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El Sudario de Turin

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¿Qué es el Manto de Turín?

El Santo Manto o Sábana Santa, que una sólida y sustentada tradición señala como el manto que envolvió el cuerpo del Señor Jesús, es una fina pieza de lino de 3 pies y 7 pulgadas de ancho y 14 pies y tres pulgadas de largo (exactamente 8 por 2 cubits, la antigua medida usada en Israel).

El manto lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret según describen las Escrituras.

El manto está en Tuprín, Italia, desde 1578 y es puesto a exposición pública aproximadamente una vez por cada generación. La última exhibición previa a la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo tuvo lugar en 1978, y en cinco semanas, aproximadamente 3 y 1/2 millones de peregrinos la visitaron.

Con el fin de determinar el modo cómo la imagen se imprimió en la sábana, más de 1000 investigaciones científicas de las más diversas especialidades han sido realizadas y se le han tomado 32,000 fotografías.

Estas investigaciones han hecho de la Sábana Santa la reliquia más estudiada de la historia.



La historia de Secondo Pia, fotógrafo

La primera fotografía jamás tomada de la Sábana Santa dio paso a las complejas investigaciones científicas de la era moderna. ¿Cómo así?

Esta es la breve historia de Secondo Pía, el fotógrafo de la Sábana Santa.

En 1898, la Casa real de Savoya, entonces propietaria de la reliquia quiso darle solemnidad religiosa a la futura boda entre Vittorio Emanuele (III) y la princesa montenegrina Elena Petrovich-Niegos, que coincidía además con diversos aniversarios de la Iglesia en Turín.

Así, la Síndone estuvo expuesta desde el 25 de Mayo hasta el 2 de Junio; una exposición que pasó a la historia porque en ella se tomó la primera fotografía de la reliquia.

El afortunado fotógrafo, el prestigioso abogado Secondo Pia, tomó las fotografías en condiciones casi imposibles, en una gesta que él mismo, en un artículo escrito a principios del presente siglo en francés.

"En Mayo de 1898, acercándose la fecha de la solemne exhibición de la Santa Sábana, se me solicitó fotografiar la reliquia. Yo me ofrecía a realizar el trabajo, a cuenta mía (recuérdese que la fotografía era una afición sumamente cara) y con la renuncia a cualquier posible derecho. Esta propuesta, con el importante apoyo del Barón Antonio Manno, que me honra con su amistad, fue cálidamente aceptada por el Soberano, Su Majestad Umberto, quien tuvo la fineza de concederme un exclusivo permiso".

Respecto del proceso técnico, Pia relata:

"Mi preocupación era intensa y profunda, especialmente porque tenía que fotografiar un objeto que nunca antes había visto. Según quienes le habían visto en anteriores exposiciones, la Santa Sábana presentaba apenas unas débiles imágenes. Más temores me producían los problemas de la iluminación y las condiciones en las que debería operar".

Los temores de Secondo Pia eran justificados: el primer día dos lámparas eléctricas de desigual intensidad –las primeras que se utilizaban en un evento como éste- le hicieron imposible lograr una impresión en la primera sesión. Al día siguiente, la tarea fue igualmente imposible: a las luces desiguales se sumaba la colocación de un vidrio que se había puesto para impedir el maltrato de la reliquia.

Pero el abogado siguió intentando desde el estrado especial que había solicitado levantar, siempre detrás de su cámara de 50 x 60 centímetros. Finalmente, pese a las dificultades y a la distancia –8 metros del altar- el abogado fue capaz de realizar sus fotografías bajo las características técnicas que él mismo describe:

" Expuse dos placas de 50 x 60 centímetro, una con una exposición de 14 minutos y la otra con una exposición de 20 minutos utilizando un lente Voigtlander con un diafragma de dos milímetros. Puse delante del lente un filtro amarillo muy leve usando placas ortocromáticas de la firma Edward, reveladas con una solución normal de oxalato ferroso sin ninguna preparación química especial que pudiese alterar de laguna manera el resultado usual del revelado".

"Encerrado en el cuarto oscuro, concentrado sobre mi trabajo, sentí una gran emoción cuando, durante el revelado, vi aparecer primero el Santo Rostro en la placa con tal resolución que me sorprendí y alegré pues desde ese momento pude estar seguro del buen resultado de mi obra de arte".

El primer descubrimiento del abogado turinés fue que la imagen en realidad era el "negativo" de la impresión de un hombre difunto: En efecto, si la imagen aparecía como un "perfecto positivo" el objeto no podía ser otra cosa que un "perfecto negativo".

Las placas originales, los escritos, las múltiples copias, ampliaciones y estudios del abogado fueron donados en 1961 por su hijo Giuseppe a los investigadores, concediendo así el primer material serio de estudio científico sobre la foto, hasta los exámenes realizados en 1977.


Cronología de la Sábana Santa

Siglo I: Los Evangelio relatan que el manto que envolvió a Jesús se encontraba plegado. El manto habría sido recogido y custodiado por los cristianos. Para los hebreos, el manto que había rodeado un cadáver era un objeto impuro que no podía ser expuesto.

Siglo II: Existen registros de que en Edessa (actual Urfa - Turquía) existía una imagen de tela con el rostro de Jesús.

525 – Durante la restauración de la Iglesia de Santa Sofía, de Edessa se registra el descubrimiento de una imagen de Jesús llamada acheropita (no hecha por mano humana) llamada Mandylion (pañuelo). Numerosos testimonios la relacionan con el Sudario, sobre todo porque los puntos de coincidencia entre los rasgos de las copias del Mandylion –que fue profusamente reproducido- y la Sábana superan los 100.

