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Hitoria Boca Juniors 2

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1979 En el torneo Metropolitano, se mostró dubitativo y con poco juego. Aunque obtuvo varias victorias, una serie de empates en el tramo final y una derrota contra All Boys lo dejaron fuera de carrera de un torneo que ganó River.[103] Para Boca la prioridad evidente era la Copa Libertadores y la posibilidad de lograr el tricampeonato continental. Luego de eliminar a Independiente y a Peñarol en semifinales, Boca jugó nuevamente la final, ahora contra el Olimpia de Paraguay. Esta vez sin embargo, el resultado le fue adverso, luego de perder como visitante 2 a 0 y empatar sin goles como local.[104] Después de perder estos dos últimos títulos, Boca se propuso vencer en el torneo Nacional. Pero después de una buena primera rueda, comenzó a decaer, al ser derrotado por Estudiantes de La Plata, sin alcanzar a clasificar para la fase final. Al terminar el torneo, Juan Carlos Lorenzo se alejó de la dirección técnica, luego de obtener cinco copas en doce torneos jugados: un Metropolitano, un Nacional, dos copas Libertadores y una copa Intercontinental. Un título en nueve años (1980-1988) El Metropolitano 1981 Luego del alejamiento de Lorenzo, Boca tuvo un mal 1980. En el Metropolitano, mientras River obtenía su segundo tricampeonato, el equipo de la ribera recibió varias goleadas en contra: 2-5 contra Newell's, River e Independiente, y 0-4 contra Central.[107] En el Nacional de ese año, Boca volvió a quedar relegado, sin clasificar para la etapa final.[108] Durante este torneo se produjo un famoso entredicho entre la figura máxima de Boca, el guardavalla Hugo Orlando Gatti, y un joven Diego Maradona, que aún jugaba en su equipo de origen, Argentinos Juniors. En los días previos al partido entre ambos equipos, Gatti declaró a la prensa que "Maradona es apenas un gordito";[109] Maradona respondió haciéndole cuatro goles a Gatti en un encuentro que Argentinos ganó 5-3.[110] Al año siguiente Boca compraría a Maradona, quien se convertiría en el ídolo máximo del club. A fines de ese año, Martín Benito Noel ganó las elecciones como nuevo presidente de Boca, dando fin a dos décadas de gobierno de Alberto J. Armando. Una de sus primeras medidas fue contratar a Silvio Marzolini como nuevo entrenador. El equipo se renovó con nuevos jugadores: el talentoso conductor del Huracán campeón Miguel Ángel Brindisi, Marcelo Trobbiani, Osvaldo "Pichi" Escudero, Carlos Morete, Roberto Passucci. Pero la adquisición más importante fue, precisamente, Diego Armando Maradona, quien ya se destacaba como un jugador excepcional, especialmente luego de obtener la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 en 1979. Después de un mes y medio de complicadas gestiones, durante el cual terciaron también Barcelona y River, el 20 de febrero de 1981 terminó firmando con Boca, en una operación total de 10 millones de dólares, record absoluto del fútbol argentino hasta entonces.[111] Dos días más tarde Boca disputó el primer partido del torneo Metropolitano ganándole 4 a 1 a Talleres de Córdoba con dos goles de Maradona y otros dos de Brindisi. En la tercera fecha, Maradona se lesionó y estuvo inactivo por cuatro partidos, pero durante ese tiempo Brindisi asumió la conducción del equipo con soltura. Maradona brilló en ese torneo con momentos inolvidable de fútbol, como un recordado amague ante Alberto Tarantini marcando el 3-0 contra River, entre muchos otros.[112] Boca se mantuvo puntero todo el campeonato, pero su escolta, Ferro Carril Oeste, lo seguía muy de cerca. El 2 de agosto ambos equipos se enfrentaron en cancha de Boca, que ganó el partido con un gol de Hugo Perotti, tras una asistencia de Maradona. En la última fecha empató con Racing y se consagró campeón, con una ventaja de un punto sobre Ferro.[113] A partir de ese momento, y luego de quedar relegado en el Nacional '81, ganado por River, Boca ingresó en una larga fase en la que no obtendría ninguna copa hasta 1989 (Supercopa) y ningún titulo nacional hasta 1992. Maradona saludando al público en La Bombonera. Jugó en el Metropolitano 1981, convirtiendo 17 goles en 28 partidos, decisivos para la obtención del torneo. Luego del Nacional '81 (11 goles en 12 partidos), fue vendido al Barcelona.[106 Siete años de sequía (1982-1988) En 1982 Maradona fue vendido al Barcelona y comenzó un período largo de frustraciones. En el torneo Nacional no clasificó para la segunda ronda, aunque logró un tercer puesto en el Metropolitano. En 1983 Boca tuvo cuatro entrenadores distintos y terminó séptimo. Ese año, durante el Metropolitano, en el partido contra Racing, una bengala disparada desde la tribuna de Boca impactó sobre un simpatizante racinguista, matándolo en el acto; el hecho determinó la clausura del estadio durante el resto del torneo y exacerbó desde entonces la clásica rivalidad entre ambos equipos.