Banisteriopsis caapi es una especie botánica de liana de la familia de las Malpighiaceae.
La planta del ayahuasca, yajé, yagé o kapi, es una liana o enredadera de las selvas de Sudamérica (Bolivia Brasil Colombia Ecuador Perú Venezuela, que lleva miles de años de uso entre los pueblos originarios, por ello es muy raro que crezca en forma silvestre.
Contiene beta-carbolinas inhibidoras de las monoamina oxidasas (IMAO), de la familia harmala, tales como harmina, harmalina, tetrahidroharmina, y banisterina.
Los hombres de medicina o médicos indígenas tradicionales cuidan esta planta con la que establecen una relación de simbiosis, en donde el beneficio del ser humano es la conciencia y el conocimiento de la selva, cuyo espíritu lo sanará.
Los médicos indígenas cosechan esta planta que al ser cortada recibe la denominación de "palo", y preparan de ella la purga, un brebaje cocinado por más de diez horas, mezcla de tronco de ayahuasca con hojas de chacruna (Psychotria viridis).
El brebaje, de color café, olor madera, sabor extremadamente amargo y seco, tiene propiedades psicotrópicas que afectan, en el occidental, directamente a la conciencia, o la capacidad de explicar el entorno, el tiempo y la propia percepción del cuerpo. Mentalmente puede producir un estado de conciencia muy lúcido y visiones que los instruidos pueden interpretar o vivenciar.
El efecto psicotrópico es principalmente debido a la dimetiltriptamina, que se encuentra en las hojas de chacruna. En condiciones normales, la dimetiltriptamina (DMT) es inhibida por la enzima monoaminooxidasa (MAO), pero la harmalina presente en la ayahuasca inhibe a las enzimas que destruirían el DMT, es por eso que las plantas se preparan juntas, la ayahuasca es necesaria para que la chacruna haga efecto.
Existen diferentes variedades a las que se atribuyen diferentes usos, especialmente en lo que se refiere a la relación médico-paciente y a las diversas situaciones en que se prepara y consume.
El efecto de la purga medicinal con la ayahuasca es, en general, descrito como mareo, con abundantes y constantes vómitos, dependiendo del estado de quien se trate, puede desencadenar defecaciones.
Algunas etnias usan la corteza fresca o seca para producir un efecto estimulante moderado al masticarla.
El derecho a uso de esta planta, considerada una medicina sagrada por las cosmovisiones y tradiciones ancestrales de los pueblos originarios de las selvas sudamericanas, está exclusivamente limitado a aquellos sujetos que han recibido las instrucciones para su adecuada administración. Dichos conocimientos provienen de una tradición que ha subsistido por milenios. Existen testimonios de su mala utilización en los últimos siglos, casos en que causó serios problemas de salud, principalmente neurológicos, y hasta la muerte, en personas que han utilizado la ayahuasca sin estar debidamente capacitados o dotados para hacerlo.
El ayahuasca es legal en muchos Estados, debido a su uso étnico tradicional y a su rol en algunas religiones modernas, tales como el Santo Daime, culto originario de Brasil.
DATOS GENERALES
Origen
Los pintorescos bejucos de Banisteriopsis caapi o Banisteriopsis inebrians son originarios de América. Crecen en el valle del Amazonas, al este de Ecuador y en algunas zonas de Perú, Colombia y Venezuela. Con la corteza de estos bejucos y las hojas de otras plantas propias de la región, como la chacruna, se prepara una importante bebida ceremonial que recibe el nombre de ayahuasca. Durante años ha sido consumida con fines rituales en pueblos indígenas de Brasil, Ecuador y los Andes periuanos.
Existen documentos etnográficos que remontan el conocimiento de la ayahuasca entre los pueblos amazónicos a miles de años atrás. Las diferentes culturas que la usan cuentan con sus respectivos mitos sobre su procedencia, divinidades asociadas y acontecimientos sobre el origen de las mismas tribus.
Estas prácticas permanecieron ocultas al mundo occidental hasta que en 1851 Richard Spruce, un famoso explorador inglés viajó a Perú y tuvo noticias de esta bebida de uso ritual. Sin embargo, no fue sino hasta siete años después que Manuel Villavicencio, un funcionario ecuatoriano, se convirtió en el primer no indígena de que se tenga noticia, en probar los efectos de la ayahuasca tras haber sido invitado a participar en un ritual. Villavicencio contó que vio "los más sobrecogedores paisajes, grandes ciudades, maravillosas torres, bellos parques y otras cosas magníficas". (32)
A principios de la década de los 50 el escritor estadounidense Williams Burroughs tuvo noticia de esta bebida y en 1953 viajó a Colombia para probarla. Siete años más tarde su compatriota, el poeta Allen Ginsberg también emprendió una exploración similar y años después la correspondencia que ambos sostuvieron al respecto sería editada en un libro llamado Las cartas de yagé. Esta publicación aunada a las a las investigaciones del etnobotánico Richard Evan Shultes contribuyeron a atraer la atención del mundo occidental hacia la ayahuasca y las culturas que la utilizan ancestralmente.
Etimología y denominaciones
Según Brailowsky (4) ayahuasca quiere decir "bejuco de los espíritus"; según Schultes y Hofmann (40), significa "soga del ahorcado" o "enredadera del alma" en lengua quechua, una de las lenguas habladas en el Perú.