944 – Los ejércitos bizantinos, en el curso de una campaña contra el sultanato árabe de Edessa, se apoderan del Mandylion y lo llevan solemnemente a Constantinopla el 16 de Agosto. El Mandylion era en realidad la Síndone plegada ocho veces de modo que se viera sólo el rostro.

1147 – Luis VII, Rey de Francia, durante su visita a Constantinopla, venera la Síndone.

1171 - Manuel I muestra a Amalrico, rey de los Latinos de Jerusalén, las reliquias de la Pasión, entre las cuales está la Sábana.

1204 - Robert de Clary, cronista de la IV Cruzada, escribe que: "Todos los Viernes la Síndone es expuesta en Constantinopla [...] pero ninguno sabe qué ha sido de la tela después que fuera saqueada la ciudad". La Sábana desaparece de Constantinopla y es probable que el temor a las excomuniones que pesaban sobre los ladrones de reliquias, haya alentado su ocultamiento. Diversos historiadores suponen que la reliquia fue llevada a Europa y conservada durante un siglo y medio por los Templarios.

1314 – Los Templarios, una orden caballeresca de Cruzados, es condenada y disuelta. Se les acusaba de realizar cultos secretos no cristianos. Uno de los líderes templarios era Geoffroy de Charny.

1356 - Geoffroy de Charny, un cruzado homónimo del anterior, entrega el Sudario a los canónigos de Lirey, cerca de Troyes, en Francia. Geoffroy explicó que había poseído la reliquia durante tres años.

1389 - Pierre d'Arcis, Obispo de Troyes, prohibe la exhibición de la Síndone.

1390 - Clemente VII, antipapa de Avignon, se refiere a la Sábana Santa en dos cartas..

1453 - Margarita de Charny, descendiente de Geoffroy, cede el Sudario a Ana de Lusignano, esposa del Duque Ludovico de Savoia, quien lo llevará a Chambéry.

1506 – El Papa Julio II aprueba la Misa y el Oficio propio de la Síndone, permitiendo el culto público.

1532 - Incendio en Chambéry en la noche del 3 al 4 de diciembre: La urna de madera revestida de plata que guarda el Sudario se quema en una esquina y algunas gotas de plata derretida atraviesa los diversos estratos plegados del lino. Dos años después, las Clarisas coserán los parches actualmente visibles.

1535 – Por motivos bélicos, la tela es transferida a Turín, luego a Vercelli, Milán, Niza y nuevamente a Vercelli; donde permanece hasta 1561, cuando es regresado a Chambéry.

1578 - Emanuel Filiberto De Savoia el 14 de Setiembre transfiere la reliquia a Turín para abreviarle el viaje a San Carlos Borromeo que quería venerar la reliquia para cumplir un voto. Desde entonces las exhibiciones se realizaron en ocasiones de celebraciones particulares de la Casa de Savoia o por Jubileos.

1694 – El 1 de junio se coloca definitivamente en la Capilla del Arquitecto Guarino Guarini, anexa al Domo de Turín. Aquel mismo año el beato Sebastiano Valfré refuerza los bordes y los remiendos.

1706 – En Junio, el Sudario es transferido a Génova a causa del asedio de Turín, al fin del cual es regresado a la ciudad.

1898 – Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 Mayo. Con ella se inician los estudios médico-legales.

1931 - Durante la exhibición por el matrimonio de Umberto de Savoia, la Síndone es fotografiada nuevamente por Giuseppe Enrie, fotógrafo profesional.

1933 - Exhibición para conmemorar el XIX Centenario de la Redención.

1939/1946 - Durante la Segunda Guerra Mundial, la Síndone es oculta en el Santuario de Montevergine (Avellino) del 25 de Setiembre de 1939 al 28 de octubre de 1946.

1969 - Del 16 al 18 de Junio se produce un reconocimiento de la reliquia de parte de una comisión de estudio nombrada por el Cardenal Michele Pellegrino. Se realiza la primera fotografía a colores, tomada por Giovanni Battista Judica Cordiglia.

1973 – Primera exhibición televisiva en directo (23 de Noviembre).

1978 – Celebración del IV Centenario de la transferencia de la Síndone de Chambéry a Turín, con exhibición pública del 26 de Agosto al 8 de Octubre. Se realiza también el primer Congreso Internacional de Estudio. Los expertos de STURP (Shroud of Turin Research Project), efectúan la investigación de 120 horas.

1980 - Durante la visita a Turín el 13 de Abril, el Papa Juan Pablo II venera la reliquia.

1983 - El 18 de Marzo muere Umberto II de Savoia; donando la Síndone al Papa.

1988 - El 21 de Abril se toman porciones de la reliquia para la cuestionada prueba del Carbono 14.

1992 - El 7 de Setiembre un nuevo grupo de expertos efectúa un reconocimiento de la Sagrada Tela para ver la manera de mejorar su preservación.

1993 - El 24 de febrero la Síndone se transfiere tras el altar mayor del Domo de Turín para permitir los trabajos de restauración de la capilla guariniana.

1995 - El 5 de Setiembre el Cardenal Giovanni Saldarini anuncia las dos próximas exhibiciones, del 18 de Abril al 14 de Junio de 1998 (para celebrar el centenario de la primera fotografía) y del 29 de Abril al 11 de Junio del 2000 (con ocasión del Gran Jubileo de la Redención).