[114] En 1984 finalizó en el 16º lugar del Nacional, luego de quedar eliminado en el Metropolitano. A fin de ese año, debido a deudas del club con los jugadores, el planted llegó a realizar una huelga. Ese año sufrió la peor derrota de su historia al perder 1-9 contra el Barcelona en el marco del Trofeo Joan Gamper.[115] En 1985 el club compró nuevos jugadores y volvió a contratar a Di Stefano, sin que los resultados mejoraran. En ese momento Boca estuvo al borde del colapso económico y de que se decretara su quiebra. En esa situación se la he reconocido al entonces recién elegido presidente Antonio Alegre, y al vicepresidente Carlos Heller, capacidad para enfrentar la emergencia, vender los terrenos de la frustrada Ciudad Deportiva en 21 millones de dólares, y negociar con los acreedores el pago de las deudas, evitando así la declaración de quiebra.[116] En el Campeonato de Primera División 1985/86 (ya con un solo torneo por año), terminó quinto a quince puntos de River, con Mario Zanabria como entrenador.[117] En la temporada 1986/87, después de una primera ronda muy negativa, el nuevo entrenador César Luis Menotti logró una mejora en el rendimiento del equipo, con la posibilidad de luchar por el título; pero la chance se perdió al perder de local contra Independiente por 3 a 2, acabando en cuarto lugar, a tres puntos del campeón, Rosario Central.[118] En 1987/88 Boca finalizó 12º y recibió una de las derrotas más duras de su historia, al perder 6 a 0 contra Racing, el 20 de setiembre de 1987.[119 Cuatro títulos internacionales y uno nacional (1989-1992) Luego del recordado Metropolitano '81 con Maradona y ocho años sin títulos, Boca volvió a obtener uno en 1989, al triunfar en la Supercopa Sudamericana. En cuatro años Boca agregaría cinco estrellas a su escudo. Tres copas internacionales Con Carlos Aimar como DT, a fines de 1989 Boca volvió al triunfo al obtener la Supercopa Sudamericana o Copa "João Havelange", un torneo entre campeones de la Copa Libertadores, que se jugó entre 1988 y 1997. La actuación de Boca tuvo la peculiaridad de empatar cuatro veces 0-0, en los ocho partidos jugados y obtener la copa convirtiendo solo cuatro goles, dos de ellos por el defensor Cucciuffo. Boca eliminó primero a Racing y luego a Grêmio de Brasil. La final la jugó contra Independiente. Los dos partidos terminaron 0-0 y debió ser definido en serie de cinco penales. Ambos equipos convirtieron sus cuatro primeros penales; en el quinto el "Mono" Navarro Montoya, quien ese año había reemplazado a Gatti en el arco, atajó y se convirtió en el héroe cuando Blas Giunta convirtió el decisivo.[120] En 1990, Boca volvió a obtener una copa internacional, esta vez la Recopa Sudamericana, que enfrenta a los campeones de cada año de la Copa Libertadores de América y la Copa Sudamericana. Boca debió enfrentar a Atlético Nacional de Colombia. El partido se jugó en Miami y fue definido por un gol de Diego Latorre.[121] La Copa Libertadores 1991 estuvo llena de circunstancias. En el grupo clasificatorio Boca derrotó a River dos veces (4-3 y 2-0) y luego empató 0-0 con Oriente Petrolero, en un partido que, se ha sospechado, Boca no quiso ganar intencionalmente, para evitar la clasificación de su rival eterno.[122] Luego de dejar en el camino a nada menos que al Corinthians y al Flamengo del Brasil, el equipo llegó como favorito para jugar una de las semifinales contra el Colo-Colo de Chile, que luego se constituiría en el primer equipo de ese país en obtener la Copa Libertadores. El equipo argentino ganó 1-0 en Buenos Aires, y perdió 1-3 en Santiago de Chile, en un partido que terminó escandalosamente con una batalla campal y en la que Navarro Montoya fue mordido por un perro de la policía.[123] [124] [125] En mayo de 1992 Boca ganó su tercera copa internacional en tres años, la Copa Master de Supercopa 92, un torneo que se disputó solo dos veces y enfrentaba a todos los campeones de la Supercopa Sudamericana. Boca venció primero a Olimpia de Paraguay por 1 a 0 con gol de Roberto Cabañas y fue finalista con el Cruzeiro al que venció por 2 a 1 con goles de Diego Soñora y Alejandro Giuntini.[126] En los campeonatos nacionales, en cambio, Boca seguía sin obtener títulos. En el torneo 1988/1989, terminó segundo a ocho puntos del campeón Independiente, siendo el último torneo en el que jugó Hugo Gatti para el club,[127] y en 1989/1990 tercero, a diez puntos de River.[128] En la temporada 1990/91 a pesar de vender jugadores importantes como Gabriel Batistuta y Diego Latorre, jugó la final del torneo con Newell's, perdiéndola por penales. En el Torneo Apertura 1991, volvió a ser subcampeón detrás de River. El Apertura 92 En el torneo Apertura 1992 Boca volvió a obtener una copa luego de once años y haber jugado 16 torneos nacionales, sumando 27 puntos y superando por 4 a River. En ese momento, el equipo estaba dirigido por Oscar Tabárez. Entre las claves del triunfo del retorno del equipo a los primeros planos, se ha señalado el papel jugado por el arquero Carlos Fernando Navarro Montoya, el "Mono", al que solo le marcaron 11 goles en 19 partidos, le desvió un penal a River y terminó con el arco invicto de visitante y logró el récord de 824 minutos sin goles (superando la de Roma en 1970); el volante Alberto Márcico, proveniente de Gimnasia y Esgrima de La Plata, clave en el triunfo contra River y en el resto del campeonato; el delantero uruguayo Sergio "Manteca" Martínez, quien convirtió goles decisivos ante River, Rosario Central, Racing, Platense y Huracán y el goleador paraguayo Roberto Cabañas, que con siete goles fue el goleador del torneo.