Esto es vivir una
guerra
...
Que a nadie se le olvide: lloran los soldados, mueren los niños, sufren los ancianos… todos somos humanos menos los hijos de puta de políticos y “líderes” sectarios que quieren enriquecerse o hacer avanzar su causa enfermiza a costa de la sangre, sudor y lágrimas de los demás.
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Esta es la historia de esta chiquita ,inmortalizada en esta toma historica de la Guerra de Vietnam
Esta fotografia se convirtio practicamente en un icono de la guerra de Vietnam.
Se trata de Kim Phuc una niña de nueve años que huia de su aldea Trang Bang despues de haber sido bombardeada con Napalm
Vista de una ciudad polaca en buen estado desde la cabina de un avión bombardero alemán, probablemente un Heinkel He 111 P, en 1939.
Vista aérea de las bombas durante un bombardeo alemán en Polonia, en septiembre de 1939.
Varios presos civiles, con los brazos levantados, caminan por una carretera durante la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939.
Un niño polaco vuelve a lo que fue su casa y se pone en cuclillas entre las ruinas durante una pausa en los bombardeos alemanes a Varsovia, Polonia, en septiembre de 1939.
Desmotiva que la guerra sea dictada por los viejos .. y peleada por los jovenes.
Desmotiva ver como matan a un amigo tuyo solo por diversion.
Acaso la guerra lleva a la paz ?
Te imaginas el dolor que habra tenido esta mujer al ver a sus 2 hijos muerto ...?
En la actualidad existen más de 40 conflictos armados en el mundo.
A finales del siglo XX el escenario de las guerras ha sido el Sur, así, desde 1945 ha habido 120 conflictos con 20 millones de personas asesinadas, más que en la 2ª guerra mundial.
La segunda industria más importante después del petróleo es el armamentismo.
“Operación tormenta del desierto”.Niños nacidos sin ojos, órganos adheridos al estómago o a la espalda, sin extremidades...incluso sin cabeza son las víctimas de la guerra .
Desde hace un año hasta hoy, 16 países africanos, con unos 150 millones de personas, se han convertido en escenario de guerras.
En los últimos 10 años la guerra ha provocado en los niños 2 millones de muertos, 6 millones gravemente heridos o permanentemente discapacitados, 1 millón de huérfanos o separados de sus familias, y 15 millones de refugiados y desplazados.
Dos mil niños desaparecidos en Sierra Leona, se les usa como porteadores y las niñas se convierten en esclavas sexuales.
Reclutamiento de menores en las Fuerzas Armadas Paraguayas. Legalmente está prohibido, pero la muerte de seis menores mientras hacían el servicio militar ha sacado a relucir la realidad.
Doce millones de niños en campos de refugiados, trescientos mil enrolados en las guerras ,... Niños que aprenden que la violencia es la primordial forma que adoptan las relaciones humanas.
Medio millón de niños son utilizados como soldados en 87 países de todo el mundo.
Soldados de la O.N.U. acusados de “alquilar” niñas en África:
Múltiples soldados de la misión humanitaria emplazada entre Eritrea y Etiopía celebraban auténticas orgías en los Hoteles de Asmara y Massaua con niñas de entre 14 y 15 años y, en algunos casos, menores de 12 años, conseguidas por pocos dólares sacadas de los barrios más pobres de estas ciudades.
“Entre un 35% y un 45% de la inversión total en investigación del estado español de los últimos años se destina en realidad a proyectos militares”.
Juan Torres López. Catedrático de Economía Aplicada.
Existen en el mundo 300000 niños soldados a los que se les entrena para matar. Mientras, España vende armas a 23 países que violan los derechos humanos.
Más de 2 millones de niños han muerto en guerras en los últimos 10 años. EEUU,Rusia, Alemania, Francia, Reino Unido y China, son los principales vendedores de armas del mundo.
Los principales vendedores de armas: EEUU,Rusia,Alemania,Francia,ReinoUnido y China.
España vende armas a 23 países que violan los derechos humanos.
Mas de 80 estados tienen legalizada la pena de muerte.
153 países practican la tortura.
El 42% de las armas que vende España van a países en guerra .
HISTORIAS
1940, canal Ypres-Comines. Los alemanes invaden Francia y las tropas anglofrancesas no pueden detenerlos. Los británicos establecen un anillo de protección frente a las costas de Dunkerque, en donde sus camaradas embarcan hacia Inglaterra. Está en juego su honor y por eso su resistencia es sólida y compacta.
Las tropas alemanas intentan romper el cerco, pero son detenidas por los británicos. Los soldados enviados a misiones de reconocimiento no vuelven. Repentinamente, un oficial de impecable uniforme y botas relucientes se pone de pie detrás de las trincheras, empuñando un parte de prismáticos. Es el comandante de la compañía. Solamente 10 segundos más tarde, es herido en el pecho. Sus prismáticos caen de sus manos y su rostro se torna pálido y rígido. La sangre mancha su uniforme. Se retira tropezando, se acerca a sus soldados y los mira fijameSe cuadra y les dice:
-¡El teniente Georg anuncia su muerte, en acción!
Luego hace el saludo militar, se pone firme y cae muerto dos segundos más tarde.