1997 – En la noche entre el 11 y el 12 de Abril un incendio daña gravemente la capilla de la Síndone. El bombero Mario Trematore rompe la estructura de vidrio y salva la reliquia.

1998 – El 18 de Abril se inicia la actual exhibición.




Algunos Hechos de la Sábana Santa

Una síntesis de lo que la sábana santa de Turín revela a partir de la investigación interdisciplinaria:

- Fotografiada por primera vez en 1898 por Secundo Pia.

- La imagen de la sábana es un negativo.

- La radiación que creó la imagen del cuerpo fue de arriba abajo, paralela a la gravedad, y no de costado (no pudo, por tanto, ser realizada como copia de una persona de pie)

- Se trata de una imagen que sólo aparece sobre una tela cuando la superficie del cuerpo se encuentra a 3.5cm o menos de la superficie. La oscuridad de la tela es inversamente proporcional a este espacio. En otras palabras, no es posible que la imagen se hubiera impreso mediante la técnica de "cámara oscura" como proponen algunos detractores. Esto permite realizar una reproducción tridimensional de la imagen cuando es vista con el visor VP-8.

- La imagen es similar a la de rayos X y muestra los huesos en la mano, el rostro, etc.

- Los pixels (puntos o unidades mínimas de imagen) de oscuridad uniforme hacen una imagen bastante precisa; proporcionando más pixels por área en las zonas más oscuras.

- Los píxeles intensamente concentrados que constituyen el cuerpo principal de la imagen no pueden ser duplicados por ningún procedimiento conocido hasta hoy.

- La imagen no fluorece como lo hacen otras producidas por quemaduras en la misma tela.

- No hay imágenes debajo de la sangre.

- Las manchas de sangre corresponden exactamente a lo que la moderna medicina esperaría de una víctima de crucifixión.

- Las marcas de los latigazos (aproximadamente 120) son reactivos a los rayos ultravioleta como lo serían los residuos de sangre.

- Existe un alto contenido de bilirrubina en los rastros de sangre, como se esperaría en la sangre de una persona con las tensiones de una tortura.

- Polen de flores que crecen en la época de Pascua en el Mar Muerto se encuentran en la tela, así como residuos de polen de Francia y Turquía.

- Polvo de tipo travertino-aregenito, como el que se encuentra en los alrededores de Jerusalén como el que se encuentra en los alrededores de Jerusalén, fue encontrado en los pies, rodillas y nariz de la imagen.

- El incendio de 1532 depositó sobre la sábana una cantidad exagerada de carbono 14 en el área de donde se tomó la muestra para el examen de 1988. Esta área estaba a sólo tres pulgadas de donde la plata fundida evaporó las fibras de lino.

- Hay signos de crecimiento microbiológico en las fibras del lino, las mismas que también afectan los exámenes de Carbono 14.



Un recuento de la Historia de los Estudios de la Sábana Santa de Turín contada por uno de los Protagonistas

El P. Adam Otterbein, C.Ss.R. fue hasta hace pocos años uno de los más destacados expertos en el estudio del Santo Sudario como director del Holy Shroud Guild de Nueva York (Estados Unidos). En 1982, el P. Otterbein relató cómo se iniciaron las investigaciones científicas de la síndone que el centro ha realizado o promovido.

Según relata, las investigaciones modernas se remontan a la fotografía de Segunda Pía tomada en 1898 y los estudios de Paul Vignon, un investigador francés que a principios de siglo realiza los primeros rudimentarios estudios sobre esta fotografía.

El proceso más intenso de investigación llega con el sacerdote norteamericano William Barry C.Ss.R. -redentorista como Otterbein-, quien estudiaba Sagrada Escritura en Roma. Un sacerdote inglés le habló de la Sábana Santa de Turín y le sugirió una visita a la misma, viaje que Barry aceptó. En la Catedral de Turín, el sacerdote norteamericano conoció al Comandante Enrie, que había fotografiado la síndone en 1931 y quien le dio un juego de diapositivas de vidrio de 3 x 4 pulgadas con fotos del sudario. El redentorista retorno a Esopus (Nueva York) y comenzó a enseñar Sagrada Escritura.

Más tarde, el P. Edward Wuenschel, otro redentorista norteamericano, leyó "casualmente " un artículo sobre el manto de Turín y quedó muy impresionado. Cuando el P. Barry le comentó casi de paso que poseía diapositivas originales, el P. Wuenschel se las pidió prestadas y terminó por escribir un extenso artículo que se publicó en 1935 en la American Ecclesiastical Review de Estados Unidos. En los siguientes 10 años, el P. Wuenschel profundizó sus investigaciones. Para ello, sostuvo intensa correspondencia con Enrie y Vignon.

En 1946, el P. Wuenschel publicó dos artículos en Biblical Studies luego de realizar una profunda investigación en los aspectos bíblicos de la Pasión según los cuatro evangelistas, las costumbres funerarias judías de la época y la sábana de Turín. El P. Barry y otro redentorista, Louis Hartman, C.Ss.R., lo ayudaron en la empresa.

Según el P. Otterbein, "Los artículos fueron importantes porque demostraron que no existían contradicciones entre los relatos evangélicos y la síndone".
En 1950, el P. Wuenschel fue nombrado director de la Schola Alfonsiana en Roma. Antes de partir, le pidió al P. Otterbein continuar su trabajo de hacer conocido el manto en Roma. Otterbein, que ya había conocido la reliquia en 1938, recibió de Wuenschel copia de sus estudios y su correspondencia con Enrie y Vignon.

