Las siamesas Hensel
Abby y Brittany nacieron el 7 de marzo de 1990. El embarazo de Patty, su madre, fue totalmente normal y hasta el día del nacimiento nadie sabía que las niñas eran siamesas. De hecho, ni siquiera las ecografías habían revelado que eran dos.
"Al final del embarazo nos dimos cuenta de que estaban al revés,
con las nalgas hacia abajo, así es que hicimos una cesárea. Yo era el médico de la familia y recuerdo que sacamos las nalgas, luego una pierna, luego la otra. Después salió un brazo, luego la cabeza, el otro brazo y la otra cabeza", cuenta la Dra. Joy Westerdahl.
¿Pero, qué había pasado durante la gestación para que Abby y Brittany nacieran unidas? Normalmente, de un óvulo fecundado nace un único niño. Pero a veces, en los primeros días de la gestación, ese huevo se divide en dos y entonces nacen gemelos. Sin embargo, si la división no se completa esos gemelos quedan unidos por una parte del cuerpo y nacen siameses. Esto ocurre completamente al azar.
Estos gemelos siameses comparten saco amniótico y placenta, y son siempre del mismo sexo, al provenir de un mismo óvulo fecundado. Curiosamente, por lo general se trata de mujeres: entre el 70% y el 80%.
Se trata de casos muy aislados. Estimaciones hablan de uno en cada 150 mil nacimientos. Hay algunos que están unidos por el tórax, por el cráneo o por el vientre. Y muchas veces comparten varios de los órganos internos, complicando su pronóstico. El 75% de los casos nacen muertos o mueren al primer día de vida. En gran medida, su sobrevida depende de los órganos que compartan.
¿Por qué hablamos de siameses?
Los siameses más conocidos son los hermanos Chang y Eng Bunker, nacidos en Siam (actual Tailandia), en 1811. Ellos dieron origen al nombre. Se estima que en los últimos 500 años han sobrevivido unas 600 parejas de siameses.
Los siameses Chang
Actualmente el diagnóstico se hace durante el embarazo, a través de ecografías. También es posible conocer la zona de unión entre ambos hermanos. La mayoría están unidos por el pecho o estomago, en tanto, sólo el 2% lo está por el cráneo.
En el caso de Abby y Brittany, se puede pensar en ellas unidas desde el ombligo para abajo (tienen 2 cabezas, 2 espina dorsales, 2 pechos, 2 corazones, 2 estómagos, 3 riñones, 1 intestino, 1 sistema reproductivo, 1 pelvis) y era una operación de muchísimo riesgo., Desde allí hacia arriba son dos personas diferentes: cada una tiene un corazón y un par de pulmones. "Eso lo descubrimos hace poco, porque no pensábamos que cada una tuviera un pulmón. Cada una tiene un estómago, sus intestinos delgados desembocan en uno grueso y comparten el colon, el recto y la vejiga. Sus órganos femeninos también son compartidos", afirma Patty Hensel, la madre de la siamesas.
Vivir la vida de a dos
En el caso de Abby y Brittany, cada una ha desarrollado sus propios gustos e intereses. Son un verdadero milagro de vida y superación, y naturalmente, surgen dudas acerca de cómo se coordinan tan perfectamente en su vida cotidiana, en el colegio y si podrán cumplir con todos sus sueños.
Es 7 de marzo, día en que Abby y Brittany cumplen 11 años. Esta sencilla ocasión inspira preguntas prácticas, pero también filosóficas. Por ejemplo: ¿cómo lo celebran? Lo hacen juntas, pero cada una recibe sus regalos. Y de allí nace también la duda sobre la individualidad.
Abby y Brittany nunca podrán separarse, pero claramente son dos seres con identidades diferentes. Todos los niños Hensel van a un pequeño colegio privado... y como en todo lo demás relacionado a las hermanas mayores de la familia, no hay experiencia sobre cómo educar siameses.
Por lo pronto sus padres han sido enfáticos en destacar que se trata de dos seres humanos independientes, a pesar de estar unidos de la cintura para abajo. Conforme a eso han insistido en pagar dos matriculas en el colegio, para Abby y Brittany.
Cada una prefiere ramos diferentes: a Abby le gusta matemáticas y a Brittany el arte. Pero lo más extraordinario es cómo practican las actividades físicas, considerando que cada una controla la mitad del cuerpo. Según cuentan sus padres, desde pequeñas demostraron una capacidad natural para coordinar sus funciones.
