El Software Privativo opaca al programa "Conectar Igualdad.com.ar"
Recientemente la presidenta de la Rep. Argentina, Cristina Fernández anunció que en 3 años, se repartirán a todos los estudiantes secundarios la totalidad de 3 millones de Netbooks.
En el anuncio, nada se menciono de que estas máquinas pagaran una cara licencia y estarán restringidas al uso de Software Privativo. Esto sucede en un momento "irónico", ya que Richard Stallman (fundador del Movimiento del Software Libre) está de visita en Argentina. Quizás no haya sido casual su visita a nuestro país.
Los hechos político nos demuestran que el partido que gobierna la Argentina, el Partido Justicialista(PJ) y Frente para la Victoria(FPV) tienen una larga tradición de negociación con Microsoft, y más que seguro intereses mutuos creados. Desde hace años, desde el "Plan Mi PC", la actualización de las Universidades y Escuelas de nuevas computadoras, que se está condenando al pueblo argentino al pago de unas caras licencias (desaprovechando estos recursos), privando la libertad de los usuarios, estorbando el desarrollo y el aprendizaje y la apropiación real de los conocimientos tecnológicos por parte de todos y todas.
Es una pena que una buena intención por parte del Estado para acortar la brecha digital, se vea opacada por la contradicción; ya que de estos equipos están presos de las licencias de Microsoft que en nada se relacionan con la igualdad.
El Estado debería haber hecho uso de Software Libre, de GNU/Linux, por razones tanto políticas como económicas, este uso produciría un ahorró podría ser reinvertido en la distribución de más computadoras.
No sólo que se está entregando Software Privativo de una multinacional norteamericana, sino que también estas máquinas estarán monitoreadas por alguna empresa privada, con un sistema similar al "CompuTrace" (troyano en el BIOS), haciendo más contradictoria a la igualdad.
El negocio y la propaganda política fácil es evidente, el absurdo viene de quizás la falta de formación tanto de los mandatarios y políticos que son asesorados por oportunistas que nomás ven en sus ojos la chancé para llenar sus bolsillos. Como también la falta de información de la mayoría de la población, de como esta oleada tecnológica como Internet funcionan económica y políticamente.
Inocentemente esperemos que se de marcha atrás con las licencias, pero no nos quedará más camino que reutilizar estas máquinas instalando Software Libre GNU/Linux.
El lobby de Microsoft es tan fuerte que universidades y gobierno se doblegan al cancer del
software no-libre, en este caso quitandole el sentido fundamental e ideologico
al programa de Nicolas Negroponte.
Hay razones generales por las que todos los usuarios de computadoras deberían usar software libre: da a los usuarios la libertad de controlar sus propias computadoras ─con el software privativo la computadora hace lo que el programador del software quiere que haga, no lo que usted desea. El software libre también le da a los usuarios la libertad de cooperar unos con otros y llevar una vida honrada. Estas razones son tan aplicables para las escuelas como para cualquier persona. El propósito de este artículo es señalar razones adicionales que se aplican específicamente a la educación. En primer lugar, el software libre supone un ahorro económico para las escuelas. El software libre le da a las escuelas, igual que a cualquier otro usuario, la libertad de copiar y redistribuir el software, por lo que pueden hacer copias para todas las computadoras que tengan. En los países pobres esto puede ayudar a reducir la brecha digital. Esta razón obvia, aunque importante, es más bien superficial. Los autores de software privativo pueden eliminar esta desventaja donando copias a las escuelas (Aviso: las escuelas que se acojan a estas ofertas puede que tengan que acabar pagando por actualizaciones posteriores). Veamos otras razones más profundas. Las escuelas tienen una misión social: enseñar a los estudiantes a ser ciudadanos de una sociedad libre, capaz, independiente y de cooperación. Deben promover el uso de software libre al igual que promueven el reciclaje. Si las escuelas enseñan software libre, entonces los estudiantes utilizarán software libre cuando se gradúen. Esto ayudaría a que la sociedad en su conjunto se librara del dominio (y abuso) de las megacorporaciones. Lo que las escuelas deberían rechazar es enseñar dependencia. Estas corporaciones ofrecen muestras gratuitas a las escuelas por la misma razón que las compañías tabaqueras distribuyen cigarrillos gratuitos a menores: para que la infancia sea adicta (1). No les harán descuentos cuando ya hayan