El P. Otterbein publicó un folleto escrito por Wuenschel que luego amplió para publicar bajo el nombre de "El Autorretrato de Cristo".
Con el crecimiento del interés en el manto en Estados Unidos, los superiores de Otterbein lo autorizaron a afiliarse al Centro Internacional de Turín. En 1951, obtuvo el permiso del Cardenal Spellman para erigir canónicamente el Holy Shroud Guild en Esopus, Nueva York.

Dos años después, el P. Otterbein obtuvo el permiso para dedicarse exclusivamente a promover el estudio y la difusión de la correcta información sobre la reliquia, que su Congregación veía como ligada estrechamente a su carisma: promover la conciencia de la Pasión del Señor Jesús.

Durante años, el P. Otterbein se dedicó a difundir información sobre el manto en artículos, programas de televisión y una primera película de media hora de duración; pero especialmente atrajo la intervención de investigadores independientes y especializados: la empresa Eastman Kodak, el laboratorio de criminalística de la Policía de Nueva York y el FBI, entre otros.

Otterbein, nombrado presidente del Holy Shroud Guild, recibió en 1970 la visita del Capitán John Jackson, quien había leído el libro de John Walsh sobre el Santo Sudario.
Walsh era uno de los responsables de la interpretación de fotografías enviadas por satélite desde la Luna y Marte, tenía la intención de exponer las fotos del Sudario al mismo procedimiento y los mismos equipos.
El experimento sobre una de las placas de Enrie sorprendió a Jackson, quien inmediatamente recurrió a su colega el Capitán Eric Jumper, para consultar el resultado.

Tal como la interpretación en tres dimensiones (3-D) revelaba la profundidad de cráteres y montañas en la Luna, el mismo equipo revelaba una variación de distancia entre el manto y el cuerpo que produjo la imagen. Vignon había sopechado esto en 1902, pero Jackson y Jumper lo probaron con equipo de última generación de entonces.

El experimento atrajo a muchos científicos, al punto de que Jackson y Jumper solicitaron al Holy Shroud Guild auspiciar una conferencia científica en Albuquerque, Nuevo Mexico (Estados Unidos) en marzo de 1977.

La conferencia convenció a los más escépticos de que el Manto era, por lo menos, un objeto misterioso y no un simple dibujo o "dagerrotipo" como sugerían algunos, que demandaba, por tanto, ulteriores pruebas.
En setiembre de 1977, el Holy Shroud Guild llevó a un grupo de científicos a Turín para proponer una serie de pruebas que fueron finalmente aceptadas en abril de 1978, durante el 400 aniversario de la llegada del Manto a Turín.

El 29 de setiembre, 32 científicos norteamericanos de las más diversas especialidades y creencias llegaron a Turín con 70 contenedores del equipo más sofisticado disponible y fueron autorizados a examinar y fotografiar la reliquia desde el mediodía del domingo hasta las 10 p.m.del viernes: más de 96 horas.

Regresaron a Estados Unidos con tanta información, que hasta 1985 la información debió ser ordenada y reducida. Algunos artículos fueron escritos pero sólo en revistas especializadas. Los investigadores siempre agradecieron el hecho que las autoridades de la Iglesia en Italia permitieran que los artículos científicos fueran publicados libremente y sin la necesidad de una revisión o aprobación eclesial.

Sin embargo, el entonces constituido STURP, la sigla en inglés del Shroud of Turin Research Corporation -Corporación de Investigación del Manto de Turín- decidió enviar, por cortesía, a un representante para informar al Cardenal Ballestrero, entonces Arzobispo de Turín. Los representantes, el Dr. Larry Schwalbe y el Dr. John Jackson, acompañados por el P. Otterbein, y dos miembros italianos de STURP, el Dr. L. Gonella y el Dr. G. Riggi, hablaron con el Purpurado durante una hora y media para explicar en lenguaje no técnico los resultados.

Alentados por el Cardenal y deseosos de mantener el sorprendente resultado de las conclusiones en el círculo de máxima credibilidad científica, los delegados de STURF pidieron y obtuvieron una audiencia especial con el Papa Juan Pablo II, a quien le prepararon un dossier especial con dos fotografías reveladoras. La cita, fijada inmediatamente después de la audiencia general del 13 de mayo de 1981, nunca pudo realizarse: los miembros de STURF escucharon desde la sala de audiencias los disparos que intentaron cegar la vida del Pontífice.

En 1988, el mismo Cardenal Ballestrero autorizó la extracción de una única muestra, luego dividida en tres, para proceder a una prueba de Carbono-14 en vistas a determinar su datación. La muestra, deteriorada con el carbón y el humo adherido al manto durante un incendio en la Edad Media, arrojó información falsa, ampliamente difundida por los medios seculares.

En 1990, luego del informe de científicos independientes que cuestionaron la validez de la investigación con Carbono-14, el Vaticano recusó el procedimiento describiéndolo como "extraño".
Tras esta fecha, el STURF y otros organismos se han dedicado a promover nuevas investigaciones que podrían tener lugar apenas concluida la presente exhibición.




