Luego de despertarme.
Me levante Diamon me dijo que tenia que ponerme ropa buena.
Me llevo a una tienda.(Obviamente no tenia la cara abierta como mi padre)
Y me dio un pantalón de Jean Levi´s, una campera negra de cuero y unas zapatillas All Stars.
Obviamente no me gustaba ese tipo de ropa.
Fuimos a su casa y me dijo:
-Diamon: Vas a tener que viajar a otra ciudad.
-James: Encerio ¿Por que?.
-Diamon: Encontré esto.
Enseguida me mostró un cartel con mi cara que decía se busca hay recompensa.
Agarre el cartel y lo rompí.
-James: Larguémonos de aquí.
-Diamon: Pues yo no me voy.
-James: ¿Que?.
-Diamon: Tendrás que ir tu,yo no me iré por mi seguridad.
-James: Y en que me voy como llegare.
-Diamon: Usa el bus.
-James: Esta bien.
Empaque la poca ropa que tenia y me fui hasta la parada.
Iba a ser un viaje largo.
No estaba de buen humor.
Y enseguida una chica bonita subió al bus.
Como los asientos eran por números le tocaba al lado mio.
Estaba algo sonrojado.
-Chica: Hola.
Enseguida ella también se sonrojo.
-James: Hola,soy James.
-Natalie: Hola,soy Natalie.
Luego de un largo rato de hablar.
Nos quedamos dormidos.
Luego despierto y el bus estaba vació.
Estaba todo oscuro.
Y apareció Slenderman.
Y me grito.
-Slenderman: Vallas donde vallas te voy a encontrar y te destruiré James.
En ese momento desperté ya estábamos entrando a la terminal.
Natalie se tenia que ir a su casa.
Pero me dijo:
-Natalie: Hey,ven a mi casa no hay nadie.
-James:Esta bien,no tengo casa así que esta bien.
Entramos a una casa era una casa de un piso.
Me dijo:
-Natalie: Esta es tu habitación,el desayuno es a las 8 de la mañana.
Me acosté hacia mucho frió.
Me tape con las cobijas.
Y me quede dormido,pero esa cosa molestando otra vez.
Esta ves distinto.
El me agarro del cuello y me ahorco,no podía hablar y sentía que no podía respirar.
Saque un cuchillo de mi padre y le corte un brazo.
Obligando a este soltarme.
El agarro un cuchillo y me lo raspo en todo el brazo,en ese momento desperté,me miro el brazo y veo sangre.
Sabia que los sueños podían ser mortales.
Sentía que me faltaba aire.
Me levante Diamon me dijo que tenia que ponerme ropa buena.
Me llevo a una tienda.(Obviamente no tenia la cara abierta como mi padre)
Y me dio un pantalón de Jean Levi´s, una campera negra de cuero y unas zapatillas All Stars.
Obviamente no me gustaba ese tipo de ropa.
Fuimos a su casa y me dijo:
-Diamon: Vas a tener que viajar a otra ciudad.
-James: Encerio ¿Por que?.
-Diamon: Encontré esto.
Enseguida me mostró un cartel con mi cara que decía se busca hay recompensa.
Agarre el cartel y lo rompí.
-James: Larguémonos de aquí.
-Diamon: Pues yo no me voy.
-James: ¿Que?.
-Diamon: Tendrás que ir tu,yo no me iré por mi seguridad.
-James: Y en que me voy como llegare.
-Diamon: Usa el bus.
-James: Esta bien.
Empaque la poca ropa que tenia y me fui hasta la parada.
Iba a ser un viaje largo.
No estaba de buen humor.
Y enseguida una chica bonita subió al bus.
Como los asientos eran por números le tocaba al lado mio.
Estaba algo sonrojado.
-Chica: Hola.
Enseguida ella también se sonrojo.
-James: Hola,soy James.
-Natalie: Hola,soy Natalie.
Luego de un largo rato de hablar.
Nos quedamos dormidos.
Luego despierto y el bus estaba vació.
Estaba todo oscuro.
Y apareció Slenderman.
Y me grito.
-Slenderman: Vallas donde vallas te voy a encontrar y te destruiré James.
En ese momento desperté ya estábamos entrando a la terminal.
Natalie se tenia que ir a su casa.
Pero me dijo:
-Natalie: Hey,ven a mi casa no hay nadie.
-James:Esta bien,no tengo casa así que esta bien.
Entramos a una casa era una casa de un piso.
Me dijo:
-Natalie: Esta es tu habitación,el desayuno es a las 8 de la mañana.
Me acosté hacia mucho frió.
Me tape con las cobijas.
Y me quede dormido,pero esa cosa molestando otra vez.
Esta ves distinto.
El me agarro del cuello y me ahorco,no podía hablar y sentía que no podía respirar.
Saque un cuchillo de mi padre y le corte un brazo.
Obligando a este soltarme.
El agarro un cuchillo y me lo raspo en todo el brazo,en ese momento desperté,me miro el brazo y veo sangre.
Sabia que los sueños podían ser mortales.
Sentía que me faltaba aire.