[129 Otra copa internacional En 1993 Boca disputó cinco torneos: el Clausura (salió 6º),[130] el Apertura (terminó 4º),[131] la Copa Centenario (eliminado al cuarto partido),[132] la Supercopa (perdió ambos partidos 0-2 y 1-3),[133] y la Copa de Oro Sudamericana, ganando la última. La Copa de Oro Sudamericana la disputaban los campeones de los cuatro torneos continentales: Libertadores, Conmebol, Supercopa y Master. Se jugó sólo tres veces (1993, 1995, 1996). Boca jugó en semifinales contra el São Paulo, eliminándolo con gol de oro de Sergio Martínez y en la final, con un gol de Carlos Mac Allister, venció a Atlético Mineiro.[134 Años sin títulos (1994-1997) Luego de obtener cinco copas entre 1989 y 1993, Boca no volvería a ganar ningun torneo oficial hasta 1998. En ese lapso saldría una sola vez subcampeón en once torneos y sufriría las peores derrotas de su historia. En la Copa Libertadores 1994 sufrió la peor derrota en títulos internacionales al perder 1-6 contra el Palmeiras de Brasil.[135] En el torneo Apertura 1995, Maradona retornó al equipo, que contó también con figuras como el ex River Claudio Caniggia, Cristian González, Márcico y Roberto Cabañas. Restando cinco fechas Boca lideraba el torneo cómodamente con 6 puntos de ventaja sobre el segundo. Sin embargo el equipo se derrumbó sobre el final del campeonato, incluyendo una caída histórica ante Racing en la Bombonera por 6 a 4 y el campeón fue el exitoso Vélez de Carlos Bianchi.[136] En el torneo Clausura 1996, Boca tuvo otro mal campeonato y una nueva grave derrota en la Bombonera, esta vez por 6 a 0 contra Gimnasia y Esgrima de La Plata. Como curiosidad, en ese torneo Maradona falló cinco penales seguidos.[137] En el Apertura 1996 debutó Juan Román Riquelme, un adolescente de 16 años, surgido de las inferiores del club, que se volvería una de sus estrellas históricas.[138] En el Apertura 1997, se incorporaron jugadores que serían muy importantes para Boca, como Martín Palermo, los mellizos Gustavo y Guillermo Barros Schelotto, los colombianos Jorge Bermúdez y Oscar Córdoba, Walter Samuel y el peruano Nolberto Solano; el equipo salió subcampeón a un punto de River, que para colmo obtenía su tercer tricampeonato.[139] En ese período el equipo fue dirigido sucesivamente por Jorge Habegger, César Luis Menotti, Marzolini, Carlos Bilardo y Héctor "Bambino" Veira. La era Bianchi (1998-2004) Los comienzos En 1998, luego de cuatro años de pésimo rendimiento, Boca era "una caldera".[140] El delantero Diego Latorre había puesto en evidencia la situación al declarar "esto parece un cabaret y no un equipo de fútbol".[141] Mauricio Macri, quien había asumido la presidencia del club en 1995, inició tratativas para contratar como técnico a Pasarella, un histórico de River, pero ante la sorda oposición de los simpatizantes, éste rechazó la oferta, despejando el camino al otro candidato sondeado: Carlos Bianchi.[142] [143] [144] [145] El 26 de mayo, finalmente, el club anunció la contratación de Bianchi. "El Virrey" venía de tener un extraordinario desempeño como DT de Velez (6 títulos en tres años), club para el cual había jugado y del cual es su máximo goleador histórico (tercero del fútbol argentino).[146 El equipo técnico de Bianchi (Ischia y Santella) asumió el 21 de junio y él personalmente el 2 de julio.[147] [148] Su primera tarea fue recomponer un plantel numeroso que venia de fracasar bajo las conducciones de Carlos Bilardo, primero y Héctor "Bambino" Veira, después. Entre los jugadores que abandonaron el equipo se encontraban Fabbri, Latorre, Cardoso y Caniggia. Salvo la venta de Solano que trastocó sus planes, Bianchi consideró que el plantel era adecuado. Incorporó tres jugadores: Hugo Ibarra, que se constituiría en un jugador clave, Antonio Barijho y José Pereda; además recontrató a José Basualdo. El Boca de Bianchi volvió a ganar el siguiente torneo, el Clausura 1999. Aún sin notarse en los números (en la tabla final consiguió un punto y 10 goles a favor menos que en el torneo anterior), el equipo apareció con el sistema de juego de Bianchi más consolidado. El partido clave del campeonato fue contra River: Boca se puso en ventaja, pero al final del primer tiempo quedó con un hombre menos por la expulsión de Bermúdez (autor del gol). Al inicio del segundo tiempo River empató el partido y controlaba las acciones. Sin embargo el técnico Ramón Díaz retrasó a su equipo, facilitando la ofensiva boquense y el gol del triunfo de Palermo desde 25 metros, luego de un pase de Riquelme. Cuatro fechas después Boca superó el record argentino de partidos invictos (en poder del mítico Racing de José), al alcanzar cuarenta partidos sin derrotas.