OTRA VEZ UNA MUERTE IMPUNE EN ARGENTINA? QUE RARO NO, YA NOS ESTAMOS ACOSTUMBRANDO.
OTRA VEZ UNA CAUSA QUE PRESCRIBE CON EL FAMOSO JUEGUITO DE LA RENUNCIA DEL ABOGADO, hasta que prescribe la causa, hay que tener plata para esto no?
"Pará, loco, pará", suplicó Ariel a sus agresores antes de morir.
Sin juicio hasta 2009 por la muerte de Ariel Malvino
A dos años de la muerte de Ariel Malvino en la playa de Ferrugem, la Justicia brasileña estima que no habrá proceso en lo que resta del año y los tres acusados de haber asesinado al joven continuarán en libertad. Una fiscal lucha porque la causa no prescriba
La fiscal brasileña Roberta Mesquita e Oliveira
indicó que el jucio por la muerte del joven Ariel Malvino ocurrida el 19 de enero de 2006 en la playa de Ferrugem, no podrá realizarse antes de 2009 como consecuencia de los retrasos que sufrió la instrucción de la causa por la nacionalidad extranjera tanto de los acusados, como de los testigos.
Los tres imputados, Andrés Gallino, Horacio Pozo (h.) y Eduardo Braun Billinghurst, integrantes de familias tradicionales de Corrientes, continúan en libertad y serán convocados al jucio, en el momento oportuno. Si se niegan podría pedirse su captura internacional.
"Será muy difícil que este año pueda ser convocado el jurado para el juicio. Todavía falta traducir las declaraciones interrogatorios", explicó la funcionaria al diario argentino La Nación.
Según explicó, en primer lugar debe tomarle declaración a seis testigos argentinos, tras enviar una carta rogatoria al Ministerio de Justicia de Brasil que a su vez derive una carta rogatoria para la Cancillería brasileña, la cual debería ser remitida a su par argentina y de allí a la Justicia Federal en Buenos Aires, que será la encargada de cursarlas hacia los domicilios de los testigos.
No obstante, la fiscal advirtió que "la investigación no está parada" pese a las trabas burocráticas. "Todas y cada una de las diligencias que se han realizado sirvieron para interrumpir los plazos de la prescripción", explicó en ese sentido.
La principal sospecha de la Justicia es que el hecho se produjo cuando Andrés Gallino discutió y empujó a Ariel, mientras Pozo le pegó una trompada en la nuca y lo derribó por lo que su cabeza golpeó contra el piso. Finalmente Braun Billinghurst le arrojó una piedra de importante tamaño, siempre de acuerdo con la investigación.
[url]http://www.infobae.com/contenidos/359959-100918-0-Sin-juicio-2009-la-muerte-Ariel-Malvino[url/]
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LA NACION en Ferrugem: a dos años del asesinato del joven argentino en Brasil
Hasta 2009 no habrá juicio por Malvino
La nueva fiscal impulsa la causa y tomará declaración a seis argentinas que vieron cómo murió Ariel tras ser golpeado
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GAROPABA.- La nueva fiscal del caso por la muerte de Ariel Malvino, Roberta Mesquita e Oliveira, quiere evitar que prescriba la causa contra los tres correntinos acusados de su presunta participación en el asesinato del joven estudiante porteño en la cercana playa de Ferrugem. Pero, en los tribunales de esta ciudad se anticipó que el juicio oral contra ellos no se realizará este año.
Los tres procesados, Andrés Gallino, Horacio Pozo (h.) y Eduardo Braun Billinghurst, integrantes de familias tradicionales de Corrientes, siguen en libertad porque Eliane Alfredo Cardoso Luis, la anterior jueza de la causa, ahora reemplazada por Claudia Ribas Marinho, no requirió su detención.
Según la reconstrucción del hecho realizada por el fiscal anterior, Fabio Fernández de Oliveira Lyrio, habría indicios de que el 19 de enero de 2006 Gallino habría discutido y empujado a Ariel, mientras que Pozo (h.) le habría pegado una trompada en la nuca a la víctima, que cayó noqueada y golpeó la cabeza contra el piso.
Según la acusación del fiscal, basada en las declaraciones de por lo menos ocho testigos directos, Braun Billinghurst habría tomado una de las tres piedras ornamentales que estaban en la vereda de la posada Mauna Loa y la habría arrojado contra la cabeza a Ariel, que estaba tirado en el pavimento de cemento y piedras y tenía convulsiones, producto del puñetazo y por el impacto contra el piso.
