
El Mangrullo
Crespo, 24 de Abril de 2012

A seguro lo maniataron
Mariano Jacobi

Cualquier encuesta que se haga para medir el humor de la sociedad, indica que la “inseguridad” volvió al tope del ranking de las preocupaciones de los argentinos, después de haber sido desplazada durante varios días por el temor a tener que tomar el mate con yerba reciclada. El precio de la yerba retrocedió y entonces a quién joraca le puede importar que se acabe el petróleo, la merluza o la plata del Banco Central.
Quedó la inseguridad al tope de las encuestas, pero tan solo mencionarla enoja a los responsables del cuidado de la seguridad. Enseguida sacan a blandir la bandera de “es solo una sensación”.
¿Por qué teme morir a manos de los chorros alguien que vive en un tranquilo pueblo de provincia? ¿Será porque algunos canales porteños generan psicosis ocupándose diariamente de estos crímenes? ¿Y los policías por qué se sienten aludidos y quizás agredidos cuando se habla del tema, si muchos de ellos pierden la vida por esta misma causa?
Perdón por no concordar con los argumentos clásicos, pero desde mi tercera posición opino que la policía está siendo señalada por causa de un mal diagnóstico. Si muchos ciudadanos tienen miedo no es porque haya pocos o muchos canas en la calle, sino por saber que hay cada vez más chabones con sed de matar sin razón alguna. Eso no se arregla poniendo un policía por cada delincuente, porque este último saldrá de todos modos a delinquir cuando su vigilante duerma o esté en otra esquina.
Ese miedo oculto y mudo viene de saber que mientras antes había ladrones que amenazaban, robaban y huían, ahora hay criminales drogados que amenazan, pierden el control, atemorizan, se llevan todo lo que pueden y antes de irse descargan el resto de su furia llenando de plomo a sus víctimas. Los tipos ya tienen todo y están por retirarse, pero antes uno le dice al otro: ‘a este mátalo, que no me gusta su jopo, y a aquel también, para que sean dos’.
Mandinga esta de oferta
Y cuando el mal crece y el instinto criminal se instala cada vez más allí donde nadie pensaba que podría tener asidero, crece el temor colectivo. Ninguna garita instalada en la cuadra nos puede proteger de esto. Ni la policía –a la que igual no podemos llamar cuando nos están encañonando y/o maltratando–, aunque sigue siendo indispensable para esclarecer estos hechos y para prevenir otros.
Quizás ya hemos olvidado que meses atrás, en Diamante, dos policías le pidieron a un sujeto que abriera el bolso. Lo hizo, pero extrajo de él un arma y los asesinó a ambos, por nada. Llevaba algo de falopa, lo que no podía ser peor que la condena que le cayó ahora. Están relocos. Endemoniados. No alcanza con que la policía esté cerca; ella también es víctima. Y en otros casos cómplice excepcionalmente, también hay que admitirlo.
Mandinga se apodera del chabón menos pensado. Un muchacho que todos los días iba y venía del trabajo, jugaba al fútbol, iba a la escuela, etcétera, un día cargó un arma en Cerrito y fue a matar a un vecino de su edad. Otro de esos llamados “buen vecino que no se metía con nadie”, un día ahorcó con sus propias manos a su mujer y a su hijita de 6 años en Victoria; no en un momento de emoción violenta sino serenamente y a traición mientras sus víctimas dormían. Esta semana otro poseído se puso celoso con la novia y en vez de cortar con ella y armar su vida por otro camino, tomó un cuchillo y la buscó para apuñalarla en Hasenkamp….
¿A éstos habrá que tratarlos con psicólogos o con exorcistas?
Escapados del horno
…Y están los no poseídos, conscientemente decididos a lucrar con el mal; arrebatadores, descuidistas, hurtadores, farsantes. También hay ‘buenos vecinos’ que viven bien sin trabajar porque se ocupan de la ‘logística delictiva’, que consiste en señalar una casa y las costumbres de la familia, preparando el terreno para que cómplices peores que ellos vengan a asaltar y hacer lo que haga falta si se complican las cosas. Y nadie sospecharía de esos señores que llevan y traen sus niños a la escuela.
El tráfico de mujeres para su prostitución está a la orden del día y seguramente no es tan difícil dar con ellas. Después de todo siempre se sabe, o se averigua preguntando un poco, dónde hay chicas para alquilar. Pero la mayoría sigue secuestrada y sus secuestradores andan con menos temor que los ciudadanos honrados.
Un estanciero de Federal andaba de mal humor por Paraná, vaya a saber por qué, y en un semáforo frenó, bajó, apuñaló a un motociclista, volvió a su costosa camioneta y siguió viaje. Algunos dicen que estaba alcoholizado, pero vea, en otros tiempos los que tomaban una copa demás no mataban gente por la calle.
Estaba como poseído. Pero, por favor, señor Juez, que esta especulación sobre posesiones y otras influencias malignas no sea tomada como apoyo para declararlo inimputable.