[151] En la fecha siguiente Boca se consagró bicampeón perdiendo 4-0 frente a Independiente (incluyendo un recordado gol desde 55 metros de Calderón).[152] Luego de quedar nuevamente eliminado de la Copa Mercosur 1999,[153] la prioridad de Boca era obtener su primer tricampeonato ganando el torneo Apertura de 1999, el último del siglo XX. Pero una derrota con River (0-2), lo dejó sin posibilidades y le dio la copa a su clásico rival.[154 La triple corona del 2000 Copa Libertadores 2000 Boca quedó relegado en el Clausura 2000, que volvió a quedar para River, pero ganó la Copa Libertadores 2000 y el Apertura 2000. Entretanto Bianchi obtenía otro jugador, proveniente de Racing, que habría de rendir mucho en su equipo: Marcelo Delgado, "el Chelo". Boca debió jugar la final de la Copa Libertadores contra el Palmeiras de Brasil, luego de haber eliminado a El Nacional de Ecuador, a River y a América de México. La serie comenzó con un mal resultado como local, al empatar 2-2 en la Bombonera. Contra lo esperado, el equipo argentino sorprendió en el partido de vuelta jugado en el enorme estadio Morumbí, tomando la iniciativa y atacando al Palmeiras en su casa. Con la movilidad de Guillermo Barros Schelotto y la precisión de Riquelme, se adueñó de las acciones y tuvo varias ocasiones de gol. Boca agrupó a sus jugadores en la mitad de la cancha y ejerció presión en el origen de las jugadas del equipo brasileño, mientras que Cristian Traverso controló la habilidad de Alex, jugador clave del Palmeiras. En el inicio del segundo tiempo el equipo brasileño buscó agresivamente el gol, generando varias situaciones que no alcanzaron a concretarse. Pero Boca se acomodó nuevamente en el terreno de juego y controló a un rival impreciso.[155] El partido terminó empatado sin goles y se debió recurrir a los penales para definir el campeón. Boca acertó los cuatro que pateó y su arquero Córdoba se convirtió en el héroe de la noche al atajar dos remates. Fue la tercera Copa Libertadores de América obtenida.[155 Apertura 2000 Boca comenzó el torneo goleando 4 a 0 a Argentinos Juniors. Los goles los marcaron Palermo, en dos oportunidades, Bermúdez y Barijho; mientras que Córdoba le atajó un penal a Kuhl. En la octava fecha, al ganarle a Huracán 1 a 0, Boca alcanzó la punta del campeonato junto con River y luego lo superó. Pero una serie de malos resultados en las últimas fechas causaron la pérdida del liderazgo a manos de River, a dos fechas de finalizar el campeonato. River, sin embargo, perdió inesperadamente contra Huracán, último en la tabla de posiciones, permitiéndole a Boca obtener el campeonato, y la triple corona: campeonato local, sudamericano y mundial.[156 Copa Intercontinental 2000 Como campeón de América, Boca debía enfrentar por la Copa Intercontinental 2000, al campeón de Europa, el Real Madrid de Roberto Carlos, Raul y Figo, designado el año anterior por la FIFA como el mejor equipo del siglo XX y ampliamente favorito en los pronósticos de la prensa especializada y las apuestas.[157] Boca salió al campo de juego sin complejos y sorprendió a los españoles al anotar dos goles (Palermo) en los primeros cinco minutos. Si bien el Real descontó rápido gracias a un zurdazo de Roberto Carlos (11’) y dominó a su rival de allí en adelante, la falta de claridad y mala puntería fueron apagando su ímpetu. En el partido resultó decisiva la habilidad de Juan Román Riquelme, que con su habilidad para retener el balón, enfrió el partido y quitó juego a los madrileños, quienes terminaron tirando pelotazos frontales, facilitando así la tarea a la defensa argentina. El marcador no pudo ser cambiado y Boca conquistó su segundo título intercontinental. La prensa española sintetizó así el partido: Seis minutos bastaron para decidir cuál es el mejor equipo del mundo: Boca Juniors. El Real Madrid se hundió antes de que se le hubiera pasado el frío invernal de Tokio, encajó dos goles en esos seis primeros minutos y se pasó el resto del partido dándose de bruces contra el muro defensivo levantado por el campeón argentino.[158] Si bien gracias a sus dos goles Martín Palermo fue premiado como el jugador más valioso de la final, la actuación de Juan Román Riquelme fue consagratoria y reconocida mundialmente. El periodista español Jesús Alcaide comentaba al día siguiente: (A Palermo) le dieron el premio al mejor jugador del partido, pero el mejor fue Juan Román Riquelme, futuro mejor jugador del mundo, futuro Balón de Oro, un personaje que se cose el balón a la bota, mira al frente, pisa y siempre sale triunfador. El crack de la década si no lo mata un carnicero o si no se estropea.... El arte, el fútbol, el talento, la diferencia, llevaron el nombre de Juan Román Riquelme. No es Maradona, nadie lo será, pero es muy grande.[159] Bicampeón continental Luego de la triple corona del 2000, el mayor desafío resultaría mantener semejante nivel. Además el club vendió a jugadores vitales como Walter Samuel, José Basualdo, Martín Palermo entre otros, mientras Riquelme se enfrentaba sorda, pero duramente con Macri. En esas condiciones Boca quedó lejos de la punta en el torneo Clausura 2001, pero le ganó a River 3-0, en un recordado partido en la Bombonera, en el que Riquelme festejó su gol con el, desde ese momento, famoso saludo "Topo Gigio" y que en realidad era un mensaje contra Macri.