La igualdad de sexos ha llegado a las sentencias de divorcio. Cuando es una mujer la que paga, jamás crea ningún obstáculo y respeta los derechos de sus ex

Las mujeres hoy en día desempeñan altos cargos, son independientes y tienen poder adquisitivo propio, éstas características son las que han provocado un cambio en las tradicionales sentencias de divorcio que obligaban, antaño, a que el hombre pagara siempre a la mujer en caso de anulación de la unión.
Ahora, quien es más rico paga. De hecho la ley habla de paridad de los cónyuges, por lo que no hace distinción de sexo. Sólo ahora se ha iniciado a aplicar en los dos sentidos «aunque sólo en la esfera medio-alta de renta», explicaron algunos expertos italianos. «Las mujeres, cuando existen los requisitos, no crean ningún obstáculo, son leales a la hora de tener que pagar al ex compañero o ex marido», señaló recientemente la matrimonialista milanesa Annamaria Bernardini de Pace.
Según la experta italiana, las mujeres «pagan lo que tienen que pagar y respetan los derechos del ex marido». Así que realmente algo está cambiando, como confirmó la abogada del Foro de Milán especialista en derecho familiar, Laura Hoesch. «En los últimos cuatro o cinco años he conseguido asignar una casa a un padre, gestionar la concesión de un apartamento a los hijos garantizando el usufructo al padre, y pasar una mensualidad a un padre que no tenía renta», narró la abogada italiana quien no dudó en señalar que a pesar de la apertura «existen todavía jueces que no aplican la igualdad de derechos».
En Italia cada año se suman 130.000 nuevos casos de disoluciones matrimoniales, según los últimos datos oficiales publicados el pasado año. Este deshacer y hacer matrimonios se ha convertido en una fuente de pérdida o de ingresos, dependiendo de los casos, de ahí que la noticia de la igualdad de sexos en este campo signifique un gran paso adelante.
Aunque a veces llegan noticias como la que esta semana se publicó en Italia, que llevan a la reflexión. Una mujer de Bolonia pidió el resarcimiento a su ex marido con el que estuvo casada sólo siete días, obteniendo de la Corte Suprema un pago mensual de poco más de cien euros. Porque para la ley da igual que la unión haya durado unas horas o cien años, lo importante es que haya existido, y como en este caso la mujer tenía una renta inferior al marido, «tiene que seguir viviendo con el tenor de vida alcanzado durante la unión», se lee en la sentencia.
MUJERES AL PODER!!!