Voy a relatar una experiencia que viví hace tres años mas o menos, en compañía de unos amigos.
Como tantas veces, salimos con un grupo de amigos a pescar y pasar un rato en el dique Las Pirquitas. Fue en el mes de Julio o Agosto si mal no recuerdo, llegamos alrededor del las siete y media u ocho a uno de los clubes de pesca, momento en que la luz del día era casi nula.
Después que bajamos todo el equipo del auto, ya era de noche y nos distribuimos las tareas. Mientras un grupo colocaba el reflector para alumbrar el lugar, otro grupo estaba preparando el in falta ble asado.
Yo me había dispuesto a conseguir algo de leña fina, chamiza o champas como le decimos los catamarqueños, por lo que me había alejado uno veinte metros de lugar donde estábamos agrupado.
Mientras estaba levantando algo de leña, alcance a divisar una luz rojiza muy intensa que venia bajando la ladera que si la subimos nos lleva a la ruta. No le preste mucha atención puesto a que pensé que era un lugareño o bien otro pescador que llevaba en sus manos una linterna, que cuando estas son de plástico rojo o anaranjado generalmente brillan de ese color los bordes cercanos a la lamparista, por lo que no le preste demasiada atención.
En un determinado momento, cuando ya había pasado un tiempo considerado y esta supuesta persona no terminaba de bajar, me dispuse a mirar con atención a la luz que seguí moviéndose de forma muy sinuosa. Fue grande mi sorpresa cuando logre apreciar bien el relieve y me di cuenta que la ladera por la que venia bajando la luz tenia una pendiente muy importante y era casi imposible que alguien pueda bajar con la facilidad y la gracia con la que lo hacia este as
Entonces no le perdí la mirada, me quede observando mientras llamaba a mis amigos que se acercaran a apreciar este fenómeno, pero solo conseguí burlas y risas de ellos.
Una vez que la luz llego mas o menos al nivel donde estaba yo parado, se quedo quieta como a un poco mas de un metro del suelo y a escasos cinco metros de mi. Lo que mas me impacto es que esta luz se quedo quieta flotando en el aire como si pensara por si misma, como si fuese una entidad inteligente. Se quedo ahí por unos treinta segundos, como si me estuviera desafiando, mientras yo seguía parado tratando de buscarle alguna explicación a este fenómeno.
De repente, en un momento dado esta luz reinicio su movimiento y se metió entre una especia de callejón o túnel formado por los arbustos y las enredaderas, en ese instante me decidí a seguirla aunque con un poco de recelo, pero al hacer un paso un amigo que se había acercado donde yo estaba, me tomo por el hombro y me dijo "déjate de joder, vamos con los changos" y no me dejo ir tras esta luz. Le comente lo sucedido al grupo, algunos no me querían creer (por miedo) y otros me tomaron en serio. Allí termino la aventura con esta luz y pasamos una noche tranquila sin problemas.
Al día siguiente, ya en mi casa, mientras almorzaba con mis padres les comento lo sucedido y grande fue mi sorpresa cuando mi papá me dijo " fue en el club de pesca no?", "si" le dije y me quede esperando que me siguiera contando. Me comento que varios años a tras, cuando volvían en auto de pescar desde el norte, a la altura del club de pesca se le atravesó una luz roja. Esta luz bajo la montaña, atravesó la ruta y bajo la ladera que conduce al dique; ellos la vieron sobre la ruta y yo en el club de pesca, pero ambos concluimos que seguía el mismo recorrido...Que fue??? ni mi viejo ni yo sabemos, pero hasta el dia de hoy para ambos era la "luz mala",
Como tantas veces, salimos con un grupo de amigos a pescar y pasar un rato en el dique Las Pirquitas. Fue en el mes de Julio o Agosto si mal no recuerdo, llegamos alrededor del las siete y media u ocho a uno de los clubes de pesca, momento en que la luz del día era casi nula.
Después que bajamos todo el equipo del auto, ya era de noche y nos distribuimos las tareas. Mientras un grupo colocaba el reflector para alumbrar el lugar, otro grupo estaba preparando el in falta ble asado.
Yo me había dispuesto a conseguir algo de leña fina, chamiza o champas como le decimos los catamarqueños, por lo que me había alejado uno veinte metros de lugar donde estábamos agrupado.
Mientras estaba levantando algo de leña, alcance a divisar una luz rojiza muy intensa que venia bajando la ladera que si la subimos nos lleva a la ruta. No le preste mucha atención puesto a que pensé que era un lugareño o bien otro pescador que llevaba en sus manos una linterna, que cuando estas son de plástico rojo o anaranjado generalmente brillan de ese color los bordes cercanos a la lamparista, por lo que no le preste demasiada atención.
En un determinado momento, cuando ya había pasado un tiempo considerado y esta supuesta persona no terminaba de bajar, me dispuse a mirar con atención a la luz que seguí moviéndose de forma muy sinuosa. Fue grande mi sorpresa cuando logre apreciar bien el relieve y me di cuenta que la ladera por la que venia bajando la luz tenia una pendiente muy importante y era casi imposible que alguien pueda bajar con la facilidad y la gracia con la que lo hacia este as
Entonces no le perdí la mirada, me quede observando mientras llamaba a mis amigos que se acercaran a apreciar este fenómeno, pero solo conseguí burlas y risas de ellos.
Una vez que la luz llego mas o menos al nivel donde estaba yo parado, se quedo quieta como a un poco mas de un metro del suelo y a escasos cinco metros de mi. Lo que mas me impacto es que esta luz se quedo quieta flotando en el aire como si pensara por si misma, como si fuese una entidad inteligente. Se quedo ahí por unos treinta segundos, como si me estuviera desafiando, mientras yo seguía parado tratando de buscarle alguna explicación a este fenómeno.
De repente, en un momento dado esta luz reinicio su movimiento y se metió entre una especia de callejón o túnel formado por los arbustos y las enredaderas, en ese instante me decidí a seguirla aunque con un poco de recelo, pero al hacer un paso un amigo que se había acercado donde yo estaba, me tomo por el hombro y me dijo "déjate de joder, vamos con los changos" y no me dejo ir tras esta luz. Le comente lo sucedido al grupo, algunos no me querían creer (por miedo) y otros me tomaron en serio. Allí termino la aventura con esta luz y pasamos una noche tranquila sin problemas.
Al día siguiente, ya en mi casa, mientras almorzaba con mis padres les comento lo sucedido y grande fue mi sorpresa cuando mi papá me dijo " fue en el club de pesca no?", "si" le dije y me quede esperando que me siguiera contando. Me comento que varios años a tras, cuando volvían en auto de pescar desde el norte, a la altura del club de pesca se le atravesó una luz roja. Esta luz bajo la montaña, atravesó la ruta y bajo la ladera que conduce al dique; ellos la vieron sobre la ruta y yo en el club de pesca, pero ambos concluimos que seguía el mismo recorrido...Que fue??? ni mi viejo ni yo sabemos, pero hasta el dia de hoy para ambos era la "luz mala",