Dile
NO
a la discriminación

"...La constitución está errada por demagogia. O sea, se le da la misma importancia a una lengua que hablan 500 hablantes perdidos por ahí..."
"...Y si hay algún otro lingüista, con él podría discutir..."
"...Yo puedo hablar con mis iguales intelectuales, en un congreso de lingüística..."
"...Yo he sido subdirectora general de la Unesco... a nivel mundial..."
"...Yo tengo de 10 000 ejemplares de la lengua culta... Yo no soy quechuóloga y no tengo por qué serlo..."
"...Así soy de soberbia pues..."
Esas fueron las tristes y repugnables palabras que la "señora congresista" más que lingüista (las razones sobran) Martha Hildebrant expulsó de su brillante vocabulario y cerebro hace unos meses atrás en una discución muy acalorada con otra congresista.
Lo que pretendo con este pequeño comentario es no dejar en el pasado un asunto tan importante, es decir, poner un alto a la discriminación no sólo cultural o lingüística, sino en general. En el Perú no existe Política Lingüística, en nuestra última Carta Magna (1993), por ejemplo, encontramos solo 4 o 5 artículos relacionados con las lenguas indígenas y todo lo que implica ello: cultura, identidad, etc.
Lamentablemente, las personas que hemos nacido y crecido hablando sólo castellano y que vivimos en las capitales más "capitales" (me refiero al poder adquisitivo, a la comodidad de vida, etc.) de nuestras provincias, no vemos más allá de nuestros ojos y parece que la famosa historia que nos enseñan en el colegio no está ni siquiera pegada a la realidad de lo que fue o lo que es, sino seguimos engañándonos y viendo al Perú como un país al que no pertenecemos y que muchos no quisieran pertenecer.
Las declaraciones de esta señora, sinceramente, deja mucho que desear. Ella se defiende con argumentos como: "...Yo he sido subdirectora general de la Unesco... a nivel mundial...". Dígame usted señor lector, una persona tan culta y preparada ¿va a comportarse de una manera tan altiva?, ¿es posible que alguien que haya tenido un cargo tan importante y trabajado para una institución como aquella, hable con tanto desprecio por una persona sólo por tener la lengua que tiene y pertenecer a una comunidad indígena?
Se respeta la lingüística normativa a la que es fiel esta señora, pero debería reconocer que la lingüística NO sirve para poder decir qué está bien o qué está mal dicho, y mucho menos para poder tildar a otra persona de burro por no hablar "bien". Acaso al aprender el inglés o alguna otra lengua ¿una persona no produce interferencias? O es que en el Perú ¿no existe el sustrato? Son preguntas quizá muy dificiles de responder por alguien que no es lingüista de verdad.
"...Y si hay algún otro lingüista, con él podría discutir..."
"...Yo puedo hablar con mis iguales intelectuales, en un congreso de lingüística..."
"...Yo he sido subdirectora general de la Unesco... a nivel mundial..."
"...Yo tengo de 10 000 ejemplares de la lengua culta... Yo no soy quechuóloga y no tengo por qué serlo..."
"...Así soy de soberbia pues..."
Esas fueron las tristes y repugnables palabras que la "señora congresista" más que lingüista (las razones sobran) Martha Hildebrant expulsó de su brillante vocabulario y cerebro hace unos meses atrás en una discución muy acalorada con otra congresista.
Lo que pretendo con este pequeño comentario es no dejar en el pasado un asunto tan importante, es decir, poner un alto a la discriminación no sólo cultural o lingüística, sino en general. En el Perú no existe Política Lingüística, en nuestra última Carta Magna (1993), por ejemplo, encontramos solo 4 o 5 artículos relacionados con las lenguas indígenas y todo lo que implica ello: cultura, identidad, etc.
Lamentablemente, las personas que hemos nacido y crecido hablando sólo castellano y que vivimos en las capitales más "capitales" (me refiero al poder adquisitivo, a la comodidad de vida, etc.) de nuestras provincias, no vemos más allá de nuestros ojos y parece que la famosa historia que nos enseñan en el colegio no está ni siquiera pegada a la realidad de lo que fue o lo que es, sino seguimos engañándonos y viendo al Perú como un país al que no pertenecemos y que muchos no quisieran pertenecer.
Las declaraciones de esta señora, sinceramente, deja mucho que desear. Ella se defiende con argumentos como: "...Yo he sido subdirectora general de la Unesco... a nivel mundial...". Dígame usted señor lector, una persona tan culta y preparada ¿va a comportarse de una manera tan altiva?, ¿es posible que alguien que haya tenido un cargo tan importante y trabajado para una institución como aquella, hable con tanto desprecio por una persona sólo por tener la lengua que tiene y pertenecer a una comunidad indígena?