[160] En la Copa Libertadores 2001, Boca integró el grupo 8, junto al Cobreloa de Chile, el Oriente Petrolero de Bolivia y al Deportivo Cali de Colombia, ganándolo luego de vencer en cinco de los seis partidos. En octavos de final derrotó al Junior de Colombia y en cuartos de final, al Vasco da Gama de Brasil, con una memorable actuación de Guillermo Barros Schelotto y un resultado global de 4-0. En semifinales volvió a encontrarse con el finalista del año anterior, el Palmeiras. Ambos partidos terminaron en empates de dos goles por bando y la serie se definió (una vez más) por penales, que nuevamente favorecieron al equipo argentino; surgió la versión de que Bianchi tenía un sistema para ganar por penales.[161] [162] [163] [164] En la final de la Copa Libertadores 2001, el rival era el Cruz Azul de México, que había dejado en el camino a River Plate. En el partido de ida, Boca logró la victoria con un gol de Marcelo Delgado y en la vuelta, el Cruz Azul obtuvo el mismo resultado, llevando otra vez a una definición por penales. El portero Óscar Córdoba fue figura y Boca obtuvo en su cancha, su cuarta Copa Libertadores.[161] Boca tuvo un pobre desempeño en la Copa Mercosur 2001,[165] y volvió a quedar postergado también en el Apertura 2001, en el que los dirigentes hicieron jugar a un modesto jugador japonés, Naohiro Takahara, en una obvia operación con fines puramente comerciales.[166] Bianchi priorizó entonces la Copa Intercontinental 2001 contra el FC Bayern Munich de Alemania, pero en esta ocasión Boca fue derrotado en tiempo suplementario, con gol del ghanés Samuel Kuffour.[167] A fin de ese año, el 10 de noviembre de 2001, se realizó en la Bombonera el partido de despedida de Diego Maradona, con un encuentro entre la Selección Argentina contra un combinado de estrellas del mundo. Maradona jugó con una camiseta de Boca debajo de la argentina, y llegó a utilizarla en la parte final del juego. Al hablar al público durante el homenaje final, sostuvo que su despedida se realizó allí porque "la Bombonera es la catedral del fútbol", y pronunció una de las frases que más se recuerdan sobre su relación con su adicción a las drogas y el fútbol: "Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha".[168] [169 Pelea Macri-Bianchi y primera renuncia Antes de jugar la final Bianchi ya había anunciado que no iba a continuar en Boca. Macri, presidente de Boca, y sobre todo algunos dirigentes de su entorno, habían resistido a Bianchi desde antes de su contratación y mantuvieron un discreto enfrentamiento con él durante toda la relación. La pelea Macri-Bianchi salió a la luz pública durante una conferencia de prensa el 23 de septiembre de 2001, apenas dos días antes del partido contra el Vasco da Gama por la Copa Mercosur. En esa ocasión Macri, en un gesto inédito, le exigió publicamente explicaciones a Bianchi sobre las razones por las cuales no iba a continuar luego del 31 de diciembre, fecha de vencimiento del contrato. Ante la descortesía del presidente del club, Bianchi se levantó y abandonó la conferencia de prensa, dejando a Macri solo.[170] [171] Años después Macri explicitaría más su opinión crítica sobre Bianchi al sostener, en otra sorprendente declaración pública, que el técnico era "mezquino en su forma de plantear los partidos".[172] El 31 de diciembre, al vencer el contrato, Bianchi dejó de ser director técnico del club, cerrando así su primera etapa en Boca. El interregno de Tabárez (2002) El sucesor de Carlos Bianchi fue el uruguayo Oscar Tabárez quien ya había sido DT del club entre 1991-1993. En el torneo Clausura 2002 Boca salió tercero y sufrió una dura caída ante River por 3-0, que salió campeón.[173] En la Copa Libertadores 2002 quedó eliminado por Olimpia de Paraguay en cuartos de final y en la Copa Sudamericana 2002, fue derrotado en octavos de final por Gimnasia y Esgrima de La Plata. Dos cambios importantes sufrió el equipo en ese período: la venta de Juan Román Riquelme al Barcelona a mediados de año, y el debut de un joven jugador proveniente de las categorías inferiores del club, Carlos Tévez. En el Torneo Apertura 2002 Boca salió subcampeón, luchando hasta el final con Independiente, con el que jugó en la penúltima fecha, cuando estaban separados por tres puntos de ventaja. Boca estuvo ganando 1-0 hasta que pocos minutos antes del final, Lucas Pusineri anotó de cabeza el gol del empate para los "Rojos", dejando todo como estaba antes de empezar el partido. En la siguiente y última fecha Independiente goleó 3-0 a San Lorenzo de Almagro y se clasificó campeón. La Vuelta de Bianchi A fines de 2002 la situación de Tabárez era insostenible y los fans boquenses exigían a gritos que los dirigentes hicieran todo lo necesario para convencer a Bianchi de volver. El diario La Nación reconstruyó así su último mensaje a los jugadores, el 4 de diciembre de 2002: Señores, los dirigentes me dijeron que irán a buscar a Bianchi, que es el elegido de la gente y quien más votos suma en la comisión directiva. A mí me gustaría seguir con ustedes, pero siento que con Bianchi no puedo competir. Ahora, si él dice que no, yo le peleo el puesto a cualquier DT.