Ruth Benedict
1887-1948
Ruth Fulton Benedict
Ruth Fulton Benedict nació el 5 de junio de 1887 en Nueva York de padres universitarios. Su padre, fue cirujano en esa ciudad cuando Benedict nació.
Cuando Benedict aun no tenía dos años, su padre enfermó y murió unos meses después. Por su enfermedad la familia se mudó al campo y vivió con los padres de su madre, lugar donde la hermana menor de Benedict nació. Para mantener a sus hijas, su madre, Bertrice, comenzó a trabajar como profesora en pueblos pequeños. Después de un tiempo, la familia volvió a su estado natal cuando Bertrice consiguió trabajo como bibliotecaria.
Benedict y su hermana eran muy buenas estudiantes y recibieron becas para estudiar en una escuela privada y luego en la universidad Vassar, donde Ruth se especializó en Inglés.
Como estudiante, Benedict leyó Studies in the History of the Renaissance (Estudios en la historia del renacimiento) de su entonces profesor, Walter Pater. Después de terminarlo sintió “como si mi alma me hubiese sido devuelta, sus ojos abiertos y ansiosos con la nueva comprensión”. Pater creía que uno debería ser “siempre probar curiosamente nueva opiniones y juzgando nuevas impresiones, nunca consentir en una ortodoxia superficial” y esta creencia marcó a Benedict en lo más profundo.
En 1909, Benedict se graduó y junto con dos alumnas de la Universidad, viajaron a Europa. Al volver a Estados Unidos, hizo trabajo social por un año en Nueva York y luego en Los Angeles trabajó como profesora en Escuelas de Niñas.
En 1914 se casó con Stanley Benedict, un bioquímico y profesor en la Escuela de Medicina Cornell en Nueva York. El matrimonio le dio seguridad material, pero la dejo insatisfecha su papel de ama de casa. Su marido no quería que trabajara fuera de casa, así que Benedict comenzó un proyecto de biografías de mujeres fuertes, comenzando con las feministas Mary Wolstonecraft, Margaret Fuller y Olive Schreiner, pero el proyecto fracaso al no poder encontrar un editor.
Comenzó a publicar poesía bajo el seudónimo de Ruth Stanhope y Anne Singleton. Su matrimonio pronto se derrumbo y la pareja se separó, aunque no se divorciaron.
En 1918 Benedict volvió a la universidad y comenzó sus estudios de antropología y unos años después, trabajando como asistente en las clases de Franz Boas (quien era su mentor) conoció a Margaret Mead. Las dos mujeres desarrollaron una amistad romántica y eventualmente se convirtió en una relación amorosa. Aun después de terminada su relación de pareja, Benedict y Mead mantuvieron una fuerte amistad por el resto de sus vidas.
Después de recibir su doctorado, postulo a un puesto de profesora en el Bernard College, pero no fue elegida para el puesto. En 1931, Benedict fue contratada como Profesora Asistente de Antropología en la universidad de Columbia. Este trabajo le dio a Benedict estabilidad monetaria lo que le permitió divorciarse.
En 1934 Benedict publico Patterns in Culture (Patrones en la Cultura). Su tesis es que cada cultura valora y privilegia ciertas conductas y tipos de personalidades. Así, uno no puede evaluar una cultura usando los estándares de otra. Ella también señaló que cada cultura ejerce presión en sus miembros para conformar los patrones de la sociedad y tiende a premiar a quienes lo hacen.
En los treinta, con la aparición de los Nazi, Benedict comenzó a trabajar en varias organizaciones para educar al pueblo sobre la amenaza del racismo.
En la misma época, Benedict se enamoro de una estudiante de medicina llamada Natalie Raymond y vivieron juntas, pero en el año 38 se separaron. Pero Benedict pronto conocería a la sicóloga Ruth Valentine, quien se convertiría en su pareja por el resto de su vida.
En 1943 trabajó para la Oficina de Información de guerra, lo que ella pensó usar para “que los hacedores de normas tomaran en cuenta diferentes hábitos y costumbres de otras partes del mundo”.
En 1946 escribió The Chrysanthemum and the Sword: Patterns of Japanese Culture (El crisantemo y la espada: Patrones de la cultura japonesa), un profundo estudio sobre la cultura japonesa.