El trabajo en equipo es algo que ellas conocen bien, y no sólo en cuanto a su propia condición. "Las niñas están en cuatro diferentes deportes", afirma el padre de las siamesas.
Coordinación perfecta
La coordinación motora de Abby y Brittany no puede ser explicada del todo por sus médicos. Linda Edmison es su profesora de educación física y en todos los años que lleva junto a las siamesas no deja de sorprenderse con sus capacidades. "Con Abby y Brittany nada es imposible. Las puedes retar a hacer cualquier cosa y la harán. Nunca dirán que no pueden".
Nada parece imposible para estas niñas. No sólo son deportistas. También tienen gran talento para la música. Sin embargo, todo en ellas es un trabajo que hacen de a dos. Hasta lidiar con los problemas de salud. "Las niñas tienen una fisiología fenomenal. Lo que sabemos es que pueden nutrirse mutuamente y pasarse antibióticos si una está enferma y la otra no", explica la Dra. Westerdahl.
Existen muchas dudas y misterios sobre cómo estos dos seres son capaces de manejar un sólo organismo. Misterios que la ciencia aún no puede explicar.
Dificultades en la espalda
Su cuerpo ya crecido está sufriendo las consecuencias de estar unidas. Un problema en su columna está amenazando sus posibilidades de seguir viviendo con la energía y el humor con que lo han hecho hasta ahora.
Aunque ellas han crecido con bastante normalidad, sus columnas han ido sufriendo una grave deformación debido a la unión que comparten.
La curvatura que ellas tienen es diferente a la de un niño con una escoliosis típica. El problema es que mientras sus columnas crecen hacia afuera, en vez de hacia arriba, el espacio en su tórax no ha aumentado. Y esa es una grave complicación.
Llegado el verano, la familia Hensel recibe una mala noticia. Las niñas tienen que operarse la columna vertebral porque su escoliosis ha empeorado tanto que empieza a disminuirles su capacidad respiratoria.
Desde algo tan fundamental como ubicarlas en la mesa de operaciones, todo en esta cirugía de siamesas es un desafío para el equipo médico. La mayor preocupación de los doctores es preservar la capacidad pulmonar de las siamesas, de modo que a medida que crezcan sus corazones y pulmones no tengan que esforzarse más de la cuenta.
En la cirugía pondrán barras de metal alrededor de las columnas de las niñas. Luego lo cubrirán con injertos de hueso para dejarlas firmes y reducir la deformación o escoliosis.
Pero una cosa es la planificación de lo que se hará y otra muy distinta es llevarla a cabo. Operar siameses es una experiencia nueva para este equipo. Dos pacientes significa el doble de tiempo de cirugía.
Durante su recuperación, las niñas reaccionaron totalmente distinto a los calmantes necesarios para aliviarles el dolor. "Los medicamentos que les dimos después de la cirugía aliviaban muy bien el dolor en Brittany, pero no eran suficientes para Abby", cuenta el Dr. Steven Koop, Cirujano Ortopédico.
Después de varias semanas, están listas para dejar el hospital. Pero aún serán necesarios varios meses antes de que estén completamente recuperadas.
Uno de los resultados inmediatos del enderezamiento de sus columnas es que aumentaron de estatura en unos cinco centímetros. Una vez más, la falta de experiencia en siamesas como Abby y Brittany hace surgir las preguntas: ¿Habrá sido lo mejor para ellas?
Luego de tres meses viene el control de su cirugía a la columna. Se acerca la temporada de volleyball y lo que más quieren es que el doctor las autorice a jugar, aprobación que consiguen.
Con los años, han ido creciendo y haciendo una vida bastante normal. Ellas mismas cuentan que a pesar de compartir cuerpo, tienen diferentes gustos en cuanto a comida y vestir (negocian que se pondrán cada día)
En 1998 Discovery Channel hizo un documental sobre su rutina diaria y a raíz de ello se hicieron bastante famosas. Acudieron a varios programas de televisión y todo el mundo se interesó por el caso.
Ahora, varios años después, vuelven a estar de actualidad. El diciembre pasado, cumplieron 16 años, y de nuevo Discovery Channel ha vuelto a grabar para ver como llevan las cosas propias de su edad (se han sacado el carnet de conducir, empiezan a hablar de chicos, la pubertad, etc..)
El trailer del nuevo documental:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=MiSuyuOOBR8
BkKWApOAG2g
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Ak2hm_rk8CQ
link:
http://tiotaum.blog.com.es/2007/02/21/las_siamesas_hensel~1777084
http://www.noseas.com/2006/12/21/las-siamesas-abigail-y-brittany-hensel
Abby y Brittany nacieron el 7 de marzo de 1990. El embarazo de Patty, su madre, fue totalmente normal y hasta el día del nacimiento nadie sabía que las niñas eran siamesas. De hecho, ni siquiera las ecografías habían revelado que eran dos.