[174] Se había puesto en marcha el "operativo regreso". Para volver Bianchi tenía varias exigencias relacionadas con la dirección del club, además de las económicas derivadas de la gran devaluación del peso argentino producida ese año.[174] Luego de una compleja negociación,[175] el 29 de diciembre Macri y Bianchi llegaron a un acuerdo. Ese mismo día el presidente de Boca declaró que Bianchi "cambió, por eso decidió volver", mientras que éste, como era su costumbre guardó silencio sobre los términos del acuerdo.[176 La triple corona de 2003 El retorno de Bianchi no comenzó bien. En el torneo Clausura 2003, Boca lideraba la tabla con cuatro puntos de ventaja faltando cuatro fechas y terminó perdiendo el campeonato con River.[177 Libertadores 2003 En la Copa Libertadores Boca compartió el grupo de clasificación inicial con Colo-Colo de Chile, Independiente Medellín de Colombia y Barcelona de Ecuador, terminando segundo detrás del equipo colombiano. En los octavos de final el rival fue Paysandú de Brasil, equipo revelación de la copa, que en la Bombonera sorprendió con un golazo de Iarley y derrotó a los xeneizes por 1-0. En el partido de vuelta Boca goleó a los brasileños con tres goles de Guillermo Barros Schelotto. En cuartos de final venció a Cobreloa de Chile y en semifinales a América de Cali de Colombia.[178] En la final Boca enfrentó al Santos de Diego y Robinho, venciéndolo claramente en los dos partidos: 2-0 en Buenos Aires y 3-1 en San Pablo. Boca obtuvo así el pentacampeonato continental, consagrando a Carlos Tévez como figura de la final.[178 Apertura 2003 Boca, que no obtenía un torneo nacional desde el Apertura 2000, ganó ese año también el torneo Apertura 2003. El equipo había sido reforzado con la incorporación del brasileño Pedro Iarley. Boca lideró el torneo de principio a fin, mostrando un buen nivel de juego. Carlos Tévez fue la gran figura hasta que se lesionó en la décima fecha contra Independiente, quedando sin jugar el resto del torneo. En la fecha siguiente Boca venció a River Plate 2-0 en el Monumental y se consagró campeón en la cancha de Racing contra Arsenal de Sarandí venciéndolo con goles de Matías Donett y Roberto Colautti.[179 Intercontinental 2003 El rival en esta nueva final del mundo era el poderoso Milan del norte italiano, con Kaká y Andriy Shevchenko, ampliamente favorito en todos los pronósticos. Boca jugo un partido inteligente. Luego de ir perdiendo uno a cero, los argentinos empataron con un gol de Matías Donnet. En el segundo tiempo, Bianchi buscó que su equipo mantuviera al Milan lejos de su arco, con el fin de garantizar al menos el empate y definir la final por penales. Carlos Tévez entró en el segundo tienpo y al final del partido fue fundamental para controlar la pelota.[180] Finalmente el partido terminó empatado 1-1-y Boca ganó en los penales, destacándose el guardameta Roberto Abbondanzieri, quien atajó dos penales. De este modo Boca obtuvo su tercera copa intercontinental y su segunda triple corona.[180 Libertadores 2004 y nueva renuncia de Bianchi Boca quería lograr en este nuevo año su sexta copa libertadores, para eso mantuvo la base del equipo campeón del 2003 y puso en marcha este nuevo desafío. En la clasificación, Boca obtuvo el primer lugar del grupo 8. En octavos de final eliminó al Sporting Cristal de Perú. En cuartos de final, Roberto Abondanzieri fue clave en la victoria en una definición por penales contra el Sao Caetano de Brasil, pasando a las semifinales en donde debía enfrentarse al rival de toda la vida, River Plate.[181] La serie fue un gran acontecimiento deportivo en la Argentina, debido a la circunstancia sin antecedentes de que una de las rivalidades deportivas más importantes del mundo, debían enfrentarse para dirimir cual de los dos jugaba la final de la Copa Libertadores. Por razones de seguridad, los partidos se jugaron sin público visitante.[181] En el partido de ida Boca ganó 1-0 con gol de Rolando Schiavi. El partido de vuelta se jugó en el estadio de River, que se adelantó en el marcador con gol de Luis González, mientras Boca había sufrido la expulsión de un jugador. Más adelante fue River quien quedó con nueve jugadores por una expulsión y un lesión. Tévez logró el gol del empate que clasificaba a Boca, pero recibió una segunda tarjeta amarilla por hacer gestos a los hinchas y fue expulsado también. Con nueve jugadores ambos equipos y ya en tiempo adicional River logró otro gol, volviendo a empatar la serie y llevando la definición a los tiros desde el punto de penal. Todos convirtieron hasta que Abbondanzieri le atajó el penal a Maximiliano López de River. Javier Villarreal anotó entonces el suyo y Boca clasificó para una nueva final de la Libertadores.