El problema del Carbono 14

No es posible recoger aquí los centenares de datos que no hemos mencionado: vestigios históricos de la Síndone siglos antes de que apareciera en Francia en el S. XIV, restos de ungüentos en la zona correspondiente a la cabellera que no pueden verse a simple vista, restos de tejido epitelial, testimonios y descripciones del S. X que se ajustan plenamente a la imagen que aparece en la Síndone, copias del S. VI.

Es cierto que la datación realizada en 1988 atribuye al lino de la Síndone una cantidad de Carbono 14 correspondiente a un lienzo de entre 1260 y 1390 pero, todos los datos mencionados y que son al menos igualmente ciertos ¿cómo podrían explicarse? Ni los propios laboratorios, conocedores de los fallos que se producen ocasionalmente en el uso de este método, se atrevieron a asegurar que la Síndone fuera falsa.

Por ello, frente a quienes dieron por terminado el asunto, otros muchos investigadores de todo el mundo siguen preguntándose por la razón de la llamativa discordancia entre este dato y todos los demás. Veamos tres ejemplos:

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El biofísico francés Jean-Bautise Rinaudo, investigador de medicina nuclear en Montpelier, atribuye el origen de la imagen sindónica a una irradiación instantánea de protones emitidos por el cuerpo muerto del crucificado, bajo el efecto de una energía desconocida. Rinaudo considera que los átomos implicados en este fenómeno -que ha podido reproducir experimentalmente- son los del deuterio, presentes en la materia orgánica, y formados por un protón y un neutrón. Los protones podrían haber formado la imagen y los neutrones habrían irradiado el tejido, enriqueciéndolo en carbono 14 falseando la datación.
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El Dr. Garza Valdés, investigador del "Instituto de Microbiología de la Universidad de San Antonio" (Texas) ha podido comprobar también experimentalmente, con muestras de tela de la Síndone, que sobre la misma abunda -como en otros objetos que contienen sangre- un compuesto biológico formado por hongos y bacterias que no se pueden eliminar con los tratamientos de limpieza que se aplican en la datación por resultado.
* También ha estudiado el problema el Dr. Dimitri Kouznetsov, premio Lenin de Ciencias y Director del Laboratorio "E. A. Sedov" de Moscú, y ha realizado un experimento que, por su simplicidad puede tener enorme trascendencia. Sometió una tela del Siglo I, datada correctamente con carbono 14 por los laboratorios de Tucson, (uno de los que analizó la Síndone) a la reproducción de un incendio como el que sufrió la Sábana en 1532. Para sorpresa de todos, una segunda datación -con el mismo método del C14- atribuyó al lienzo una fecha muy posterior. ¡En unos días "rejuveneció" 13 siglos!

No se puede dar por resuelto el enigma ni mucho menos, cuando la tecnología del siglo XX y de este nuevo siglo XXI no es capar de producir una imagen igual. Y el C14 no es infalible... Afirmar que se trata de una falsificación medieval exigiría una explicación mucho menos racional que afirmar que se trata del lienzo sepulcral de Cristo...


Habla la Medicina

Desde la primera fotografía pudo descubrirse que la Sábana Santa de Turín era el negativo de una perfecta representación completa, por delante y detrás, de un hombre muerto en una cruz y tras una pasión brutal. Diversos médicos, estudiando detenidamente los claros rasgos de la imagen, han hecho con mucha precisión una descripción de los padecimientos de la persona impresa en la sábana. Entre las características principales destacaban:

- El cartílago de la nariz aparece roto y desviado a la derecha. Podría deberse a una caída, pues se han encontrado restos microscópicos de tierra de las mismas características físicas que la de Jerusalén en ella, así como en la rodilla izquierda y las plantas de los pies.

- En el lado derecho del rostro aparece una gran contusión. Los especialistas afirman que sería producto por el golpe de una barra corta y redonda de entre 4 y 5 centímetros de diámetro

- En el resto de la cara aparecen diversas excoriaciones especialmente en la mejilla derecha y la frente.

- En las regiones que rodean los ojos y cejas, hay llagas y contusiones iguales a las que producirían puñetazos o palos. El la ceja derecha está claramente inflamada.

- La frente muestra más de 50 pequeñas y profundas heridas que evidencian la aplicación de una corona de espinas. Las manchas más grandes coinciden exactamente con venas y arterias reales, cuando en la Edad Media se desconocía la circulación de la sangre.

- A lo largo de todo el cuerpo, con especial claridad en la espalda pueden verse marcas idénticas a las que dejaría el instrumento que utilizaban los romanos para flagelar a un reo: el Flagrum taxillatum (objeto que no se usaba en la edad media y que se conoce en nuestros días por haber sido encontrado en excavaciones arqueológicas). El profesor Bollone ha podido contar más de 600 contusiones y heridas en todo el cuerpo y se cuentan las marcas de los azotes en unos 120. (Al estilo romano, pues los judíos no daban más de 40).

- La herida del costado tiene una forma elíptica del mismo diámetro que una lanza romana: 4.4 cm x 1.4 cm. (según expertos en historia de Roma, el hecho de estar en el costado derecho se explicaría por la práctica romana de dar este golpe a un enemigo que protege su corazón con el escudo que lleva en la izquierda).

- El Dr. Judica Cordiglia, en base al tipo de rastro dejado por el flujo de sangre, ha demostrado que todas las heridas fueron producidas en vida del sujeto excepto la del costado, que se infirió post mortem.

