Divertido, fácil, práctico y barato. Si vas a necesitar un poco de paciencia, pero vas a poder usarlo para darle un toque distintivo a tus cartas (si es que no las has sustituido por los e mails y mensajes). Puede serte útil también para un proyecto de escuela en fin, es algo muy original y similar al sistema que se usaba en otros tiempos.
Materiales que vamos a necesitar.
A partir del diametro del cilindro de madera que vayamos a utilizar, podemos diseñar nuestro sello.
Con un cutex o un bisturí bien afilado, cortamos las letras o dibujo del sello, de forma que dejemos una guía para marcar el sello en inverso, que es lo que necesitamos moldear.
Pegamos nuestra plantilla a la inversa y marcamos con un lápiz.
Ya tenemos nuestro logo, marca, sello, o distintivo en negativo dispuesto para modelar.
Para darle el relieve necesario de una forma sencilla y eficaz, utilizaremos un quemador de madera de punta fina, que bien puede ser un soldador de estaño.
Pintamos la madera para evitar que su porosidad arruine nuestro diseño,
y ya tenemos el sello acabado.
Ahora únicamente nos queda ver como lacrar y es sumamente sencillo.
Cogemos la barra de lacre y la encendemos, de forma que el lacre se derrita y vaya cayendo. También podemos usar residuos de velas utilizadas
Ponemos nuestro sello encima de manera firme y ...
... aquí podés ver el resultado