Al finalizar la guerra, la Oficina de Investigación Naval comenzó un programa sobre comportamiento humano y Benedict fue elegida para encabezar uno de los proyectos iniciales. Así pudo establecer la organización Investigación en Culturas contemporáneas. Entre quienes nombro parra dirigir con ella estaban Ruth Valentine y Margaret Mead.
En 1946 fue elegida la primera mujer presidente de la Asociación Antropológica Americana. Luego, en 1948 acepto una invitación de la UNESCO a una lectura en un seminario en Checoslovaquia. Dos días después de volver a N.Y. Benedict sufrió un ataque al corazón y fue hospitalizada.
Murió el 17 de septiembre de 1948.
MARGARET MEAD (1901-1978)
Margaret Mead, norteamericana, famosa en el área de la antropología cultural del siglo XX. Se doctoró en antropología en 1929, en la Universidad de Columbia.
Allí trabajó, desde 1954, como profesora adjunta de antropología.
En 1925 realizó su primer trabajo de campo en Samoa centrándose en el estudio de las chicas adolescentes, y en 1929 viajó a las islas Manus de Nueva Guinea, donde investigó sobre las historias, cuentos y relatos utilizados por adultos para la educación y socialización de los niños. Su trabajo de campo en Guinea, sirvió entre otros aspectos para demostrar que los roles de género difieren de una sociedad a otra.
Posteriormente, en Bali exploró nuevas formas para documentar el paso de la niñez a la etapa adulta, y la forma en la que la sociedad plasma este Phototránsito a través de símbolos.
Justo antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial (que le obligó a suspender su investigación en el Pacífico Sur), fundó junto con Benedict el Instituto de Estudios Interculturales, en 1944.
El impacto y consecuencias de la guerra definió a Mead como una personalidad defensora de la idea de la superación y posibilidad humana para el cambio, frente a un pensamiento intelectual generalizado mucho más pesimista acerca de esta concepción.
Consideraba que los patrones de racismo, belicismo y explotación ambiental eran costumbres adquiridas, y que la sociedad humana era capaz de modificar dichos esquemas para construir nuevos principios sociales totalmente distintos.
Mead fue profesora de varias instituciones, y destaca especialmente su carrera en el Museo de Historia Natural, en Nueva York.
Fue objeto de múltiples honores y homenajes, siendo presidenta de honor de varias asociaciones e instituciones, entre las que destacan la Asociación Antropológica Estadounidense y la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Murió en 1978, dejando un voluminoso legado de libros, escritos y trabajos, correspondiente a una prolífica autora, así como a una admirable personalidad.
RUTH BENEDICT (1987-1948)fue la pionera en los estudios sobre Cultura y Personalidad, con su libro EL HOMBRE Y LA CULTURA (Título original: Pattern of Culture, publicado por primera vez en 1934. Esta antropóloga cultural norteamericana fue uno de los miembros más importantes del movimiento de Cultura y Personalidad que dominó la mayor parte del pensamiento antropológico norte-americano de las décadas del 30 y 40. Ella era "proffesor" (Directora del Departamento) de Antropología de la Universidad de Columbia, al momento de su muerte en 1948.
Su contribución más importante y controversial fue su argumento para el estudio de culturas completas, que ella llamó configuracionalista,. Cada cultura, creía ella, es moldeada en una forma o modelo único, es decir, se organiza alrededor de una ethos cultural central y, consecuéntemente, es una configuración o totalidad integrada. Aunque los miembros individuales en esas culturas pueden diferir en sus personalidades, el sistema cultural tiende a empujarlos hacia un tipo ideal de personalidad. Aquellos cuya personalidad es más compatible con el ideal cultural debieran ser los más felices y los que mejor se ajustan a la sociedad. Así, podríamos decir que el ethos de la cultura argentina es distinto al ethos nacional chileno, brasilero, etc. Asimismo, tendríamos un ethos cultural mapuche, que configura una personalidad mapuche, etc.