Se respeta la lingüística normativa a la que es fiel esta señora, pero debería reconocer que la lingüística NO sirve para poder decir qué está bien o qué está mal dicho, y mucho menos para poder tildar a otra persona de burro por no hablar "bien". Acaso al aprender el inglés o alguna otra lengua ¿una persona no produce interferencias? O es que en el Perú ¿no existe el sustrato? Son preguntas quizá muy dificiles de responder por alguien que no es lingüista de verdad.
Homofibia
Tal como se encuentra en Wikipedia: “El término homofobia se refiere a la aversión, odio, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales, y las que mantienen actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y las personas «con pluma». Eladjetivo correspondiente es «homofóbico»”
Desde hace un tiempo para acá que me da igual lo que piensen o dejen de pensar las personas que componen la sociedad cuyo concepto de “normalidad” a veces difiere hasta de sus propias formas de vida y pensamiento. Hace mucho que deje de considerar mi condición sexual como un problema que me asfixiaba y torturaba cada día por miedo a las burlas, señalamientos, discriminación y hasta violencia a la cual he estado sometido desde que tengo uso de razón. Llego un día en que simplemente me canse de dar explicaciones, fingir sentimientos, ocultar mis instintos naturales y de sobrevivir para tratar de encajar dentro de algo que todos llaman “una vida normal” sin darme cuenta de que deje de disfrutar los mejores momentos de mi vida, dejaba atras mi felicidad plena solo para complacer, pero complacer ¿A quien? ¿A mis padres? ¿A mi familia? ¿A mis amigos? ¿A mis conocidos? Hasta el sol de hoy no tengo idea de ¿A quien?
Solo se que desde el día en que me acepte a mi mismo como persona, como ser humano, como todo! También acepte mi condición sexual como algo de lo que debía estar orgulloso, por que fue dios quien decidió que desde chico fuese en contra de la corriente y fue el mismo quien me puso en este lugar que ocupo de lo que llamamos vida y amen de ello ME ENCANTA y me fascina como vivo y quien soy en este momento, sin importarme lo que opinen un grupo de personas quienes no comprenden que “La homofobia y la discriminacion” son patologias severas que utilizan el odio como arma para atacar a quienes seguimos nuestros instintos.
Simplemente el hecho de Odiar es realmente repugnante, pero odiar algo de lo que no tienes ni la mas mínima idea de que significa, o de lo que se trata, es mucho peor se llama “Ignorancia” por que si no sabes, si no convives, si no conoces o tienes algún amigo que sea gay, lesbiana o transfor simplemente no lo odies por seguir cliches, por que quien queda como anormal y enfermo eres tu! No juzgues lo que no conoces, no maltrates a quien no tiene la culpa, no insultes a quien podría en un futuro ayudarte pero sobretodo NO ODIES.
Doy por hecho de que quienes me conocen personalmente saben que mi condicion sexual es lo menos importante en mi vida, por que simplemente si no lo entiendes no me interesa ese es tu problema no el mio. La vida es bella, es hermosa y no podria perder mi tiempo prestando atencion al que diran por que quiero abarcar todo lo que eso que llamamos dios ha creado para nosotros. Pero no todos los homosexuales piensan como yo, gracias a la presión a la que se ven sometidos se esconden, se hacen daño a si mismo, incluso se suicidan sin siquiera darse la oportunidad de conocerse a si mismos, todo gracias a esta absurdo odio llamado Homofobia.
Por eso hoy Día Simbólico en contra de la homofobia no tengo que pedir tolerancia y respeto como una limosna para que se acepte a un montón de personas que solo quieren vivir su vida a plenitud sin molestar a nadie, simplemente la tolerancia y el respeto tiene que darse desde el alma y desde el corazón por que es un don que dios nos da cuando nacemos, y que mucho han perdido pero que nada cuesta recuperarlo. Utiliza el don de la tolerancia y respeto para que no se siga promoviendo el odio irracional hacia ninguna persona, animal y ente viviente que tanta desgracias nos ha traído. Vive tu vida y deja vivir. Gracias por leerme se les quiere,@Freyshon
Desde hace un tiempo para acá que me da igual lo que piensen o dejen de pensar las personas que componen la sociedad cuyo concepto de “normalidad” a veces difiere hasta de sus propias formas de vida y pensamiento. Hace mucho que deje de considerar mi condición sexual como un problema que me asfixiaba y torturaba cada día por miedo a las burlas, señalamientos, discriminación y hasta violencia a la cual he estado sometido desde que tengo uso de razón. Llego un día en que simplemente me canse de dar explicaciones, fingir sentimientos, ocultar mis instintos naturales y de sobrevivir para tratar de encajar dentro de algo que todos llaman “una vida normal” sin darme cuenta de que deje de disfrutar los mejores momentos de mi vida, dejaba atras mi felicidad plena solo para complacer, pero complacer ¿A quien? ¿A mis padres? ¿A mi familia? ¿A mis amigos? ¿A mis conocidos? Hasta el sol de hoy no tengo idea de ¿A quien?
