me pidas que no venga más / porque Independiente es una enfermedad", decía la más inspirada de ellas) a su maestro Willie Quiroga, éste le aplicó un sonoro soplamocos y le señaló, con serenidad zen: "Pibe, sos bastante pelotudo". A chorear se ha dicho, entonces.


Así fue como "Cemeteries of London" se transformó en "Chacarita", "Life in Technicolor" se rebautizó "ATC" y "Violet Hill" se acortó simplemente a "Violeta", generando así el único caso de plagio simultáneo a Coldplay y Alcides del mundo. La estructura musical de las canciones era prácticamente la misma, aunque se tomó la molestia de cambiar las guitarras eléctricas por charangos para que no se notara tanto. El disco, titulado Eso, Eso, Viva La Vida, Yo Lo Vengo Diciendo Desde Hace Rato se grabó en quince minutos y fue editado por Gordo Feo Records, su propio sello discográfico.

Más desconcertada que nunca, la crítica especializada se deshizo en elogios por si acaso, e inmediatamente después procedió a cambiar sus copias en Parque Rivadavia por piratas de Banda de Turistas. Con tan impulso, el LP vendió 142 millones de placas en todo el mundo, fue número uno en lugares tan disímiles como Ruanda, Suiza y Lanús y así Horacio finalmente cumplió el sueño de todo músico: ser entrevistado por Diego Mancusi para Rolling Stone.

Fue entonces cuando una alarma comenzó a sonar en la coldplaycueva: el copiómetro detectó el choreo y liberó al plantel de abogados especialmente entrenados para este tipo de casos. La demanda no se hizo esperar: Chris Martin pidió como resarcimiento 87 millones de dólares y se negó a aceptar Ticket Canasta. La justicia dictaminó a favor del grupo británico, pero poco después éste perdió todo el dinero en un juicio por plagio a manos de Radiohead, y éstos a su vez debieron entregarlo por idénticas razones a Pink Floyd, y así la plata fue pasando de grupo en grupo por demandas de plagio sucesivas hasta que recaló, lógicamente, en los Beatles. Con los 87 millones de dólares de Horacio, Yoko Ono se compró una escobilla de baño de oro y zafiros y un sanguche de panda.

Humillado y en la ruina, Horacio perdió el favor de la crítica y del público. Su siguiente álbum Vayanse Todos a La Reputa Madre que Los Parió no tuvo el éxito esperado: fue directamente a la batea de ofertas, y así y todo vendió menos que el disco que grabó la hija de Moria Casan haciendo covers de Rammstein.

Ya sin la ayuda de su sensei Willie Quiroga (quien también le había hecho juicio por 32 años de clases impagas), Horacio pensó en quitarse la vida, pero llegó a la conclusión de que el suicidio era demasiado bueno para él, por lo cual eligió un destino peor: el tributo a Arjona. Hoy, Horacio se gana la vida tocando covers del monstruo guatemalteco en el bar "La depresión" de San Telmo. Cada tanto alguien lo reconoce y le calza un bife, y así él rememora, con lágrimas en los ojos y hielo en las hematomas, los años en los que supo ser un rockstar con fama, mujeres, dinero y una mansión en San Bernardo.



FIN



Fuente 1
Fuente 2
Fuente 3




Datos archivados del Taringa! original
0puntos
442visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

M
MMMBop25🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts123
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.