El concepto de ethos
Debe agregarse que el concepto de ethos es usado para tratar problemas de integración en sistemas sociales y culturales totales. Cuando un analista desea juntar los detalles de muchas observaciones que ha hecho sobre una comunidad o una nación, pueden plantearse interrogantes sobre la clase y calidad de la organización total, la congruencia de sus instituciones y la consistencia de los diferentes aspectos de vida. El concepto de ethos es usado aquí para crear un orden (conceptual) haciendo notar y sintetizando las cualidades afectivas distintivas que se expresan en diferentes contextos institucionales, en distintas clases de comportamiento social o en diferentes productos culturales. El propósito de este concepto es describir los aspectos emocionales centrales o dominantes de la conciencia que dan colorido y calidad a los diferentes comportamientos observados en una comunidad, a diferencia de otros argumentos y conceptos del estudio de la integración cultural que enfatizan los conjuntos cognitivos, la estructura social, procesos semántico o históricos, etc.
Para Ruth Benedict, cada una de las culturas hacen una selección diferente de las potencialidades naturales de los seres humanos, dando preponderancia a ciertas potencialidades en generaciones sucesivas e ignorando y hasta rechazando otras. Utilizando el contenido cultural de que disponen: técnicas, formas de organización social, temas religiosos, etc. los herederos de cada cultura configuran un determinado estilo de personalidad a expensas de otros estilos de vida. La máxima aportación de esta antropóloga, el libro PATTERN OF CULTURES , señala las formas en que los seres humanos, criados en una sociedad en marcha, desarrollan selectivamente unas potencialidades a costa de otras que serían incompatibles con los valores de esa sociedad.
De manera que, volviendo a nuestro tema central, el configuracionalismo tenía como objetivo la identificación del ethos fundamental de cada cultura. Como se explicó, para la internacionalización de un mismo ethos cultural, la gente tendrá que compartir ciertas estrucutras psicológicas básicas, así ellos tendrán una personalidad configuracional o dominante en común. Por ejemplo, los Zuni, del grupo de los indios Pueblo (del Sur Oeste norteamericano), quienes vivían en una cultura permeada por una visión extrovertida, crecían con una personalidad de tipo apoloniana, es decir, no competitiva, no individualista y no dada a los excesos, mientras que por el contrario, la gente nacida entre los indios Kwakiutl (Columbia Británica, Sur Oeste del Canada) crecía con una personalidad dionisíaca, que tiende hacia una gran expresividad e individualismo. De manera que, de acuerdo con la perspectiva configuracional, la cultura podría ser descrita en términos de atributos o tipos de individualidades psicológicas, y por lo mismo, la cultura podría ser estudiada a través del análisis psicológico.
Ruth Beneddict fue una de las primeras en proponer el concepto de relativismo cultural, pero la Segunda Guerra Mundial la levó a pensar algunas de las implicaciones de esta posición; esto se debió a que ella era reticente a aceptar que el sistema de valores nazis pudiera en principio ser juzgado por otro sistema de valores. Su solución al dilema fue el concepto de sinergia: que cualquier sociedad que sea compatible con el avance humano es buena, pero una sociedad que trabaja en contra de las metas humanas básicas es antihumana y maligna y puede ser juzgada como tal.
MARGARET MEAD (1901-1078) fue la primera alumna graduada de la Dra. Benedict, siguió una senda similar de pensamiento. Consistentemente enfocó la cultura como un comportamiento aprendido y estudió especialmente las instituciones de la transmisión cultural a través de las generaciones. Entre las contribuciones que ella hizo en esta materia esta su demostración de que la transmisión cultural -especialmente en las sociedades complejas- fluye en dos direcciones: desde la generación paterna hacia los hijos y también lo contrario, de los hijos a los padres.
El mismo fenómeno en que Ruth Benedict había visto una configuración de cultura/personalidad, M. Mead lo ve en lo que ella llama una estructura de caracteres. "La esencia del enfoque cultural es que todos los miembros de una determinada cultura participan del mismo carácter cultural" dice Mead.
En los inicios de su carrera estudió en Nueva Guinea, Samoa y Manau. En su libro MAYORIA DE EDAD EN SAMOA (1928) ella mostró que ciertas prácticas de crianza de los hijos producen estructu-ras de caracteres típicas entre los adultos. Por ejemplo, la libertad sexual durante la crianza de las niñas samoesas explica por qué ellas no experimentaban crisis y frustraciones durante su adolescencia.
En el libro CRECIENDO EN NUEVA GUINEA, la Dra. Mead relata cómo los Manus, que enfatizan el trabajo duro y el éxito financiero, son preparados (o educados) para ser individualistas e in-dependientes en sus prácticas de crianza de los niños.