Tanto para el fiscal como para la jueza Cardoso Luis, Gallino y Pozo habrían sido los presuntos responsables de "lesión corporal seguida de muerte", delito para el cual se prevén penas de entre 6 y 12 años de prisión. La imputación contra Braun Billinghurst es más grave: homicidio calificado que, según el Código Penal de Brasil, se castiga con entre 8 y 30 años.
En las distintas declaraciones indagatorias que realizaron en el juzgado federal de Corrientes, los acusados sostuvieron que esa noche lo único que ocurrió fue un incidente callejero entre jóvenes que terminó en tragedia cuando la víctima se golpeó accidentalmente la cabeza contra el pavimento.
Caso demorado
La nueva fiscal confirmó a LA NACION que fue designado el perito para traducir esas declaraciones y que el jury -como se llama en Brasil al juicio oral-, no se realizará antes del año próximo por las demoras con las traducciones de las declaraciones de los acusados y por cuestiones burocráticas.
"El hecho de que los tres imputados no tengan residencia en Brasil demoró mucho el proceso. Será muy difícil que este año pueda ser convocado el jurado para el juicio. Todavía falta traducir las declaraciones interrogatorias. Luego debo tomarles declaración nuevamente a las seis jóvenes argentinas que fueron testigos del asesinato de Ariel. Para eso deberé enviar una carta rogatoria al Ministerio de Justicia de Brasil, desde allí el documento pasará a la Cancillería brasileña, que lo remitirá a la Cancillería argentina, y de allí a los tribunales federales locales correspondientes, hasta llegar a los domicilios de las testigos", explicó la fiscal.
Durante la charla con LA NACION en su despacho del primer piso del Forum de Justicia de esta ciudad, la fiscal afirmó que trabajará para evitar la prescripción de la causa. "Existen varias alternativas en el proceso penal que impiden que la acusación prescriba. La investigación no está parada y todas y cada una de las diligencias que se han realizado sirvieron para interrumpir los plazos de la prescripción. No obstante, me preocupan las trabas burocráticas que tenemos, con las demoras en las respuestas a las cartas rogatorias", explicó.
En los próximos meses, tras analizar las indagatorias, las testimoniales de las seis argentinas que presenciaron el hecho y lo que digan los testigos propuestos por las defensas de los imputados, la jueza Ribas Marinho deberá decidir si existen pruebas para convocar al jurado, integrado por siete vecinos de la zona.
Para que se realice el juicio oral, los tres acusados deberán viajar a esta ciudad. Si no aceptan venir a Brasil, el juicio no se podrá concretar. Entonces, la jueza podría pedir las capturas internacionales y las extradiciones de los imputados. Pero, atento al pulso de la causa, para eso falta mucho aún.
Por Gustavo Carabajal
Enviado especial
Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/980222
[url]http://www.lanacion.com.ar/archivo/Nota.asp?nota_id=980222[url/]
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CRIMEN DEL JOVEN ARGENTINO EN UNA PLAYA DE BRASIL : ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL ABOGADO DE LA FAMILIA DE ARIEL MALVINO
"Pará, loco, pará", suplicó Ariel a sus agresores antes de morir
Según figura en la causa fueron sus últimas palabras. Tenía 21 años e intentó frenar una pelea. Recibió tantos golpes que terminó agonizando en el piso. Los padres de los principales sospechosos viajaron a Brasil.
Georgina Elustondo.
[email protected]
Le molestaba la violencia. Tenía por costumbre calmar los ánimos, disuadir. Intentar la paz en todo lugar donde el conflicto fuera inútil, innecesario. Ese rasgo de su personalidad, insólitamente, le costó la vida. "Paren. No puede ser que los argentinos salgamos al exterior a crear problemas. Déjense de joder, no tiene sentido".
Palabras más, palabras menos, ese par de frases bienintencionadas le bastaron para que un rubio robusto, de pelo al hombro, se le fuera encima apurando una cascada de trompadas. Mientras Ariel retrocedía, desconcertado, alguien más le pegó en la mandíbula con tanta fuerza que lo desmayó. "Ariel murió diciendo 'pará, loco, pará'. El golpe contra el piso fue tan fuerte que le provocó convulsiones y lo mató".