La ayahuasca tiene varios nombres nativos en otras regiones del continente americano: pilde, dápa, pandé (Ecuador), caapi, hoasca, daime, vegetal (Brasil), yagé o yagué (Colombia), kahi, kahiriama, mihi y natema (Amazonía). Se sabe que las plantas que los chamanes adicionan a los bejucos dependen del propósito para el cual se vaya a consumir la ayahuasca, que puede ser: viaje astral, telepatía, curación, comunicación con espíritus, aprendizaje de "ícaros" (canciones para curar), adivinación, etc. Juan José García P. asegura que en función de dichas plantas aditivas, esta bebida ceremonial puede recibir diferentes nombres tales como: tigrehuasca, monohuasca, indihuasca, cielohuasca, culebrasca, etc. (16)
QUÍMICA
Identificación
Los chamanes andinos utilizan piedras para machacar trozos de la corteza de los bejucos de Banisteriopsis. Posteriormente las hierven en agua durante varias horas junto con hojas de algunas plantas específicas como la chacruna o amirucapanga (Psychotria viridia) o la chagropanga u oco-yajé (Dyplopteris cabrerana) a las cuales atribuyen la producción de visiones mejores y más luminosas. (32 y 50)
El resultado es un brebaje de color marrón que puede ser más líquido o más espeso en función de su concentración. Posteriormente cuelan el agua, y concentran aún más el extracto. El proceso total requiere alrededor de diez horas de trabajo.
La proporción común de ingredientes utilizados, según Therence McKena es de 2.5 partes de Banisteriopsis por 1 parte de Psychotria o de Dyplopteris; lo que a juicio de este mismo autor equivale a unos 500 g de liana y unos 85 gm de hojas frescas por cada dosis activa que se pretenda preparar. (44)
Los chamanes del Brasil consideran que la liana es "La Fuerza" y la otra planta es "La Luz" de la ayahuasca y después de haberla bebido hablan sobre su calidad en términos de la fuerza y/o de la luz que han experimentado. (42)
Hay dos clases de Banisteriopsis: inebrians y caapi que se diferencian principalmente por la forma de sus hojas. Ambas especies son bejucos con corteza lisa, de color café y hojas verde oscuras que miden hasta 18 cm de longitud y aproximadamente 8 cm de ancho; tienen flores pequeñas de color rosado que se dan en pequeños conjuntos.
FARMACOLOGÍA
Mecanismo de acción y formas de empleo
Los efectos comienzan aproximadamente 30 minutos después de su administración por vía oral y se prolongan alrededor de cuatro a seis horas.
En comparación con los mecanismos de acción de otras sustancias psicoactivas sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), los de la ayahuasca resultan farmacológicamente más sofisticados. Hasta ahora se ha comprobado que los alcaloides de la harmala suscitan una activación de los nexos entre ambos hemisferios cerebrales y provocan una importante inhibición temporal de enzimas de monoamino oxidasa (MAO), lo que genera un aumento en los niveles normales de serotonina. (7)
La serotonina es un neurotransmisor que está muy involucrado en el control de los estado de ánimo, de las emociones, de la percepción sensorial y de funciones cognoscitivas superiores. De tal forma que hasta hace pocos años, la inhibición de la MAO constituía e tratamiento más popular contra la depresión ya que cuando se impide la acción de esta enzima dedicada a degradar ciertos neurotransmisores (dopamina y noradrenalina), aumentan los niveles generales de serotonina permitiendo una mayor actividad neuronal.
Por otra parte, tenemos que la DMT que es el principio activo de las plantas con las que se mezclan las lianas de Banisteriopsis para hacer la ayahuasca, resulta inactiva cuando se administra en forma oral ya que precisamente la enzima MAO la degrada completa y rápidamente antes de que pueda llegar al cerebro. Sin embargo cuando la DMT se fuma o se inyecta, llega directamente al cerebro y produce entre otros breves efectos, la visión de colores y formas caleidoscópicas. Debido a que los alcaloides de tipo harmala inhiben la enzima MAO, la DMT que contiene la ayahuasca no se degrada y alcanza a llegar al sistema nervioso central donde contribuye a activar los nexos cerebrales al tener un efecto sinérgico con los otros alcaloides, además de que su propia acción visionaria resulta reforzada. (32)
El incremento en los niveles de serotonina mediante la inhibición de la MAO, origina un aumento en la actividad de los nexos receptores centrales, que es lo que ocurre normalmente cuando se ejerce el razonamiento. (4) La serotonina participa en muchos aspectos de las funciones cognoscitivas superiores, como la planificación y el proceso de toma de decisiones. Tiene cierta actividad termoreguladora en el control del vómito y es neurotransmisor de las neuronas que transmiten las sensaciones de dolor. Participa también de alguna forma en la inducción al sueño, pues su ausencia produce insomnio. (11)
Se sabe además que la lesión en neuronas serotoninérgicas induce activación motora y un aumento en la irritabilidad y la agresividad. Otra importantísima función de la serotonina es que a partir de ésta se metaboliza la melatonina, otro sofisticado neurotransmisor del SNC encargado, entre otras cosas de la regulación del reloj biológico, los ritmos circadianos y la regulación fisiológica de la retina. La síntesis se realiza principalmente en la glándula pineal que actúa como transductor, transformando las señales luminosas en señales hormonales. Es interesante señalar que mientras su concentración en la sangre es alta entre los cero y los cinco años de edad, decrece hasta el final de la pubertad, permaneciendo baja el resto de la vida humana ordinaria. Para Raúl de la Flor, este hecho, unido al papel de la serotonina como filtro de las percepciones, "podría ser la explicación de que bajo los efectos de un visionario seamos capaces de apreciar la belleza de las cosas más cotidianas". Y por el contrario, si la sustancia psicoactiva "anula ese filtro de percepciones, podemos caer en los estados de paranoia en las que cualquier percepción, que obviaríamos en estados normales, nos pone en alerta y hace que nos consideremos en peligro". (11)