Una anécdota maravillosa: Retrato de un viejo indecente (muy Bukowski)
La anécdota-imagen es vieja, pero no deja de ser sabrosa y muy cinematográfica.
El escritor Dalmiro Sáenz está en una librería de Corrientes. Ve libros en silencio. Se acerca su última ex mujer. Dalmiro no lo advierte. La mujer no le habla. Se acerca en silencio. Mira libros al lado de él. Al rato, le dispara: "Dalmiro. Qué bien que cogen los otros".
En alguna entrevista, el escritor dijo que es lo más cruel que le dijo una mujer. "Porque está bien que uno lo haga mal. ¿Pero qué necesidad hay de compararlo con los otros".
La anécdota-imagen es vieja, pero no deja de ser sabrosa y muy cinematográfica.
El escritor Dalmiro Sáenz está en una librería de Corrientes. Ve libros en silencio. Se acerca su última ex mujer. Dalmiro no lo advierte. La mujer no le habla. Se acerca en silencio. Mira libros al lado de él. Al rato, le dispara: "Dalmiro. Qué bien que cogen los otros".
En alguna entrevista, el escritor dijo que es lo más cruel que le dijo una mujer. "Porque está bien que uno lo haga mal. ¿Pero qué necesidad hay de compararlo con los otros".