Así fueron los últimos segundos conscientes de Ariel Malvino en Ferrugem, antes de que un golpe certero apagara su vida una hora y media después en el hospital de Imbituba. Los reconstruyó en diálogo exclusivo con Clarín desde la ciudad de Garopaba el abogado Juan Carlos García Dietze, contratado por los padres de Ariel para que busque Justicia para su hijo. "Tengo 25 años de abogado y no vi una muerte así. Le pegaron sin que hiciera nada, y con una alevosía y una brutalidad incomprensibles", comentó, desgranando detalles de un crimen cada vez más claro para los investigadores.
"Había un grupo de correntinos que estaba buscando pelea desde hacía rato. Ariel se acercó y les pidió que pararan, que estaban de vacaciones y hacían quedar mal a los argentinos. Les hablaba con onda, como dicen los chicos, pero apareció un rubio robusto y se le fue encima. Le pegó varias trompadas y mientras Ariel retrocedía pidiéndole que pararan apareció otro y le pegó desde atrás tal golpe en la mandíbula que lo desmayó. Ariel cayó y pegó contra los baldosones. Dicen que el ruido fue impresionante", relató.
Aún así, la brutalidad siguió. Mientras Ariel estaba tirado en el suelo con convulsiones el rubio se alejó unos pasos, agarró una piedra de 17 kilos de un jardín y se la tiró sobre el pecho. "Luego se escapó corriendo con otros dos correntinos. Unos brasileños y un vigilador los pararon a una cuadra, pero lograron escaparse en un Peugeot 206 rojo que pasaba por ahí. El hombre que los levantó, que no sabía nada, los dejó en una casa y cuando se enteró de lo que había pasado fue a la Policía a declarar", repasó.
Gracias a este testimonio llegaron a la casa que habían alquilado los correntinos. "Cuando la Policía se presentó había un chico con chicas y nadie más. Estaba el Toyota estacionado. Cuando volvieron al rato y no quedaba nadie. Se habían instalado el 8 de enero y tenían la casa hasta el 20, pero el 19 desaparecieron".
La casa había sido alquilada por Germán Braillard Poccard, sobrino del ex gobernador correntino. El y otros seis son, según la Policía brasileña, los sospechosos del "homicidio": Eduardo (21) y Lautaro Braun Billinghurst (25), Horacio Antonio Pozo (23, hijo del subsecretario de Turismo de la provincia), Andrés Hernán Gallino (25), Francisco Méndez y Gonzalo Marasco.
Según los investigadores, el más comprometido de todos es Eduardo Braun Billinghurst. La policía confirmó que es el rubio que primero agredió a Ariel y que luego le tiró la piedra encima. "Le cabe tentativa de homicidio. Tirarle una piedra enorme sobre el pecho a alguien que está en el suelo indefenso, con convulsiones, es, sin duda, un acto doloso", subrayó García Dietze.
La investigación comenzó como homicidio en riña, pero es probable que el juez cambie esa carátula por homicidio. "Es porque están identificados los agresores. Falta determinar con exactitud quién le pegó. Fue uno de los tres correntinos que se escaparon: un joven flaco, de pelo oscuro, de 1,80 metro", precisó.
Según pudo averiguar Clarín, la Policía cree que el agresor puede ser su hermano Lautaro, por eso lo considera el segundo de los más comprometidos. "Son sospechas. Por eso es fundamental que los testigos se acerquen. La policía está actuando bien, los indicios son muchos y hay pruebas concretas, pero todo suma", insistió el abogado. Y subrayó un pedido especial: "Es fundamental que una mujer de 33 años, que vive en Bariloche y se llama Gabriela Jiménez, cuente lo que vio. Ella estuvo conmigo y me dio detalles valiosos. Quedó en declarar y no lo hizo. Le rogamos que lo haga, a ella y a todo aquel que haya visto algo. Había más de 300 personas, pedimos que tomen conciencia y ayuden".
Dos de los siete sospechosos cargarán con los cargos más graves: "El más complicado hasta ahora es Eduardo Braun. El intento de homicidio es claro. Pero el caso de quien pegó la piña es más complejo. Posiblemente se trate de un delito preterintencional (más allá de la intención): alguien quiere causarle un daño a otro pero el daño excede lo que él quería. Seguramente no tuvo intención de matar, pero hubo alevosía", explicó García Dietze.
Unico hijo, a punto de iniciar su último año de Abogacía, Ariel soñaba con seguir las huellas de su padre en la escribanía familiar. "Los papás están destruidos y desconcertados. No entienden. Todavía están esperando que vuelva", confió el abogado. "No creo que el hecho de que haya familias poderosas detrás de los sospechados obstaculice la justicia que merece Ariel. Si los mecanismos institucionales funcionan como corresponde y la gente se compromete, los responsables deberán pagar su condena, como cualquier hijo de vecino".
