Homofobia se refiere al miedo, prejuicio o discriminación irracional hacia los homosexuales. El homofóbico utiliza nombres despectivos y burlas, comete agresiones físicas y morales; inclusive, puede asesinar.
Una persona es homosexual cuando, él o ella, se siente romántica o sexualmente atraída a miembros del mismo género o sexo. Nadie sabe por qué las personas son homosexuales. Todas las organizaciones importantes de salud mental, han afirmado que la homosexualidad no es un trastorno mental, no es una enfermedad, no requiere tratamiento y no puede cambiarse.
Destacados especialistas han escrito libros sobre moral sexual.
En materia de moral prevalece siempre la conciencia sobre la ley, la sexualidad como dialogo de amor entre las personas humanas y no como simple instrumento de la procreación, fundamentó Bernhard Haring en el Concilio Vaticano II celebrado en la década de los 1960.
Bernhard Haring, sacerdote redentorista, escribió sobre masturbación, homosexualidad y otros temas sexuales. Este sacerdote no se negó a conceder los sacramentos a quienes tras divorciarse habían vuelto a contraer matrimonio civil, no condenó los métodos anticonceptivos que no sean abortivos, defendió la paternidad responsable.
La jerarquía vaticana lo estigmatizó por haber roto los viejos tabúes de su vieja moral y a pesar de sufrir un avanzado cáncer en la garganta, durante el papado de Juan Pablo II fue sometido a un duro interrogatorio por la llamada Congregación de la Doctrina de la Fe, que presidio Joseph Ratzinger, el actual Papa.
Recientemente el Vaticano prohibió el uso académico del libro Just Love (Simplemente Amor), de Margaret Farley, una monja teóloga y profesora emérita de ética cristiana en la Divinity School de la universidad estadounidense de Yale.
El Vaticano dice que este libro causará un "daño grave" a los fieles, porque las ideas sobre la masturbación, los actos y uniones homosexuales y los segundos matrimonios, "contradicen directamente" la enseñanza católica.
La jerarquía vaticana cree que cuerpo y espíritu son polos opuestos en nuestro ser. Las sensaciones de hambre y sed, dolor y placer, para ellos no son experiencias espirituales. Creen que la sensualidad solo abarca el deleite físico y no puede alcanzar al alma. Como "maestros y guardianes de la fe" deben conocer muy bien el libro sagrado Cantar de los Cantares. En este libro del Antiguo Testamento, están escritos hermosos poemas de amor.
En todos los libros de la Biblia, el placer y el dolor son expresiones psicológicas de lo que existe.
El amor y la compasión son expresiones espirituales de lo que existe.
La persona en oración, espiritualmente vive el momento presente y eso significa vivirlo plenamente con el cuerpo, la mente y el espíritu.
Lamentablemente, la jerarquía vaticana continua anclada en los viejos prejuicios, dicen que para ser una persona espiritual, debo negar a mi cuerpo las pasiones y deseos. Debo contradecir mi creación. Dios, cuando me dio la vida, me la concedió en un maravilloso equilibrio de cuerpo, mente y espíritu, y por eso es que todo mi ser, es el que experimenta la sensualidad.
Vivir es simple y hermoso, solo se trata de vivir manteniendo ese maravilloso equilibrio divino, por eso es que cuestiono el dogma de la obediencia intelectual, la mentira, la manipulación y la falsedad.
El Vaticano cree que aún vivimos en los tiempos medievales. Millones de dólares gastó el Vaticano en el caso de los sacerdotes homosexuales. El escándalo, según el Nuevo Testamento no tiene perdón.
¿Como se redime?
¿Prohibiendo y quemando libros como antaño?
Existe la homosexualidad en la vida unicelular, en las plantas, en los animales, se registra su existencia en todas las culturas humanas. En Atenas el hombre mayor era llamado erastés y se encargaba de educar, proteger, amar y dar ejemplo a su amado. El joven era llamado erómeno y su retribución al amante era su belleza, juventud y compromiso. Durante el imperio romano se produjeron los primeros matrimonios registrados entre hombres. Los matrimonios se realizaron sin que se produjera ninguna reforma legal o institucional debido a que entre los romanos, el matrimonio era un contrato privado entre particulares en el que no intervenía el estado ni la religión.
"Teniendo respeto por la vida entramos en una relación espiritual con el mundo." lo dijo Albert Schweitzer, un médico, filósofo, teólogo protestante, músico y Premio Nobel de la Paz
Respetar la creación divina ¿es pertinente o es imprudente?