1943, campaña de Monte Cassino para sacar a los alemanes de Italia. El general de división Kippenberger se adelanta, solo, en misión de reconocimiento. La "tierra de nadie" está en silencio, y solamente se escuchan disparos aislados. Nadie lo acompaña, y si aparece el enemigo, está prácticamente indefenso, porque sus compañeros están a muchos metros. Pero alguien tiene que reconocer el terreno.
Luego de arrastrarse varios metros, decide que el terreno es seguro, porque una colina lo cubre. Se pone de pie y, a los pocos metros, una explosión lo estremece. Ha pisado una mina. Vuela varios metros; su pierna derecha ya no existe. Sin perder la serenidad ni gritar por ayuda, con su cinturón Kippenberger intenta detener la hemorragia haciendo un torniquete alrededor del muslo. Con gran dolor, al borde de la conciencia, se pone de pie e intenta volver saltando con su otra pierna, con tan mala suerte que nuevamente pisa otra mina y vuelve a volar algunos metros.
Sus hombres, que venían a socorrerlo luego de escuchar la primera explosión, se acercan con precaución al campo minado y escuchan sus palabras, antes de desvanecerse:
-¡Maldición! ¡Ahí va la otra pierna!

El coronel Harry A. Flint era un oficial excéntrico. Loco, dirían algunos. Antiguo compañero de caballería del general Patton, un día se presentó al general Bradley, en su comando en Argel, para pedirle el mando de tropas de primera línea, donde, según él, "se peleaba de verdad".
-Por las campanas del infierno, Brad, me estoy oxidando, desperdiciando mis actitudes con estos coroneles de cama blanda en la retaguardia.
Cuando alguien solicitó, luego de la captura de Túnez, a un jefe para que levantara el ánimo del regimiento 39º que mostraba signos de moral baja, Paddy Flint fue designado como su comandante.
Su primera medida al llegar a Italia fue colocar en todos los cascos, camiones y elementos de combate de sus soldados la sigla "AAA-0". Cuando un comandante le preguntó por su significado, le contestó: "Cualquier cosa, en cualquier momento, en cualquier parte, sin excluir nada" [casi intraducible: "Anything, Anytime, Anywhere", y el guión como menos tachando un 0.]
El comandante comentó el hecho y poco tiempo después llegó una orden desautorizando poner inscripciones especiales en cualquier parte. Flint no obedeció porque, según él, "la ley debía ser anterior al hecho del proceso". El excéntrico oficial había estudiado algo de leyes en su ciudad natal, Vermont. Todo quedó allí.
Pero otras actitudes de Flint llamaban mucho más la atención. Dirigía a sus hombres desnudo hasta la cintura, con casco, una bufanda negra al cuello y revoleando un fusil. "Voy así para que mis soldados me reconozcan mejor" le respondió a un sorprendido periodista. Además, caminaba por las líneas del frente fumando y sin bajar la cabeza, incluso cuando el enemigo estaba a tiro. Es más, hacía gestos despectivos hacia las líneas alemanas y le gritaba a sus hombres "¡Vean a esos alemanes! No sabían tirar en la Primera Guerra Mundial. No saben tirar en ésta. ¿Cuando van a aprender? ¡Ni siquiera son capaces de matar a un viejo chivo como yo!"
Sus superiores se precupaban por eso y se lo transmitían:
-Algún día, Paddy -le dijo Bradley-, usted va a andar paseando así y lo van a matar. Entonces va a probar justamente lo contrario de lo que quiere enseñar a sus hombres.
Pero Flint estaba convencido de lo que decía, y miró a su superior con extrañeza.
-Por las campanas del infierno, Brad, usted sabe que esos alemanes no saben tirar...
Finalmente, sucedió lo dicho por Bradley: Paddy Flint murió en Normandía, cuando un francotirador alemán le dio un tiro en la cabeza. El general dijo acerca del asunto: "estoy seguro de que de ese tiro, él hubiera dicho que le acertaron de pura casualidad. Pero ni siquiera esa satisfacción tuvo, pues, si bien vivió algunas horas, la herida había afectado a la palabra. Paddy murió como un irlandés silencioso y con una sonrisa en el rostro."

1940. Francia está a punto de rendirse. Los últimos soldados británicos se apiñan en Dunkerque para escapar del exterminio. A veces deben esperar mucho sentados en las playas, aguardando la órden para abordar su barco. Entre ellos está el soldado Bill Hersey.
-¡Arriba toda la compañía! ¡En pie todos! ¡Rápido, volvemos a Inglaterra! -escucha mientras alguien lo sacude del hombro.
Debería estar muy contento. Pero tiene una gran incertidumbre; hay una gran duda en su mente. Sabe que nada puede perder en el intento. Se acerca al capitán Smith.
-Señor... ¿Puedo hacer algo por mi mujer?
El capitán lo mira fijamente. No hay barcos para todos. Los que se van son afortunados, porque tienen otra oportunidad antes del siguiente ataque de la aviación alemana. El capitán tal vez piensa en castigarlo, o en ignorarlo, o tal vez piensa en su mujer.
-Tráela...
El soldado Bill Hersey, del East Surreys, pedalea furiosamente hasta el poblado de Tourcoing. Son las 23:30, y se detiene frente a una casa pequeña.
-¡Augusta! ¡Augusta!
Una muchacha delgada y rubia sale; Hersey le dice, casi gritando:
-Toma tu ropa y ven. ¡Rápido, nos vamos!
El capitán Smith recorre las filas de sus soldados, que están a punto de embarcar. Hersey llega a su lado, respirando agitadamente.
-Mi capitán... Mi mujer está conmigo...
-Que suba a mi automóvil -le dice el oficial-. Pero antes es necesario que cambie de ropa...
La pequeña Augusta, con pantalón y camisa reglamentaria, casco y un fusil en la mano, salta dentro del automóvil que encabeza la columna que huye de los campos de batalla. El capitán Smith le dice algo al oído a su chofer y el vehículo arranca. Detrás de él, en doce camiones, van los soldados de la compañía East Surreys: entre ellos está el soldado Bill Hersey.
Augusta tenía 21 años, y no entendía inglés. El soldado Bill Hersey, sin saber francés, le había propuesto matrimonio utilizando un diccionario. Ella había aceptado. Seis semanas antes.