OTRA VEZ UNA CAUSA QUE PRESCRIBE CON EL FAMOSO JUEGUITO DE LA RENUNCIA DEL ABOGADO, hasta que prescribe la causa, hay que tener plata para esto no?
"Pará, loco, pará", suplicó Ariel a sus agresores antes de morir.
Sin juicio hasta 2009 por la muerte de Ariel Malvino
A dos años de la muerte de Ariel Malvino en la playa de Ferrugem, la Justicia brasileña estima que no habrá proceso en lo que resta del año y los tres acusados de haber asesinado al joven continuarán en libertad. Una fiscal lucha porque la causa no prescriba
La fiscal brasileña Roberta Mesquita e Oliveira
indicó que el jucio por la muerte del joven Ariel Malvino ocurrida el 19 de enero de 2006 en la playa de Ferrugem, no podrá realizarse antes de 2009 como consecuencia de los retrasos que sufrió la instrucción de la causa por la nacionalidad extranjera tanto de los acusados, como de los testigos.
Los tres imputados, Andrés Gallino, Horacio Pozo (h.) y Eduardo Braun Billinghurst, integrantes de familias tradicionales de Corrientes, continúan en libertad y serán convocados al jucio, en el momento oportuno. Si se niegan podría pedirse su captura internacional.
"Será muy difícil que este año pueda ser convocado el jurado para el juicio. Todavía falta traducir las declaraciones interrogatorios", explicó la funcionaria al diario argentino La Nación.
Según explicó, en primer lugar debe tomarle declaración a seis testigos argentinos, tras enviar una carta rogatoria al Ministerio de Justicia de Brasil que a su vez derive una carta rogatoria para la Cancillería brasileña, la cual debería ser remitida a su par argentina y de allí a la Justicia Federal en Buenos Aires, que será la encargada de cursarlas hacia los domicilios de los testigos.
No obstante, la fiscal advirtió que "la investigación no está parada" pese a las trabas burocráticas. "Todas y cada una de las diligencias que se han realizado sirvieron para interrumpir los plazos de la prescripción", explicó en ese sentido.
La principal sospecha de la Justicia es que el hecho se produjo cuando Andrés Gallino discutió y empujó a Ariel, mientras Pozo le pegó una trompada en la nuca y lo derribó por lo que su cabeza golpeó contra el piso. Finalmente Braun Billinghurst le arrojó una piedra de importante tamaño, siempre de acuerdo con la investigación.
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LA NACION en Ferrugem: a dos años del asesinato del joven argentino en Brasil
Hasta 2009 no habrá juicio por Malvino
La nueva fiscal impulsa la causa y tomará declaración a seis argentinas que vieron cómo murió Ariel tras ser golpeado
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GAROPABA.- La nueva fiscal del caso por la muerte de Ariel Malvino, Roberta Mesquita e Oliveira, quiere evitar que prescriba la causa contra los tres correntinos acusados de su presunta participación en el asesinato del joven estudiante porteño en la cercana playa de Ferrugem. Pero, en los tribunales de esta ciudad se anticipó que el juicio oral contra ellos no se realizará este año.
Los tres procesados, Andrés Gallino, Horacio Pozo (h.) y Eduardo Braun Billinghurst, integrantes de familias tradicionales de Corrientes, siguen en libertad porque Eliane Alfredo Cardoso Luis, la anterior jueza de la causa, ahora reemplazada por Claudia Ribas Marinho, no requirió su detención.
Según la reconstrucción del hecho realizada por el fiscal anterior, Fabio Fernández de Oliveira Lyrio, habría indicios de que el 19 de enero de 2006 Gallino habría discutido y empujado a Ariel, mientras que Pozo (h.) le habría pegado una trompada en la nuca a la víctima, que cayó noqueada y golpeó la cabeza contra el piso.
Según la acusación del fiscal, basada en las declaraciones de por lo menos ocho testigos directos, Braun Billinghurst habría tomado una de las tres piedras ornamentales que estaban en la vereda de la posada Mauna Loa y la habría arrojado contra la cabeza a Ariel, que estaba tirado en el pavimento de cemento y piedras y tenía convulsiones, producto del puñetazo y por el impacto contra el piso.
