Las Mujeres Perciben el Olor del Sudor Masculino
Intentamos deshumanizarnos, tapar nuestro olor natural bajo una nube de geles, perfumes, desodorantes y otros inventos, negar nuestra esencia animal para agradar al sexo opuesto... cuando, en el fondo, puede ser contraproducente. Según un estudio realizado en la Universidad de Rice (Houston, Texas) el cerebro de la mujer es capaz de descifrar el código de los distintos olores del sudor masculino, incluido el sexual.
Este informe confirma que hay varias partes del cerebro vinculadas al proceso emocional que incluye la información olfativa. Para realizar esta valiosa investigación, que confirma la unión entre cerebro, olfato y emociones, se utilizaron 19 voluntarias que tuvieron el valor de oler distintos sudores masculinos para que los científicos investigaran sus efectos en el cerebro.
Dirigido por la profesora-experta en olores Denise Chen y publicado en el prestigioso Journal of Neuroscience, el estudio subraya el hecho de que los cerebros de las mujeres del experimento fueron capaces de "procesar y codificar" el sudor sexual de los hombres.
Aunque la investigación no ha hecho más que empezar, es bueno saber que los científicos, siempre tan fríos y calculadores, reconocen el papel fundamental de los olores en los ritos de apareamiento humanos, algo que hasta ahora sólo atribuían a los animales no racionales.
Esnifando sudores
La mecánica del experimento en el que se basa el estudio de Denise Chen fue simple pero muy eficaz: se eligieron 19 chicas sanas entre las que se ofrecieron voluntarias a participar, y se les invitó a olfatear cuatro olores distintos, entre los que se encontraban el suyo propio y el extraído directamente de las glándulas sudoríparas de un hombre. De esta manera, confirmaron que en la interpretación de los olores participan varias partes del cerebro: la región fungiforme derecha, la orbifrontal derecha y la parte derecha del hipotálamo.
La doctora Chen declaró a la prensa que "sólo el hipotálamo está vinculado a la motivación y al comportamiento sexual". Esta conclusión demuestra la evolución de los seres humanos en lo que atañe a las respuestas a la información socioemocional, cosa que se refleja en la multiplicidad de las expresiones faciales, que varían en función de las emociones interpretadas por el cerebro.
Al margen de sus connotaciones lúbricas, el estudio de Chen es un paso más para confirmar lo evidente: que el olfato es el sentido que mejor complementa a la vista, el oído y que resulta crucial para el buen desarrollo de la sexualidad humana en general y femenina en particular.
Es de suponer que esta noticia será recibida con alborozo por la mayoría de los hombres y con recelo por las empresas que se dedican a fabricar y/o comercializar productos desodorantes.