- Desde el punto de vista anatómico y teniendo en cuenta que los principales antropólogos coinciden en que la imagen corresponde a la de un semita, "el Hombre de la Sábana Santa", es la única imagen que se ajusta 100% a lo que la Medicina legal considera que fue la muerte de Cristo.




La Palinología también dice algo del Manto de Turín

La palinología es la disciplina que estudia el polen y el residuo de flores y plantas, cada vez más fáciles de rastrear gracias a los nuevos y poderosos microscopios.

En 1973 el Profesor Max Frei, criminólogo suizo, botánico, palinólogo, director del gabinete científico de la Policía de Zurich y perito de la Interpol, realizó una investigación sobre el Manto desde su disciplina, que concluyó con sorprendentes resultados.

Frei había recibido el encargo de autentificar las fotografías que una comisión científica, nombrada en 1969 por el Cardenal Pellegrino, había tomado. Al examinar detenidamente la tela notó la presencia de esporas de polen en la superficie del lienzo y obtuvo permiso para recoger unas cuantas muestras. Logró identificar en esta ocasión 49 especies diferentes de esporas, que fotografió, catalogó y conservó.

Las 33 esporas resultaron ser procedentes de plantas exclusivas de Palestina o Turquía (estepas del sur o área de Estambul). Las dos terceras partes de las muestras procedían de zonas ajenas a Europa, continente del que no ha salido el Lienzo desde el S. XIV.

Antes de dar un dictamen definitivo sobre los lugares en los que, según la Palinología, debería haber estado la Síndone, para quedar "contaminada" de tal modo, se dedicó a visitar las zonas en las que las investigaciones históricas colocaban anteriores estancias del Lienzo. Frei comprobó in situ la perfecta correspondencia de especies, logrando identificar 59 especies en total.

Lo más peculiar es que las especies de polen recogidas en la tela coincidían con gran precisión con el camino que la tradición señalaba para la síndone: de Tierra Santa a Turquía, de ésta a Francia vía los países bálticos y el norte de Italia y finalmente de Francia a Turín.

La muerte sorprendió a Frei antes de concluir el trabajo y publicar sus resultados definitivos, no obstante su estudio es altamente indicativo.



Fisiopatología de la muerte de Jesucristo
Jesús una persona Politraumatizada


Rubén Dario Camargo R.
Medicina Interna - Cuidados Intensivos.
Barranquilla, Colombia 2003.


INTRODUCCIÓN

Los estudios médicos que tratan de explicar la causa de la muerte de Jesucristo, toman como material de referencia un cuerpo de literatura y no un cuerpo físico. Publicaciones sobre los aspectos médicos de su muerte se reportan desde el siglo I.

Hoy día, con base a los conocimientos de la fisiopatología del paciente traumatizado, se puede llegar a inferir los cambios fisiológicos padecidos por Jesucristo durante su pasión y muerte. Los relatos bíblicos de la crucifixión descritos a través de los evangelios y documentación científica al respecto, describen que padeció y sufrió el más cruel de los castigos. El más inhumano y despiadado de los tratos que puede recibir un ser humano.

Descubrimientos arqueológicos relacionados con las practicas romanas de la crucifixión. Proveen información valiosa que da verdadera fuerza histórica a la figura de Jesús, y a su presencia real en la historia del hombre.

Históricamente este acontecimiento se inicia durante la celebración de la pascua judía, en el año 30 de nuestra era. La última cena se realizó el jueves 6 de abril (nisan 13). La crucifixión se llevo a cabo el 7 de abril (nisan 14). Los años del nacimiento y la muerte de Jesús permanecen en controversia.


HUERTO DE LOS OLIVOS (GETSEMANI)

Los escritores sagrados describen la oración de GETSEMANI con enérgicas expresiones. Lo vivido por Jesús antes de ser tomado como prisionero, lo refieren como una mezcla indecible de tristeza, de espanto, de tedio y de flaqueza. Esto expresa una pena moral que ha llegado al mayor grado de su intensidad.

Fue tal el grado de sufrimiento moral, que presentó como manifestación somática, física; sudor de sangre (hematihidrosis o hemohidrosis). “sudor de sangre, que le cubrió todo el cuerpo y corrió en gruesas gotas hasta la tierra”. (Lc 22, 43).

Caso no usual en la practica médica. De presentarse está asociado a desordenes sanguíneos. Fisiológicamente es debida a congestión vascular capilar y hemorragias en las glándulas sudoriparas. La piel se vuelve frágil y tierna.

Después de este primera situación ocasionada por la angustia intensa. Es sometido a un ayuno que durara toda la noche durante el juicio, y persistirá hasta su crucifixión.



FLAGELACIÓN

La flagelación era un preliminar legal para toda ejecución Romana. A la víctima le desnudaban la parte superior del cuerpo, lo sujetaban a un pilar poco elevado, con la espalda encorvada, de modo que al descargar sobre esta los golpes, nada perdiesen de su fuerza y golpeaban, sin compasión, sin misericordia alguna.

El instrumento usual era un azote corto (flagrum o flagellum) con varias cuerdas o correas de cuero, a las cuales se ataban pequeñas bolas de hierro o trocitos de huesos de ovejas a varios intervalos.

Cuando los soldados azotaban repetidamente y con todas sus fuerzas las espaldas de su víctima, las bolas de hierro causaban profundas contusiones y hematomas. Las cuerdas de cuero con los huesos de oveja, desgarraban la piel y el tejido celular subcutáneo.