Tanto para el fiscal como para la jueza Cardoso Luis, Gallino y Pozo habrían sido los presuntos responsables de "lesión corporal seguida de muerte", delito para el cual se prevén penas de entre 6 y 12 años de prisión. La imputación contra Braun Billinghurst es más grave: homicidio calificado que, según el Código Penal de Brasil, se castiga con entre 8 y 30 años.
En las distintas declaraciones indagatorias que realizaron en el juzgado federal de Corrientes, los acusados sostuvieron que esa noche lo único que ocurrió fue un incidente callejero entre jóvenes que terminó en tragedia cuando la víctima se golpeó accidentalmente la cabeza contra el pavimento.
Caso demorado
La nueva fiscal confirmó a LA NACION que fue designado el perito para traducir esas declaraciones y que el jury -como se llama en Brasil al juicio oral-, no se realizará antes del año próximo por las demoras con las traducciones de las declaraciones de los acusados y por cuestiones burocráticas.
"El hecho de que los tres imputados no tengan residencia en Brasil demoró mucho el proceso. Será muy difícil que este año pueda ser convocado el jurado para el juicio. Todavía falta traducir las declaraciones interrogatorias. Luego debo tomarles declaración nuevamente a las seis jóvenes argentinas que fueron testigos del asesinato de Ariel. Para eso deberé enviar una carta rogatoria al Ministerio de Justicia de Brasil, desde allí el documento pasará a la Cancillería brasileña, que lo remitirá a la Cancillería argentina, y de allí a los tribunales federales locales correspondientes, hasta llegar a los domicilios de las testigos", explicó la fiscal.
Durante la charla con LA NACION en su despacho del primer piso del Forum de Justicia de esta ciudad, la fiscal afirmó que trabajará para evitar la prescripción de la causa. "Existen varias alternativas en el proceso penal que impiden que la acusación prescriba. La investigación no está parada y todas y cada una de las diligencias que se han realizado sirvieron para interrumpir los plazos de la prescripción. No obstante, me preocupan las trabas burocráticas que tenemos, con las demoras en las respuestas a las cartas rogatorias", explicó.
En los próximos meses, tras analizar las indagatorias, las testimoniales de las seis argentinas que presenciaron el hecho y lo que digan los testigos propuestos por las defensas de los imputados, la jueza Ribas Marinho deberá decidir si existen pruebas para convocar al jurado, integrado por siete vecinos de la zona.
Para que se realice el juicio oral, los tres acusados deberán viajar a esta ciudad. Si no aceptan venir a Brasil, el juicio no se podrá concretar. Entonces, la jueza podría pedir las capturas internacionales y las extradiciones de los imputados. Pero, atento al pulso de la causa, para eso falta mucho aún.
Por Gustavo Carabajal
Enviado especial
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CRIMEN DEL JOVEN ARGENTINO EN UNA PLAYA DE BRASIL : ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL ABOGADO DE LA FAMILIA DE ARIEL MALVINO
"Pará, loco, pará", suplicó Ariel a sus agresores antes de morir
Según figura en la causa fueron sus últimas palabras. Tenía 21 años e intentó frenar una pelea. Recibió tantos golpes que terminó agonizando en el piso. Los padres de los principales sospechosos viajaron a Brasil.
Georgina Elustondo.
[email protected]
Le molestaba la violencia. Tenía por costumbre calmar los ánimos, disuadir. Intentar la paz en todo lugar donde el conflicto fuera inútil, innecesario. Ese rasgo de su personalidad, insólitamente, le costó la vida. "Paren. No puede ser que los argentinos salgamos al exterior a crear problemas. Déjense de joder, no tiene sentido".
Palabras más, palabras menos, ese par de frases bienintencionadas le bastaron para que un rubio robusto, de pelo al hombro, se le fuera encima apurando una cascada de trompadas. Mientras Ariel retrocedía, desconcertado, alguien más le pegó en la mandíbula con tanta fuerza que lo desmayó. "Ariel murió diciendo 'pará, loco, pará'. El golpe contra el piso fue tan fuerte que le provocó convulsiones y lo mató".
Así fueron los últimos segundos conscientes de Ariel Malvino en Ferrugem, antes de que un golpe certero apagara su vida una hora y media después en el hospital de Imbituba. Los reconstruyó en diálogo exclusivo con Clarín desde la ciudad de Garopaba el abogado Juan Carlos García Dietze, contratado por los padres de Ariel para que busque Justicia para su hijo. "Tengo 25 años de abogado y no vi una muerte así. Le pegaron sin que hiciera nada, y con una alevosía y una brutalidad incomprensibles", comentó, desgranando detalles de un crimen cada vez más claro para los investigadores.