Dunga dunga "y" morir
En el Siglo 20 cambalache y en el 21 también, los que salen a robar y matar empiezan a brotar de a miles en nuestra sociedad, como si nacieran de las piedras. El mal se está apoderando de la voluntad humana y como no sabemos en quién se meterá esta noche y qué hará después de poseerlo, andamos con miedo, pensando que en algún momento pueden venir por nosotros. Quizás sea ésta la raíz de nuestra sensación de inseguridad y no la falta de un patrullero en cada esquina, ni de la televisión, que solo nos permite conocer estos cambios.
¿Y el gobierno, qué hace, aparte de legalizar el consumo de droga? preguntan algunos. Bueno, debería reducir la miseria y acrecentar la educación y el deporte. Se ven buenos intentos en este sentido. Además combatir el tráfico de falopa (en vez de apoyarlo negándose a radarizar las fronteras)… pero difícilmente un gobierno pueda controlar el odio y la furia cuando se filtra en nuestra cultura y va tomando posesión de tantos jóvenes.
Vivimos inseguros porque con los nuevos delincuentes no se puede negociar. El asaltante ya no plantea la vieja opción: “la plata o la vida”, en cuyo caso el asaltado entregaba lo que tenía y el trato estaba cumplido según los códigos delincuenciales vigentes. Hoy vienen por la plata “y” la vida.
En otros tiempos fue “dunga-dunga o morir”, pero la nueva tragedia siglo XXI se parece mucho al final del chiste: “primero dunga-dunga y luego morir”.
Un poco menos Amado
Boudou está feliz. Al armarse un portentoso debate en torno a la privatización de YPF justo cuando el alboroto de Malvinas empezaba a pincharse, toda esa porquería de Ciccone Calcográfica que estaba enchastrando al vicepresidente quedó como en un segundo plano difuso.
Y los que miramos las cosas desde lejos, desde el paisaje provinciano, para qué nos vamos a meter a remar en el bleque. Además hay tanta tela para cortar que terminaríamos enredados en algún pespunte o lastimados con el filo de la tijera. Habiendo nuevamente yerba a buen precio, River cerca del regreso a la A, y tres feriados en mayo, todo lo demás es mentira de los diarios.
Vea, mire… si un día de éstos Dios y la Patria se ponen de acuerdo y se presentan en la justicia a cumplir con su deber, temblará la cordillera. Porque su deber es demandar a todos los que juran por ellos y una vez que están adentro se garcan en la fórmula del “si así no lo hiciere…”
Además, la Patria ya lo intentó varias veces desde Carlos Saúl a esta parte. La última vez –pocas semanas atrás- que intentó una demanda fue ante el Fiscal Righi y contame cómo le fue al fiscal, que pasó a cuarteles de invierno.
El otro horno
Para defenderse del caso Ciccone, Boudou lo tiene de abogado a Jacobo Grossman. No está bien remover su pasado, porque ya pagó sus culpas con 14 años de cárcel por secuestros extorsivos a menores de familias adineradas, para cobrar rescates. Pero fue condenado durante el gobierno de ‘Chabela’ Martínez de Perón y al retornar la democracia con Alfonsín en 1983, cuando se abrieron las puertas de las cárceles a los presos por razones políticas o supuestamente políticas, a este hombre lo dejaron adentro hasta 1991.
Se dice que es un abogado muy inteligente y para mayor temor de sus adversarios, se lo conoce como el amigo “íntimo” del doctor Zaffaroni (Juez de la Corte Suprema que hace poco afrontó pedidos de renuncia y de juicio político por causa de prostíbulos que funcionaban en departamentos de su propiedad).
Bueno, qué le vamos a reprochar al Vicepresidente Boudou. ¿Quién no querría a un abogado así para su defensa? Pudiendo pagarle, claro.
Navegator
Siempre resulta divertido, en la intimidad de un cuarto con computadora, mirar a ambos lados. Por ejemplo; se armó una linda refriega con el tema de la Cumbre de Cartagena. Clarín (perdón por nombrarlo) publicó su condigna versión desfavorable a la Presidente, y ésta le devolvió los petardos con la mecha encendida durante un discurso por la cadena nacional. Dos versiones encontradas.
Quien navegó un poco en busca de otras fuentes se encontró con dos afirmaciones claramente opuestas. La de las agencias de noticias colombianas (como Colprensa) y el diario El Tiempo de Bogotá, coincidentes con la Agencia Europa Press, contradecían la versión oficial de la Argentina. Pero uno lo guarda para sí, porque es ¡bien arrrgggentino! y lo deja para su asombro personal.
Además, lo que importa ahora es la tercera recuperación de YPF (en adelante: Yrigoyen, Perón, Fernández). Ni siquiera importa que Cristina haya liderado el 17 de setiembre de 1992 la votación a favor de privatizar YPF, formando parte de la legislatura santacruceña. Como es apenas anecdótico que Carlos Saúl de Aniiiiaco; ayer peste y demonio y hoy kirchnerista; apoye con su voto la expropiación de las acciones de Repsol, o sea la estatización, después de haber des-estatizado YPF.
Está todo bien, loco, pero siendo esta la historia, ¿por qué cuando otros la ven de una forma diferente se los trata como a traidores a la Patria?
A partir de las propias incoherencias debería nacer una mayor tolerancia, tan necesaria para llevarnos al mejor entendimiento posible a los argentinos.
Chau, hasta el próximo feriado puente.
Comunidad: Botanica "el maravilloso mundo verde"
