¿No sabés cómo poner a punto a tu chico? Si les preguntáramos a ellos cuál fue el mejor sexo que tuvieron, seguro que esperaríamos que nos hablaran de noches locas llenas de posturas dignas de un contorsionista y detalles morbosos. Sin embargo, los hombres respondieron que lo que hizo ese acto espectacular fue el hecho de que su pareja demostrara que se moría de deseo por él. Resulta que, igual que nosotras, lo que realmente quieren los hombres es ser deseados. Lo que él desea es sentir que no podes resistirte a arrancarle la ropa... y eso requiere un poco más que ponerte encima de él (aunque tampoco es mala idea). Son las pequeñas cosas que expresan lo mucho que te excita – como restregarte contra él o decirle al oído cositas (a) – lo que hacen que el sexo pase de bueno a genial. Ahora que ya lo sabes, segui leyendo y descubre formas muy sexys de expresarle que lo deseas.
Despertalo en la mitad de la noche y hacele mimitos. Empeza por la espalda y el cuello hasta que se despierte, ¡seguro que no le importa, nada de nada, que le hagas madrugar para hacer el amor! Además, luego pueden dormir otro ratito abrazaditos, haciendo cucharita .
Demostrale lo mucho que lo queres haciéndole algún gesto de cariño, por ejemplo: un súper abrazo, o un pellizco en la coli (a). Si además lo besas, seguro que le sube la temperatura en un segundo.
Mientras tomas de una botella, posa juguetonamente la boca sobre la apertura y mirale a los ojos mientras das un trago. Luego laméte los labios... seguro que tendrá un orgasmo mental. (ajjajajaja)
Cuando esten en público, ponete detrás de él y rodealo con los brazos como si estuvieras dándole un abrazo inocente. Luego frota sutilmente tus pechos y tu pelvis contra él durante unos pocos segundos.
Llamalo al celular y preguntale qué está haciendo. Interrumpilo mientras te lo cuenta y decile que estás en la cama tocándote y pensando en él. Si hacerlo de verdad y dejarle escuchar te parece ir demasiado lejos, no hace falta que te estimules… basta con una respiración profunda y decirle que no puedes esperar a que sea él quien te toque.
Llamalo para pedirle que haga algo que te resulta excitante, como conectarte bien el nuevo DVD y explicale que te encanta porque te recuerda otras cosas que hace de maravilla con las manos.
Susurrale estas palabras al oído: “Quiero tener sexo con vos… ¡ahora!”. Lo más efectivo es soltar esta frase en un momento absolutamente cotidiano... mientras esperan en la cola del super o desayunan la mañana de un día laboral.
Despertalo en la mitad de la noche y hacele mimitos. Empeza por la espalda y el cuello hasta que se despierte, ¡seguro que no le importa, nada de nada, que le hagas madrugar para hacer el amor! Además, luego pueden dormir otro ratito abrazaditos, haciendo cucharita .
Demostrale lo mucho que lo queres haciéndole algún gesto de cariño, por ejemplo: un súper abrazo, o un pellizco en la coli (a). Si además lo besas, seguro que le sube la temperatura en un segundo.
Mientras tomas de una botella, posa juguetonamente la boca sobre la apertura y mirale a los ojos mientras das un trago. Luego laméte los labios... seguro que tendrá un orgasmo mental. (ajjajajaja)
Cuando esten en público, ponete detrás de él y rodealo con los brazos como si estuvieras dándole un abrazo inocente. Luego frota sutilmente tus pechos y tu pelvis contra él durante unos pocos segundos.
Llamalo al celular y preguntale qué está haciendo. Interrumpilo mientras te lo cuenta y decile que estás en la cama tocándote y pensando en él. Si hacerlo de verdad y dejarle escuchar te parece ir demasiado lejos, no hace falta que te estimules… basta con una respiración profunda y decirle que no puedes esperar a que sea él quien te toque.
Llamalo para pedirle que haga algo que te resulta excitante, como conectarte bien el nuevo DVD y explicale que te encanta porque te recuerda otras cosas que hace de maravilla con las manos.
Susurrale estas palabras al oído: “Quiero tener sexo con vos… ¡ahora!”. Lo más efectivo es soltar esta frase en un momento absolutamente cotidiano... mientras esperan en la cola del super o desayunan la mañana de un día laboral.