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1887-1948
Ruth Fulton Benedict
Ruth Fulton Benedict nació el 5 de junio de 1887 en Nueva York de padres universitarios. Su padre, fue cirujano en esa ciudad cuando Benedict nació.
Cuando Benedict aun no tenía dos años, su padre enfermó y murió unos meses después. Por su enfermedad la familia se mudó al campo y vivió con los padres de su madre, lugar donde la hermana menor de Benedict nació. Para mantener a sus hijas, su madre, Bertrice, comenzó a trabajar como profesora en pueblos pequeños. Después de un tiempo, la familia volvió a su estado natal cuando Bertrice consiguió trabajo como bibliotecaria.
Benedict y su hermana eran muy buenas estudiantes y recibieron becas para estudiar en una escuela privada y luego en la universidad Vassar, donde Ruth se especializó en Inglés.
Como estudiante, Benedict leyó Studies in the History of the Renaissance (Estudios en la historia del renacimiento) de su entonces profesor, Walter Pater. Después de terminarlo sintió “como si mi alma me hubiese sido devuelta, sus ojos abiertos y ansiosos con la nueva comprensión”. Pater creía que uno debería ser “siempre probar curiosamente nueva opiniones y juzgando nuevas impresiones, nunca consentir en una ortodoxia superficial” y esta creencia marcó a Benedict en lo más profundo.
En 1909, Benedict se graduó y junto con dos alumnas de la Universidad, viajaron a Europa. Al volver a Estados Unidos, hizo trabajo social por un año en Nueva York y luego en Los Angeles trabajó como profesora en Escuelas de Niñas.
En 1914 se casó con Stanley Benedict, un bioquímico y profesor en la Escuela de Medicina Cornell en Nueva York. El matrimonio le dio seguridad material, pero la dejo insatisfecha su papel de ama de casa. Su marido no quería que trabajara fuera de casa, así que Benedict comenzó un proyecto de biografías de mujeres fuertes, comenzando con las feministas Mary Wolstonecraft, Margaret Fuller y Olive Schreiner, pero el proyecto fracaso al no poder encontrar un editor.
Comenzó a publicar poesía bajo el seudónimo de Ruth Stanhope y Anne Singleton. Su matrimonio pronto se derrumbo y la pareja se separó, aunque no se divorciaron.
En 1918 Benedict volvió a la universidad y comenzó sus estudios de antropología y unos años después, trabajando como asistente en las clases de Franz Boas (quien era su mentor) conoció a Margaret Mead. Las dos mujeres desarrollaron una amistad romántica y eventualmente se convirtió en una relación amorosa. Aun después de terminada su relación de pareja, Benedict y Mead mantuvieron una fuerte amistad por el resto de sus vidas.
Después de recibir su doctorado, postulo a un puesto de profesora en el Bernard College, pero no fue elegida para el puesto. En 1931, Benedict fue contratada como Profesora Asistente de Antropología en la universidad de Columbia. Este trabajo le dio a Benedict estabilidad monetaria lo que le permitió divorciarse.
En 1934 Benedict publico Patterns in Culture (Patrones en la Cultura). Su tesis es que cada cultura valora y privilegia ciertas conductas y tipos de personalidades. Así, uno no puede evaluar una cultura usando los estándares de otra. Ella también señaló que cada cultura ejerce presión en sus miembros para conformar los patrones de la sociedad y tiende a premiar a quienes lo hacen.
En los treinta, con la aparición de los Nazi, Benedict comenzó a trabajar en varias organizaciones para educar al pueblo sobre la amenaza del racismo.
En la misma época, Benedict se enamoro de una estudiante de medicina llamada Natalie Raymond y vivieron juntas, pero en el año 38 se separaron. Pero Benedict pronto conocería a la sicóloga Ruth Valentine, quien se convertiría en su pareja por el resto de su vida.
En 1943 trabajó para la Oficina de Información de guerra, lo que ella pensó usar para “que los hacedores de normas tomaran en cuenta diferentes hábitos y costumbres de otras partes del mundo”.
En 1946 escribió The Chrysanthemum and the Sword: Patterns of Japanese Culture (El crisantemo y la espada: Patrones de la cultura japonesa), un profundo estudio sobre la cultura japonesa.
