1. Decirle “te amo”, “te quiero”, “te adoro”, “te necesito”... cada tres minutos.
2. Poner una foto de él en la pantalla de tu computadora, en tu escritorio, en tu mesita de noche, en la puerta del refrigerador, en una pared de la sala, en el espejo del baño...
3. Llamarlo al trabajo doscientas mil veces, para recordarle que se tome sus ocho vasos de agua.
4. Revisarle diariamente toda su correspondencia y responder cada uno de sus e-mails... porque “él tiene tanto trabajo, que tengo que ayudarlo”.
5. Ponerte un lápiz labial rojo y marcarle toda la cara (y la camisa) con tus besos, justo antes de irse a la oficina.
6. Flirtear abiertamente con su jefe para ayudarlo a obtener la promoción que él quiere en el trabajo.
7. Delante de todos sus amigos, llamarlo por los apodos más cursi que puedas imaginar, besarlo y acariciarlo hasta el cansancio, y darle la comida en la boca.
8. Llamar a su mamá para explicarle, con lujo de detalles, por qué piensas que su hijo es increíblemente bueno... en la cama.
9. En su noche de dominó con los chicos, aparecerte con una ensalada de frutas gigante porque “él está haciendo dieta”.
10. Antes de acostarse, exigirle que se lave los dientes y haga pis como un niño bueno... y hasta cantarle una canción de cuna, para que se duerma.
2. Poner una foto de él en la pantalla de tu computadora, en tu escritorio, en tu mesita de noche, en la puerta del refrigerador, en una pared de la sala, en el espejo del baño...
3. Llamarlo al trabajo doscientas mil veces, para recordarle que se tome sus ocho vasos de agua.
4. Revisarle diariamente toda su correspondencia y responder cada uno de sus e-mails... porque “él tiene tanto trabajo, que tengo que ayudarlo”.
5. Ponerte un lápiz labial rojo y marcarle toda la cara (y la camisa) con tus besos, justo antes de irse a la oficina.
6. Flirtear abiertamente con su jefe para ayudarlo a obtener la promoción que él quiere en el trabajo.
7. Delante de todos sus amigos, llamarlo por los apodos más cursi que puedas imaginar, besarlo y acariciarlo hasta el cansancio, y darle la comida en la boca.
8. Llamar a su mamá para explicarle, con lujo de detalles, por qué piensas que su hijo es increíblemente bueno... en la cama.
9. En su noche de dominó con los chicos, aparecerte con una ensalada de frutas gigante porque “él está haciendo dieta”.
10. Antes de acostarse, exigirle que se lave los dientes y haga pis como un niño bueno... y hasta cantarle una canción de cuna, para que se duerma.
Buen Dia!