"Había un grupo de correntinos que estaba buscando pelea desde hacía rato. Ariel se acercó y les pidió que pararan, que estaban de vacaciones y hacían quedar mal a los argentinos. Les hablaba con onda, como dicen los chicos, pero apareció un rubio robusto y se le fue encima. Le pegó varias trompadas y mientras Ariel retrocedía pidiéndole que pararan apareció otro y le pegó desde atrás tal golpe en la mandíbula que lo desmayó. Ariel cayó y pegó contra los baldosones. Dicen que el ruido fue impresionante", relató.
Aún así, la brutalidad siguió. Mientras Ariel estaba tirado en el suelo con convulsiones el rubio se alejó unos pasos, agarró una piedra de 17 kilos de un jardín y se la tiró sobre el pecho. "Luego se escapó corriendo con otros dos correntinos. Unos brasileños y un vigilador los pararon a una cuadra, pero lograron escaparse en un Peugeot 206 rojo que pasaba por ahí. El hombre que los levantó, que no sabía nada, los dejó en una casa y cuando se enteró de lo que había pasado fue a la Policía a declarar", repasó.
Gracias a este testimonio llegaron a la casa que habían alquilado los correntinos. "Cuando la Policía se presentó había un chico con chicas y nadie más. Estaba el Toyota estacionado. Cuando volvieron al rato y no quedaba nadie. Se habían instalado el 8 de enero y tenían la casa hasta el 20, pero el 19 desaparecieron".
La casa había sido alquilada por Germán Braillard Poccard, sobrino del ex gobernador correntino. El y otros seis son, según la Policía brasileña, los sospechosos del "homicidio": Eduardo (21) y Lautaro Braun Billinghurst (25), Horacio Antonio Pozo (23, hijo del subsecretario de Turismo de la provincia), Andrés Hernán Gallino (25), Francisco Méndez y Gonzalo Marasco.
Según los investigadores, el más comprometido de todos es Eduardo Braun Billinghurst. La policía confirmó que es el rubio que primero agredió a Ariel y que luego le tiró la piedra encima. "Le cabe tentativa de homicidio. Tirarle una piedra enorme sobre el pecho a alguien que está en el suelo indefenso, con convulsiones, es, sin duda, un acto doloso", subrayó García Dietze.
La investigación comenzó como homicidio en riña, pero es probable que el juez cambie esa carátula por homicidio. "Es porque están identificados los agresores. Falta determinar con exactitud quién le pegó. Fue uno de los tres correntinos que se escaparon: un joven flaco, de pelo oscuro, de 1,80 metro", precisó.
Según pudo averiguar Clarín, la Policía cree que el agresor puede ser su hermano Lautaro, por eso lo considera el segundo de los más comprometidos. "Son sospechas. Por eso es fundamental que los testigos se acerquen. La policía está actuando bien, los indicios son muchos y hay pruebas concretas, pero todo suma", insistió el abogado. Y subrayó un pedido especial: "Es fundamental que una mujer de 33 años, que vive en Bariloche y se llama Gabriela Jiménez, cuente lo que vio. Ella estuvo conmigo y me dio detalles valiosos. Quedó en declarar y no lo hizo. Le rogamos que lo haga, a ella y a todo aquel que haya visto algo. Había más de 300 personas, pedimos que tomen conciencia y ayuden".
Dos de los siete sospechosos cargarán con los cargos más graves: "El más complicado hasta ahora es Eduardo Braun. El intento de homicidio es claro. Pero el caso de quien pegó la piña es más complejo. Posiblemente se trate de un delito preterintencional (más allá de la intención): alguien quiere causarle un daño a otro pero el daño excede lo que él quería. Seguramente no tuvo intención de matar, pero hubo alevosía", explicó García Dietze.
Unico hijo, a punto de iniciar su último año de Abogacía, Ariel soñaba con seguir las huellas de su padre en la escribanía familiar. "Los papás están destruidos y desconcertados. No entienden. Todavía están esperando que vuelva", confió el abogado. "No creo que el hecho de que haya familias poderosas detrás de los sospechados obstaculice la justicia que merece Ariel. Si los mecanismos institucionales funcionan como corresponde y la gente se compromete, los responsables deberán pagar su condena, como cualquier hijo de vecino".