"Al final del embarazo nos dimos cuenta de que estaban al revés,
con las nalgas hacia abajo, así es que hicimos una cesárea. Yo era el médico de la familia y recuerdo que sacamos las nalgas, luego una pierna, luego la otra. Después salió un brazo, luego la cabeza, el otro brazo y la otra cabeza", cuenta la Dra. Joy Westerdahl.
¿Pero, qué había pasado durante la gestación para que Abby y Brittany nacieran unidas? Normalmente, de un óvulo fecundado nace un único niño. Pero a veces, en los primeros días de la gestación, ese huevo se divide en dos y entonces nacen gemelos. Sin embargo, si la división no se completa esos gemelos quedan unidos por una parte del cuerpo y nacen siameses. Esto ocurre completamente al azar.
Estos gemelos siameses comparten saco amniótico y placenta, y son siempre del mismo sexo, al provenir de un mismo óvulo fecundado. Curiosamente, por lo general se trata de mujeres: entre el 70% y el 80%.
Se trata de casos muy aislados. Estimaciones hablan de uno en cada 150 mil nacimientos. Hay algunos que están unidos por el tórax, por el cráneo o por el vientre. Y muchas veces comparten varios de los órganos internos, complicando su pronóstico. El 75% de los casos nacen muertos o mueren al primer día de vida. En gran medida, su sobrevida depende de los órganos que compartan.
¿Por qué hablamos de siameses?
Los siameses más conocidos son los hermanos Chang y Eng Bunker, nacidos en Siam (actual Tailandia), en 1811. Ellos dieron origen al nombre. Se estima que en los últimos 500 años han sobrevivido unas 600 parejas de siameses.
Los siameses Chang
Actualmente el diagnóstico se hace durante el embarazo, a través de ecografías. También es posible conocer la zona de unión entre ambos hermanos. La mayoría están unidos por el pecho o estomago, en tanto, sólo el 2% lo está por el cráneo.
En el caso de Abby y Brittany, se puede pensar en ellas unidas desde el ombligo para abajo (tienen 2 cabezas, 2 espina dorsales, 2 pechos, 2 corazones, 2 estómagos, 3 riñones, 1 intestino, 1 sistema reproductivo, 1 pelvis) y era una operación de muchísimo riesgo., Desde allí hacia arriba son dos personas diferentes: cada una tiene un corazón y un par de pulmones. "Eso lo descubrimos hace poco, porque no pensábamos que cada una tuviera un pulmón. Cada una tiene un estómago, sus intestinos delgados desembocan en uno grueso y comparten el colon, el recto y la vejiga. Sus órganos femeninos también son compartidos", afirma Patty Hensel, la madre de la siamesas.
Vivir la vida de a dos
En el caso de Abby y Brittany, cada una ha desarrollado sus propios gustos e intereses. Son un verdadero milagro de vida y superación, y naturalmente, surgen dudas acerca de cómo se coordinan tan perfectamente en su vida cotidiana, en el colegio y si podrán cumplir con todos sus sueños.
Es 7 de marzo, día en que Abby y Brittany cumplen 11 años. Esta sencilla ocasión inspira preguntas prácticas, pero también filosóficas. Por ejemplo: ¿cómo lo celebran? Lo hacen juntas, pero cada una recibe sus regalos. Y de allí nace también la duda sobre la individualidad.
Abby y Brittany nunca podrán separarse, pero claramente son dos seres con identidades diferentes. Todos los niños Hensel van a un pequeño colegio privado... y como en todo lo demás relacionado a las hermanas mayores de la familia, no hay experiencia sobre cómo educar siameses.
Por lo pronto sus padres han sido enfáticos en destacar que se trata de dos seres humanos independientes, a pesar de estar unidos de la cintura para abajo. Conforme a eso han insistido en pagar dos matriculas en el colegio, para Abby y Brittany.
Cada una prefiere ramos diferentes: a Abby le gusta matemáticas y a Brittany el arte. Pero lo más extraordinario es cómo practican las actividades físicas, considerando que cada una controla la mitad del cuerpo. Según cuentan sus padres, desde pequeñas demostraron una capacidad natural para coordinar sus funciones.
El trabajo en equipo es algo que ellas conocen bien, y no sólo en cuanto a su propia condición. "Las niñas están en cuatro diferentes deportes", afirma el padre de las siamesas.