Al continuar los azotes, las laceraciones cortaban hasta los músculos, produciendo tiras sangrientas de carne desgarrada. Se creaban las condiciones para producir perdida importante de líquidos (sangre y plasma).

Hay que tener en cuenta que la hematidrosis había dejado la piel muy sensible en Jesús.

Después de la flagelación, los soldados solían burlarse de sus víctimas. A Jesús, le fue colocada sobre su cabeza, como emblema irónico de su realeza una corona de espinas. En Palestina abundan los arbustos espinosos, que pudieron servir para este fin; se utilizó el Zizyphus o Azufaifo, llamado Spina Christi , de espinas agudas, largas y corvas.

Le fue colocada una túnica sobre sus hombros (un viejo manto de soldado, que figuraba la púrpura de que se revestían los reyes, clámide escarlata), y una caña, parecida al junco de Chipre y de España como cetro en su mano derecha.


CRUCIFIXIÓN

El suplicio de la cruz es de origen oriental. Fue recibido de los persas, asirios y caldeos; por los, griegos, egipcios y romanos. Se modifico en varias formas en el transcurso de los tiempos.

En principio fue un simple poste. Luego se fijo en el remate una horca (furca), de la que se suspendía el reo por el cuello. Después se adiciono un palo transversal (patibulum), tomando un nuevo aspecto. Según la forma en que el palo transversal se sujetara al palo vertical, se originaron tres clases de cruces:

La crux decussata. Conocida como cruz de San Andrés, tenia la forma de X.

La crux commissata. Algunos la llaman cruz de San Antonio, se parecía a la letra T.

La crux immisa. Es la llamada cruz latina, que todos conocemos.

Se obligo a Jesús, como era la costumbre a cargar la cruz; desde el poste de flagelación al lugar de la crucifixión. La cruz pesaba más de 300 libras (136 kilos) sólo llevo el patíbulo que pesaba entre 75 y 125 libras. Fue colocado sobre su nuca y se balanceaba sobre sus dos hombros.

Con agotamiento extremo y debilitado, tuvo que caminar un poco mas de medio kilómetro (entre 600 a 650 metros) para llegar al lugar del suplicio. El nombre en arameo es Golgotha, equivalente en hebreo a gulgolet que significa “lugar de la calavera”, ya que era una protuberancia rocosa, que tenia cierta semejanza con un cráneo humano, hoy se llama por la traducción latina calvario.

Antes de comenzar el suplicio de la crucifixión, era costumbre dar una bebida narcótica (vino, con mirra, e incienso) a los condenados; con el fin de mitigar un poco sus dolores. Cuando presentaron a Jesús este brebaje, no quiso beberlo. ¿Que podría mitigar un dolor moral y físico tan intenso, cuando su cuerpo, todo policontundido, sólo esperaba enfrentar su último suplicio, sin alivio alguno, con pleno dominio de sí mismo?

Con los brazos extendidos, pero no tensos, las muñecas eran clavadas en el patíbulo. De esta forma, los clavos de un centímetro de diámetro en su cabeza y de 13 a 18 centímetros de largo, eran probablemente puestos entre el radio y los metacarpianos, o entre las dos hileras de huesos carpíanos, ya sea cerca o a través del fuerte flexor retinaculum y los varios ligamentos intercarpales. En estos lugares aseguraban el cuerpo.


El colocar los clavos en las manos hacia que se desgarraran fácilmente puesto que no tenían un soporte óseo importante.

La posibilidad de una herida periosea dolorosa fue grande, al igual que la lesión de vasos arteriales tributarios de la arteria radial o cubital. El clavo penetrado destruía el nervio sensorial motor, o bien comprometía el nervio mediano, radial o el nervio cubital. La afección de cualquiera de estos nervios produjo tremendas descargas de dolor en ambos brazos. El empalamiento de varios ligamentos provoco fuerte contracciones en la mano.

Los pies eran fijados al frente del estípete por medio de un clavo de hierro, clavado a través del primero o segundo espacio intermetatarsiano. El nervio profundo peroneo y ramificaciones de los nervios medianos y laterales de la planta del pie fueron heridos.

¿Se clavaron ambos pies con un solo clavo o se empleo un clavo para cada pie? También esta es una cuestión controvertida. Pero es mucho más probable que cada uno de los pies del salvador estuvo fijado a la cruz con clavo distinto. San Cipriano que, más de una vez había presenciado crucifixiones, habla en plural de los clavos que traspasaban los pies. San Ambrosio, San Agustín y otros mencionan expresamente los cuatro clavos que se emplearon para crucificar a Jesús.

San Meliton de Sardes escribió: “los padecimientos físicos ya tan violentos al hincar los clavos, en órganos por extremo sensibles y delicados, se hacían aun más intensos por el peso del cuerpo suspendido de los clavos, por la forzada inmovilidad del paciente, por la intensa fiebre que sobrevenía, por la ardiente sed producida por esta fiebre, por las convulsiones y espasmos, y también por las moscas que la sangre y las llagas atraían”.

No han faltado quienes dijesen que los pies del salvador no fueron clavados, sino simplemente sujetos a la cruz con cuerdas; pero tal hipótesis tiene en contra, tanto el testimonio unánime de la tradición , que ve en el crucificado Jesús el cumplimiento de aquel, celebre vaticinio: "han taladrado mis manos y mis pies" (sal 21); como en los mismos evangelios, pues leemos en San Lucas (Lc 24, 39-40) “ved mis manos y mis pies; yo mismo soy; palpad y ved..Y, dicho esto, les mostró las manos y los pies”.

