Le valdrá todo aquello que demuestre lo mucho que te gusta el sexo con él.
Agárralo fuertemente del trasero o muérdele el hombro cuando él o tú estén a punto de llegar al orgasmo. Y no te cortes a la hora de proponerle una nueva postura kamasutra o introducir un complemento pasional.

Si conoces alguna técnica sexual en particular, algo distinto y creativo, él recordará como fabulosa toda la experiencia erótica. No hace falta que hagas acrobacias.
Dale una vuelta de tuerca a un clásico: véndale los ojos O especialízate en algo, lo que más les guste.

Los movimientos mecánicos pueden convertir el sexo en una horrorosa rutina. Por eso, en la variedad está la felicidad.
Cualquier cambio en la velocidad, presión o postura hará que el acto le resulte más interesante y placentero.

¿Quieres conquistar su libido en cuestión de segundos? Cuando estéis en el coche, pídele que se desvíe por un camino hacia un lugar solitario y después, siéntate sobre él.
O asáltale en el cuarto de baño del bar. Cualquier ocasión es buena, siempre y cuando sepas sorprenderle y excitarle.

Para sacar la fiera sexual que tu chico lleva dentro, haz cualquier cosa que él interprete como “tómame, soy tuya”.
Bésale y aléjate, que sea él quien vaya a buscarte, y, durante el acto, dile algo como “más fuerte” o “más rápido” y verás como se excita aún más.

Ocasionalmente los hombres prefieren que seas tú quien se ocupe de todo.
Permanecer tumbados mientras la chica hace lo que desea con su cuerpo es una de las mayores aspiraciones sexuales de los chicos.

