Monogamia hot
Tener una pareja estable no tiene que ser sinónimo de aburrimiento. Sólo hace falta un poquito de creatividad para que las experiencias sexuales no caigan en la rutina. ¡A sacar a relucir ese lado sexy y aventurero!
Cuántas veces te encontraste con que el sexo estaba en el último ítem de tu listado del día, o peor aún: ¡de la semana! Seguramente más de lo que quisieras. Como uno de los motivos más importantes que dañan la relación es la rutina, para mantener encendida la pasión, es fundamental la variación. Y para ello, hay que trabajar para que el entorno siga siendo novedoso y mantenerse interesados. Sólo se necesita deseo, apertura mental, respaldo de nuestra imaginación y mucha creatividad para añadir un poco de juego, riesgo y aventura. Aquí van algunos consejitos para condimentar las relaciones sexuales rutinarias:
Masaje sensual: es una hermosa manera de comunicarse con los cuerpos. Tiene que ser extenso y sumamente erótico… lo que sigue es todavía mucho mejor. Usar los sentidos: piensen en las cosas que provocan deleite a sus oídos, sus ojos, sus lenguas, sus narices. Usen su órgano sexual más importante (el cerebro) para activar la imaginación. Una vez que sus pensamientos se vuelvan sexies, será mucho más fácil que vuele la creatividad.
La combinación del sexo con los alimentos va muy bien, tanto que algunos son considerados afrodisíacos. Es una experiencia muy rica y tu pareja te lo va a agradecer. Pueden preparar comida juntos como un juego previo, comer de manera sensual y las pasiones comenzarán a surgir. Otras cosas que puedes hacer es vendarle los ojos o prender un incienso en la habitación. Escapadita para dos: es ideal para los que no tienen mucho tiempo para compartir a solas. Puedes planificar un fin de semana romántico, o incluso unas horas libres durante el día. Lo importante: salir de la rutina diaria.
Buscar nuevos lugares: ¿Quién dijo que el sexo sólo debe practicarse sobre una cama? El buscar y encontrar sitios nuevos permite y promueve la espontaneidad, o en el caso de que haya sido planificado, puede proveer ricos matices para fomentar la fantasía y anhelo del encuentro. Definitivamente hay algo muy seductor ante la idea de hacer el amor en un sitio donde podrían ser descubiertos. Ese mismo miedo sirve como estimulante erótico y convertirá ese día en inolvidable. El auto es un clásico, y los más tímidos incluso pueden dejarlo estacionado en el garaje de la casa. El baño es uno de los mejores lugares. Imagínense estar en una fiesta en la casa de unos amigos y desaparecerse por un rato. Dentro de la casa hay un sinnúmero de posibilidades para encontrar variedad sexual ¡Sal de la habitación! “Bautiza” casa rinconcito, desde el pasillo al sofá de la sala, la mesa del comedor, ¡¡¡y hasta la cocina!!!
Striptease: no es necesario saber bailar ni hay que tener una figura escultural, verán que el poder de seducción y el aumento de la autoestima juegan gran parte ¿Qué más tentador que mirar a tu pareja desvistiéndose sólo para ustedes? Explorar las fantasías: todos de una manera u otra tenemos fantasías y quien no querría cumplirlas. Hay que comunicárselo al otro, discutir la posibilidad las posibilidades y si están de acuerdo, hacer el deseo realidad. Bañito de a dos: es un excelente momento para asear y recorrer los cuerpos mojados. Para hacerlo más interesante pueden incorporar elementos especiales, como pétalos de rosa, fragancias, esponjas suaves y mucha mucha espuma. La parte del secado no tiene desperdicios. Para lo más románticos: hay que volver a conquistarse, una buena manera es escribiendo una nota de amor. No existe mayor afrodisíaco que el sentirse plenamente amado y deseado por el otro. No dejen pasar la oportunidad de dejarles saber lo que siente.
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