Al finalizar la guerra, la Oficina de Investigación Naval comenzó un programa sobre comportamiento humano y Benedict fue elegida para encabezar uno de los proyectos iniciales. Así pudo establecer la organización Investigación en Culturas contemporáneas. Entre quienes nombro parra dirigir con ella estaban Ruth Valentine y Margaret Mead.
En 1946 fue elegida la primera mujer presidente de la Asociación Antropológica Americana. Luego, en 1948 acepto una invitación de la UNESCO a una lectura en un seminario en Checoslovaquia. Dos días después de volver a N.Y. Benedict sufrió un ataque al corazón y fue hospitalizada.
Murió el 17 de septiembre de 1948.
MARGARET MEAD (1901-1978)
Margaret Mead, norteamericana, famosa en el área de la antropología cultural del siglo XX. Se doctoró en antropología en 1929, en la Universidad de Columbia.
Allí trabajó, desde 1954, como profesora adjunta de antropología.
En 1925 realizó su primer trabajo de campo en Samoa centrándose en el estudio de las chicas adolescentes, y en 1929 viajó a las islas Manus de Nueva Guinea, donde investigó sobre las historias, cuentos y relatos utilizados por adultos para la educación y socialización de los niños. Su trabajo de campo en Guinea, sirvió entre otros aspectos para demostrar que los roles de género difieren de una sociedad a otra.
Posteriormente, en Bali exploró nuevas formas para documentar el paso de la niñez a la etapa adulta, y la forma en la que la sociedad plasma este Phototránsito a través de símbolos.
Justo antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial (que le obligó a suspender su investigación en el Pacífico Sur), fundó junto con Benedict el Instituto de Estudios Interculturales, en 1944.
El impacto y consecuencias de la guerra definió a Mead como una personalidad defensora de la idea de la superación y posibilidad humana para el cambio, frente a un pensamiento intelectual generalizado mucho más pesimista acerca de esta concepción.
Consideraba que los patrones de racismo, belicismo y explotación ambiental eran costumbres adquiridas, y que la sociedad humana era capaz de modificar dichos esquemas para construir nuevos principios sociales totalmente distintos.
Mead fue profesora de varias instituciones, y destaca especialmente su carrera en el Museo de Historia Natural, en Nueva York.
Fue objeto de múltiples honores y homenajes, siendo presidenta de honor de varias asociaciones e instituciones, entre las que destacan la Asociación Antropológica Estadounidense y la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. Murió en 1978, dejando un voluminoso legado de libros, escritos y trabajos, correspondiente a una prolífica autora, así como a una admirable personalidad.
RUTH BENEDICT (1987-1948)fue la pionera en los estudios sobre Cultura y Personalidad, con su libro EL HOMBRE Y LA CULTURA (Título original: Pattern of Culture, publicado por primera vez en 1934. Esta antropóloga cultural norteamericana fue uno de los miembros más importantes del movimiento de Cultura y Personalidad que dominó la mayor parte del pensamiento antropológico norte-americano de las décadas del 30 y 40. Ella era "proffesor" (Directora del Departamento) de Antropología de la Universidad de Columbia, al momento de su muerte en 1948.
Su contribución más importante y controversial fue su argumento para el estudio de culturas completas, que ella llamó configuracionalista,. Cada cultura, creía ella, es moldeada en una forma o modelo único, es decir, se organiza alrededor de una ethos cultural central y, consecuéntemente, es una configuración o totalidad integrada. Aunque los miembros individuales en esas culturas pueden diferir en sus personalidades, el sistema cultural tiende a empujarlos hacia un tipo ideal de personalidad. Aquellos cuya personalidad es más compatible con el ideal cultural debieran ser los más felices y los que mejor se ajustan a la sociedad. Así, podríamos decir que el ethos de la cultura argentina es distinto al ethos nacional chileno, brasilero, etc. Asimismo, tendríamos un ethos cultural mapuche, que configura una personalidad mapuche, etc.