crecido y estén graduados. El software libre les permite a los estudiantes aprender cómo funciona el software. Cuando algunos estudiantes alcanzan la adolescencia, quieren aprenderlo todo sobre los sistemas computacionales y su software. Tienen una curiosidad especialmente intensa por leer el código fuente de los programas que usen a diario. Para aprender a escribir buen software, los estudiantes necesitan escribir y leer mucho código. Necesitan leer y comprender programas reales que la gente utilice en la realidad. Sólo el software libre lo permite. El software privativo rechaza su sed de sabiduría: les dice «el conocimiento que buscáis es secreto; ¡aprender está prohibido!». El software libre anima a todos a aprender. La comunidad del software libre rechaza el «sacerdocio de la tecnología», que inmoviliza a la gente en la ignorancia del funcionamiento de la tecnología; animamos a los estudiantes de cualquier edad y situación a que lean el código fuente y aprendan tanto como quieran saber. Las escuelas que utilicen software libre permitirán que los alumnos más brillantes en programación avancen. La razón más profunda para utilizar software libre en las escuelas es la educación moral. Esperamos que las escuelas les enseñen a los estudiantes hechos básicos y habilidades útiles, pero ese no es todo su trabajo. La misión fundamental de las escuelas es enseñar a ser buenos ciudadanos, lo que incluye el hábito de ayudar a otros. En el ámbito informático, esto se traduce en enseñar a compartir el software. Las escuelas, empezando por las de primaria, deberían decirle a sus alumnos «si traéis software a la escuela, debéis compartirlo con los demás niños. Y debéis enseñar el código fuente en clase, por si alguien quiere aprender». Por supuesto, la escuela debe practicar lo que predica: todo el software instalado en la escuela debe estar disponible para que los estudiantes lo copien, se lo lleven a casa y lo redistribuyan todavía más. Enseñar a los estudiantes a utilizar software libre y a participar en la comunidad del software libre, es una lección cívica llevada a la práctica. También les enseña a los estudiantes que el modelo a imitar es el del servicio público y no el de los grandes magnates. Las escuelas deberían usar software libre en todos sus niveles educativos.
http://www.gnu.org/philosophy/schools.es.html
http://www.derf.com.ar/noticias.asp?cod_des=331731&ID_Seccion=33
Recientemente la presidenta de la Rep. Argentina, Cristina Fernández anunció que en 3 años, se repartirán a todos los estudiantes secundarios la totalidad de 3 millones de Netbooks.
En el anuncio, nada se menciono de que estas máquinas pagaran una cara licencia y estarán restringidas al uso de Software Privativo. Esto sucede en un momento "irónico", ya que Richard Stallman (fundador del Movimiento del Software Libre) está de visita en Argentina. Quizás no haya sido casual su visita a nuestro país.
Los hechos político nos demuestran que el partido que gobierna la Argentina, el Partido Justicialista(PJ) y Frente para la Victoria(FPV) tienen una larga tradición de negociación con Microsoft, y más que seguro intereses mutuos creados. Desde hace años, desde el "Plan Mi PC", la actualización de las Universidades y Escuelas de nuevas computadoras, que se está condenando al pueblo argentino al pago de unas caras licencias (desaprovechando estos recursos), privando la libertad de los usuarios, estorbando el desarrollo y el aprendizaje y la apropiación real de los conocimientos tecnológicos por parte de todos y todas.
Es una pena que una buena intención por parte del Estado para acortar la brecha digital, se vea opacada por la contradicción; ya que de estos equipos están presos de las licencias de Microsoft que en nada se relacionan con la igualdad.
El Estado debería haber hecho uso de Software Libre, de GNU/Linux, por razones tanto políticas como económicas, este uso produciría un ahorró podría ser reinvertido en la distribución de más computadoras.
No sólo que se está entregando Software Privativo de una multinacional norteamericana, sino que también estas máquinas estarán monitoreadas por alguna empresa privada, con un sistema similar al "CompuTrace" (troyano en el BIOS), haciendo más contradictoria a la igualdad.
El negocio y la propaganda política fácil es evidente, el absurdo viene de quizás la falta de formación tanto de los mandatarios y políticos que son asesorados por oportunistas que nomás ven en sus ojos la chancé para llenar sus bolsillos. Como también la falta de información de la mayoría de la población, de como esta oleada tecnológica como Internet funcionan económica y políticamente.
