La Quebrada- La verdadera historia detrás de este salto suicida
Desde hace ya varios años muchos jóvenes y adultos arriesgan su vida para
ganarse el pan de cada día realizando peligrosos clavados desde un una
piedra ubicada en el puerto de Acapulco
Acapulco tiene muchas atracciones; caminar por el malecón puede ser una
de las experiencias más gratas. Por un lado tienes todos los hoteles y
por otro, los restaurantes y antros que son toda una algarabía del
puerto. Uno podría pensar que la vida en Acapulco inicia en la noche; sin
embargo, el día también tiene mucho que ofrecer.
Y si lo que quieres es vivir emociones fuertes, el puerto ofrece una
extensa variedad de deportes acuáticos: desde un paseo en moto, hasta un
recorrido en parachutte. No obstante, el puerto tiene un atractivo más y
que es toda una atracción desde hace años: La Quebrada, un acantilado de
45 metros de altura donde varios hombres arriesgan su vida, realizando
algunos clavados desde lo más alto de una roca. Cabe señalar que este
lugar no sólo es un atractivo turístico, sino que también ha sido
escenario de varias películas nacionales e internacionales.
Pero, ¿conoces cuál es la historia de la quebrada y de sus clavadistas?
Los sitios e-acapulco.com y mexicotravelclub.com revelan este secreto.
La tradición de saltar de La Quebrada se remonta al año 1934. Desde ese
entonces varios hombres han desafiado a la imponente roca.
Según cuenta la historia, una tarde un grupo de jóvenes compuesto por:
Poncho y Roberto Apac, (los "Toronjos"

, el "Chupetas", Poli, el
"Viruta", la "Changa", el "Chocolate" y otros más, estaban a punto de
regresar a su hogar cuando comenzaron a burlarse de uno de ellos: Roberto
Apac.
La mofa consistió en retarlo a subir por "Las Quebrada" y con ello
demostrar su hombría; el joven de 15 años decidió defender su valentía y
comenzó a subir; cuando Roberto se vio en la cúspide del montículo y
calibró la altura en que se encontraba, se postró de rodillas y agradeció
a Dios y a la Virgen Guadalupe que lo hubieran protegido de una caída.
Cuando Roberto intentó iniciar el descenso, caminó al borde del
precipicio, buscó con la mirada un lugar adecuado para empezar a bajar.
Miró lo reducido que se veía desde arriba el canal que quedaba entre el
peñasco y tierra firme.
En ese momento notó desde la altura en que se encontraba cómo al entrar
la ola impetuosa en el estrecho, las aguas subían un buen tramo y luego
con el reflujo aminoraba la profundidad del lugar. Volvió a esperar a que
entrara la ola y confirmó su anterior apreciación. ¡Entonces lo decidió!
Se lanzaría desde aquella altura.
Roberto Apac esperó el momento propicio y se lanzo al vacío; así, un 13
de febrero de 1934, un nativo de Acapulco desafió a la muerte en un
hermoso clavado desde la Quebrada en Acapulco, México.
Cabe señalar que a pesar que fue Roberto Apac el primer clavadista no fue
él precisamente quien le diera fama a este espectáculo mundial, sino un
amigo de él y su hermano conocido como el "Chupetas", quien murió a los
76 años.
Este clavadista tuvo un Récord Guiness con 37 mil 400 clavados en toda su
historia, doblando en películas a personajes de talla internacional como
el actor Johnny Weismuller mejor conocido como "Tarzán el Rey de la
Selva".
Cabe señalar que en este sitio se realiza el Campeonato Mundial de
Clavados de Altura, el cual lleva el nombre de Raúl García "el chupetas".
También, se desarrollan los clavados de exhibición, con diversos grados
de dificultad y una ronda de clavados sincronizados.
Independientemente de estas competencias, hoy en día, muchos jóvenes
arriesgan su vida, para ayudar a sus familias, al tiempo que dan un
espectáculo a los turistas; tal es el caso de Bryant Ramírez un intrépido
joven que no le teme a la quebrada y que desde muy pequeño ha desafiado
el peligro. (Lo vemos en la foto)
Bryant tiene 14 años de edad y es uno de los clavadistas más famosos de
"La Quebrada".
A pesar de su corta edad, Bryant ha saltado un gran número de veces; sin
embargo, antes de lanzarse al vacío, Bryant, al igual que los otros
clavadistas y siguiendo el ritual, se encomiendan a la virgen.
Los clavadistas tienen dos formas de subir al santuario y después
realizar el salto (35 metros de altura). Una manera es por las escaleras,
sin embargo, existe una ruta que le pone más emoción al salto y es
hacerlo a través de las rocas. Un paso en falso y todo puede ser mortal.
La dificultad de su hazaña radica en que deben sincronizar su salto con
el oleaje, dado que si saltan cuando la marea se retira no tendrán tiempo
de girar en el agua y se estrellaran contra el fondo marino, cuando el
oleaje está alto, tiene 6 metros de agua para girar y salir de la
superficie; cuando el oleaje se va son apenas 4 metros.
Antes de convertirse en clavadista de La Quebrada, los jóvenes se
preparan en tierra firme, haciendo calentamiento, estiramientos y otros
ejercicios para estar en forma. Después, viene el gran desafió: el primer
clavado.
Durante el entrenamiento los jóvenes clavadistas practican en un
briconlin en donde aflojan los músculos, y realizan diversas piruetas.
Sin embargo, no todo es felicidad: en La Quebrada, a lo largo de la
historia, ha habido accidentes con consecuencias fatales. Un mal salto
puede ser mortal; hay que recordar que en el mar hay varias rocas...
Si estás interesado en ser testigo de la valentía de estos clavadistas,
puedes disfrutar de este show espectacular los 365 días de el año en los
siguientes horarios; 12:45 pm, 19:30 pm, 20:30 pm, 21:30 pm.