[181] En la final de la Copa Libertadores 2004 Boca debió enfrentar al Once Caldas de Colombia, resultando derrotado. La serie terminó empatada y una vez más Boca debía resolver una final mediante penales. Sin embargo esta vez, ninguno de los jugadores de Boca pudo convertir su penal y el Once Caldas se consagró Campeón de América.[181] Después de la derrota e inesperadamente, Carlos Bianchi volvió a renunciar, dejando por segunda vez la dirección técnica. En total obtuvo nueve copas en 27 torneos disputados, incluyendo dos mundiales y tres continentales, lo que lo hace el técnico más ganador de la historia de Boca. Después de Bianchi La importancia de la gestión de Carlos Bianchi en Boca hizo muy compleja su sucesión. De modo inusual, Bianchi se fue de Boca sin haber sufrido el desgaste de los malos resultados. Se habló del "fantasma de Bianchi", del "sindrome Bianchi" y de "bianchidependencia".[182] [183] [184] El propio Macri salió al cruce del fenómeno diciendo: "si él se hubiese quedado más tiempo acá, posiblemente también hubiese perdido. No se puede ganar siempre".[172] El primer técnico en ser contratado luego de la renuncia de Bianchi fue Miguel Angel Brindisi, ex jugador estrella de Huracán y Boca. Al igual que Tabárez en 2002, en el corto tiempo que Brindisi se mantuvo como DT no pudo evitar ser negativamente comparado con Bianchi y una época que aparecía ya como mítica.[185 Brindisi El primer torneo que disputó el equipo bajo su conducción fue la Recopa Sudamericana, en donde debía enfrentar a Cienciano de Peru. Boca iba ganando el partido con un gol de Tévez a los 33', pero el Cienciano lo empató en el último minuto. En los penales Boca falló dos (Tévez y Vargas), ganando el equipo peruano.[186] Brindisi tampoco logró un buen rendimiento en el Apertura 2004, llegando a estar 600 minutos sin convertir goles, record para el club en el profesionalismo. Luego de perder 2-0 contra River, renunció de manera indeclinable, apenas tres meses después de haber asumido.[187 El "Chino" Benítez Renunciado Brindisi, el 9 de noviembre, el club designó interinamente como DT a Jorge Benítez (el "Chino", un ex jugador de Boca que estaba a cargo de la cuarta división,[188] mientras los dirigentes seleccionaban un reemplazante "con personalidad para que no se lo devore el plantel".[189] Benítez debió enfrentar al día siguiente de asumir y con el equipo en situación caótica, un dificil partido por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, en Asunción contra Cerro Porteño, luego de haber empatado en Buenos Aires. Benítez buscó apoyó en una relación más horizontal con los jugadores, liderados por el regresado Martín Palermo, Carlos Tévez y Guillermo Barros Schelotto. Contra todos los pronósticos, Boca ganó el partido, una vez más en una definición por penales, elevando la moral del plantel y de los simpatizantes. Luego de eso, Boca eliminó al Internacional de Porto Alegre para terminar ganando por primera vez la copa en Buenos Aires, el 17 de diciembre, contra el Bolivar de Bolivia, con dos goles de Palermo (su gol Nº 100 en Boca) y Tévez (último partido en Boca).[190] En triunfo en la Copa Sudamericana, llevó a los dirigentes a confirmar al "Chino" Benítez como entrenador en 2005, año importante porque se cumplía el Centenario de Boca. La prioridad era obtener la Copa Libertadores de ese año. En la primera ronda Boca terminó primero en el grupo y en los octavos de final venció a Junior de Colombia. En cuartos de final Boca visitó a las Chivas de Guadalajara, cayendo 4-0. El partido de vuelta terminó empatado y Boca resultó eliminado. Durante el transcurso del partido el árbitro expulsó a Martín Palermo (BJ) y Adolfo Bautista (CG), y cuando éste último se retiraba del campo de juego, Benitez escupió frente a las cámaras al jugador del Chivas. Frente al escándalo internacional la dirigencia de Boca decidió inmediatamente despedir a Benítez.[191] El rendimiento de Boca también fue bajo en el Clausura 2005 al punto de no alcanzar a clasificar para la Copa Libertadores 2006,[192] hecho que fue vivido por los simpatizantes como una frustración especial, por tratarse del semestre del festejo del centenario del club, celebrado bajo el término "Xentenario".[193 Tiempos recientes El Coco Basile y su efectividad (2005-2006) Luego del bochornoso final de Benítez, todo indicaba que sería contratado Julio César Falcioni, favorito de los hinchas para hacerse cargo del equipo.[194] Cuando Macri se aprestaba a cerrar el trato, Maradona intervino, declarando públicamente que Boca tenía que contratar a Alfio "Coco" Basile: Para mí, Boca necesita un técnico con experiencia y personalidad, que sepa manejar un grupo con tantas figuras. Y ese es Basile.[194] La intervención pública de Maradona bloqueó la contratación de Falcioni y llevó a la de Basile, quien asumió como el nuevo DT el 28 de junio. Basile había sido uno de los grandes futbolistas argentinos en las décadas del 60 y del 70, integrando dos famosos equipos: el Racing campeón mundial "de José" Pizzutti, y el Huracán campeón argentino del 74. Como técnico había tenido una extensa carrera dirigiendo entre otros a Rosario Central, Racing, San Lorenzo, Vélez, el América de México, Nacional de Montevideo y el Atlético de Madrid, así como la Selección de fútbol de Argentina bicampeona de América (1991 y 1993) y en la Copa Mundial de Fútbol de 1994, en la que Maradona fue sancionado por doping.