Inocentemente esperemos que se de marcha atrás con las licencias, pero no nos quedará más camino que reutilizar estas máquinas instalando Software Libre GNU/Linux.
El lobby de Microsoft es tan fuerte que universidades y gobierno se doblegan al cancer del
software no-libre, en este caso quitandole el sentido fundamental e ideologico
al programa de Nicolas Negroponte.
Hay razones generales por las que todos los usuarios de computadoras deberían usar software libre: da a los usuarios la libertad de controlar sus propias computadoras ─con el software privativo la computadora hace lo que el programador del software quiere que haga, no lo que usted desea. El software libre también le da a los usuarios la libertad de cooperar unos con otros y llevar una vida honrada. Estas razones son tan aplicables para las escuelas como para cualquier persona. El propósito de este artículo es señalar razones adicionales que se aplican específicamente a la educación. En primer lugar, el software libre supone un ahorro económico para las escuelas. El software libre le da a las escuelas, igual que a cualquier otro usuario, la libertad de copiar y redistribuir el software, por lo que pueden hacer copias para todas las computadoras que tengan. En los países pobres esto puede ayudar a reducir la brecha digital. Esta razón obvia, aunque importante, es más bien superficial. Los autores de software privativo pueden eliminar esta desventaja donando copias a las escuelas (Aviso: las escuelas que se acojan a estas ofertas puede que tengan que acabar pagando por actualizaciones posteriores). Veamos otras razones más profundas. Las escuelas tienen una misión social: enseñar a los estudiantes a ser ciudadanos de una sociedad libre, capaz, independiente y de cooperación. Deben promover el uso de software libre al igual que promueven el reciclaje. Si las escuelas enseñan software libre, entonces los estudiantes utilizarán software libre cuando se gradúen. Esto ayudaría a que la sociedad en su conjunto se librara del dominio (y abuso) de las megacorporaciones. Lo que las escuelas deberían rechazar es enseñar dependencia. Estas corporaciones ofrecen muestras gratuitas a las escuelas por la misma razón que las compañías tabaqueras distribuyen cigarrillos gratuitos a menores: para que la infancia sea adicta (1). No les harán descuentos cuando ya hayan crecido y estén graduados. El software libre les permite a los estudiantes aprender cómo funciona el software. Cuando algunos estudiantes alcanzan la adolescencia, quieren aprenderlo todo sobre los sistemas computacionales y su software. Tienen una curiosidad especialmente intensa por leer el código fuente de los programas que usen a diario. Para aprender a escribir buen software, los estudiantes necesitan escribir y leer mucho código. Necesitan leer y comprender programas reales que la gente utilice en la realidad. Sólo el software libre lo permite. El software privativo rechaza su sed de sabiduría: les dice «el conocimiento que buscáis es secreto; ¡aprender está prohibido!». El software libre anima a todos a aprender. La comunidad del software libre rechaza el «sacerdocio de la tecnología», que inmoviliza a la gente en la ignorancia del funcionamiento de la tecnología; animamos a los estudiantes de cualquier edad y situación a que lean el código fuente y aprendan tanto como quieran saber. Las escuelas que utilicen software libre permitirán que los alumnos más brillantes en programación avancen. La razón más profunda para utilizar software libre en las escuelas es la educación moral. Esperamos que las escuelas les enseñen a los estudiantes hechos básicos y habilidades útiles, pero ese no es todo su trabajo. La misión fundamental de las escuelas es enseñar a ser buenos ciudadanos, lo que incluye el hábito de ayudar a otros. En el ámbito informático, esto se traduce en enseñar a compartir el software. Las escuelas, empezando por las de primaria, deberían decirle a sus alumnos «si traéis software a la escuela, debéis compartirlo con los demás niños. Y debéis enseñar el código fuente en clase, por si alguien quiere aprender». Por supuesto, la escuela debe practicar lo que predica: todo el software instalado en la escuela debe estar disponible para que los estudiantes lo copien, se lo lleven a casa y lo redistribuyan todavía más. Enseñar a los estudiantes a utilizar software libre y a participar en la comunidad del software libre, es una lección cívica llevada a la práctica. También les enseña a los estudiantes que el modelo a imitar es el del servicio público y no el de los grandes magnates. Las escuelas deberían usar software libre en todos sus niveles educativos.
http://www.gnu.org/philosophy/schools.es.html
http://www.derf.com.ar/noticias.asp?cod_des=331731&ID_Seccion=33