Recuerdo cuando me sentía completamente vacía, y puedo asegurar que era una sensación horrible, día y noche, me venía todo demasiado grande, no estaba acostumbrada a sentirme así. En ese momento lo que me rodeaba era la rutina, pero no la rutina de siempre, sino la rutina de aquella época. Yo estaba acostumbrada a estar rodeada de gente, de mis amigos, de llegar a casa, dejar la mochila y escuchar el sonido del teléfono, y tras colgar, que pasarán unos minutos y sonase de nuevo... esas llamadas eran de la gente que estaba ahí, en mi día a día, en mi vida.
En la época de la que hablo ya no existían ese tipo de llamadas, no estaba esa gente día a día, ya que deje de lado a esas personas por una. No digo que haya desperdiciado mi tiempo en prestar más atención a esa persona, por nada del mundo lo considero tiempo malgastado, porque en ese momento, en ese instante, mi vida se basaba en él. Era un sentimiento precioso, estaba enamorada, pensaba todos y cada uno de los minutos en él... me despertaba con una sonrisa y me iba a dormir con otra, le amaba como jamás amé a nadie y como nunca volveré a hacer. No me arrepiento en absoluto de todo lo que llegue a dar, ni de un segundo a su lado.
Ahora todo es distinto, él ya no está, me ha costado acostumbrarme a su ausencia, vive lejos, a unos 400 km de aquí... la distancia siempre fue algo por lo que luchar, algo que teníamos que superar, y que la hacíamos desaparecer en determinados momentos. La odiaba, deseaba que no existiese entre nosotros, echaba tantas cosas de menos por su culpa...
En estos instantes hace más fácil el hecho de que no estemos juntos. Yo no quería seguir, y así a sido.
Lo he pasado realmente mal por todas las situaciones que hemos tenido, he cometido muchos fallos, he perdonado cosas que creí que no perdonaría jamás, he reído hasta llorar, y he llorado hasta que mis ojos no daban más de sí. He pasado noches en vela, horas y horas meditando sobre cada problema, sobre cada circunstancia que se interponía entre él y yo... He de decir que no solo yo lo he pasado mal, él también lo hizo, no lo puedo negar. Yo le quería y él a mí también, era evidente.
En el día de hoy no hablamos, dice que necesita tiempo para olvidar, y yo, aunque no quiera seguir con la relación, doy todo lo que esta en mis manos para hacer que lo lleve lo mejor posible, por poco que pueda hacer, lo hago, y si tengo que hacerme invisible para sus ojos, también. Pase lo que pase, quiero que sonría... Al fin y al cabo, así me enamoré de él
En la época de la que hablo ya no existían ese tipo de llamadas, no estaba esa gente día a día, ya que deje de lado a esas personas por una. No digo que haya desperdiciado mi tiempo en prestar más atención a esa persona, por nada del mundo lo considero tiempo malgastado, porque en ese momento, en ese instante, mi vida se basaba en él. Era un sentimiento precioso, estaba enamorada, pensaba todos y cada uno de los minutos en él... me despertaba con una sonrisa y me iba a dormir con otra, le amaba como jamás amé a nadie y como nunca volveré a hacer. No me arrepiento en absoluto de todo lo que llegue a dar, ni de un segundo a su lado.
Ahora todo es distinto, él ya no está, me ha costado acostumbrarme a su ausencia, vive lejos, a unos 400 km de aquí... la distancia siempre fue algo por lo que luchar, algo que teníamos que superar, y que la hacíamos desaparecer en determinados momentos. La odiaba, deseaba que no existiese entre nosotros, echaba tantas cosas de menos por su culpa...
En estos instantes hace más fácil el hecho de que no estemos juntos. Yo no quería seguir, y así a sido.
Lo he pasado realmente mal por todas las situaciones que hemos tenido, he cometido muchos fallos, he perdonado cosas que creí que no perdonaría jamás, he reído hasta llorar, y he llorado hasta que mis ojos no daban más de sí. He pasado noches en vela, horas y horas meditando sobre cada problema, sobre cada circunstancia que se interponía entre él y yo... He de decir que no solo yo lo he pasado mal, él también lo hizo, no lo puedo negar. Yo le quería y él a mí también, era evidente.
En el día de hoy no hablamos, dice que necesita tiempo para olvidar, y yo, aunque no quiera seguir con la relación, doy todo lo que esta en mis manos para hacer que lo lleve lo mejor posible, por poco que pueda hacer, lo hago, y si tengo que hacerme invisible para sus ojos, también. Pase lo que pase, quiero que sonría... Al fin y al cabo, así me enamoré de él