Solo se que desde el día en que me acepte a mi mismo como persona, como ser humano, como todo! También acepte mi condición sexual como algo de lo que debía estar orgulloso, por que fue dios quien decidió que desde chico fuese en contra de la corriente y fue el mismo quien me puso en este lugar que ocupo de lo que llamamos vida y amen de ello ME ENCANTA y me fascina como vivo y quien soy en este momento, sin importarme lo que opinen un grupo de personas quienes no comprenden que “La homofobia y la discriminacion” son patologias severas que utilizan el odio como arma para atacar a quienes seguimos nuestros instintos.
Simplemente el hecho de Odiar es realmente repugnante, pero odiar algo de lo que no tienes ni la mas mínima idea de que significa, o de lo que se trata, es mucho peor se llama “Ignorancia” por que si no sabes, si no convives, si no conoces o tienes algún amigo que sea gay, lesbiana o transfor simplemente no lo odies por seguir cliches, por que quien queda como anormal y enfermo eres tu! No juzgues lo que no conoces, no maltrates a quien no tiene la culpa, no insultes a quien podría en un futuro ayudarte pero sobretodo NO ODIES.
Doy por hecho de que quienes me conocen personalmente saben que mi condicion sexual es lo menos importante en mi vida, por que simplemente si no lo entiendes no me interesa ese es tu problema no el mio. La vida es bella, es hermosa y no podria perder mi tiempo prestando atencion al que diran por que quiero abarcar todo lo que eso que llamamos dios ha creado para nosotros. Pero no todos los homosexuales piensan como yo, gracias a la presión a la que se ven sometidos se esconden, se hacen daño a si mismo, incluso se suicidan sin siquiera darse la oportunidad de conocerse a si mismos, todo gracias a esta absurdo odio llamado Homofobia.
Por eso hoy Día Simbólico en contra de la homofobia no tengo que pedir tolerancia y respeto como una limosna para que se acepte a un montón de personas que solo quieren vivir su vida a plenitud sin molestar a nadie, simplemente la tolerancia y el respeto tiene que darse desde el alma y desde el corazón por que es un don que dios nos da cuando nacemos, y que mucho han perdido pero que nada cuesta recuperarlo. Utiliza el don de la tolerancia y respeto para que no se siga promoviendo el odio irracional hacia ninguna persona, animal y ente viviente que tanta desgracias nos ha traído. Vive tu vida y deja vivir. Gracias por leerme se les quiere,@Freyshon
Discriminacion Racista
En la Argentina han existido y existen conductas de discriminación relacionadas con las características étnicas o el origen nacional de las personas. A su vez, la discriminación de tipo racista suele estar íntimamente relacionada con conductas de discriminación por causas socio-económicas y políticas.1
Se han difundido términos y conductas para discriminar a ciertos grupos de población, en especial a aquellos denominados «negros», un grupo que en la Argentina no se encuentra claramente definido, pero se asocia, aunque no exclusivamente, con personas de piel o cabello más oscuro, pertenecientes a la clase trabajadora, clase baja, pobres y, más recientemente con la delincuencia.
También se han desarrollado términos y actitudes de tipo racista, xenófobo y despectivo para dirigirse a los inmigrantes. Antiguamente, «gallego», «tano» y «ruso» poseían connotaciones peyorativas, que aún continúan en los «chistes de gallegos» en el primer caso y en los insultos antisemitas, en el último.2 Actualmente «bolita» para un nativo de Bolivia, «chilote» de Chile, «paragua» de Paraguay, «peruca» del Perú, «yorugua» de Uruguay, «brazuca» del Brasil y «boliguayo» para referirse en general a inmigrantes de países que limitan al norte con Argentina, constituyen términos despectivos para referirse a ciertos inmigrantes de origen latinoamericano. Sin embargo, estos términos —al igual que «negro» y con excepción de «boliguayo»— no siempre son despectivos y pueden ser usados afectivamente entre amigos o familiares.
El antisemitismo existe también en la Argentina, en un marco influenciado por la gran inmigración de judíos y la presencia de una extensa comunidad y de un relativamente amplio mestizaje de los judíos con otros grupos de la población.
En muchos casos, se han «racializado las relaciones sociales»,3 y simplemente se utiliza el término «negro» para denominar al trabajador, sin relación alguna con el color de su piel. En las relaciones laborales es habitual, entre las personas que poseen cargos de importancia en empresas, referirse al staff de trabajadores de la empresa como los «negros». También en la vida política es habitual utilizar la palabra «negros» por parte de ciertos grupos para referirse despectivamente a los simpatizantes del peronismo.