Dice Bosssuet: ¿como describir los padecimientos morales que soportó nuestro Señor Jesús Cristo durante su horrorosa agonía? Cuando una muchedumbre de gente se saciaba sus ojos con el espectáculo de aquella agonía, acompañando con todo tipo de ultrajes que le colmaron hasta el último momento. Sufría al ver la mirada abnegada de su madre y sus amigos, a quienes sus dolores tenían sumidos en profunda tristeza. Todo Él era, digámoslo así, un tormento en sus miembros, en su espíritu, en su corazón y en su alma.

De todas las muertes la de la cruz era la más inhumana, suplicio infamante, que en el imperio romano se reservaba a los esclavos (servile suppliciun) .

Después de las palabras en Getsemaní vienen las pronunciadas en el Gólgota, que atestiguan esta profundidad, única en la historia del mundo. Dios mío, Dios mío, ¿por que me has abandonado?" Sus palabras no son sólo expresión de aquel abandono, son palabras que repetía en oración y que encontramos en el salmo 22.


INTERPRETACION FISIOPATOLOGICA DE LA MUERTE DE JESUCRISTO

En la muerte de Jesús varios factores pudieron contribuir. Es importante tener en cuenta que fue una persona politraumatizada y policontundida; desde el mismo momento de la flagelación, hasta su crucifixión.

El efecto principal de la crucifixión, aparte del tremendo dolor, que presentaba en sus brazos y piernas, era la marcada interferencia con la respiración normal, particularmente en la exhalación.

El peso del cuerpo jalado hacia abajo, con los brazos y hombros extendidos, tendían a fijar los músculos intercostales a un estado de inhalación y por consiguiente afectando la exhalación pasiva. De esta manera la exhalación era primeramente diafragmatica y la respiración muy leve. Esta forma de respiración no era suficiente y pronto produciría, retención de CO2 (hipercapnia).


Para poder respirar y ganar aire Jesús tenia que apoyarse en sus pies, tratar de flexionar sus brazos y después dejarse desplomar para que la exhalación se produjera. Pero al dejarse desplomar le producía igualmente una serie de dolores en todo su cuerpo.

El desarrollo de calambres musculares o contracturas tetanicas debido a la fatiga y la hipercapnia afectaron aún más la respiración. Una exhalación adecuada requería que se incorporara el cuerpo empujándolo hacia arriba con los pies y flexionando los codos, aductando los hombros.

Esta maniobra colocaría el peso total del cuerpo en los tarsales y causaría tremendo dolor.

Más aún, la flexión de los codos causaría rotación en las muñecas en torno a los clavos de hierro y provocaría enorme dolor a través de los nervios laceradas. El levantar el cuerpo rasparía dolorosamente la espalda contra la estípe. Como resultado de eso cada esfuerzo de respiración se volvería agonizante y fatigoso, eventualmente llevaría a la asfixia y finalmente a su fallecimiento.

Era costumbre de los romanos que los cuerpos de los crucificados permaneciesen largas horas pendientes de la cruz; a veces hasta que entraban en putrefacción o las fieras y las aves de rapiña los devoraban.

Por lo tanto antes que Jesús muriese, los príncipes de los sacerdotes y sus colegas del Sanedrín pidieron a Pilato que, según la costumbre Romana, mandase rematar a los ajusticiados, haciendo que se le quebrasen las piernas a golpes. Esta bárbara operación se llamaba en latín crurifragium (Jn 20, 27).

Las piernas de los ladrones fueron quebradas, más al llegar a Jesús y observar que ya estaba muerto, renunciaron a golpearle; pero uno de los soldados para mayor seguridad quiso darle lo que se llamaba el "golpe de gracia" y le traspaso el pecho con una lanza.

En esta sangre y en esa agua que salieron del costado, los médicos han concluido que el pericardio, (saco membranoso que envuelve el corazón), debió ser alcanzado por la lanza, o que se pudo ocasionar perforación del ventrículo derecho o tal vez había un hemopericardio postraumático, o representaba fluido de pleura y pericardio, de donde habría procedido la efusión de sangre.

Con este análisis que si bien es conjetura, nos acercamos más a la causa real de su muerte.Interpretaciones que se encuentran dentro de un rigor científico en cuanto a su parte teórica; más no demostrables con análisis ni estudios complementarios.

Los cambios sufridos en la humanidad de Jesucristo, se han visto a la luz de la medicina, con el fin de encontrar realmente el carácter humano, en un hombre que es llamado el hijo de Dios, y que voluntariamente acepto este suplicio, convencido del efecto redentor y salvador para los que crean en ÉL y en su evangelio.

REFERENCIAS

1. Sermo de Passione
2. San Justiniano, Dial, c, Tryph, 97,98,104, y apol, 135; Tertuliano, adv. Marc,
3. Camargo Rubén. Diario el heraldo. B/quilla, Col 1990
4. Rev. Med. Jama 1986;255;1455-1463
5. Fragm, 16
6. Tractac in Joan, 36,4 - De obitu Theodos, 47 y 49
7. Séneca,Epist,101; Petronio, Sat 3,6; Eusebio, Hist,eccl,8,8
8. Carta Apostólica Salvifici Doloris 1984
9.Louis Claude Fillion. Vida de Nuestro Señor Jesucristo. Tomo III


Rubén D Camargo R .MD

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http://www.fluvium.org/textos/lectura/lectura407.htm




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