De todas las razones que hay para hackear (rootear) tu smartphone, sin duda la principal es que te permite actualizar el dispositivo e instalar la última versión de Android OS en él. Además, puedes instalar ROMs personalizadas que darán a tu móvil un aspecto único
1: Comprueba la compatibilidad con tu dispositivo
Existen unos cuantos métodos para rootear tu Android. Algunos de los más populares son: SuperOneClick, Universal Androot y Z4Root.
Para este ejemplo vamos a utilizar Z4Root, una sencilla aplicación que es compatible con un buen número de terminales Android. No se encuentra en Google Play, pero puedes descargarla desde (ver en COMENTARIOS) Regístrate, copia el fichero .apk que has descargado y utiliza Easy Installer para instalarla en el móvil, bien en la memoria interna o bien en la externa.
2: Ejecuta el root
Antes de instalar la aplicación, tienes que activar en el menú Ajustes, Aplicaciones, la opción Orígenes desconocidos. A continuación, entra en la opción de Desarrollo y activa la Depuración USB. Una vez hecho todo esto, instala la aplicación, ejecútala y sigue los pasos que te indica. Después, abre Z4Root y pulsa el botón Root que hay en el centro. Espera un poco hasta que el proceso finalice. La barra de progreso podrás visualizarla en la parte inferior. Al terminar, el móvil se reiniciará para finalizar con el proceso. En apenas un minuto tu terminal estará rooteado y tendrás todos los permisos necesarios para hacer y deshacer a tu antojo.