Existe una amplia discusión sobre el alcance de las conductas racistas en Argentina. Mientras algunos sectores4 sostienen que se trata de comportamientos inofensivos o marginales rechazados por prácticamente la totalidad de la población, otros sectores5 6 7 sostienen que el racismo es un fenómeno extendido y expresado de muy diversas maneras. Algunos grupos afirman también que las eventuales conductas racistas en Argentina no se diferencian de las que se presentan en los demás países del mundo, mientras que otros8 sostienen que el racismo en Argentina tiene algunas particularidades en los modos en que se presenta, relacionadas con la historia, la cultura y los grupos étnicos que interaccionan.
En 1995, la ley 24515 creó el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), que puso al país a la vanguardia de la lucha contra el racismo y la discriminación, aunque sin que aún se hayan obtenido grandes avances.8
Hablando sobre la persistencia del discurso racista en el mundo, el lingüista holandés Teun A. van Dijk, ha sostenido que:
La Argentina, tanto en su historia como en la actualidad, muestra muchas formas de racismo, desde la discriminación de indígenas y africanos y el racismo generalizado contra los «cabecitas negras» hasta el trato dispensado a los inmigrantes pobres de los países latinoamericanos cercanos. Por otro lado, también hay una conciencia antirracista y grupos, organizaciones y científicos que se oponen al racismo cotidiano.
Teun Van Dijk9
Se han difundido términos y conductas para discriminar a ciertos grupos de población, en especial a aquellos denominados «negros», un grupo que en la Argentina no se encuentra claramente definido, pero se asocia, aunque no exclusivamente, con personas de piel o cabello más oscuro, pertenecientes a la clase trabajadora, clase baja, pobres y, más recientemente con la delincuencia.
También se han desarrollado términos y actitudes de tipo racista, xenófobo y despectivo para dirigirse a los inmigrantes. Antiguamente, «gallego», «tano» y «ruso» poseían connotaciones peyorativas, que aún continúan en los «chistes de gallegos» en el primer caso y en los insultos antisemitas, en el último.2 Actualmente «bolita» para un nativo de Bolivia, «chilote» de Chile, «paragua» de Paraguay, «peruca» del Perú, «yorugua» de Uruguay, «brazuca» del Brasil y «boliguayo» para referirse en general a inmigrantes de países que limitan al norte con Argentina, constituyen términos despectivos para referirse a ciertos inmigrantes de origen latinoamericano. Sin embargo, estos términos —al igual que «negro» y con excepción de «boliguayo»— no siempre son despectivos y pueden ser usados afectivamente entre amigos o familiares.
El antisemitismo existe también en la Argentina, en un marco influenciado por la gran inmigración de judíos y la presencia de una extensa comunidad y de un relativamente amplio mestizaje de los judíos con otros grupos de la población.
En muchos casos, se han «racializado las relaciones sociales»,3 y simplemente se utiliza el término «negro» para denominar al trabajador, sin relación alguna con el color de su piel. En las relaciones laborales es habitual, entre las personas que poseen cargos de importancia en empresas, referirse al staff de trabajadores de la empresa como los «negros». También en la vida política es habitual utilizar la palabra «negros» por parte de ciertos grupos para referirse despectivamente a los simpatizantes del peronismo.
Existe una amplia discusión sobre el alcance de las conductas racistas en Argentina. Mientras algunos sectores4 sostienen que se trata de comportamientos inofensivos o marginales rechazados por prácticamente la totalidad de la población, otros sectores5 6 7 sostienen que el racismo es un fenómeno extendido y expresado de muy diversas maneras. Algunos grupos afirman también que las eventuales conductas racistas en Argentina no se diferencian de las que se presentan en los demás países del mundo, mientras que otros8 sostienen que el racismo en Argentina tiene algunas particularidades en los modos en que se presenta, relacionadas con la historia, la cultura y los grupos étnicos que interaccionan.
En 1995, la ley 24515 creó el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), que puso al país a la vanguardia de la lucha contra el racismo y la discriminación, aunque sin que aún se hayan obtenido grandes avances.8
Hablando sobre la persistencia del discurso racista en el mundo, el lingüista holandés Teun A. van Dijk, ha sostenido que:
La Argentina, tanto en su historia como en la actualidad, muestra muchas formas de racismo, desde la discriminación de indígenas y africanos y el racismo generalizado contra los «cabecitas negras» hasta el trato dispensado a los inmigrantes pobres de los países latinoamericanos cercanos. Por otro lado, también hay una conciencia antirracista y grupos, organizaciones y científicos que se oponen al racismo cotidiano.
Teun Van Dijk9
Saludos y Recuerden Decirles NO
Ala
Discriminacion
Somos Todos Iguales
Somos Todos Iguales