Como es de público conocimiento, las direcciones IPv4 están prácticamente agotadas, pero como este suceso se veía venir, se desarrollo hace años un nuevo protocolo de comunicación entre dispositivos conocido como IPv6. Este protocolo es una versión mejorada del IPv4 que usamos actualmente, y soluciona el problema actual de la cantidad de direcciones asignables, por lo que la transición de un protocolo a otro ya empezó.
En un principio no nos enfrentamos a ningún tipo de crisis o apocalipsis de Internet. Solo se trata de la migración hacia un nuevo protocolo, es decir, abandonamos IPv4 (Internet Protocol versión 4, definido en la RFC 791) y usaremos IPv6 (Internet Protocol versión 6, definido en la RFC 2460).
IPv4 se basa en una cantidad de direcciones codificadas en 32 bits, por tanto, 4.294.967.296 direcciones de las cuales, un grupo bastante elevado se encuentran reservadas, con lo que ya empieza a acotarse la cantidad de direcciones utilizables.
En sus orígenes, nunca se pensó que Internet pudiera tener el descomunal crecimiento que tuvo, por lo que se asignaron bloques muy grandes de direcciones (conocidas como clase A, con 16 millones de direcciones) a países, empresas y universidades. Al principio, la distribución de estas direcciones IP era tan mala que existían empresa que tenían reservadas más direcciones IP que Japón o que todo África. Las grandes empresas y organismos que obtuvieron paquetes de direcciones de clase A en los años 80, nunca han utilizado todas y ni tampoco devolvieron las sobrantes.
Obviamente, la evolución tecnológica ha contribuido al agotamiento de direcciones. Al principio, las conexiones Internet usando módems, no necesitaban un direccionamiento fijo para cada cliente, sin embargo, la inclusión de líneas dedicadas y el crecimiento de la banda ancha han provocado que, prácticamente, cada hogar conectado a la Internet necesite de una IP pública. Además, la telefonía móvil con el crecimiento en el uso de smartphones ha provocado la necesidad de más direcciones IP.
Desde hace bastante tiempo se ha trabajado en la evolución hacia el protocolo IPv6 que parte con una base de direcciones que va tardar mucho en agotarse. IPv6 cuenta con direcciones codificadas en 128 bits, es decir, 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456 de direcciones (67 mil billones de direcciones por cada milímetro cuadrado de superficie del planeta), lo cual parece ser suficiente. Además de una cantidad prácticamente inagotable de direcciones disponibles, IPv6 ofrece mayor seguridad, facilita la gestión mediante la autoconfiguración y agrega mecanismos de calidad de servicio, mediante flujos de tráfico.
El problema actual es la transición a IPv6, que no será un proceso inmediato ni tan simple. No hay que alarmarse, porque la gran mayoría de los usuarios utilizan sistemas operativos que soporta IPv6, aunque es probable que algunos usuarios deban actualizar el firmware de sus routers y algunas empresas controlar la configuración de su red. La transición no se producirá con un apagón total, si no que será progresiva en la que convivirán ambos servicios por un tiempo, algunos estiman unos 2 años.
Los usuarios finales prácticamente serán los últimos en migrar y la mayor parte del trabajo será para las empresas proveedoras de servicios (ISP'S). Lo que algunos han llamado como el IPocalypse, no provocará un colapso total de Internet, aunque los servicios que no hayan trabajado para esta transición, puede que terminen teniendo fallos.
El paso de IPv4 a IPv6 | Maverickg