Coordinación perfecta
La coordinación motora de Abby y Brittany no puede ser explicada del todo por sus médicos. Linda Edmison es su profesora de educación física y en todos los años que lleva junto a las siamesas no deja de sorprenderse con sus capacidades. "Con Abby y Brittany nada es imposible. Las puedes retar a hacer cualquier cosa y la harán. Nunca dirán que no pueden".
Nada parece imposible para estas niñas. No sólo son deportistas. También tienen gran talento para la música. Sin embargo, todo en ellas es un trabajo que hacen de a dos. Hasta lidiar con los problemas de salud. "Las niñas tienen una fisiología fenomenal. Lo que sabemos es que pueden nutrirse mutuamente y pasarse antibióticos si una está enferma y la otra no", explica la Dra. Westerdahl.
Existen muchas dudas y misterios sobre cómo estos dos seres son capaces de manejar un sólo organismo. Misterios que la ciencia aún no puede explicar.
Dificultades en la espalda
Su cuerpo ya crecido está sufriendo las consecuencias de estar unidas. Un problema en su columna está amenazando sus posibilidades de seguir viviendo con la energía y el humor con que lo han hecho hasta ahora.
Aunque ellas han crecido con bastante normalidad, sus columnas han ido sufriendo una grave deformación debido a la unión que comparten.
La curvatura que ellas tienen es diferente a la de un niño con una escoliosis típica. El problema es que mientras sus columnas crecen hacia afuera, en vez de hacia arriba, el espacio en su tórax no ha aumentado. Y esa es una grave complicación.
Llegado el verano, la familia Hensel recibe una mala noticia. Las niñas tienen que operarse la columna vertebral porque su escoliosis ha empeorado tanto que empieza a disminuirles su capacidad respiratoria.
Desde algo tan fundamental como ubicarlas en la mesa de operaciones, todo en esta cirugía de siamesas es un desafío para el equipo médico. La mayor preocupación de los doctores es preservar la capacidad pulmonar de las siamesas, de modo que a medida que crezcan sus corazones y pulmones no tengan que esforzarse más de la cuenta.
En la cirugía pondrán barras de metal alrededor de las columnas de las niñas. Luego lo cubrirán con injertos de hueso para dejarlas firmes y reducir la deformación o escoliosis.
Pero una cosa es la planificación de lo que se hará y otra muy distinta es llevarla a cabo. Operar siameses es una experiencia nueva para este equipo. Dos pacientes significa el doble de tiempo de cirugía.
Durante su recuperación, las niñas reaccionaron totalmente distinto a los calmantes necesarios para aliviarles el dolor. "Los medicamentos que les dimos después de la cirugía aliviaban muy bien el dolor en Brittany, pero no eran suficientes para Abby", cuenta el Dr. Steven Koop, Cirujano Ortopédico.
Después de varias semanas, están listas para dejar el hospital. Pero aún serán necesarios varios meses antes de que estén completamente recuperadas.
Uno de los resultados inmediatos del enderezamiento de sus columnas es que aumentaron de estatura en unos cinco centímetros. Una vez más, la falta de experiencia en siamesas como Abby y Brittany hace surgir las preguntas: ¿Habrá sido lo mejor para ellas?
Luego de tres meses viene el control de su cirugía a la columna. Se acerca la temporada de volleyball y lo que más quieren es que el doctor las autorice a jugar, aprobación que consiguen.
Con los años, han ido creciendo y haciendo una vida bastante normal. Ellas mismas cuentan que a pesar de compartir cuerpo, tienen diferentes gustos en cuanto a comida y vestir (negocian que se pondrán cada día)
En 1998 Discovery Channel hizo un documental sobre su rutina diaria y a raíz de ello se hicieron bastante famosas. Acudieron a varios programas de televisión y todo el mundo se interesó por el caso.
Ahora, varios años después, vuelven a estar de actualidad. El diciembre pasado, cumplieron 16 años, y de nuevo Discovery Channel ha vuelto a grabar para ver como llevan las cosas propias de su edad (se han sacado el carnet de conducir, empiezan a hablar de chicos, la pubertad, etc..)
El trailer del nuevo documental:
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=MiSuyuOOBR8
BkKWApOAG2g
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Ak2hm_rk8CQ
link:
http://tiotaum.blog.com.es/2007/02/21/las_siamesas_hensel~1777084
http://www.noseas.com/2006/12/21/las-siamesas-abigail-y-brittany-hensel