Instrucciones para cumplir una promesa.
Una promesa es como dar un cheque, tenes que tener fondos para poder pagarlo. Una promesa es como viajar en el tiempo, es asegurarle a alguien que en un futuro las cosas van a ser como vos decís.
Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien ‘contá con eso’. Cuando le prometes algo a alguien tenes que saber que el otro cuenta con eso. Sos responsable de lo que prometes.
Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo. Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados. Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que ser perseverante, como en un ring de box donde se pelea hasta el último round. Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía.
¿Hay instrucciones para cumplir una promesa? Creo que sí. Todas se reducen a UNA regla clara y sencilla, tan solo cumplir con lo prometido.
Amor
Hoy amanecí con el deseo de abrazarte, pero no tenía brazos! Entonces pensé, te susurraré al oído de manera tal que sientas mis manos rodeándote, pero me faltaba la voz! Me sentí perdido, pero inmediatamente recurrí a mis ojos, mirarte resultaría sinónimo de mi sentimiento y sentirías el calor de estar juntos, y allí pude darme cuenta de mi ceguera! Qué hago! Estoy decidido, caminaré, aunque me encuentre sin piernas, y estaré contigo y recién allí, frente a frente, confesaré qué es lo que mi corazón siente cuando al despertar no estás a mi lado. Me preguntaste qué es el amor, ya conocés mi respuesta!
Allá voy
Hoy desperté con el deseo de viajar, de recorrerte por completo, desde tu frondoso norte hasta tu escarpado sur. Quiero atravesar tu continente de punta a punta, sentir cada curva, arroparme con el calor de tu suave asfalto y relajarme con la inmensidad del paisaje que se va dibujando ante mis ojos. Sólo me detendría para llenar mi tanque de nueva energía y con ella asegurar el rumbo para que no queden espacios sin visitar. Allá voy, con mi licencia para amarte tengo el privilegio de conducir hasta con los ojos cerrados.
Aprendizaje
Hacía tiempo que no me ocurría. Sentí el simbronazo, me impactó de frente, fue inesperado. A veces cuesta ver la pared aunque la tenga ante mis narices. Es algo que debo obligarme a cambiar. Es lógico que aguarden mi reacción, soy visceral y me moviliza el dolor como a nadie, pero hay momentos en los que mi cuerpo se aquieta y actúo de manera equívoca cerrando la puerta esperada y abriendo la que debía estar clausurada. El camino de la vida tiene estas cosas y debemos agradecerlas, porque es la manera de renovar la cáscara y dejar aparecer el interior dormido. Si lastimamos con nuestro proceder, es hora de abrir la puerta correcta.
El héroe
Todos queremos sobrevivir, pero pocos dan su vida por la de los otros. En esa hazaña está el sacrificio. En ese sacrificio está el camino del héroe. El héroe sacrifica la vida por el otro, porque sabe que sin el otro su vida no vale nada.
Pero el valor del héroe no está en la hazaña que realiza, sino en el sentimiento que lo moviliza. El héroe se sacrifica por amor. Por amor el héroe transita su camino, y quiera o no se hará cargo de su destino, porque lo sepa o no él ya eligió y fue elegido para ese camino... sacrificarse por amor. El héroe tiene que estar dispuesto a perder su propia vida para poder salvar la vida de los demás. Ponerse en el lugar del otro, sentir lo que siente, sacrificarse por el otro, eso hace un héroe.
Nadie elige ser héroe, la vida, el azar, Dios, el destino, nos ponen en ese camino, un camino de entrega, un amor superior, un camino de sacrificios. Algunos toman un atajo, otros se hacen cargo del desafío, y eso ya distingue a un héroe.