[194] Martín Palermo y Rodrigo Palacio, jugadores decisivos en el Boca de Basile. Con todos estos logros y después de la eliminación Argentina en el mundial de Alemania, Alfio Basile fue convocado por la AFA para dirigir a la Selección Argentina. Boca aceptó su desvinculación, acordando que antes de dejar el club, dirigiría el equipo en el partido con el São Paulo por la Recopa Sudamericana 2005. Boca ganó 2-1 el partido de ida en la Bombonera y empató el partido de vuelta 2-2, obteniendo la copa. El balance de la gestión de Basile revela una altísima efectividad, al ganar cuatro de los cuatro torneos en los que participó. La figura más destacada de ese equipo fue Rodrigo Palacio, acompañado por Fernando Gago, Federico Insúa, Roberto Abbondanzieri y Martín Palermo entre otros. Ricardo La Volpe (2006) El sucesor de Basile fue el ex técnico de la Selección Mexicana, Ricardo La Volpe. Este tenía un estilo muy distinto al de Basile; no jugaba con enganche,[195] y trató de reorganizar un equipo que ya estaba organizado y que era sumamente exitoso. La Volpe se hizo cargo del club en la séptima fecha del Torneo Apertura 2006 contra Godoy Cruz y solo consiguió un empate en cero, tras seis victorias consecutivas con el mando de Basile. A pesar de ganar varios partidos, Boca no jugaba bien y no convencía al público. Como agravante Boca perdió el clásico contra River por 3 a 1.[196] En la Copa Libertadores 2007 integró el grupo 7 con el Toluca de Mexico, Cienciano de Peru y Bolívar de Bolivia. Boca tuvo muchos problemas para clasificar y solo lo logró en la última fecha al derrotar 7-0 a Bolívar de local en el estadio de Vélez, resultado que constituye la victoria internacional récord del club.[199] [200] En octavos de final el rival de Boca fue el Vélez de La Volpe: Boca de local ganó 3-0 y de visitante perdió 3-1 clasificando por diferencia de gol. En cuartos de final enfrentó a Libertad de Paraguay, empatando 1-1 como local y ganando 2-0 como visitante, en un difícil partido que Riquelme resolvió con un notable gol en el segundo tiempo, seguido luego de otro de Palacio.[200] En semifinales Boca debió enfrentar al Cúcuta, siendo derrotado 3-1 en el partido de ida en Colombia. En el partido de vuelta ganó 3-0 y obtuvo el pase a una nueva final continental.[200] El rival de la final fue el Grêmio de Porto Alegre. Boca ganó los dos partidos y venció por un resultado global de 5-0, tres goles de local y dos de visitante. La figura excluyente de Boca fue Juan Román Riquelme, que no solo condujo el equipo, sino que fue el goleador de Boca en el torneo con 8 goles.[200] En el Torneo Apertura 2007, Boca quedó cuarto a siete puntos del campeón, el Club Atlético Lanús,[201] y en la Copa Sudamericana fue eliminado por el São Paulo de Brasil en octavos de final.[202 Mundial de Clubes 2007 Tras ganar la Copa Libertadores, Boca debió jugar la Copa Mundial de Clubes, que a partir del año 2000 había reemplazado la antigua Copa Intercontinental, incorporando equipos de todos los continentes. En el nuevo torneo mundial, los campeones de la Copa Libertadores de América y de Europa, juegan directamente en semifinales con equipos provenientes de una eliminación entre las restantes cinco regiones del mundo. Las tres primeras ediciones habían sido ganadas por equipos sudamericanos (los tres brasileños) y existía una gran presión para que un equipo europeo anotara su nombre entre los campeones.[203] En la semifinales Boca debió enfrentar al Étoile du Sahel de África, a quien venció 1-0 con gol de Neri Cardozo.[203] La final fue contra el AC Milan de Italia, a quien Boca ya había vencido en la final de la Copa Intercontinental 2003. Esta vez los europeos se tomaron revancha, ganando 4-2, con una gran actuación del brasileño Kaká. A los 21 minutos, Filippo Inzaghi marcó el primer gol para el Milan, pero un minuto después, Rodrigo Palacio marcó el empate de cabeza. En el segundo tiempo Alessandro Nesta marcó el segundo gol en el minuto 50. Boca se adelantó y Kaká, a los 61 minutos marcó el tercer gol, y 10 minutos después, nuevamente Filippo Inzaghi marcó el cuarto gol italiano. A los 85 minutos Boca logró descontar la diferencia en el marcador con un gol en contra de Massimo Ambrosini, tras un tiro de Pablo Ledesma.[204] Tras la derrota Miguel Ángel Russo renunció como DT, siendo reemplazado por Carlos Ischia, ex colaborador de Carlos Bianchi.[205 Bibliografía El Gráfico (2005), Boca: El Libro del Xentenario, Buenos Aires: El Gráfico. ESPN. Superclásicos que hicieron historia. ESPN Deportes. Consultado el 14-ene-2008. Historia de Boca. Historia de Boca. Consultado el 14-ene-2008. La Nación (2005), La Vida Color de Boca, Buenos Aires: La Nación
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