El concepto de ethos
Debe agregarse que el concepto de ethos es usado para tratar problemas de integración en sistemas sociales y culturales totales. Cuando un analista desea juntar los detalles de muchas observaciones que ha hecho sobre una comunidad o una nación, pueden plantearse interrogantes sobre la clase y calidad de la organización total, la congruencia de sus instituciones y la consistencia de los diferentes aspectos de vida. El concepto de ethos es usado aquí para crear un orden (conceptual) haciendo notar y sintetizando las cualidades afectivas distintivas que se expresan en diferentes contextos institucionales, en distintas clases de comportamiento social o en diferentes productos culturales. El propósito de este concepto es describir los aspectos emocionales centrales o dominantes de la conciencia que dan colorido y calidad a los diferentes comportamientos observados en una comunidad, a diferencia de otros argumentos y conceptos del estudio de la integración cultural que enfatizan los conjuntos cognitivos, la estructura social, procesos semántico o históricos, etc.
Para Ruth Benedict, cada una de las culturas hacen una selección diferente de las potencialidades naturales de los seres humanos, dando preponderancia a ciertas potencialidades en generaciones sucesivas e ignorando y hasta rechazando otras. Utilizando el contenido cultural de que disponen: técnicas, formas de organización social, temas religiosos, etc. los herederos de cada cultura configuran un determinado estilo de personalidad a expensas de otros estilos de vida. La máxima aportación de esta antropóloga, el libro PATTERN OF CULTURES , señala las formas en que los seres humanos, criados en una sociedad en marcha, desarrollan selectivamente unas potencialidades a costa de otras que serían incompatibles con los valores de esa sociedad.
De manera que, volviendo a nuestro tema central, el configuracionalismo tenía como objetivo la identificación del ethos fundamental de cada cultura. Como se explicó, para la internacionalización de un mismo ethos cultural, la gente tendrá que compartir ciertas estrucutras psicológicas básicas, así ellos tendrán una personalidad configuracional o dominante en común. Por ejemplo, los Zuni, del grupo de los indios Pueblo (del Sur Oeste norteamericano), quienes vivían en una cultura permeada por una visión extrovertida, crecían con una personalidad de tipo apoloniana, es decir, no competitiva, no individualista y no dada a los excesos, mientras que por el contrario, la gente nacida entre los indios Kwakiutl (Columbia Británica, Sur Oeste del Canada) crecía con una personalidad dionisíaca, que tiende hacia una gran expresividad e individualismo. De manera que, de acuerdo con la perspectiva configuracional, la cultura podría ser descrita en términos de atributos o tipos de individualidades psicológicas, y por lo mismo, la cultura podría ser estudiada a través del análisis psicológico.
Ruth Beneddict fue una de las primeras en proponer el concepto de relativismo cultural, pero la Segunda Guerra Mundial la levó a pensar algunas de las implicaciones de esta posición; esto se debió a que ella era reticente a aceptar que el sistema de valores nazis pudiera en principio ser juzgado por otro sistema de valores. Su solución al dilema fue el concepto de sinergia: que cualquier sociedad que sea compatible con el avance humano es buena, pero una sociedad que trabaja en contra de las metas humanas básicas es antihumana y maligna y puede ser juzgada como tal.
MARGARET MEAD (1901-1078) fue la primera alumna graduada de la Dra. Benedict, siguió una senda similar de pensamiento. Consistentemente enfocó la cultura como un comportamiento aprendido y estudió especialmente las instituciones de la transmisión cultural a través de las generaciones. Entre las contribuciones que ella hizo en esta materia esta su demostración de que la transmisión cultural -especialmente en las sociedades complejas- fluye en dos direcciones: desde la generación paterna hacia los hijos y también lo contrario, de los hijos a los padres.
El mismo fenómeno en que Ruth Benedict había visto una configuración de cultura/personalidad, M. Mead lo ve en lo que ella llama una estructura de caracteres. "La esencia del enfoque cultural es que todos los miembros de una determinada cultura participan del mismo carácter cultural" dice Mead.
En los inicios de su carrera estudió en Nueva Guinea, Samoa y Manau. En su libro MAYORIA DE EDAD EN SAMOA (1928) ella mostró que ciertas prácticas de crianza de los hijos producen estructu-ras de caracteres típicas entre los adultos. Por ejemplo, la libertad sexual durante la crianza de las niñas samoesas explica por qué ellas no experimentaban crisis y frustraciones durante su adolescencia.
En el libro CRECIENDO EN NUEVA GUINEA, la Dra. Mead relata cómo los Manus, que enfatizan el trabajo duro y el éxito financiero, son preparados (o educados) para ser individualistas e in-dependientes en sus prácticas de crianza de los niños.
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